La selección de Argentina iniciará la defensa de su título mundial en una de las Copas del Mundo más abiertas e impredecibles de los últimos años, con al menos media docena de selecciones consideradas candidatas a conquistar el trofeo en Estados Unidos, México y Canadá.
El torneo, que comienza esta semana, será el primero con 48 selecciones y exigirá al futuro campeón disputar ocho partidos para alcanzar el título. Además, estará marcado por los extensos desplazamientos entre sedes, las altas temperaturas y un contexto internacional complejo que ha generado preocupación en torno a la seguridad y la logística.
La Albiceleste llega como principal favorita tras conquistar el Mundial de Catar 2022 y la Copa América de 2024. Bajo la dirección técnica de Lionel Scaloni, Argentina ha mantenido una base sólida de jugadores y una identidad de juego consolidada que le permite aspirar a convertirse en la primera selección en repetir el título desde Brasil en 1962.
El foco también estará sobre Lionel Messi, quien afronta posiblemente su último Mundial. Aunque persisten interrogantes sobre su estado físico, el capitán argentino continúa siendo el principal referente de una generación que busca hacer historia y emular las gestas de las grandes selecciones campeonas.
España aparece como la principal amenaza para los argentinos. La actual campeona de Europa llega respaldada por una destacada fase clasificatoria y por el crecimiento de figuras como Lamine Yamal, llamado a convertirse en una de las grandes estrellas del torneo.
Francia también figura entre las favoritas. Finalista en las dos últimas ediciones, contará con una poderosa plantilla encabezada por Kylian Mbappé y Ousmane Dembélé. Será además el último gran torneo del seleccionador Didier Deschamps, quien dejará el cargo tras la competición.
Portugal buscará aprovechar la experiencia de Cristiano Ronaldo y el trabajo del técnico Roberto Martínez. El conjunto luso llega fortalecido por el rendimiento de varios jugadores del Paris Saint-Germain y por la conquista reciente de la Liga de Naciones.
Entre los candidatos tradicionales también destacan Inglaterra y Brasil. Los ingleses, ahora dirigidos por Thomas Tuchel, completaron una fase clasificatoria perfecta y sueñan con conquistar su segundo Mundial. Mientras tanto, Brasil confía en la experiencia de Carlo Ancelotti para recuperar el protagonismo perdido y alcanzar su sexto título mundial.
Alemania, bajo el mando de Julian Nagelsmann, apuesta por una profunda renovación generacional. La Mannschaft busca recuperar el prestigio perdido tras varios torneos decepcionantes y regresar a la élite del fútbol internacional.
Más allá de las potencias habituales, selecciones como Marruecos, Japón y Colombia aspiran a convertirse en las grandes sorpresas del campeonato. Los marroquíes quieren repetir o superar la histórica semifinal alcanzada en Catar, Japón llega fortalecido tras recientes victorias ante selecciones de primer nivel, mientras que Colombia deposita sus esperanzas en el talento de Luis Díaz y la experiencia de James Rodríguez.
Con múltiples candidatos, nuevas exigencias competitivas y un formato inédito, el Mundial de 2026 se perfila como una de las ediciones más disputadas y difíciles de pronosticar en la historia del fútbol.

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