La monarquía británica enfrenta una nueva controversia por el adelanto de las memorias de Charles Spencer, hermano de Diana de Gales, quien relata episodios sobre la relación de la princesa con el ahora rey Carlos III y los momentos posteriores a su muerte en París en 1997, cuando tenía 36 años.
El tabloide Daily Mail obtuvo fragmentos de Swan Song. Diana, my sister, libro que saldrá a la venta el 22 de septiembre, y comenzó a publicar extractos esta semana. Entre ellos destaca el relato de Spencer sobre una conversación telefónica que sostuvo con el entonces príncipe Carlos cuando se conoció la muerte de Diana.
Según Spencer, Carlos «sonaba eufórico, como si le hubiera tocado la lotería» y llegó a decirle: «No te preocupes, pronto la olvidaremos». La publicación de estas afirmaciones provocó una respuesta del entorno de Carlos III, que cuestionó la versión presentada por el hermano de Diana.
Un portavoz del monarca señaló que Carlos III «es consciente que el dolor del duelo fraternal puede nublar la razón, afectar al juicio y puede colorear la memoria de manera que otros no reconocen, incluso años después de una pérdida así».
Dickie Arbiter, quien fue secretario de prensa de la reina Isabel II durante la muerte de Diana, también calificó de «bazofia» el relato de Spencer porque «de ningún modo pudo decir eso» y sostuvo que Carlos «se encontraba devastado».
Ante los cuestionamientos, Spencer defendió el viernes su versión durante una entrevista con la BBC y reiteró que «esas fueron exactamente las palabras que dijo». Según su relato, el comentario le provocó tal indignación que decidió terminar inmediatamente la llamada telefónica.
Las memorias también incluyen señalamientos sobre el noviazgo de Diana y Carlos. Spencer afirma que el entonces príncipe hizo comentarios sobre el peso de Diana y que, pocos días después de anunciar su compromiso, la agarró del pecho y le dijo: «Vaya, parece que estamos un poco rellenitos por aquí».
El autor relaciona esos comentarios con los problemas alimenticios que posteriormente sufrió su hermana.
Spencer relata además, a partir de una versión que reconoce haber recibido indirectamente, que Carlos habría dicho a Diana antes de su boda que estaba feliz de casarse, pero que no la amaba. El autor también sostiene que su hermana atravesó momentos de profunda infelicidad y consideró en varias ocasiones quitarse la vida, llegando «más de una vez» a los acantilados de Beachy Head, en East Sussex.
Las revelaciones han reavivado en Reino Unido el debate sobre la relación de Diana con la familia real casi tres décadas después de su muerte. Mientras Carlos III y sus hijos Guillermo y Enrique continuaron esta semana con sus actividades públicas, las afirmaciones de Spencer y las respuestas de quienes estuvieron cerca de la familia real mantienen nuevamente a Diana en el centro de la atención británica.

Deja una respuesta