Nadie es dueño de las calles públicas porque son estatales y Estado somos todos, por lo tanto, nadie debe apoderarse de las calles ni de las aceras ya que son de estricto uso peatonal. Los conductores de todo tipo de vehículos pueden estacionarse en las calles secundarias, toda vez que no obstruyen el paso peatonal y de otros vehículos. Nadie puede estacionarse frente a las salidas de cocheras ni frente a puertas o portones de salidas o entradas de emergencia. Tampoco es válido estacionarse en las arterias de amplio flujo vial o en aquellas debidamente señalizadas.
En las grandes y medianas ciudades del país es factible ver talleres automotores que funcionan en las aceras y hasta en las calles, que también son utilizadas como chatarreras o estacionamientos de vehículos en mal estado o inservibles que obstruyen el libre tránsito peatonal y vial. La chatarra también es dañina para la salud en cuanto a que acumulan polvo y agua que se hace propicia para la crianza de zancudos.
En los distritos de San Salvador las municipalidades tienen ordenanzas que prohíben el uso de aceras y determinadas calles y avenidas como sitios de trabajo al aire libre o zonas de estacionamiento, en el entendido que las aceras son de uso privativo de los peatones y que el área de rodamiento de las calles es para el tránsito vial. En San Salvador Centro, la alcaldía a través del Cuerpo de Agentes Metropolitanos (CAM) avisa con 72 horas de antelación que vehículo debe ser retirado por su propietario de la calle o acera, de lo contrario el CAM los retira e impone una multa.
Asimismo, se ha dado a la tarea de imponer esquelas a los ciudadanos que creyéndose dueños de las calles y avenidas colocan obstáculos y cobran entre $1 y $5 por permitir estacionarse en sitios donde es posible hacerlo. Igual han sancionado a personas que colocan obstáculos para que nadie se estacione en la vía pública o frente a sus casas. Quienes cobran se supone que lo hacen por otorgar el espacio y brindar seguridad. Se ha dado el caso de que los vehículos de quienes se niegan a pagar son rayados o sus llantas son pinchadas.
Nadie debe cobrar porque alguien se estacione en una calle, avenida o pasaje donde es permitido hacerlo, si alguien lo hace en cualquier distrito del municipio de San Salvador Centro, cualquier ciudadano puede llamar al 22046800, para que lo auxilien y sancionen a quien está violando la Ordenanza para la Convivencia Ciudadana,
Todos los municipios deben tener ordenanzas similares. Uno visita cualquier distrito y lo que se encuentra es que no hay estacionamientos suficientes y las calles llenas de piedras, barriles y todo tipo de obstáculos que son colocados por personas abusivas que, incluso, llegan de otros lugares para aprovecharse de la situación.
Recientemente se hizo viral el video de un funcionario de la alcaldía de San Salvador Centro que llega en un vehículo con vidrios polarizados y placas particulares acompañado de agentes del CAM y personal del área de comunicaciones, cuando se iba a estacionar en la colonia Médica un señor quitó el obstáculo y le dijo que eran $2 por hora o fracción. Los agentes se bajaron y le dijeron que eso era ilegal y abusivo y que lo iban a multar con una esquela de $150. El señor, de la tercera edad, alegó que eso no era ilegal porque los barriles eran suyos y que él siempre se había ganado la vida de esa forma. Dos días después el anciano volvió a llegar, pero desistió de colocar los obstáculos cuando vio la presencia del CAM.
Las esquelas, según el Artículo 75 de la Ordenanza para la Convivencia Ciudadana, oscilan entre los 50 y 900 dólares, lo que me parece bonancible. Alrededor del Centro Judicial Isidro Menéndez de San Salvador, conocí el caso de dos hermanos adolescentes que se habían apoderado de una calle adyacente y en el día obtenían hasta $150.y a veces más por permitir el estacionamiento a los particulares.
Realmente es un negocio redondo que según mi parecer es una estafa agravada, pues se hace bajo amenazas de daños al vehículo si no pagan. Estas personas se están tomando como suyas la propiedad del Estado y le están sacando el máximo lucro. En los distritos del interior del país no cobran, pero prohíben hacer uso de un bien estatal.
Más que una ordenanza municipal, la normativa de Convivencia Ciudadana debe ser una ley de carácter nacional con aplicación general, para ordenar las ciudades y hacer que todos respetemos el derecho ajeno y la sana convivencia.
*Jaime Ulises Marinero, Periodista

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