Hombres armados atacaron este sábado el radar ubicado en el Cerro Santana, en la localidad colombiana de El Tambo, del departamento del Cauca (suroeste), usado para controlar el tráfico aéreo en esa región del país.
«Rechazamos de manera categórica el ataque terrorista contra el radar de Santana, infraestructura civil esencial para la seguridad y el control del espacio aéreo nacional», manifestó en su cuenta de X la Aeronáutica Civil (Aerocivil).
La entidad agregó posteriormente en un comunicado que, según informes preliminares, «el sistema de antenas ha sufrido impactos directos, lo que ha provocado la salida de servicio de esta estación de radar».
«A pesar del daño en la infraestructura de vigilancia radar, la Aerocivil entrega un parte de tranquilidad a las aerolíneas y usuarios», señaló la entidad, y añadió que gracias a la robustez tecnológica de los sistemas de comunicación, navegación y vigilancia, «la operación aérea continuará desarrollándose de forma segura y eficiente».
El ataque fue repelido por miembros de la fuerza pública, a quienes la Aerocivil expresó su «total solidaridad», así como a su personal técnico, por permanecer en las instalaciones «defendiendo la soberanía y los activos estratégicos del Estado».
«Gracias a la pronta reacción de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, el Ejército Nacional y la Policía Nacional para defender la infraestructura aeronáutica, el personal que labora en esta estación se encuentra a salvo», señaló la información.
De igual forma, la Aerocivil condenó «cualquier ataque a la infraestructura aeronáutica del país» y manifestó que esos hechos «no solo afectan bienes públicos, sino que podrían poner en riesgo un servicio esencial para la conectividad y la seguridad aérea nacional e internacional».
En el departamento del Cauca operan distintos grupos armados ilegales, entre ellos varios frentes de disidencias de las FARC y la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), así como bandas de narcotraficantes que se disputan zonas estratégicas de esa región que es una importante salida al océano Pacífico para el tráfico de drogas.
Este mismo sábado, al menos siete personas murieron y 17 más quedaron heridas por un atentado terrorista que destruyó un tramo de la Vía Panamericana y varios vehículos que circulaban por esa carretera en la zona de El Túnel, del municipio de Cajibío (Cauca), donde presuntos guerrilleros lanzaron un cilindro cargado con explosivos que cayó sobre un autobús.
El Cauca es vecino del Valle del Cauca, donde ayer hubo una arremetida de estos grupos armados ilegales, que atacaron con explosivos en Cali el Batallón Pichincha, unidad militar que también alberga la sede de la Tercera Brigada del Ejército, y el Batallón de Ingenieros Agustín Codazzi, en Palmira, en ambos casos sin causar víctimas.
El Ejército atribuyó los ataques en Cali y Palmira a la columna Jaime Martínez, que hace parte del Estado Mayor Central (EMC), la principal disidencia de las FARC, dirigida por alias Iván Mordisco, el hombre más buscado de Colombia.

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