La Fiscalía General de la República (FGR) confirmó este jueves que Irán Nacxit Portillo Barrantes, de 31 años, enfrentará juicio tras encontrarse suficiente prueba que lo vinculan con el asesinato de su padre y su madrastra. El Juzgado Quinto de Instrucción de San Salvador validó las pruebas presentadas y ordenó la apertura a vista pública.
El imputado responderá ante la justicia por tres delitos: homicidio agravado, fraude procesal y desaparición de personas.
Según la acusación fiscal ratificada en la audiencia, los hechos ocurrieron entre la noche del sábado 18 y la madrugada del domingo 19 de mayo de 2024. El crimen tuvo lugar en la vivienda de las víctimas, ubicada sobre la calle Las Granadillas, en la colonia San Antonio Abad, San Salvador.
La reconstrucción de los hechos detalla una escena de violencia. Portillo Barrantes ingresó a la casa de su padre, identificado como Irán Enrique Portillo, de 60 años, con quien sostuvo una discusión. Armado con un corvo, el imputado atacó a su progenitor, provocándole múltiples lesiones hasta causarle la muerte. Posteriormente, atacó con la misma arma blanca a la compañera de vida de su padre, identificada únicamente como María, quien también murió en el lugar.
Intento de ocultar la evidencia
Lo que agravó la situación jurídica del imputado fue su actuar posterior a los asesinatos. La investigación reveló que Portillo Barrantes intentó destruir la evidencia y los cuerpos. Según los reportes judiciales previos, el sujeto trató de quemar los cadáveres en el patio de la casa y limpió la escena del crimen para borrar rastros de sangre.
Finalmente, al no lograr incinerarlos, procedió a «embolsar» los restos de ambas víctimas con la intención de desaparecerlos. Fue gracias a la intervención de las autoridades que se ubicaron los cadáveres antes de que fueran sacados de la vivienda, lo que configuró los delitos de desaparición de personas y fraude procesal.
La captura: Un aviso desde Ahuachapán
El caso conmocionó a la comunidad no solo por la brutalidad, sino por la forma en que se descubrió. Aunque la escena se procesó días después del crimen, la captura se logró gracias a un aviso inusual.
Un reporte de la Policía Nacional Civil (PNC) de mayo de 2024 indicó que un equipo de la Sección Táctica Operativa (STO) de Ahuachapán se trasladó hasta San Salvador custodiando a un informante —cuya identidad fue protegida— que confesó saber dónde había dos cadáveres. Este sujeto guió a las autoridades hasta la casa «sin número» en la calle Las Granadillas, donde encontraron a Portillo Barrantes junto a los cuerpos de las víctimas.
En su momento, las autoridades de Seguridad señalaron que el móvil del crimen se debía a «rencillas personales» entre el hijo y su padre. Tras casi dos años de proceso, y habiendo pasado los primeros seis meses en detención provisional ordenada por el Juzgado Quinto de Paz, Portillo Barrantes ahora espera la programación de la fecha para el juicio final donde se definirá su condena.

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