Sentencian a más de tres años de cárcel a un hombre que estafó a otro con el falso ofrecimiento de reparar fallas en un celular

El Tribunal Segundo de Sentencia de Santa Tecla dictó una condena de tres años y seis meses de prisión a un hombre identificado como Isaí Ernesto Mendoza Martínez, quien se encuentra en calidad de rebelde, por cometer el delito de estafa, informó Centros Judiciales de El Salvador.

Este hecho ocurrió el 26 de mayo de 2024 en una farmacia ubicada en Ciudad Merliot del distrito de Santa Tecla detallaron los juzgados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) en una publicación en su cuenta de la red social X.

El sujeto engañó a la víctima tras ganarse su confianza, asegurando falsamente ser empleado de una compañía telefónica. Bajo la promesa de que repararía supuestos desperfectos técnicos en el equipo, logró que le entregaran un teléfono celular con un valor de $399.20; sin embargo, en cuanto recibió el dispositivo, escapó del sitio, aseguraron las autoridades judiciales.

La instancia judicial concluyó en dicha publicación que existió dolo y engaño, factores fundamentales para tipificar el ilícito, confirmando que el encartado procedió con la intención de agenciarse un provecho patrimonial indebido.

En vista de que el procesado se halla prófugo de la justicia, la autoridad judicial procedió a girar las respectivas órdenes de aprehensión para su captura, expresó juzgados.

Sin embargo, el 3 de diciembre de 2024, la Policía Nacional Civil (PNC) reportó la captura de Mendoza Martínez tras el hecho, pero el Tribunal Segundo de Sentencia de Santa Tecla lo condenó en una supuesta calidad de rebeldía.

 

En otras condenas por delitos similares, a principios de este mes dieron tres años de cárcel a una mujer identificada como Erika Abigail Portillo Portillo por el delito de estafa, informó Juzgados en su cuenta de la red social X.

De acuerdo con los reportes judiciales, el incidente tuvo lugar en marzo de 2025 dentro del distrito de San Juan Opico, en La Libertad Centro. En esa ocasión, la afectada entabló contacto con la acusada mediante una red social con el objetivo de comprar un teléfono móvil. No obstante, tras haber efectuado varios pagos que sumaron un total de $320, la sentenciada procedió a bloquear a la cliente y cortó cualquier tipo de contacto, sin concretar la entrega del equipo ni reintegrar el efectivo recibido.

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