Tentaciones del poder

Hoy es el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y su entorno, antes fue el Partido Popular (PP) y su entorno. Se trata de lo mismo: cuando se detenta una cuota importante de poder político, las tentaciones para salirse de las normas cristalizan y entonces surgen los ‘casos’.

Ahora está en primera fila el expresidente español Rodríguez Zapatero. En este momento hay ‘indicios’, pero quizá más adelante podrían aparecer pruebas. Robustas o raquíticas, pero pruebas.

Se trata de una acusación fuerte que le da en el puro plexo al PSOE y en particular al presidente del gobierno español. En principio, Rodríguez Zapatero ha negado todo involucramiento en este caso de Plus Ultra, pero, ya se sabe, negar es la primera respuesta ante el sorpresivo señalamiento que le han hecho. Pedro Sánchez, al instante ha dicho que el sistema de justicia opera y que hay que darle la presunción de inocencia al expresidente. En ambos casos, es ganar tiempo.

El listado de ‘casos’ de corrupción que han tenido lugar en España, a todos los niveles, desde la transición en 1975, puestos en orden cronológico da para un ‘Breve manual de la Mano Peluda’.

El PSOE, por varios motivos, lleva años contra las cuerdas, y ha resistido. Se ha repuesto, aunque los hacedores de ‘casos’ han seguido como sanguijuelas aprovechando posiciones de mando, y cuando los llevan a las sillas de acusados, empiezan a hablar en lenguas y a perder la memoria… o a confundir fechas o a omitir datos claves. El asunto es intentar salir del laberinto.

Algunos de los señalados (Rodríguez Zapatero o quien sea) podrían alegar que no han tocado ni un quinto del dinero público. Y habría que creerles, porque desde hace ratos las modalidades de ‘aprovechamiento político’ para el enriquecimiento ilícito no necesitan tocar el ‘dinero del pueblo’ ni alterar presupuestos ni dejar de ejecutar obras. Ahora se están experimentado diversas modalidades que permiten a los detentadores y a los operadores políticos recibir dineros por medio de triangulaciones irregulares en concepto de truculentas intervenciones para acelerar (o retrasar) negocios privados que tienen de interlocutor al Estado, es decir, los negocios del Estado como negocios privados.

Y esto no es exclusivo de España. Basta ver cómo la familia Trump aprovecha su control de la institucionalidad estatal de Estados Unidos para realizar negocios particulares a gran escala y en varios rubros. O Milei, en Argentina, que a los gritos y haciendo rabietas intenta desviar la atención sobre los señalamientos que le hacen a él o a sus allegados. Y qué decir de las destituciones de altos cargos en el Estado chino.

No hay duda que ostentar el control de todo o de parte importante de un Estado es una clara tentación para quienes carecen de sólidas bases políticas en la procuración del bienestar social.

partidos políticos que ahora van surgiendo, sobre todo en América Latina, vienen de la ocurrencia y de la improvisación. No hay programa real ni horizonte estratégico. El único objetivo que tienen es ganar elecciones, de la manera más holgada que se pueda, controlar los hilos principales donde están los flujos de dinero y ponerse a hacer negocios privados desde la plataforma estatal.

Los casos que han aparecido en este gobierno español encabezado por Pedro Sánchez son de este tipo. Sujetos bien posicionados dentro del aparato estatal o dentro del PSOE mueven aquí, hablan allá, tocan unas teclas más allá, le mandan mensajes a quienes deben recibirlos y chas, ‘voilà’…

Que nadie piense que estos aprovechamientos del control estatal tienen sesgo ideológico. En absoluto. Los X y los Y, y hasta los Z, se comportan de idéntica manera. Y dicen entre dientes, ‘business is business’, y se sientan a esperar el resultado de sus gestiones.

En su discurso público intentan emular a la Madre Teresa, pero en su acción privada son las mismísimas hienas sedientas de sangre.

¿Podrá Rodríguez Zapatero explicar con coherencia y sin truculencias retóricas su no involucramiento en los asuntos que le señalan? Hasta hoy, en los casos anteriores, ninguno ha podido, ¿por qué él sí podría?
¿Pedro Sánchez seguirá encabezando el PSOE después de todo esto?

El escenario es enredado y los aliados del PSOE en la presente legislatura ya están nerviosos y buscando desmarcarse.

En España quienes pierden o ganan no son el PSOE, el PP, VOX, Esquerra Republicana de Catalunya, el Partido Nacionalista Vasco, Sumar, Podemos, Junts per Catalunya… Eso es lo de menos. Es la legitimidad y la legalidad de la vida en democracia la que estos falsos positivos quebrantan.

* Jaime Barba, REGIÓN Centro de Investigaciones

 

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