Ahí vamos otra vez con la Selecta, Los salvadoreños, bueno, la mayoría, somos masoquistas, y aunque estamos conscientes que futbolísticamente ya hace años tocamos fondo, aún albergamos esperanzas con la Selecta y contra todo pronóstico, tenemos esperanzas y anhelamos triunfos de la azul y blanco. Es el orgullo de ser salvadoreños que a veces nos hace idealistas en bancarrota.
El viernes próximo, a las 9:00 de la noche (Dios quiera que no llueva) en el estadio Jorge “Mágico” González El Salvador inicia su aventura en el grupo B de la Liga A de la Copa de Naciones de la CONCACAF enfrentando a Martinica y pese a que tenemos conciencia de lo mal que anda nuestra liga y por lo tanto nuestros futbolistas convocados, de todo corazón queremos un gane convincente de nuestra Selecta. Con Martinica, El Salvador ha jugado cinco veces de las cuales ha ganado dos, ha perdido dos y han empatado una vez. Cada país ha anotado tres goles a su favor.
El objetivo de la Selecta será ganar los suficientes puntos para no descender de liga y clasificar a la próxima Copa Oro a realizarse en 2027. Esto obliga a ganar los dos juegos de local y sumar al menos uno o dos puntos jugando de visitante. De irnos bien El Salvador clasificaría a los cuartos de final, donde ya están clasificados los cuatro mejores de la CONCACAF, es decir Estados Unidos, México, Canadá y Panamá. Es un sueño, pero conociendo nuestra realidad fácilmente se puede convertir en pesadilla. Por ahora se vale soñar,
La suerte nos puso en el grupo B junto a Martinica, Guatemala, Jamaica, Honduras y Surinam. El sistema suizo ha permitido que cada país solo juegue cuatro partidos, dos de visita y dos de locales, repitiendo con uno la localía y la visita, de tal manera que El Salador jugará de local y visita contra Martinica, de visita contra Guatemala y de local ante Jamaica. El sorteo evitó que la Selecta jugara contra Honduras y Jamaica, dos países que en la actualidad tienen un nivel muy superior al nuestro.
Este viernes contra Martinica de local, luego el próximo martes de visita juega con Guatemala, posteriormente de local el viernes 2 de octubre enfrenta a Jamaica y cierra de visita el domingo 4 al enfrentar a Martinica. En estos cuatro partidos se define si El Salvador avanza a cuartos, si se mantiene en la Liga A de la CONCACAF, si clasifica a la Copa Oro o pasa a repechaje para buscar la clasificación a dicho torneo. Desde ya las autoridades deben tener claro los propósitos y si la Selecta descendiera o no clasifica a la Copa Oro, será justo y necesario analiza a conciencia rescindir del director técnico Hernán Darío “Bolillo” Gómez, responsable de la convocatoria de futbolistas para la Selecta y del fracaso. Ojalá que el Bolillo nos callara la boca a quienes no creemos en él como el técnico que nos llevará a un Mundial o al menos que nos sacará del fondo.
El que sabe de fútbol es el “Bolillo”. Nosotros solo somos aficionados con el privilegio de opinar, pero precisamente por ser aficionados somos capaces de ver a simple vista posibles errores que a veces un técnico no ve porque se ensimisma con sus ideas y esquemas. Los aficionados solemos ser resultadistas y queremos triunfos y juego bonito. Con simpleza entendemos que la selección es para los mejores, sin importar si son jóvenes o veteranos.
El problema de un técnico de selección de fútbol es que dirige al equipo que representa la patria, los sentimientos de todo un pueblo, la ilusión de un país entero, los anhelos de una nación y los sueños de miles o millones de compatriotas que han dejado a un lado ideologías, clases sociales, niveles intelectuales, creencias religiosas, modismos regionales, lucha e géneros y todo factor que divide internamente a las naciones del mundo. En otras palabras, un técnico de selección tiene la responsabilidad de guiar al equipo de todos y debe hacerlo con mucho profesionalismo y alta dosis de ética y capacidad.
El ”Bolillo” ha demostrado que es un especialista en peroratas retóricas y que vive de sus logros pasados, los que tiene derecho a recordar y atesorar con orgullo, pues no cualquiera clasifica a tres países diferentes a un mundial de fútbol; sin embargo, es posible que su tiempo ya haya caducado y ahora esté aprovechándose de la inocencia futbolística de un país que desde 1981 no sabe que es clasificar a un Mundial de fútbol y que desde entonces ha ido de mal en peor.
Pese a todo el próximo viernes refrendamos nuestro amor por El Salvador y una vez más vamos a apoyar incondicionalmente a nuestra Selecta deseando de todo corazón una victoria que nos permita soñar y el impulso suficiente para tener una buena fase y avanzar a cuartos de final de la Liga A de la Copa de Naciones y clasificar a la Copa Oro 2027.
El viernes comienza una nueva aventura futbolística. Dios quiera que a la Selecta le vaya bien y que los aficionados salvadoreños podamos sentirnos felices por los goles guanacos que nos den triunfos y nos hagan vivir gestas gloriosas que muchos ya no recordamos. Salvadoreños, vamos todos a apoyar a nuestra Selecta que representa a nuestra patria a la cual nunca se le abandona. Como aficionado fiel y masoquista quiero un triunfo salvadoreño,
*Jaime Ulises Marinero es periodista

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