Autor: Alvaro Cruz

  • Semana Santa: entre la fe y la responsabilidad

    Semana Santa: entre la fe y la responsabilidad

    Cada año, la llegada del Jueves Santo marca el inicio del momento más significativo para el mundo cristiano: la conmemoración de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. Sin embargo, más allá del calendario litúrgico, la Semana Santa se ha ido transformando —de forma preocupante— en un periodo donde el recogimiento espiritual compite, y muchas veces pierde, frente a una cultura de evasión, exceso y despreocupación.

    La progresiva secularización de la sociedad ha desplazado el sentido religioso de estos días, sustituyéndolo por una lógica vacacional que, en muchos casos, desemboca en conductas de riesgo. No se trata de condenar el descanso —necesario y legítimo— sino de cuestionar los excesos que lo acompañan: consumo desmedido de alcohol, imprudencia en las carreteras, violencia y negligencia familiar.

    Las cifras de fallecidos durante la Semana Santa no son solo estadísticas; son el reflejo de una falla colectiva. Cuando el ocio se convierte en descontrol, las consecuencias trascienden lo individual y afectan al tejido social entero. En ese sentido es pertinente dejar claro que  la libertad sin responsabilidad termina erosionando el bienestar común.

    Mientras la tradición cristiana invita a la reflexión, al silencio interior y a la esperanza —representada en la resurrección—  la realidad contemporánea muestra escenarios de dolor que contradicen ese mensaje. Esta tensión revela una pregunta de fondo: ¿hemos perdido la capacidad de darle sentido profundo a ciertos momentos del año?

    La reflexión no debe quedarse en la nostalgia de un pasado más religioso, sino avanzar hacia una introspección más amplia. Incluso en una sociedad plural y secular, valores como la prudencia, el respeto por la vida y la responsabilidad personal siguen siendo universales. No es necesario compartir una fe para reconocer que los excesos y la violencia son problemas que deben enfrentarse.

    En definitiva, la Semana Santa puede ser tanto un tiempo de descanso como de introspección. Ambas dimensiones no son incompatibles, siempre que estén guiadas por la conciencia y el equilibrio. Disfrutar responsablemente no solo es una recomendación práctica, sino un acto de respeto hacia uno mismo y hacia los demás.

    Porque, más allá de las creencias, lo verdaderamente esencial sigue siendo lo mismo: regresar a casa con vida, con dignidad y con la certeza de que el descanso no dejó heridas en el camino.

  • Proyección tasa de homicidios El Salvador para el año 2026 

    Proyección tasa de homicidios El Salvador para el año 2026 

    Mi amado país El Salvador finalizó el año 2025 como el país con la menor tasa de violencia homicida en el continente americano con 1.3 homicidios por cada 100,000 habitantes, posición que mantiene desde hace dos años, nuestra bandera está en la cima como el país donde la violencia homicida tiene niveles de tolerable  de acuerdo con parámetros criminológicos mundiales, por supuesto que no es suficiente,  pero estos homicidios fueron mayoritariamente por violencia intrafamiliar y violencia social, intolerancia, ya no por pandillas criminales o atribuidos a delincuencia en general. No quiere decir que no existen homicidios o que nuestra sociedad no mantiene niveles elevados de violencia entre sus más próximos.

    Cada primero de abril de todos los años, en el presente siglo desarrollo este ejercicio criminológico prospectivo sobre cómo puede finalizar la tasa de homicidios en el presente año a falta de nueve meses, y finalizado el primer trimestre del año 2026, un año más queda por escrito dicho trabajo, utilizando la ciencia de la criminología, las ciencias forenses, la ciencia de datos y mi experiencia, puedo establecer mi primera proyección sobre la tasa de violencia homicida para el presente año 2026, la cual de mantenerse las condiciones y tendencias de los datos sobre homicidios intencionales El Salvador puede finalizar el presente año con un dato de entre 48 y 80 homicidios intencionales, para una tasa que puede oscilar entre 0.8 y 1.3 homicidios por cada 100,000 habitantes, estos son los posibles rangos. Lo cual representa una nueva disminución en el comparativo interanual, y significa que El Salvador puede quebrar un nuevo registro en positivo en 205 años de República.

    Por primera vez El Salvador cerraría un año con una tasa menor a 1.0, con un dato menor a tres cifras por segundo año consecutivo. Estos datos son proyecciones, estimaciones para lo cual además de las fórmulas e indicadores criminológicos, utilizo técnica de estudio prospectivo y posibles escenarios, dentro de los cuales la evidencia por medio del dato país es relevante, así como la experiencia y vivencia de más de 20 años desarrollando este trabajo sin fallar en la proyección a la fecha y como un ejercicio que ningún otro criminólogo hace público, es decir que no se arriesgan en el continente americano efectuarlo con nueve meses de anticipación, ni un dato, ya no digamos los dos.

    Una proyección es eso, nos es de gran utilidad en la criminología, para tomarle el pulso a un país, a una región o a un continente, desarrollar comparativos y sobre todo insumos para las políticas criminales, políticas públicas de seguridad y del sector de justicia. Faltan 275 días para que finalice el conteo y estadísticas de homicidios, una vez más desarrollo este ejercicio con la confianza en las enseñanzas de la ciencia criminológica que es una disciplina con método científico, multi e interdisciplinaria, que dispone de evidencia empírica para desarrollar un trabajo técnico científico.

    Los estudios prospectivos, escenarios y de data son una especialidad en la criminología y les sirven a los tomadores de decisión en el mundo para mantener o hacer cambios en el rumbo de las políticas de una nación. Reconozco y destaco sobre toda ciencia, la gracia y el favor de Dios en mi vida, ya que es únicamente Él quien proporciona la sabiduría y entendimiento. Declaro año favorable y bendecido en El Salvador en el indicador más utilizado en el mundo para medir el nivel de criminalidad. El 2026 es un año de nuevas oportunidades para usted, para mí, para mi familia y amigos, para nuestro país si creemos y tenemos Fe en Jesucristo.

    *Por Ricardo Sosa / Doctor y máster en Criminología / Doctorante en Justicia Criminal  

  • Las guerras no construyen

    Las guerras no construyen

    Es una obviedad que las guerras no construyen, pero es necesario recalcarlo, porque la retórica militarista que en este momento se ha posado sobre el mundo quisiera que se creyera lo contrario.

    El vocero principal de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, Donald Trump, ha perdido toda credibilidad. Ya parece la Chimoltrufia: un día dice sí y otro no.

    Pero más allá de ese juego verbal, típico del vendedor de baratijas, se puede apreciar la banalidad del mal (expresión acuñada por Hannah Arendt, al presenciar el juicio del nazi Adolf Eichmann, en Jerusalén el año 1961). Trump habla de destruir esto y lo otro si el gobierno iraní no acata sus dictados.

    Lo que parecía una ‘victoria fácil’, dada la superioridad tecnológica de Estados Unidos e Israel, está creando un escenario que complica una porción importante del planeta.

    Porque no es solo el paso del petróleo por el estrecho de Ormuz, que Irán custodia. Es que cada día que pasa el precio del petróleo sube unos puntos más. Y lo seguirá haciendo incluso si las tropas norteamericanas asaltaran por tierra algún punto de Irán. Y es la economía global la que ya está recibiendo el impacto de esto.

    Esta insensata guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán en realidad tiene más propósitos que aplastar a Irán. Sin duda que acabar con el régimen iraní es uno de esos propósitos. Pero ‘there are more things’:

    a) Ampliar el área de operaciones y de la ocupación de territorio por parte de Israel (la réplica de lo que hizo en Gaza es lo que están materializando los halcones israelíes en el sur de Líbano).

    b) Poner en acto la potencia militar norteamericana en la vitrina mundial en un esfuerzo de intimidación general, para que nadie mueva un dedo frente a sus desmanes.

    c) Dinamizar la industria de guerra, puesto que el mayor productor y exportador de armas del mundo, es decir, Estados Unidos, que alcanza el 43% de las exportaciones mundiales necesita ‘mover sus inventarios’ (¡esto no va de democracia, de paz ni de nada de eso, se trata del puro negocio mundial de las armas!) y eso lo saben muy bien las mayores empresas productoras de armas del mundo (que, no por casualidad, son norteamericanas: Lockheed Martin, Boeing, Northrop Grumman, Raytheon y General Dynamics).

    Como Trump y su séquito son neófitos en esto de la guerra (y no han leído a Sun Tzu) no logran ponderar que ese descomunal despliegue militar sobre Irán traerá consecuencias graves para Estados Unidos, dentro y fuera de su país.

    Lo de la eyección de Maduro en Venezuela, en enero pasado, fue una nada comparado con los recursos que está comprometiendo en Irán. La apuesta es alta, el tiempo sigue discurriendo y no hay resolución definitiva. Estados Unidos e Israel le han ganado la guerra a Irán, sí, pero eso no quiere decir que el vencedor no acarreará con costos ni secuelas.

    Trump no le hace caso al papa León XIV para que cese la guerra. Ni a Xi Jinping que en solitario ya dijo que China exigía el cese de hostilidades. Putin no ha dicho nada ni se le podría tomar en serio porque ha metido a Rusia en un atolladero en la guerra contra Ucrania. ¿Por qué tendría Trump que atender la propuesta de 5 puntos que acaban de lanzar Pakistán y China?

    Pakistán comparte frontera por centenares de kilómetros con Irán, y la mayor población chiita del mundo, fuera de Irán, está en Pakistán. Además, la economía pakistaní está de algún modo atada a los países del golfo Pérsico.

    China es el más grande comprador de petróleo de Irán.

    Es decir, esa guerra loca de Estados Unidos e Israel contra Irán ha comenzado a mover piezas de la geopolítica mundial: la Unión Europea (con España a la cabeza) se han desmarcado de esa guerra, los aliados árabes de Estados Unidos (Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos…) están como estatuas de sal porque son objeto de los ataques iraníes y ahora China y Pakistán intentan salirle al paso al escalamiento de la guerra.

    Y en el campo interno, la activación de nuevo de las manifestaciones de No Kings en todos los rincones de Estados Unidos meten presión a esta administración Trump que pareciera haber engullido al Partido Republicano y que en noviembre deberá pasar una prueba de fuego.

    Dijo Sun Tzu: ‘Hay senderos que no deben ser recorridos, ejércitos que no deben ser atacados, fortificaciones que no deben ser sitiadas, terrenos que no deben ser disputados, y órdenes del soberano que no deben ser obedecidas’.

  • Raúl Fernández: el salvadoreño que llevó su destino al gran teatro de París

    Raúl Fernández: el salvadoreño que llevó su destino al gran teatro de París

    Hay personas que se van de El Salvador buscando un horizonte. Y hay otras que, además de encontrarlo, lo convierten en escenario, en oficio, en arte y en testimonio. Así pienso en mi amigo y excompañero de estudios Raúl Ernesto Fernández, un salvadoreño de 69 años radicado en París, Francia, cuya vida ha estado consagrada al teatro, a la ópera, al vestuario escénico y a la actuación durante más de cuatro décadas.

    Conocí a Raúl desde nuestros años de colegio, cuando compartimos aulas desde séptimo grado hasta graduarnos de bachillerato en el Colegio Liceo Cristiano Central de San Salvador. A veces la vida dispersa a los compañeros de juventud como hojas lanzadas al viento.

    Sin embargo, hay amistades que conservan una especie de luz intacta. La de Raúl es una de ellas. Y hoy, al reconstruir parte de su historia, comprendo que su trayectoria no solo merece admiración: merece ser contada.

    Raúl me habla desde la serenidad de quien ha vivido mucho, trabajado mucho y vencido mucho. Me dice que salió muy joven hacia Francia y que durante cinco años estudió teatro en la Universidad París VIII, en Saint-Denis, al norte de París.

    De día estudiaba; de noche actuaba en teatros parisinos o diseñaba vestuario para grupos de danza y de teatro. Esa imagen me conmueve: la del muchacho salvadoreño que cruza fronteras con valor, que aprende a sobrevivir en otra lengua y que se abre paso en una de las capitales culturales del mundo.

    No tardó en llegar una oportunidad decisiva. En la Ópera de París buscaban un costurero para los talleres de costura. Raúl se presentó y fue admitido. Allí trabajó muchos años y estuvo bajo la dirección del célebre coreógrafo Rudolf Nureyev y, después de su fallecimiento, con Patrick Dupond.

    Pero lo más admirable no es solo haber llegado a ese nivel, sino lo que hizo con esa experiencia. Exploró y aprendió en prácticamente todos los servicios de aquel prestigioso teatro: costura, máscaras, maquillaje, peluquería, zapatería, producción, diseño y archivismo. Hasta que un día, armado de fe y decisión, renunció. Quería volar con sus propias alas. Y el tiempo, dice él mismo, le confirmó que había tomado la mejor decisión.

    Desde entonces, su vida artística tomó un vuelo todavía más amplio. Como creador independiente, comenzó a trabajar con prestigiosos directores y coreógrafos europeos. Y paralelamente siguió actuando. Ha realizado giras en Europa, América Latina y Asia. Hoy continúa en escena con dos obras teatrales escritas sobre su propia vida, ambas publicadas en francés.

    La primera ya fue traducida al español y existe el proyecto de llevarla a otros idiomas. El autor de estas piezas es el reconocido dramaturgo francés Philippe Minyana, y la dirección estuvo a cargo del destacado director franco-argentino Marcial Di Fonzo Bo. No se trata, pues, de una historia menor: estamos ante un salvadoreño cuya vida ha sido considerada materia de arte por grandes nombres del teatro francés.

    Cuando converso con Raúl, advierto que su historia no está hecha solo de éxitos, sino también de silencios difíciles. Me cuenta, por ejemplo, que al llegar a Francia no hablaba francés. Durante el primer año, dice, quizá muchos compañeros de la universidad pensaban que era mudo. Para no exponerse demasiado, se concentró en las materias que dependían del trabajo físico: acrobacia, maquillaje, maquetas, escenografía, labores manuales.

    Era una manera de resistir mientras encontraba las palabras. Ya en el segundo año comenzó a comunicarse mejor. Hay algo profundamente humano en esa escena: el artista que antes de ser escuchado tuvo que aprender a hablar desde las manos.

    Entre las anécdotas que recuerda, una sobresale por su gracia y su fondo cultural. En su afán por aprender francés, se propuso estudiar las obras de Molière en su idioma original. Pero aquel francés pertenecía a otra época, a varios siglos atrás. Así que cuando intentaba usarlo en la vida cotidiana, la gente lo miraba con extrañeza.

    Sin quererlo, el salvadoreño recién llegado hablaba como un personaje salido del teatro clásico. La imagen tiene algo de comedia fina, pero también revela disciplina, amor por el idioma y una voluntad de superación verdaderamente excepcional.

    Sin embargo, más allá de París, de la ópera y de las giras internacionales, en Raúl persiste intacto el país de origen. Me habla de San Salvador, del barrio San Miguelito, de Los Planes de Renderos, de las pupusas, de los tamalitos de elote, del chilate. Me habla también de la distancia dolorosa de aquellos años, cuando para hablar con su madre había que ponerse de acuerdo por carta, y las cartas tardaban semanas en llegar.

    Hoy parece un mundo remoto, casi de otra era. Pero para quienes conocen el peso afectivo de la migración, esa espera tenía el tamaño de la vida.

    Su vocación artística venía de mucho antes. De niño, en Guatemala, donde vivió una temporada con su madre, ya improvisaba teatro en el patio de la casa con sábanas colgadas a escondidas. Invitaba a los niños del barrio, cantaba, recitaba a Alfredo Espino y Rubén Darío, y cobraba la entrada con caramelos.

    Aquello no era un simple juego: era el anuncio temprano de un destino. Más tarde, ya en El Salvador, trabajó como locutor y programador musical en YSKL, La Poderosa, cuando apenas tenía 16 años. Allí aprendió rigor y disciplina artística. Y de forma paralela escribía obras de teatro, algunas de las cuales representó con compañeros del bachillerato.

    Es decir, el teatro no apareció después: ya venía latiendo desde la infancia, como esos fuegos que no hacen ruido, pero nunca se apagan.

    Raúl domina siete idiomas, ama la lectura y continúa aprendiendo alemán. Además, imparte talleres de teatro en Francia y en otros países, y también ha compartido su experiencia en el CENAR y en otros espacios de El Salvador. Cree, con razón, en la transmisión a las nuevas generaciones. Esa es otra forma de grandeza: no guardar el arte como un tesoro privado, sino entregarlo.

    Hoy se organiza una gira por Centroamérica y posteriormente otra por Suramérica. Y mientras el mundo lo recibe como artista, él sigue regresando a esta tierra donde, como dice con una expresión tan nuestra, “dejó el ombligo”.

    Viene a ver a su familia, a sus amigos, a los compañeros de la primaria y del bachillerato. En un tiempo donde muchos triunfos se vuelven soberbia, Raúl conserva algo más valioso: la fidelidad a sus raíces.

    Yo, que lo conocí siendo apenas un muchacho, hoy lo miro con admiración renovada. Raúl Ernesto Fernández no solo ha construido una carrera extraordinaria en París. También ha demostrado que un salvadoreño puede abrirse paso en los escenarios más exigentes del mundo sin renunciar a su memoria, a su disciplina ni a su país.

    Y quizá esa sea la mejor lección de su vida: que el verdadero arte no borra el origen, sino que lo eleva.

    *Alfredo Caballero Pineda, es escritor y consultor empresarial. alfredocaballero.consultor@gmail.com

     

     

     

  • La NASA lanzará este miércoles la misión Artemis II, que marca el regreso del ser humano a la órbita lunar

    La NASA lanzará este miércoles la misión Artemis II, que marca el regreso del ser humano a la órbita lunar

    La NASA se declaró lista para el lanzamiento de la misión Artemis II, programado para este miércoles, en lo que será su proyecto tripulado más ambicioso en décadas con destino a la órbita lunar.

    La cuenta regresiva inició el lunes sin mayores contratiempos, mientras el cohete SLS y la nave Orión permanecen en la plataforma del Centro Espacial Kennedy, en Florida, a la espera del despegue previsto a las 18.24 hora local (16.24 en San Salvador).

    Las condiciones meteorológicas se mantienen favorables con un 80 % de probabilidad de buen clima, aunque la agencia advirtió sobre posibles vientos fuertes y nubosidad como principales riesgos.

    En caso de suspensión, la NASA contempla ventanas alternativas hasta el 6 de abril, y una adicional el 30 de abril si fuese necesario.

    La tripulación está integrada por Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen, quienes buscarán convertirse en los primeros astronautas en viajar a la órbita lunar desde la misión Apolo 17 en 1972.

    Antes del lanzamiento, los astronautas ofrecieron su última rueda de prensa, en la que destacaron la relevancia científica del viaje y su potencial para responder interrogantes sobre la exploración espacial.

    «Tenemos la oportunidad de responder la pregunta que podría ser la cuestión de nuestra vida, que es: ¿estamos solos? Cuando salimos y conocemos gente las personas preguntan todo el tiempo: ¿has visto evidencia de esto? ¿Qué podemos aprender? Y el hecho es que responder esta pregunta comienza en la Luna», dijo Koch.

    La misión tendrá una duración aproximada de diez días y llevará a la tripulación a más de 400,000 kilómetros de la Tierra, permitiéndoles observar la cara oculta de la Luna, una región ya explorada por primera vez durante la misión Apolo 8 en 1968.

    Artemis II también marcará un hito en inclusión, al integrar por primera vez en una misión lunar a una mujer, un astronauta afroamericano y un canadiense, en una nueva etapa de exploración espacial.

     

  • Trump prevé fin de la ofensiva en Irán en semanas

    Trump prevé fin de la ofensiva en Irán en semanas

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este martes que la ofensiva militar contra Irán podría concluir en un plazo de “dos o tres semanas”, tras asegurar que su principal objetivo ya fue alcanzado.

    Desde la Casa Blanca, el mandatario sostuvo que Teherán ya no representa una amenaza nuclear, al afirmar que “no tendrá armas nucleares” tras las acciones impulsadas junto a Israel.

    “Hemos logrado un cambio de régimen. Ahora bien, el cambio de régimen no era uno de mis objetivos. Mi objetivo era que no tuvieran armas nucleares, y ese objetivo se ha alcanzado. No tendrán armas nucleares. Pero estamos terminando el trabajo, y creo que lo lograremos en unas dos semanas, tal vez un par de días más”, declaró.

    El Presidente de Estados Unidos reiteró que Irán no podrá desarrollar armamento nuclear en el corto plazo y defendió la ofensiva como una medida necesaria frente a lo que calificó como un liderazgo radical.

    “Y cuando estén listos, tal vez dentro de mucho tiempo, tendréis un presidente como yo que irá allí y los derrotará contundentemente”, agregó.

    Pese a la dureza de sus declaraciones, Trump también apuntó a un posible escenario de negociación con nuevas autoridades iraníes, a las que describió como “más razonables”.

    “Quieren llegar a un acuerdo más que yo”, afirmó, al tiempo que insistió en que el conflicto se resolverá en un periodo breve.

    El mandatario también se refirió al impacto económico del conflicto, especialmente en el precio del petróleo y el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, uno de los puntos estratégicos del comercio energético global.

    En ese sentido, marcó distancia sobre la responsabilidad de Estados Unidos en garantizar el tránsito en la zona y señaló que otros países deberían encargarse de asegurar sus propios suministros.

    “Lo que pase en el estrecho no va a tener nada que ver con nosotros”, subrayó, al reiterar que las tropas estadounidenses abandonarán la región en las próximas semanas.

     

  • EE.UU. no descarta enviar tropas terrestres contra Irán

    EE.UU. no descarta enviar tropas terrestres contra Irán

    El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó el martes que su país no descarta ninguna opción militar en el conflicto que mantiene junto a Israel contra Irán, incluida una eventual incursión terrestre.

    Durante una conferencia en el Pentágono, el funcionario sostuvo que revelar estrategias limitaría las capacidades de Washington, por lo que insistió en mantener un enfoque abierto en el desarrollo de la guerra.

    “No vamos a cerrar ninguna opción. No se puede librar y ganar una guerra si se revela lo que uno está dispuesto a hacer o no, incluyendo el despliegue de tropas sobre el terreno”, declaró.

    Hegseth explicó que esta postura busca generar incertidumbre en Irán, al señalar que existen múltiples formas en las que Estados Unidos podría actuar militarmente en el terreno.

    “Si fuera necesario” podrían “ejecutar esas opciones”, añadió el secretario, al tiempo que remarcó que la clave es no anticipar decisiones estratégicas frente al adversario.

    “Quizás las negociaciones funcionen, o tal vez exista un enfoque diferente. La clave está en ser impredecible y, ciertamente, no permitir que nadie sepa qué es lo que uno está dispuesto a hacer o a dejar de hacer”, indicó.

    No obstante, subrayó que el presidente de Estados Unidos ha aprendido de conflictos anteriores y evitará repetir errores de intervenciones prolongadas como las de Irak y Afganistán.

    En el marco del conflicto iniciado el 28 de febrero, Estados Unidos ha incrementado su presencia militar en Oriente Medio, con cerca de 50,000 efectivos desplegados en la región.

    Según reportes citados por medios estadounidenses, el Pentágono evalúa operaciones limitadas en territorio iraní, que incluirían acciones quirúrgicas con fuerzas especiales y tropas convencionales durante varias semanas.

     

  • Irak gana el último boleto para la Copa Mundial tras eliminar a Bolivia

    Irak gana el último boleto para la Copa Mundial tras eliminar a Bolivia

    La selección de Irak aseguró el martes su clasificación al Mundial 2026 al derrotar 2-1 a Bolivia en el estadio BBVA de Monterrey, en el duelo que definió el último cupo disponible para la cita.

    El equipo asiático regresará a una Copa del Mundo después de 40 años de ausencia, tras un partido en el que mostró eficacia en momentos clave para inclinar la balanza a su favor.

    Irak tomó ventaja rápidamente en el marcador al minuto 10, cuando Ali Alhamadi aprovechó un tiro de esquina y, ante una débil marca, conectó de cabeza para poner el 1-0.

    Bolivia intentó reaccionar con mayor posesión del balón y encontró el empate al minuto 38, cuando Moisés Paniagua definió con la derecha tras una asistencia de Ramiro Vaca.

    El cierre del primer tiempo dejó mejores sensaciones para los sudamericanos, aunque no lograron capitalizar su dominio en el marcador antes del descanso.

    En la segunda mitad, Irak recuperó el control tras ajustes tácticos. El ingreso de Marko Farji resultó clave, ya que segundos después habilitó a Aymen Hussein, quien definió con precisión para marcar el 2-1 al minuto 53.

    Con la ventaja, el conjunto asiático se replegó y apostó por el orden defensivo, mientras Bolivia mantuvo la posesión pero careció de profundidad para generar peligro real.

    En los minutos finales, los bolivianos presionaron en busca del empate, pero no lograron concretar sus oportunidades y quedaron fuera del Mundial por tercera vez consecutiva.

    Irak integrará el grupo I en la Copa del Mundo, donde enfrentará a Francia, Senegal y Noruega en la fase de grupos del torneo.

     

  • República Democrática del Congo clasifica al Mundial tras vencer a Jamaica

    República Democrática del Congo clasifica al Mundial tras vencer a Jamaica

    La selección de la República Democrática del Congo obtuvo el martes el penúltimo cupo libre al Mundial 2026 al derrotar 1-0 a Jamaica en la final de la repesca intercontinental disputada en el estadio Akron, de la ciudad mexicana de Zapopan.

    El conjunto africano resolvió el encuentro en el tiempo extra con un gol del defensor Axel Tuanzebe al minuto 100, después de un tiempo reglamentario sin anotaciones y de un partido en el que mostró mayor iniciativa ofensiva.

    Durante la primera mitad, los dirigidos por Sébastien Desabre controlaron más la pelota y generaron las llegadas más claras. Nathanael Mbuku apareció con peligro por la banda izquierda, mientras Meschack Elia desbordó varias veces por la derecha.

    La opción más clara de ese primer tramo llegó al minuto 37, cuando Elia sacó un remate franco que encontró bien colocado al veterano arquero Andre Blake, quien evitó la caída de su portería.

    En el arranque del segundo tiempo, Congo mantuvo el dominio y volvió a exigir a Blake con dos intentos de Cédric Bakambu y otro de Edo Kayembe, pero la falta de precisión llevó el duelo hasta la prórroga.

    La diferencia apareció en una jugada a balón parado. En un tiro de esquina, Joel Latibeaudiere falló en el despeje y el balón quedó servido para Tuanzebe, que empujó la pelota con el cuerpo para marcar el único tanto del partido.

    Con la clasificación asegurada, la República Democrática del Congo quedó ubicada en el grupo K del Mundial, donde enfrentará a Portugal, Colombia y Uzbekistán en la fase de grupos.

    El equipo africano debutará el 17 de junio ante Portugal en Houston, luego jugará contra Colombia el 23 de junio en Zapopan y cerrará la primera ronda frente a Uzbekistán cuatro días después en Atlanta.

     

  • Robert Lewandowski se despide de la selección de Polonia tras quedar eliminada del Mundial

    Robert Lewandowski se despide de la selección de Polonia tras quedar eliminada del Mundial

    Robert Lewandowski dejó entrever este martes su posible retiro de la selección de Polonia, tras la derrota por 3-2 ante Suecia en la final de la repesca rumbo al Mundial 2026.

    El delantero del Barcelona publicó una imagen en su cuenta de Instagram acompañada de la canción “Time to say goodbye” (“Hora de decir adiós”), sin añadir texto, pero con un mensaje que fue interpretado como una despedida.

    A sus 37 años, y a punto de cumplir 38 en agosto, el atacante cerraría así una extensa trayectoria internacional con su país, en la que disputó 165 partidos oficiales.

    Durante su carrera con la selección, Lewandowski participó en cuatro Eurocopas (2012, 2016, 2021 y 2024) y en dos Copas del Mundo (2018 y 2022), quedándose ahora fuera de lo que habría sido su tercera y última cita mundialista.

    La eliminación ante Suecia marcó un duro golpe para el combinado polaco, que vio frustradas sus aspiraciones de clasificar al Mundial tras caer en un partido disputado hasta el final.

    El seleccionador Jan Urban evitó confirmar la retirada del delantero y pidió tiempo antes de abordar el tema, debido al impacto emocional de la derrota.

    «No es momento para hablar de esas cosas justo después del partido. Seguro que habrá esa conversación», afirmó el técnico en rueda de prensa.

    «Queremos saber la opinión de Robert sobre si todavía quiere ayudar al equipo nacional o si tiene otros planes. Sin embargo, no por ahora, porque hay duelo y silencio en el vestuario. Y esto es algo normal», añadió.

    La posible salida de Lewandowski marcaría el cierre de una era en la selección de Polonia, que perdería a su máximo referente ofensivo en los últimos años.