Solo un 5 % de las micro y pequeñas empresas (mypes) en El Salvador utiliza inteligencia artificial (IA) en sus procesos, según la última publicación de la revista País Mype, a cargo de la Fundación de Apoyo Integral (Fusai).
El documento, que cita datos de un informe de clima empresarial del Observatorio Mype de 2024, señala que la cifra se triplica cuando el análisis se realiza por segmentos.
La publicación señala que un 17.2 % de las pequeñas empresas en El Salvador ya utilizan este tipo de herramientas en sus procesos.
Para Fusai, esta porción de pequeñas empresas que utilizan extensiones digitales marca una diferencia “clara” respecto a lo que hace cada sector.
“Parece ser que aquí la IA comienza a ser una idea lejana y empieza a integrarse, aunque sea de manera incipiente, en la dinámica cotidiana del negocio”, indicó la publicación divulgada la semana pasada.
Fusai indica que las pequeñas empresas utilizan más la IA para efectuar la atención a clientes, generar contenidos y automatizar procesos.
David Israel Rosales, experto en innovación digital de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), dijo a País Mype que las pequeñas empresas están a la cabeza de este tipo de iniciativas porque combinan el volumen de sus operaciones, con la presión por optimizar costos y “una capacidad mínima e inversión y aprendizaje”.
Según Rosales, la innovación también viene de la mano con la necesidad que las pequeñas empresas tienen en el entorno actual.
Además, el nivel de desarrollo que tienen los pequeños negocios es el factor por el que avanzan a un ritmo más rápido en adopción que el resto de las mypes en El Salvador.
Adopción
Fusai insta a los negocios a retomar la IA en sus procesos porque, continuar sin utilizar estas herramientas, apunta a mayores costos y la pérdida gradual de aprender a manipularla.
“La IA no se domina de un día para otro; quienes entran tarde tendrán que recorrer una curva de aprendizaje que otros ya comenzaron”, indicó Rosales.
A nivel general, Fusai destaca que mientras una porción de mypes aún se centran en resolver necesidades relacionadas con el orden financiero, formalización o una presencia digital mínima, otros negocios ya avanzan en la búsqueda de mayor eficiencia y capacidad de respuesta.
