La Audiencia de Badajoz (noroeste de España) acogió este jueves, ante una gran expectación mediática y ciudadana, el inicio del juicio para investigar la contratación de David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en una institución provincial de esa localidad española.
Dos delitos -prevaricación y tráfico de influencias-, once investigados y 42 testigos conforman el juicio, cuya apertura ha congregado a medio centenar de medios de comunicación y un amplio despliegue policial ante las puertas y el entorno de la Audiencia de Badajoz.
Ese tribunal deberá abordar cómo se desarrolló el proceso de contratación de David Sánchez -finales de 2016 y principios de 2017- por parte de la Diputación de Badajoz para asumir el cargo de coordinador de los conservatorios de música de la región, y otros asuntos como la contratación de Luis Carrero, amigo de David Sánchez, como jefe de Sección de Centros y Programas de Actividades Transfronterizas.
Dentro de la sede judicial, la defensa de David Sánchez ha planteado la nulidad de las actuaciones contra el hermano del presidente del Gobierno español al entender que atentan contra el derecho fundamental de tutela judicial efectiva, pues los hechos de la denuncia inicial no son objeto del juicio y que el procedimiento supone «una investigación prospectiva».
«La raíz está podrida, como expone la teoría anglosajona», ha expuesto Emilio Cortés, letrado de David Sánchez, en su exposición de cuestiones previas en el inicio del juicio.
En su intervención, subrayó «la inspiración de signo político» de las acusaciones populares, entre las que figuran el partido ultraderechista Vox y organizaciones como Manos Limpias y HazteOir, en la denuncia inicial, en la que se recogía «el abultado patrimonio» de su cliente, absentismo laboral, delitos fiscales, malversación y se sustentaba con recortes de prensa.
De hecho, las acusaciones unen el objeto de este juicio con otra trama en cuyo proceso, «curiosamente, no aparece David Sánchez», añadió el letrado.
«Es todo pura invención y mentira; una falacia», elevó Emilio Cortés. «No levante el tono de voz», le pidió, por su parte, el presidente del Tribunal, José Antonio Patrocinio Pérez.
Por todo ello, el abogado de David Sánchez ha expuesto que los delitos que son objeto de este juicio surgen de «una investigación prospectiva», lo que atenta al derecho fundamental de tutela judicial.
Esta misma exposición ya fue rechazada en fase de instrucción tanto por la juez Beatriz Biedma como por la propia Audiencia.
Al inicio de la vista, el Tribunal ya ha anunciado que el juicio se extenderá al menos hasta el día 9 de junio, pues son 42 testigos y once investigados, con siete acusaciones y el Ministerio Fiscal.

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