Además de lograr un meritorio empate contra Brasil, Marruecos se convirtió el sábado en la primera selección en la historia de los Mundiales en jugar, durante unos veinticinco minutos, con un once íntegramente nacido en el extranjero.
El dato, destacado por el portal brasileño Ge y otros medios, confirma un fenómeno en crecimiento que también se está dando en otros equipos nacionales.
En total, cerca de 300 futbolistas de un total de 1,248 representan en este Mundial de Estados Unidos, México y Canadá los colores de una selección diferente a la de su lugar de nacimiento.
El sábado, en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, ocurrió algo inédito. Los Leones del Atlas llegaron a jugar unos veinticinco minutos con once futbolistas ‘extranjeros’ sobre el césped.
En la alineación titular, solo Azzedine Ounahi, jugador del Girona, nació en el país africano, concretamente en Casablanca.
El resto vinieron al mundo fuera de sus fronteras, aunque todos ellos son de ascendencia marroquí. El portero Bono nació en Montreal (Canadá). Hakimi, Chadi Riad, Brahim Díaz e Ismael Saibari lo hicieron en España.
Saibari, autor del gol contra la Canarinha, es de Tarrasa, la misma localidad catalana donde nació el español Xavi Hernández.
Otros tres de ellos (Issa Diop, El Aynaoui y Bouaddi) en Francia, mientras que Mazraoui es de Países Bajos y El Khannouss, de Bélgica.
El momento en el que coincidieron once ‘extranjeros’ fue en el minuto 65, cuando salieron del campo Brahim y Ounahi para la entrada de Talbi (Bélgica) y El Mourabet (Francia).
Los Leones del Atlas volvieron a jugar con un futbolista ‘local’ casi en el 90, cuando ingresó el delantero Soufiane Rahimi, de Casablanca.
En total, 19 de los 26 futbolistas que integran la convocatoria marroquí en esta Copa del Mundo nacieron en Francia, España, Bélgica, Países Bajos y, en el caso de Bono, Canadá.
«Hoy la búsqueda de la diáspora es aceptada y financiada, sin restricciones ni prejuicios. En las confederaciones africanas y de Centroamérica, el cargo más importante no es el del seleccionador nacional, sino el de la persona encargada de convencer a jóvenes», explicó Thiago Freitas, director de operaciones de la agencia Roc Nation Sports en Brasil, que gestiona la carrera de cientos de deportistas, en declaraciones enviadas a EFE.
Otras selecciones parecidas a Marruecos
Además de Marruecos, otras selecciones se están nutriendo de forma notable de, en muchos casos, de los hijos de migrantes que deciden salir de su país de origen por motivos económicos, políticos o sociales.
Es el caso de Curazao, República Democrática del Congo, Bosnia, Argelia, Haití, Cabo Verde, Túnez, Catar y Senegal, entre otras mundialistas.
«Uno de cada cinco jugadores de este Mundial vestirá la camiseta de un país en el que no nació. Este dato dice menos sobre fútbol y más sobre el mundo: el Mundial es, cada vez más, un encuentro de culturas, identidades y trayectorias migratorias, no solo una competición de alto rendimiento», indicó Rômulo Vieira, director de Estrategia y Planificación End To End, agencia de marketing deportivo que presta servicios a clubes brasileños.

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