La misión Artemis II completó el lunes su periodo de observación lunar, una fase clave en la que la tripulación logró importantes hitos científicos y estableció un nuevo récord de distancia en el espacio.
Durante el sexto día de una misión de 10 días, los cuatro astronautas finalizaron esta etapa tras menos de siete horas de análisis, con miras a abandonar la órbita lunar este martes y emprender el regreso a la Tierra previsto para el viernes.
La tripulación, integrada por Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, de la NASA, junto a Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense, realizó estudios de la cara oculta de la Luna mediante observación directa y registro fotográfico.
En el paso por detrás del satélite, los astronautas perdieron comunicación con el centro de control en Houston durante aproximadamente 40 minutos, debido a la interferencia natural de la Luna, un evento previamente planificado.
Durante ese lapso, la nave Orión alcanzó una distancia récord de 406.771 kilómetros desde la Tierra, convirtiendo a sus tripulantes en los seres humanos que más lejos han viajado en el espacio.
Además, lograron el punto más cercano a la superficie lunar de toda la misión, a unos 6.545 kilómetros, lo que permitió obtener datos detallados sobre la composición del satélite.
Los astronautas también reportaron variaciones de color en la superficie lunar, con tonalidades marrones y azules que aportan información relevante sobre su estructura mineral y antigüedad.
“Aunque estamos a punto de perder la comunicación por radio, seguiremos sintiendo vuestro cariño desde la Tierra. A todos vosotros, allá abajo en la Tierra y alrededor de ella, os queremos desde la Luna. Nos veremos al otro lado”, expresó Glover antes de la interrupción de comunicaciones.
La misión, que despegó el miércoles desde Cabo Cañaveral, marca el regreso de la exploración humana a la órbita lunar tras más de medio siglo y busca sentar las bases para futuras misiones, incluyendo la llegada a Marte.

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