El presidente de la Junta de Paz tiene para ofrecer la guerra, solo la guerra. Es el signo de los tiempos. Este Señor presidente de la Junta de Paz está por cumplir 80 años en junio próximo, y se haya aferrado a los botones de la destrucción. Qué patética es la situación de Estados Unidos que está en manos de estos personajes destinados al olvido.
Fue sencillo ir a Caracas y sacar a Maduro en enero y dejar una entelequia allí, al mando, que no sabe si va o viene.
Es fácil para la dupla israelí-norteamericana atacar Irán y dejar un reguero de muertos por todos lados.
¿Esa campaña militar es un mensaje para Irán o para China y Rusia? Por el estrecho de Ormuz pasa cerca del 20% del gas natural licuado mundial y el 25% del comercio marítimo de petróleo. Es decir, se trata de un paso clave.
La capacidad militar de Estados Unidos en este momento está centrada en ataques aéreos y operaciones especiales. La opción de acantonar tropas de forma permanente no parece ser la modalidad que se empleará bajo el mandato de Donald Trump. Sus operaciones son letales, pero… limitadas. Al parecer, arrancan con la sorpresa, sigue la contundencia, continúa la eliminación o captura de objetivos estratégicos y después la retirada.
El caso de Venezuela siguió ese libreto. Ni siquiera ‘ocupó’ a sus ‘aliados’ internos en Venezuela, dejó gobernando a los mismos que estaban con Maduro y les impuso la férula petrolera.
¿Causará toda esa mortandad en Irán solo para sentarse a negociar desde una posición de fuerza con Irán? Según los mensajes que ha lanzado Trump a los iraníes les ha dicho que esperen a que terminen las operaciones y se apoderen del Gobierno. ¿Es realista eso por parte de Trump y los halcones? Es cierto que el régimen iraní, desde hace mucho tiempo ha sofocado todo tipo de oposición y también ha reprimido con saldos de muchos muertos las manifestaciones populares, pero ¿de dónde saca Trump que después de sus ataques habrá euforia popular y el derrocamiento está a las puertas?
Irán no es Venezuela. Y eso parecen saberlo los atacantes.
¿Pensará hacer eso mismo contra Cuba? De hecho, Trump ha dicho que podría hacer una ‘toma amistosa’ de Cuba. ¿De qué está hablando? ¿Y Nicaragua está en la lista?
Es difícil por el momento establecer la hoja de ruta que está siguiendo Trump, si es que hay algo como eso. Lo que sí está claro es que tropas permanentes en tierra no va a comprometer. No porque no quiera, sino porque no puede. Y ese no poder se debe a asuntos internos y no a restricciones externas. No puede quedarse con tropas dentro de países atacados, porque la situación económica norteamericana es complicada y no tendría liquidez financiera para sostener esas presencias.
Proceder con el poderío aéreo, que es inobjetable, empero, desvela su debilidad militar general y el tipo de objetivos que se puede trazar.
Lo de la ‘lucha contra el narcotráfico’ fue el pretexto para atacar a Venezuela y llevarse a Maduro. Y lo hizo. Pero eso no es un programa de guerra, sino como una entrada de payaso en el circo.
Rusia y China (¿India y Brasil también?), observan y analizan con atención esta extraña danza de Trump, y ponderan los éxitos reales y ficticios que comporta.
En el terreno militar Estados Unidos está mostrando músculo. De hecho, es la única de las grandes potencias que lo hace con esa contundencia. El grave empantanamiento de Rusia en su guerra contra Ucrania no ha llevado a nada más que a la destrucción material y a que mueran millares de ucranianos y rusos, civiles y militares.
Esta guerra de Trump contra Irán (con ciertos aires de parecido con la de Irak), si se prolongara meses, y si involucrara tropas desembarcadas, podría significar otro traspié norteamericano.
Todo el quehacer Trump, medio enloquecido y atrabancado, que desde el inicio de este su segundo período ha puesto en marcha, es un acumulado de afrentas y atropellos que le pasarán factura en no muy lejano tiempo.
Sin duda, los grandes productores de armas están henchidos de alegría porque Trump se decidió a irse contra Irán. Para estos cancerberos qué importa los miles de muertos que se ocasionarán con esos ‘juguetes rabiosos’ que se están empleando.
El régimen iraní, terrible y autoritario, que por décadas ha maltratado a su pueblo, está herido y responderá con desesperación e imprudencia.
*Jaime Barba, REGIÓN Centro de Investigaciones

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