Noruega e Inglaterra se enfrentarán este sábado en el Hard Rock Stadium de Miami por un boleto a las semifinales del Mundial 2026, en un duelo que podría marcar un hito para la selección escandinava, que disputa por primera vez unos cuartos de final en una Copa del Mundo o Eurocopa.
El principal referente del conjunto nórdico será Erling Haaland, delantero del Manchester City y máximo goleador de Noruega en el torneo con siete anotaciones. El atacante volverá a medirse a varios rivales que enfrenta habitualmente en la Premier League, donde se ha consolidado como una de las principales figuras del campeonato inglés.
Junto a Haaland sobresale Martin Odegaard, capitán del Arsenal y actual campeón de la liga inglesa, quien tendrá la responsabilidad de conducir el juego noruego. La selección dirigida por Stale Solbakken también cuenta con Alexander Sorloth como una de sus principales cartas ofensivas dentro de una generación considerada la mejor del país en las últimas décadas.
Noruega alcanzó esta instancia tras sorprender a Brasil con una victoria por 2-1 en la fase anterior, gracias a un doblete de Haaland. El delantero calificó ese triunfo como «una locura» y reconoció que enfrentar a Inglaterra será «súper especial», debido a que juega en ese país y además nació en territorio británico.
El conjunto escandinavo llegó al Mundial después de lograr su primera clasificación desde Francia 1998, dejando fuera a Italia en la fase eliminatoria. Durante el torneo únicamente perdió frente a Francia por 4-1, partido en el que el técnico decidió dar descanso a varios titulares para priorizar las rondas decisivas.
Inglaterra, por su parte, afrontará el compromiso tras un exigente duelo frente a México en los octavos de final. Los dirigidos por Thomas Tuchel jugaron más de 40 minutos con un futbolista menos tras la expulsión de Jarell Quansah, quien fue suspendido por dos partidos y no estará disponible para este encuentro.
Ante esa baja, el seleccionador inglés podría apostar por John Stones y Marc Guéhi como pareja de centrales, mientras Ezri Konsa ocuparía el lateral derecho. Pese al desgaste físico acumulado, el conjunto británico llega con la confianza reforzada luego de superar a México y de remontar anteriormente a República Democrática del Congo.
Los ingleses parten como favoritos para avanzar a las semifinales, instancia que no alcanzan desde Rusia 2018. Harry Kane, con seis goles en el torneo, y Jude Bellingham, autor de un doblete en los octavos de final, liderarán el ataque de una selección que intentará acercarse nuevamente al sueño de conquistar el Mundial y hacer realidad el histórico lema de su afición: «It’s coming home».

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