El Salvador acumula 47 casos de sarampión en 2026, todos clasificados como importados, entre las Semanas epidemiológicas 1 y 26 (4 de enero al 4 de julio de 2026). Según el MINSAL, los casos se localizaron en siete departamentos: San Salvador, San Miguel, Santa Ana, La Libertad, Ahuachapán, San Vicente y Usulutan. Es importante conocer que el origen de estos contagios proviene principalmente de Guatemala y Mexico, y que el país no reporta un contagio autóctono (transmisión local) desde 1996 (hace casi 30 años).
El ritmo de aumento de contactos ha sido importante (de 11 a 47 casos en tres meses), por lo que el MINSAL mantiene una campaña especial de vacunación iniciada el 10 de abril, dirigida a menores de 6 a 11 meses (dosis cero) y personal de salud, además del esquema regular a los 12 y 18 meses.
Causado por el virus del sarampión, se transmite por vía respiratoria (gotículas y aerosoles) y es una de las enfermedades más contagiosas que existen: R0 de 12 a 18 (una persona infectada contagia entre 12 y 18 personas susceptibles en una población sin inmunidad). El virus puede permanecer viable en el aire o en superficies hasta 2 horas después de que la persona infectada abandonó el espacio. El periodo de incubación es por lo general de 10-14 días desde la exposición hasta el inicio de los síntomas. La contagiosidad comienza 4 días antes de la aparición de la erupción y se extiende hasta 4 días después, lo que facilita la transmisión antes de que se sospeche el diagnostico. Enfermedad autolimitada y leve en la mayoría de los niños, pero que puede complicarse en 30% de los casos en menores de 5 años, y causar la muerte por neumonía o trastornos cerebrales por una encefalitis aguda.
Situación epidemiológica actual (2025-2026)
La región de las Américas registró un salto de 32 veces en casos confirmados en 2025 (14,891 vs. 466 en 2024), con brotes en 57 países a nivel global reportados en el mismo período. El virus ha acelerado su circulación en el continente americano debido principalmente a las bajas coberturas de vacunación experimentadas por muchos países durante la pandemia.
¿Existe peligro de brote autóctono en nuestro país?
UNICEF y la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicaron un reporte el 15 de julio de 2026 sobre estimados de cobertura de inmunización nacional (WUENIC 2025 revision). Dicho reporte sitúa a El Salvador con una cobertura de 1ª dosis de sarampión (MCV1) al 98%, y una segunda dosis (MCV2) al 71%. Estos datos en contraposición con los reportados por el MINSAL, que reporta coberturas para el 2025 de 98.4% para la primera dosis y 96.6% para la segunda dosis, señalando el MINSAL que se esta cumpliendo con las recomendaciones de mantener a la población inmunizada arriba del 95%.
Es más, en varias ocasiones el señor ministro de salud ha reiterado que la razón del porque nuestro país solo es afectado por casos importados es precisamente por estas altas coberturas de inmunización. Ahora resulta que organismos internacionales como UNICEF y OMS contradicen la cifras del MINSAL. Datos reales, no un escenario hipotético. Y viendo la serie histórica, el 71% en MCV2 no es un evento aislado: se ha mantenido estancado en 71-72% desde 2022 (72% → 71% → 71% → 71%), mientras que MCV1 se ha recuperado con fuerza tras el bajón pandémico de 2020 (84%) hasta llegar a 98% en 2025.
¿Cuáles son las implicaciones para la población de nuestros niños estas discrepancias de información?
Con una cobertura nacional como la reportada por los organizamos internacionales la inmunidad poblacional efectiva seria de aproximadamente 90-92%, lo cual estaría bajo el umbral del 95%, necesario para la inmunidad de rebaño contra el sarampión. El Salvador tiene un nivel de protección insuficiente para inmunidad de rebaño, con riesgo real de brotes si el virus se introduce (como ya ocurrió con los casos importados de 2024-2025 desde Guatemala/México). El problema no es la captación inicial —MCV1 va muy bien— sino la retención al esquema completo: algo está fallando en que los niños vuelvan a los 2 años por su segunda dosis, y esto lleva 4 años estancado.
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa (R0 12-18) que exige coberturas de vacunación ≥95% con esquema completo (2 dosis) para lograr inmunidad de rebaño y evitar brotes. En El Salvador, los datos oficiales de UNICEF/OMS (WUENIC 2025) muestran una captación excelente de la primera dosis (MCV1: 98%) pero una retención insuficiente para la segunda (MCV2: 71%), estancada en ese nivel desde 2022. Esto deja una inmunidad poblacional efectiva de aproximadamente 90-91% — por debajo del umbral de protección colectiva — y coincide con el patrón regional que ya produjo un aumento de 32 veces en los casos de sarampión en las Américas durante 2025.
La prioridad epidemiológica no es promover la vacunación inicial, sino cerrar la brecha de finalización del esquema, asegurando que los niños que ya recibieron la primera dosis regresen a los 2 años por la segunda.

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