Estoy pendiente de todo lo que sucede con el rubro del café. En esta ocasión participé con un póster científico en el I Simposio Nacional de Ciencia y Tecnología: Ciencias Agropecuarias y Sostenibilidad, que se realizó el miércoles 23 de septiembre de 2026 en la Universidad de El Salvador. El congreso se llevó a cabo gracias al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) y el Ministerio de Educación.
Mi póster científico se identificó con la investigación: “La caficultura de El Salvador y su resiliencia ante el cambio climático, precios internacionales y la falta de apoyo. Una crisis anunciada que se debe superar”.
Realicé una investigación cuali-cuantitativa, en donde indagué aspectos generales sobre la crisis de la caficultura, datos que se obtuvieron de entrevistas a cafetaleros y a representantes de gremiales y se realizó una encuesta a 92 caficultores, con el objetivo de obtener información sobre la crisis y solución de la caficultura.
Según el Programa Cooperativo Regional para el Desarrollo Tecnológico y la Modernización de la Caficultura (PROMECAFE), “… entre los países miembros producen el 25 % del arábica de todo el mundo. Para 2050, la demanda mundial se duplicará; la apuesta es que la región pueda vender más. Para lograrlo, los países deben superar el problema del cambio climático, que ha traído extremos de lluvia y temperaturas más altas; esto ha hecho que el manejo de las plagas, como la roya y la broca, se vuelva más complejo”.
El cambio climático continúa afectando la caficultura salvadoreña. El fenómeno El Niño afecta la floración de los cafetales y el crecimiento. Eso reduce la cosecha de café. La caficultura también tiene periodos de vacas gordas y vacas flacas.
Mientras tanto, el Gobierno central, a través del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), el Instituto Salvadoreño del Café (ISC) y el programa de Resiliencia Climática en El Salvador, están haciendo un trabajo en conjunto para ayudar al sector cafetalero. El actual gobierno tuvo reunión con el sector cafetalero; sin embargo, es preocupante analizar que las exportaciones del aromático han disminuido y cada vez va perdiendo fuerza como principal rubro de exportación, tal como lo fue antes.
En el periodo 2010 a 2015, muchos cafetales se vieron afectados por la roya; además, los precios internacionales del aromático impactaron. Recordemos que el café es biodiversidad, es vida, es generador de empleo y, sobre todo, es parte del patrimonio salvadoreño. ¿Será posible que volvamos a los tiempos de bonanza de la caficultura?
Una solución es aplicar la ciencia en el café, ello implica manipular su crecimiento, con respecto a la genética, ayuda a tener cafetos con mejores cosechas, resistentes a plagas y enfermedades. Café Cuscatleco es una de las variedades que tiene más resistencia a la roya y, por ende, brinda excelentes cosechas.
Enhorabuena, los precios internacionales del café para el 2026 han presentado una mejoría, eso motiva a muchos cafetaleros a seguir produciendo el aromático. Según el ISC los ingresos por las exportaciones de café en los ochos meses del ciclo cafetero 2025-2026 de El Salvador sumaron 141,36 millones de dólares, un 27,9% más que año anterior.
Para ayudar a los cafetaleros, se creó el Programa de Resiliencia Climática de los Bosques Cafetaleros, ejecutado por el Ministerio de Agricultura y Ganadería de El Salvador. Su objetivo es fortalecer la capacidad del sector cafetalero para hacer frente al cambio climático.
Algunas de las sugerencias de los cafetaleros en mi investigación fueron: 1. La diversificación y retornar a las prácticas tradicionales de cultivo que fueron muy buenas en el pasado, no veo ninguna otra forma en que la caficultura pueda volver a ser rentable, 2. Adquirir análisis portables para prevenir enfermedades como la roya, tomar ejemplos como el caso de Honduras, donde el Estado, los gobiernos municipales, la empresa privada y la cafetalera se unieron, 3. Facilitar la venta de café a precio justo, tanto en el interior/exterior,pero, sobre todo, incentivar la cultura del consumo de nuestro (buen) café, 4. Mejorar la calidad del café e incentivos ambientales para mantener los bosques del país, etc.
Es aconsejable diversificar las fincas para tener otros ingresos y aumentar la cantidad de plantaciones en las zonas cafetaleras. Con respecto al simposio, fue enriquecedor las temáticas referentes a la agricultura.
Mi investigación la pueden encontrar en chrome-extension://efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/https://idus.us.es/server/api/core/bitstreams/6bdc438c-e250-4cec-b4a3-6c35abebeca2/content
*Fidel López Eguizábal, Docente e investigador Universidad Nueva San Salvador
fidel.lopez@mail.unssa.edu.sv

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