El Vaticano anunció recientemente el nombramiento del sacerdote Ramiro Ernesto Landaverde Orellana como el nuevo obispo de la diócesis de Zacatecoluca, sustituyendo a monseñor Elías Samuel Bolaños Avelar. Aunque en un principio la Iglesia Católica Salvadoreña no detalló en su comunicado oficial el motivo de la salida de monseñor Bolaños —quien recientemente cumplió 50 años de vida sacerdotal—, el cardenal Gregorio Rosa Chávez aclaró que no se trata de una situación inusual, sino del cumplimiento del derecho canónico.
Según explicó el cardenal Rosa Chávez, esta semana, el cambio responde a un «trámite normal» por límite de edad.
«Termina su trabajo a los 75 años, presenta su renuncia al Papa y él puede decirle: ‘sigue un poquito más’ o ‘está bien, se la acepto’. Y al aceptarla tiene que nombrar quien lo sustituya», detalló el purpurado, confirmando que Bolaños entrega ahora el mando a su sucesor tras haber servido a esta diócesis.

¿Cómo fue elegido el nuevo obispo?
Para entender el nombramiento del padre Landaverde, el cardenal Rosa Chávez compartió cómo funciona el proceso de elección en el Vaticano. Todo inicia con el Nuncio Apostólico, quien realiza una consulta sobre los candidatos ideales. A partir de esa información, elabora un informe con tres nombres y lo envía a Roma. Finalmente, es la Santa Sede la que decide cuál de los integrantes de esa terna asumirá la misión pastoral.
El elegido, Ramiro Landaverde, es un sacerdote oriundo de Chalatenango de 50 años de edad y con 23 años de ministerio. Hasta su nombramiento, se desempeñaba como párroco de la iglesia Inmaculada Concepción de María en Nueva Concepción, Chalatenango. Cuenta con estudios de Filosofía y Teología en el Seminario San José de la Montaña (donde también fue director espiritual) y es licenciado en Teología Dogmática por la Pontificia Universidad de Salamanca, España.
A la espera de la fecha oficial de su ordenación y toma de posesión en la catedral de Zacatecoluca —que por derecho canónico debe realizarse en los próximos tres meses y que el cardenal espera que se anuncie la próxima semana—, Landaverde tiene por delante importantes desafíos.
De acuerdo con el cardenal, el nuevo obispo deberá encarnar el Evangelio reconociendo la historia, los religiosos y los laicos propios de Zacatecoluca.
El reto principal, subrayó, es «hacer comunión, una iglesia unida, solidaria, fraterna, samaritana», siguiendo los pilares que enseñó el Papa Francisco y que ahora impulsa el Papa León XIV. Estos incluyen mantener en el centro la dignidad humana, la justicia, la defensa de los migrantes para que tengan derecho a una vida digna y el cuidado de la «casa común».

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