Entre el progreso y la desigualdad en la educación universitaria en El Salvador

En marzo de este año tuve el honor de colaborar con la investigación “Between progress and inequality: a study of higher education acces in El Salvador” (Entre el progreso y la desigualdad: un estudio sobre el acceso a la educación superior en El Salvador), elaborado por la salvadoreña Jaimy Romero Mendoza, quien estudia ciencias de la educación en Brooklyn College. Nueva York. El exalumno Daniel Palacios fue el contacto para conocer a la investigadora. La entrevista fue realizada en mi oficina ubicada en la Universidad Nueva San Salvador.

Cada país le apuesta a la educación para salir adelante; en El Salvador, las oportunidades, como le mencioné a la investigadora, para estudiar en una universidad, son complejas. A pesar de recibir muchos millones de dólares al año en remesas, muchos jóvenes no estudian. Mientras que otros, no tienen las facilidades económicas para hacerlo.

Un punto investigado es el apoyo familiar: “Además del apoyo financiero, otro factor importante es el respaldo de las familias, que animan a sus estudiantes y hacen todo lo posible por acompañarlos en su lucha. Esto garantiza que no se sientan solos en su búsqueda de una vida mejor. Como se menciona en una de las entrevistas, ‘en algunas familias, prevalece la creencia de que los jóvenes deben trabajar en lugar de estudiar, especialmente en las zonas rurales (conocidas como cantones)’. Fidel López. Esto dificulta la situación de los estudiantes, ya que no pueden acceder a la educación superior porque sus padres les han dicho que no podrían lograrlo, lo cual los limita y desanima, pues saben que otros ya esperan que fracasen”.

Le exhorté a la investigadora que, por ejemplo, en la Universidad de El Salvador (UES), hay habitaciones que pudiesen habilitar para estudiantes de escasos recursos económicos. “Durante mi investigación, comprendí que este tema va más allá de la educación; abarca la movilidad social. El propósito de la educación es que las personas adquieran conocimientos, habilidades, capacidad de pensamiento crítico y desarrollo intelectual, social y personal, necesarios para llevar una vida productiva, alcanzar la independencia económica y contribuir positivamente a la sociedad. La educación siempre ha sido importante para mí, pues siempre ha sido mucho más que calificaciones. La defino como el apoyo y el acceso que pueden determinar si una persona permanece estancada en las dificultades económicas o si logra salir adelante y mantener su identidad”.

Es una investigación que resume los avances del país en diferentes puntos. “Pueden impulsar un cambio para influir en educadores y responsables políticos a nivel mundial, demostrando que la educación, la movilidad social y el desarrollo social son posibles con un sistema educativo gratuito. Esto eliminaría muchas de las preocupaciones de los estudiantes y sus familias, y garantizaría la equidad en los derechos educativos. Además, verían que el Estado y el gobierno los reconocen y garantizan una educación segura y accesible para todos los estudiantes, sin importar dónde vivan, quiénes sean o su situación económica, y sabrían que no son solo un número o su potencial, sino personas con un potencial ilimitado y un futuro prometedor.

En mi punto de vista: Es importante tener una educación gratuita, algo que, no es que suene utopía, pero es de corroborar que, en El Salvador solamente existe una universidad pública. Es ahí, donde se debe priorizar que muchos estudiantes se desmotivan cuando evidencian que se necesita de una inversión para poder estudiar una carrera universitaria. Las desigualdades se presentan más que todo entre los estudiantes de la zona rural. Además, la investigadora menciona que muchos jóvenes anhelan ser policías o soldados.

En conclusión, el país avanza poco a poco con la seguridad; eso garantiza que haya inversión extranjera. Existe un esbozo en la investigación de cómo el país tuvo un periodo negro con las pandillas. Actualmente, hay seguridad; sin embargo, se evidencia, según Jaimy Romero, que existe una brecha grande entre los que estudian en una universidad privada y la UES. Felicito a la estudiante que tuvo de nota “A”.

*Fidel López Eguizábal, Docente e investigador Universidad Nueva San Salvador

fidel.lopez@mail.unssa.edu.sv

 

 

 

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