La generación Z continúa conectada a las grandes citas futbolísticas, como demuestra el seguimiento que está registrando el Mundial 2026. Sin embargo, la forma de consumir los partidos ha cambiado radicalmente respecto a generaciones anteriores, ya que los jóvenes combinan la transmisión televisiva con el uso constante de teléfonos móviles y redes sociales.
Los informes de la consultora española Barlovento, elaborados con datos de Fifty5Blue, reflejan que los jóvenes de entre 13 y 24 años son el grupo con mayor cuota de pantalla desde el inicio de la Copa del Mundo. Además, más de medio millón de ellos siguió de principio a fin el debut de España frente a Cabo Verde.
El torneo también ha provocado un notable incremento en el consumo juvenil de La 1 de Televisión Española, una cadena que habitualmente no concentra una audiencia tan joven. El fútbol ha logrado atraer a un segmento de espectadores que normalmente consume contenidos en plataformas digitales y redes sociales.
No obstante, los expertos señalan que la principal diferencia radica en la forma de seguir los encuentros. Los jóvenes suelen ver los partidos mientras comentan las jugadas en aplicaciones de mensajería, siguen reacciones en redes sociales o interactúan con creadores de contenido especializados.
El sociólogo e investigador del deporte de la Universidad Rey Juan Carlos, Raúl Sánchez García, explicó que el uso simultáneo de varias pantallas forma parte del comportamiento habitual de las nuevas generaciones y que esta dinámica no se limita al deporte, sino que se extiende a todo el consumo audiovisual.
Según el especialista, este fenómeno no debe interpretarse como una falta de atención.
“No es que no tengan capacidad de atención; su realidad es distinta y simplemente están adaptados a ella. Han crecido con presencia permanente de las pantallas, las redes y una interacción constante con los contenidos y están acostumbrados a un ocio mucho más activo, donde ellos son protagonistas y partícipes”, dijo Sánchez.
Por su parte, el catedrático de Sociología del Deporte de la Universidad de Córdoba, David Moscoso, considera que la enorme oferta de entretenimiento digital ha transformado los hábitos de consumo de los jóvenes. Asegura que para esta generación resulta natural combinar un partido de fútbol con otros contenidos disponibles en internet.
Moscoso sostiene que muchos jóvenes alternan la transmisión del partido con la revisión de las mejores jugadas en redes sociales, conversaciones con amigos y otras actividades digitales. Además, señala que existe una sensación constante de no querer perderse lo que ocurre en las distintas plataformas.
Pese a esta transformación, los especialistas coinciden en que el fútbol sigue siendo un importante espacio de socialización. La diferencia es que gran parte de esa interacción ya no ocurre únicamente en los estadios o en las salas de los hogares, sino también en entornos digitales donde las conversaciones continúan en tiempo real.
Los expertos consideran que la industria deportiva deberá seguir adaptándose a estos cambios generacionales mediante nuevas fórmulas de transmisión e interacción. Sin embargo, los datos actuales dejan claro que la generación Z mantiene vivo su interés por el fútbol y continúa frente a la pantalla cuando rueda el balón en una Copa del Mundo.

Deja una respuesta