Los tres magistrados de la Sala de lo Penal, de la Corte Suprema de Justicia, no admitieron dos recursos del exdirector de la Policía de Hacienda Francisco Antonio Morán Reyes, del exministro de la Defensa Nacional José Guillermo García, y del excoronel de la Cuarta Brigada de Infantería de la Fuerza Armada, Mario Adalberto Reyes Mena, que fueron condenados a 30 años por la masacre de cuatro periodistas holandeses, un crimen ocurrido durante el conflicto armado salvadoreño.
La Sala, conformada por los magistrados Alejandro Antonio Quinteros Espinoza, Sandra Luz Chicas de Fuentes y Roberto Carlos Calderón Escobar, declaró inadmisibles los recursos «por no haberse desarrollado en ninguno de ellos una línea de argumentos orientada a controvertir los razonamientos que sustentan el veredicto condenatorio de los justiciables», dice el fallo.
Y añade que el primer recurso fue «una copia íntegra de la solicitud de nulidad del veredicto«, mientras que el segundo «es una reproducción del primer recurso de casación«.
Los magistrados señalan que los escritos presentados no dirigieron su pretensión a hacer ver a la Sala por qué la Cámara se equivocó, al confirmar el veredicto que condenó a los exmilitares a penas de 30 años de prisión, sino que citaron los mismos motivos y argumentos que habían hecho a la Cámara.
«Sabido es que la labor de expresar los motivos con sus fundamentos es una carga procesal que corresponde exclusivamente a los recurrentes y no al Tribunal de casación», dice el fallo.
En mayo de este año, la Cámara de lo Penal de la Cuarta Sección del Centro de Santa Tecla, en La Libertad, confirmó la sentencia de 30 años de cárcel para los militares condenados por el asesinato de cuatro periodistas holandeses, en una masacre ocurrida en marzo de 1982, en Santa Rita, Chalatenango.
En ese momento, los magistrados de Cámara, Roberto Antonio Anzora Quiroz y Rigoberto Chicas, confirmaron la decisión de la jueza de Primera Instancia de Dulce Nombre de María, Chalatenango, María Mercedes Argüello de la Cruz.
Inicialmente, la jueza los condenó a 60 años de cárcel por el asesinato de Koos Jacobus Andries Koster, Jan Cornelius Kuiper Joop, Hans Lodewijk Ter Laag y Johannes Jan Wilemsen el 17 de marzo de 1982, en un lugar conocido como La Lomona, en Piedras Gordas, Santa Rita, Chalatenango.
La culpabilidad fue dictada por un jurado de conciencia, y el juzgado analizó las penas explicando que el Código Penal de 1973-1974 establece la pena máxima, que es la pena de muerte, un castigo que fue abolido por la Constitución actual; la juzgadora analizó que debía imponer años de prisión según el delito de asesinato, desde 15 a 20 años de cárcel, y al final impuso la pena mínima debido a la condición de salud y edad avanzada de los condenados. Aún así, la pena a cada imputado sumaba 60 años.
Sin embargo, la jueza también aclaró que el mismo Código Penal aplicado señalaba como restricción que los condenados no pueden pasar más de 30 años en la cárcel. Según los atestados que los defensores presentaron en el juicio Morán Reyes tiene 94 años de edad, el exministro García tiene 93 años de edad y el excoronel Reyes Mena tiene 86 años de edad.
En su momento, la juzgadora señaló que debido a la condición de salud de los condenados Francisco Antonio Morán Reyes y José Guillermo García, la pena de prisión debe ser cumplida en un hospital privado o los centros penales.
El excoronel Mario Adalberto Reyes Mena estuvo ausente en este proceso, pero la Corte Suprema de Justicia inició un proceso de extradición desde Estados Unidos, pero hasta la fecha se desconoce en qué fase está.
Los cuatro holandeses fueron asesinados el 7 de marzo de 1982, luego que fueran emboscados en Santa Rita, Chalatenango, por soldados del Batallón Atonal que salían de la Cuarta Brigada de Infantería, de El Paraíso, en el mismo departamento, cuando hacían una cobertura sobre el impacto del conflicto en la población empobrecida.
Este juicio por el asesinato de los periodistas holandeses fue el primer caso de crimen de guerra en llegar a etapa de vista pública por la vía penal a más de 43 años del crimen.

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