Autor: Alvaro Cruz

  • Cada 25 de noviembre

    Cada 25 de noviembre

    Cada 25 de noviembre, el “Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres” nos recuerda una verdad urgente: vivir libres de violencia no es un privilegio, es un derecho humano básico. Sin embargo, millones de mujeres alrededor del mundo continúan enfrentando agresiones físicas, psicológicas, sexuales, económicas y simbólicas que niegan su dignidad y su autonomía. Este día no solo convoca a la reflexión, sino también a la acción colectiva para transformar una realidad que persiste a pesar de los avances normativos y sociales.

    El derecho a una vida libre de violencia está reconocido en instrumentos internacionales como la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) y la Convención de Belém do Pará, entre otros. Estos marcos establecen que los Estados tienen la obligación de prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres. No se trata solamente de atender las consecuencias, sino de modificar las condiciones estructurales que permiten y perpetúan la violencia. Esto implica combatir la desigualdad de género, los estereotipos y las normas culturales que asignan a las mujeres roles subordinados.

    A pesar de los compromisos asumidos, las cifras demuestran que la violencia sigue siendo una pandemia silenciosa. La violencia doméstica continúa siendo la forma más extendida y la causa más común de los feminicidios en El Salvador, aunque no es la única. También existen la violencia digital, la trata, el acoso en espacios públicos y laborales. Los feminicidios representan el extremo más brutal de un continuo de violencia. Cada caso no es un hecho aislado: forma parte de un sistema de desigualdad que normaliza la agresión, que perpetúa el odio o la discriminación hacia las mujeres y que, de forma perversa, responsabiliza a las víctimas.

    Tomando como ejemplo estadísticas recientes sobre la modalidad de violencia más grave que sufren las niñas y mujeres en el mundo producidas por organizaciones especializadas o medios de prensa, en el transcurso de 2025, en El Salvador se han registrado 23 feminicidios, en Francia 88 y en México 388. A las mujeres nos siguen matando en todas partes del mundo.  Según el informe “Feminicidios en 2023” de ONU Mujeres y UNODC, en 2023 se estimaron 85.000 mujeres y niñas asesinadas intencionalmente, de las cuales unas 51.100 (60 %) fueron víctimas de sus parejas íntimas o familiares. En promedio, esto equivale a 140 mujeres asesinadas cada día por alguien muy cercano (pareja o familiar).  Muchas de estas muertes podrían haber sido evitadas, ya que la data disponible para ese informe también indica que muchas de estas mujeres ya habían denunciado ser víctimas de violencia o amenazas de parte de sus verdugos.

    Garantizar una vida libre de violencia implica fortalecer sistemas de protección estatales que realmente funcionen: fondos suficientes, personal capacitado y comprometido, leyes efectivas, instituciones sólidas, acceso a la justicia sin revictimización, refugios seguros, educación con enfoque de igualdad y políticas públicas sostenidas. Sin embargo, también resulta indispensable un cambio cultural profundo. La violencia no se erradica solo con normas; se elimina transformando actitudes, reconociendo y evitando la reproducción de patrones dañinos y fomentando relaciones basadas en el respeto y la equidad.

    La participación activa de la sociedad es esencial. Las comunidades, las escuelas, los medios de comunicación y las familias tienen un papel clave en la prevención. Romper el silencio, creer en las sobrevivientes y promover modelos de convivencia igualitarios son pasos indispensables para construir entornos seguros. La educación en derechos humanos y en igualdad de género desde edades tempranas constituye una herramienta poderosa para prevenir futuras violencias. La educación de los varones tiene una importancia clave para evitar que se conviertan en adolescentes y hombres adultos perpetuadores de ciclos de violencia en contra de niñas, adolescentes y mujeres.

    El 25 de noviembre no debe ser un recordatorio pasajero, sino un compromiso permanente. Defender el derecho de las mujeres a vivir libres de violencia es apostar por sociedades más justas, democráticas y humanas. Mientras una sola mujer siga viviendo con miedo, la tarea no estará completa. Garantizar este derecho es una responsabilidad colectiva que exige voluntad política, recursos suficientes y, sobre todo, una convicción profunda de que la vida y la libertad de las mujeres merecen ser respetadas y protegidas.

     

     

     

     

  • ¿Puede una ciudad reordenarse sin apagar la compasión?

    ¿Puede una ciudad reordenarse sin apagar la compasión?

    Hay sentencias bíblicas que no requieren comentarios teológicos profundos para revelar su peso moral; bastan por sí mismas para poner en evidencia el verdadero pulso espiritual de una sociedad. Una de ellas es: “El ojo misericordioso será bendito, porque dio de su pan al indigente” (Proverbios 22:9). No habla de ideologías, ni de colores políticos, ni de ordenanzas municipales. Habla de humanidad, de compasión y de ese deber eterno de ver en el rostro del desamparado la imagen de un ser que merece dignidad. Y es precisamente en tiempos como los actuales, donde decisiones administrativas generan tensión.

    Entre el orden urbano y el deber moral de asistir al necesitado, cuando este pasaje bíblico se vuelve más que una frase inspiradora: se convierte en un espejo que nos obliga a evaluar si nuestras políticas públicas avanzan hacia una sociedad más humana o hacia una sociedad más indiferente. No se trata de negar el valor del orden, sino de recordar que dicho orden no puede ser alcanzado a costa de la compasión, porque entonces dejaría de ser orden para convertirse en un silencio incómodo ante el sufrimiento ajeno. En los últimos días se ha generado un debate en torno a la decisión municipal.

    De no permitir que las iglesias y personas particulares entreguen alimentos en el Parque Libertad, en San Salvador Centro. Las razones de reordenamiento urbano son válidas y comprensibles: toda ciudad moderna aspira a la limpieza, la armonía y la seguridad. Nadie podría oponerse sensatamente a que la capital avance hacia mejores condiciones. Sin embargo, la preocupación emerge cuando el orden comienza a interpretarse como la ausencia del vulnerable; cuando la solución parece consistir en desplazar al necesitado sin ofrecerle una salida real; cuando el mensaje implícito es que alimentar al hambriento constituye una forma de “desorden”.

    La discusión no debe quedarse en la superficie. Más allá de la regulación del espacio público, está el desafío de equilibrar el progreso urbanístico con la responsabilidad ética de no invisibilizar a quienes viven al margen de la sociedad. Una ciudad puede modernizarse sin sacrificar la empatía; puede embellecer sus plazas sin endurecer su corazón. En esto, conviene recordar que ni las iglesias evangélicas ni la Iglesia católica pusieron en el Parque Libertad a aquellos hombres y mujeres en situación de calle, muchos de ellos atrapados entre el alcohol, las drogas, la soledad y el abandono.

    No los colocó ahí la compasión cristiana. Llegaron ahí por un entramado complejo de pobreza histórica, ruptura familiar, salud mental desatendida y oportunidades negadas. Culpar a quienes dan un pan caliente, una taza de café o una frazada, como si sostuvieran una dinámica de caos, sería tan impreciso como injusto. Nadie elige vivir en la intemperie, y nadie que se preocupa por un ser humano debería ser tratado como generador de “desorden”. Es necesario comprender que la presencia de personas sin hogar en el centro histórico no es consecuencia de un acto voluntario ni de un hábito tolerado por las iglesias.

    Sino el resultado acumulado de décadas en las que el país careció de políticas preventivas, programas de salud mental accesibles y oportunidades laborales reales para los sectores más vulnerables. La labor de asistencia no provoca el fenómeno; apenas lo mitiga. Es importante subrayar, con absoluta diplomacia y respeto institucional, que la labor que hacen las iglesias —evangélicas y católicas por igual— no es un simple acto asistencial: es una extensión natural del mandato bíblico. No es activismo callejero, es obediencia espiritual. “Porque tuve hambre y me disteis de comer; tuve sed y me disteis de beber; fui forastero y me recogisteis” (Mateo 25:35).

    Esta enseñanza no prescribe la misericordia según reglas urbanísticas; la manda ejercer donde haya un ser humano necesitado. Y por ello, reducir estas acciones a un “estorbo” para el orden urbano pasa por alto que durante décadas han sido precisamente estas comunidades de fe las que han suplido vacíos donde el Estado, por limitaciones estructurales, no ha podido llegar. Su presencia no es casual ni improvisada; es constante, es organizada y es profundamente humana. Tampoco se trata de confrontar con las autoridades, sino de unirnos frente a un fenómeno que no se resuelve, impidiendo la ayuda.

    Toda autoridad merece respeto, y toda autoridad debe velar por el bienestar general. El llamado, más bien, es a la reflexión serena: el orden y la misericordia no son conceptos opuestos; pueden, y deben, convivir. Reordenar la ciudad es importante, pero ordenar no significa invisibilizar; embellecer no significa desalojar humanidades; limpiar espacios públicos no debe confundirse con barrer los dolores ajenos hacia rincones cada vez más inaccesibles. El verdadero liderazgo urbano no consiste únicamente en administrar plazas, sino en articular soluciones que no sacrifiquen la dignidad de los más frágiles.

    Los mejores modelos de ciudades modernas en el mundo han demostrado que la convivencia entre desarrollo urbano y programas de asistencia integral es no solo posible, sino necesaria para construir comunidades más inclusivas y resilientes. Lo que hoy sucede en el Parque Libertad debería ser visto como una oportunidad, no como un obstáculo. Si el problema es el desorden, la solución no es prohibir la solidaridad, sino encauzarla. En países donde se han logrado avances significativos con población en situación de calle, el modelo no se ha basado en sancionar la ayuda.

    Sino en integrarla a un programa más amplio: centros de atención integral, programas de rehabilitación, albergues temporales, oportunidades formativas y laborales, articulación con la empresa privada y, sobre todo, colaboración cercana con las iglesias, que durante décadas han sido un motor silencioso de misericordia. Este enfoque no solo ordena el espacio físico, sino que ordena las oportunidades y reconstruye las vidas. Se logra un equilibrio entre el urbanismo y la compasión, entre la estética y la justicia social. Creer que la entrega de alimentos es el problema equivale a confundir el síntoma con la enfermedad.

    La verdadera necesidad no está en la pan y el café que se entrega todas las semanas en las calles, sino en la vida rota que se intenta sostener con un pedazo de pan. Impedir ese acto no elimina la pobreza, solo la vuelve más silenciosa y más cruel. Cuando se deja de alimentar a alguien, no se corrige una conducta; se profundiza un abandono. Y cuando una sociedad permite que la indiferencia sustituya a la misericordia, pierde más que el necesitado: pierde su alma colectiva. La compasión no desordena; lo que desordena es no tener una estrategia estructural para atender la marginalidad.

    Como país, debemos superar la idea de que la persona en situación de calle está ahí porque quiere. Los testimonios son múltiples: jóvenes expulsados de su hogar, ancianos sin familia, personas con trastornos psiquiátricos sin tratamiento, víctimas de violencia, trabajadores que perdieron todo a causa del alcoholismo. La respuesta no puede ser cerrar los ojos, ni prohibir un plato de comida, sino abrir rutas para que esas vidas encuentren alternativas reales. Y esas rutas solo serán posibles si se construyen desde una alianza estratégica entre instituciones gubernamentales, municipalidades, sector privado e iglesias.

    El Parque Libertad, símbolo histórico de encuentro, no debería convertirse en un símbolo de exclusión. Si algo enseña la Escritura es que la dignidad humana no se negocia. El pan que se comparte no desordena; ordena conciencias. El evangelismo predicado no ensucia plazas; limpia el alma de quien la recibe y de quien la ofrece. Reordenar la ciudad es legítimo, pero reordenar la misericordia es imposible. Porque la misericordia no se decreta: se vive. Y una ciudad que renuncia a la misericordia se vuelve estéticamente hermosa, pero espiritualmente vacía.

    Que esta discusión no nos haga olvidar que el verdadero desarrollo urbano no solo se mide en adoquines nuevos, sino en corazones capaces de detenerse ante el dolor ajeno. Y que siempre será bendito —ayer, hoy y mañana— aquel que da de su pan al indigente. “El ojo misericordioso será bendito”. Esa sigue siendo, en cualquier geografía y bajo cualquier administración, la regla de oro de toda ciudad verdaderamente cristiana.

  • Honduras celebra elecciones bajo intensa violencia política y estado de excepción

    Honduras celebra elecciones bajo intensa violencia política y estado de excepción

    Honduras se encamina a unas elecciones generales marcadas por el miedo, la violencia y la incertidumbre. La jornada electoral del próximo domingo estará precedida por atentados, amenazas e incluso homicidios de corte político, mientras el país se mantiene bajo un estado de excepción que afecta a 226 municipios.

    El caso más impactante ocurrió a mediados de noviembre en la aldea La Cuesta, departamento de Santa Bárbara, donde Arnol Caled, un niño de cinco años, murió tras recibir un disparo en la cabeza cuando regresaba con su familia de una concentración del Partido Libertad y Refundación (Libre). En el mismo ataque resultó herida una adolescente de 14 años.

    Arnol murió en brazos de su abuela dentro de un vehículo, presuntamente propiedad de una diputada, que transportaba a familiares y vecinos de regreso al caserío de Río Helado.

    “Quería ser policía y me prometía construir una casa”, relató entre lágrimas su madre, Rosita Díaz, quien aún conserva las botas de hule que le compró para asistir al evento.

    En su modesta vivienda de adobe, Díaz, ama de casa y recolectora de café, mostró los últimos recuerdos del pequeño: una bicicleta rota y un caballito amarillo. El niño estaba inscrito para comenzar en 2026 su primer año de preparatoria.

    La tragedia de Arnol es un reflejo del ambiente de tensión y violencia que rodea las elecciones hondureñas. Desde diciembre de 2022, el país se encuentra bajo un estado de excepción que fue extendido el pasado 12 de noviembre por 45 días más, medida que, según autoridades, ha permitido reducir la criminalidad.

    Sin embargo, diversas voces en la sociedad civil discrepan.

    “Honduras se acerca a unas elecciones generales ensartada en un sombrero que ningún país que aspire a llamarse democrático debería tolerar”, denunció Gabriela Castellanos, directora del Consejo Nacional Anticorrupción (CNA), al considerar que el estado de excepción se ha convertido en una “anestesia legal”.

    En lo que va de 2025, al menos cuatro homicidios se han vinculado directamente con la violencia política. Entre ellos, dos candidatos a alcaldes del Partido Nacional, un alcalde del departamento de Intibucá, y un aspirante a diputado del partido gobernante Libre. Además, se reportan amenazas a líderes y activistas de los tres principales partidos.

    También han sido blanco de amenazas dos consejeras del Consejo Nacional Electoral (CNE) y dos magistrados del Tribunal de Justicia Electoral (TJE), todos pertenecientes a la oposición. La decana de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, Carmen Julia Fajardo, calificó la situación como “alarmante” y en ascenso.

    Más de seis millones de hondureños están convocados a las urnas este domingo para elegir al sucesor de la presidenta Xiomara Castro, así como a tres designados presidenciales, 298 alcaldes, 128 diputados nacionales y 20 del Parlamento Centroamericano. La violencia, sin embargo, amenaza con opacar la legitimidad del proceso.

     

  • Destierro y Exilio

    Destierro y Exilio

    El totalitarismo castrista y sus asociados de Nicaragua, Venezuela, Bolivia y Ecuador han obligado a muchos de sus connacionales a abandonar sus respectivas patrias, forzando al destierro a quienes se les oponen. Millones de personas no han tenido más alternativas que dejar en el pasado su quehacer cotidiano por tal de no ir a prisión o vivir en condiciones que ningún ser humano merece, convirtiéndolos en exiliados o emigrantes, en base, a la conducta que cada uno asuma.

    La vida en el exilio, para quien lucha por el retorno, es dura, cargada con innumerables retos, aunque sin dudas es mucho mejor que la que enfrentan quienes no tuvieron esa oportunidad o decidieron no elegir ese camino para continuar luchando en su tierra por la libertad y los derechos de todos.

    En principio un exiliado es un perseguido, un opositor, un individuo que pudo ser encarcelado por el gobierno que combatió y que se vio precisado a huir de su país, no obstante, es justo decir que el exilio no es cuestión de veteranía, sino de la conducta que asume el individuo cuando se llega a otra nación.

    No importa los años de vida en el extranjero. El exiliado tiene que estar comprometido con la contienda que le lleve de regreso si esa es su voluntad. Dejar de trabajar por retornar a la patria, coloca la condición de exiliado en pasado, mutando el individuo a inmigrante.

    Entre el exiliado y el inmigrante hay diferencias de causas y conducta. El exiliado ha sido perseguido por sus ideas o acciones de carácter político. Exiliarse nunca fue el objetivo de los que enfrentaron un gobierno, sino una opción para continuar la lucha en otras latitudes.

    El exilio o el destierro, como gustaba decir José Martí, confiere la oportunidad de luchar por el regreso y saber, como afirmaba el Maestro, «que nunca son más bellas las playas del destierro que cuando se les dice adiós», aunque desgraciadamente, muchos no tendrán ese privilegio por mandatos ineludibles del tiempo que se nos agota, sin embargo, podemos tener la certeza de que el ostracismo, por extenso que sea, en algún momento termina y que más de uno podrá decirle adiós a los litorales que les acogieron.

    En el exterior hay que luchar contra el desencanto, las inevitables cosechas de fracasos, desengaños y hasta traiciones, pero cuando la meta es cumplir con el deber, no hay obstáculo insuperable ni tiempo que no pueda ser acumulado, mientras la dulce nostalgia por lo lejano nos acompañe y la morriña nos aprese con más severidad que cualquier carcelero.

    Los latinoamericanos en general hemos padecido del exilio de manera crónica, la realidad política de muchos de nuestros países ha determinado que a través de más de 200 años de vida republicana el exilio haya sido la única vía para salvar la vida o evitar la crueldad del encierro, cuando un déspota llega al poder y busca perpetuarse.

    No hay generación de iberoamericanos en la que más de unos de sus miembros no hayan tenido que refugiarse en el extranjero. Los cubanos tenemos esa dolorosa experiencia, aun en democracia, la falta de seguridad por la vehemencia criminal de cualquier esbirro obligó a muchos al exilio.

    Sin embargo, el número de exiliados y desterrados en América Latina desde que los Castro tomaron el poder en Cuba no tiene paralelo.

    La Nicaragua sandinista tiene numerosos exiliados y cientos de desterrados como los causados en el 2023, cuando presos políticos, sacerdotes, periodistas y opositores, fueron expulsados por Daniel Ortega y Rosario Murillo y despojados de su nacionalidad.

    Venezuela que tantos exiliados recibió se convirtió a partir de Hugo Chávez y Nicolas Maduro en el principal gestor de exiliados y desterrados de este hemisferio

    Rafael Correa en Ecuador también provocó la partida de cientos de sus compatriotas y la Bolivia de Evo Morales obligó a salir al extranjero a muchos buenos ciudadanos por una cruenta persecución política, situación que esperamos se enmiende bajo el gobierno de Rodrigo Paz.

    Sin embargo, el país que más ha practicado el destierro ha sido el totalitarismo castrista, razón por la cual el exprisionero político cubano Ángel de Fana lleva años organizando vigilias, demandando a la dictadura insular, la libertad sin destierro de sus prisioneros políticos

  • Casi 50,000 mujeres fueron asesinadas por familiares o parejas en todo el mundo el año pasado

    Casi 50,000 mujeres fueron asesinadas por familiares o parejas en todo el mundo el año pasado

    Al menos 48,800 mujeres y niñas fueron asesinadas en 2024 por sus parejas o familiares en todo el mundo, reveló este viernes un informe conjunto de ONU Mujeres y la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), divulgado en el marco del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, que se conmemora este 25 de noviembre.

    La cifra representa cerca del 60 % de los 83,000 homicidios cometidos contra mujeres ese año, lo que equivale a un promedio diario de 137 víctimas de feminicidio en el ámbito familiar o íntimo, de acuerdo con el estudio.

    África encabezó la lista de regiones con mayor número de feminicidios íntimos o familiares, registrando 22,600 asesinatos. Le siguieron Asia, con 17,400 casos; América, con 7,700; Europa, con 2,100; y Oceanía, con 300 asesinatos.

    En América, el 69 % de los feminicidios fueron perpetrados por parejas sentimentales de las víctimas, mientras que en Europa este porcentaje fue del 64 %, según los datos de Naciones Unidas.

    El informe también identificó factores estructurales que alimentan estos crímenes, como la discriminación, los estereotipos de subordinación de la mujer frente al hombre, y la desigualdad persistente. Asimismo, se destacó que el riesgo se incrementa en contextos donde hay antecedentes de violencia o una separación reciente o inminente.

    Por el contrario, los homicidios cometidos por otros familiares presentan patrones menos documentados, lo que podría requerir estrategias de prevención más amplias y específicas.

    Uno de los hallazgos del estudio es que el avance tecnológico también ha agravado la violencia contra las mujeres. El uso de herramientas digitales ha facilitado nuevas formas de agresión, como los vídeos ‘deepfake’, y ha intensificado prácticas previas al feminicidio, como el control coercitivo, la vigilancia digital y el acoso.

    ONU Mujeres alertó que las mujeres con mayor visibilidad pública —como periodistas, políticas y activistas— están expuestas a un mayor riesgo de violencia.

    “Una de cada cuatro mujeres periodistas ha recibido amenazas de violencia física o de muerte por medios digitales”, cita el documento.

    Ante este panorama, el organismo internacional recomendó reforzar la educación para fomentar relaciones sanas, tipificar el feminicidio en los marcos legales nacionales, y establecer agravantes penales cuando el crimen tenga motivaciones de género.

    También instó a los Estados a fortalecer la respuesta de la justicia penal mediante la creación de unidades especializadas en cuerpos policiales, fiscalías y tribunales. A la par, sugiere lanzar campañas públicas de sensibilización como ‘Ni Una Menos’ o ‘Me Too’ y mejorar la recolección de datos sobre estos crímenes.

    Como ejemplo de buenas prácticas, ONU Mujeres destacó el sistema VioGén del Ministerio del Interior de España, que integra herramientas para la evaluación de riesgo, seguimiento y protección de víctimas de violencia de género.

     

  • El derechista Kast lidera intención de voto en Chile con 12 puntos de ventaja sobre Jeanette Jara para segunda vuelta

    El derechista Kast lidera intención de voto en Chile con 12 puntos de ventaja sobre Jeanette Jara para segunda vuelta

    A menos de tres semanas de la segunda vuelta presidencial, la primera encuesta publicada por la firma demoscópica Cadem otorga una ventaja significativa al candidato de extrema derecha José Antonio Kast, quien lidera con un 46 % de intención de voto, frente al 34 % de la postulante de izquierda Jeanette Jara.

    El 20 % restante de los encuestados declaró que no votará, está indeciso o piensa emitir un voto nulo o blanco. Si se excluyen estas respuestas, Kast alcanzaría un 58 % del voto válido frente al 42 % de Jara, lo que marcaría una diferencia de 16 puntos porcentuales en la carrera presidencial.

    El estudio también revela que un 62 % de los encuestados cree que Kast será el próximo presidente de Chile, mientras que solo un 28 % opina que lo será Jeanette Jara, actual ministra del Trabajo y candidata respaldada por la coalición oficialista.

    Respecto al voto de quienes apoyaron a candidatos que no pasaron a segunda vuelta, un 34 % de los votantes del economista Franco Parisi indicaron que apoyarán a Kast, mientras que un 22 % se inclinará por Jara. No obstante, un amplio 44 % aún se muestra indeciso o planea votar nulo o blanco.

    La candidata comunista Jeannette Jara, de la coalición oficialista.

    El respaldo a Kast es especialmente contundente entre los seguidores del Partido Nacional Libertario (PNL), liderado por Johannes Kaiser, donde el 92 % asegura que votará por el exdiputado y exmilitante de la UDI. En tanto, entre los votantes de la conservadora Evelyn Matthei, un 60 % apoya a Kast y un 21 % a Jara.

    El estudio de Cadem también evaluó la gestión del actual presidente, Gabriel Boric. Su nivel de aprobación subió levemente a un 33 %, un punto más que en octubre. La desaprobación, en cambio, descendió a 60 %, cuatro puntos menos que la semana pasada.

    Esta fotografía del escenario político chileno apunta a una segunda vuelta altamente polarizada, donde la participación del electorado indeciso será determinante para definir al próximo mandatario.

     

  • Rafa Nadal: “Me retiré cuando el cuerpo ya no pudo más”

    Rafa Nadal: “Me retiré cuando el cuerpo ya no pudo más”

    Rafael Nadal, uno de los tenistas más grandes de la historia, aseguró que tomó la decisión de retirarse del tenis profesional con serenidad, luego de llevar su cuerpo al límite. El español confesó que apuró todas sus opciones para seguir compitiendo, y que solo se retiró cuando entendió que físicamente ya no podía dar más.

    “Apuré mis opciones hasta el final. El tanque estaba ya al límite y eso me dio tranquilidad para cerrar esta etapa convencido de que no podía continuar”, expresó Nadal durante una entrevista en el programa ‘Universo Valdano’ de Movistar+.

    El extenista, originario de Manacor, compartió que no guarda ningún mal recuerdo de su adiós a las canchas, y que lo hizo motivado por las limitaciones físicas, no por falta de ilusión o cansancio.

    “Me gustaba lo que hacía. No me retiré por falta de motivación, sino porque el cuerpo no me daba para más”, explicó.

    Nadal también relató que, tras someterse a una operación, creyó que había posibilidades de volver en plenitud, pero con el tiempo entendió que no podía mantenerse al nivel que exige la alta competencia.

    “Podía competir, sí, pero no como antes. Llevé mi carrera tan lejos como me fue posible”, sostuvo.

    El ganador de 22 títulos de Grand Slam reconoció que desde su retiro ha ganado tranquilidad emocional. “No tienes la presión de rendir todos los días, incluso en condiciones no aptas. Ese desgaste te quita felicidad, aunque seas un afortunado”, reflexionó.

    El español también abordó los retos del cambio de vida, luego de dedicarse al tenis desde la infancia.

    “El respeto al cambio es inevitable. Son 20 años de carrera profesional, pero también más de una década previa entregado al deporte”, dijo.

    Al recordar su irrupción mediática en 2004, cuando ganó la Copa Davis en Sevilla, Nadal subrayó que siempre supo mantener los pies sobre la tierra. “El éxito llegó a distintas edades, pero nunca perdí el foco de quién era”, comentó.

    Sobre su histórica rivalidad con Federer y Djokovic, destacó la camaradería con la que compitieron.

    “Nos hemos enfrentado por todo, pero siempre con respeto y cierta amistad. Eso es para estar orgulloso”, dijo Nadal, quien ahora ve con buenos ojos la relación profesional entre Carlos Alcaraz y Jannik Sinner. “Nuestro legado es demostrar que se puede competir sin odio”, apuntó.

    También aconsejó al joven delantero del FC Barcelona, Lamine Yamal: “Espero que sea lo suficientemente inteligente para escuchar lo que no quiere oír. A veces el éxito puede hacerte infeliz si no tienes equilibrio”, advirtió.

    Finalmente, Nadal no descartó un rol directivo en el club de sus amores, el Real Madrid.

    “Ser presidente sería un reto bonito, pero ahora no es el momento. El club tiene al mejor”, concluyó.

     

  • Alemania desaconseja a sus ciudadanos viajar a Venezuela por tensión militar y alerta aérea

    Alemania desaconseja a sus ciudadanos viajar a Venezuela por tensión militar y alerta aérea

    El Ministerio de Asuntos Exteriores de Alemania recomendó el lunes no viajar a Venezuela, ante una posible escalada en la situación de seguridad. La medida se emite en el contexto de un creciente deterioro político y militar, y en seguimiento a la reciente alerta lanzada por Estados Unidos a las aerolíneas que operan en el país sudamericano.

    “La situación en Venezuela actualmente es tensa. Existe la posibilidad de una escalada de la situación de seguridad en cualquier momento, incluso a corto plazo”, advirtió el gobierno alemán en un comunicado oficial.

    El pronunciamiento de Berlín alude directamente a la advertencia de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA), que alertó sobre un incremento de la actividad militar en Venezuela y sus alrededores, además de un progresivo deterioro de la seguridad aérea.

    Como respuesta, aerolíneas como Iberia, TAP, LATAM, Caribbean Airlines y varias compañías de Colombia y Brasil cancelaron vuelos hacia y desde Caracas. También Turkish Airlines suspendió sus rutas entre el 24 y el 28 de noviembre.

    Sin embargo, otras aerolíneas como Conviasa, Estelar Latinoamérica y Laser Airlines continúan operando con normalidad. Aunque Air Europa y Copa Airlines no han emitido comunicados oficiales, sus itinerarios siguen disponibles en línea.

    Alemania también hizo referencia al Decreto de Estado de Conmoción Exterior, aprobado por Venezuela el pasado 29 de septiembre, el cual otorga al Ejecutivo facultades excepcionales como el cierre de fronteras o del espacio aéreo, en caso de conflicto externo.

    El Ministerio alertó que dicha legislación “podría resultar en cierres de vías a nivel nacional, mayores controles policiales y afectar a los viajes, así como en restricciones adicionales sobre las redes de telefonía y el acceso a Internet”.

    Además, Berlín recordó que Venezuela mantiene vigente desde 2016 un estado de emergencia, en medio de “penurias económicas, escasez médica” y un alto riesgo de delitos violentos, “exacerbados por la crisis actual y el creciente empobrecimiento”.

    Por su parte, Estados Unidos ha incrementado la tensión regional al desplegar un contingente militar en el Caribe, advirtiendo sobre una posible intervención armada en Venezuela. Washington informó además que sus operativos recientes en la zona han dejado 83 muertos tras bombardeos contra embarcaciones vinculadas al narcotráfico.

     

  • Barcelona busca la victoria ante Chelsea para seguir con vida en la Champions

    Barcelona busca la victoria ante Chelsea para seguir con vida en la Champions

    El FC Barcelona visita este martes a las 2:00 pm el estadio Stamford Bridge para enfrentar al Chelsea FC en la quinta jornada de la fase de grupos de la Liga de Campeones, con la urgencia de conseguir un triunfo que le permita mantenerse con opciones claras de avanzar al ‘Top 8’ del torneo europeo.

    Después del vibrante triunfo del sábado pasado ante el Athletic Club (4-0), en el esperado regreso al Spotify Camp Nou tras más de 900 días, el cuadro dirigido por Hansi Flick busca trasladar esa euforia al torneo continental, donde el reciente empate 3-3 ante el Brujas complicó su panorama clasificatorio.

    Aquel empate en Bélgica evidenció las debilidades defensivas del conjunto azulgrana, que, pese a los goles de Lamine Yamal, dejó escapar una ventaja y sumó apenas un punto que lo mantiene fuera de los ocho mejores equipos del torneo. La visita a Londres es clave para revertir ese escenario.

    El Chelsea, por su parte, llega con cinco triunfos consecutivos en la Premier League y en un gran momento de forma, aunque no podrá contar con su principal figura, Cole Palmer, quien sufrió una fractura en el pie la semana pasada. El internacional inglés era esperado para este duelo tras una lesión muscular, pero su baja representa una pérdida sensible para los ‘Blues’.

    Pese a la ausencia de Palmer, el equipo londinense mostró solidez el sábado pasado al imponerse 0-2 al Burnley, con goles de Pedro Neto y Enzo Fernández. Jugadores clave como Moisés Caicedo y Alejandro Garnacho no tuvieron minutos y estarían disponibles desde el inicio ante el Barça.

    El duelo también tendrá un componente especial con el enfrentamiento entre Marc Cucurella, lateral español del Chelsea, y su exequipo. El defensor se perfila como titular y podría medirse directamente con Lamine Yamal, una de las joyas ofensivas del Barcelona, en una batalla que podría marcar el ritmo del encuentro.

    Hansi Flick también celebra el regreso de figuras como Joan Garcia y Raphinha, quienes reaparecieron el sábado tras superar lesiones. No obstante, Pedri sigue fuera de la convocatoria por problemas físicos y no estará disponible para este choque crucial.

    Barcelona se encuentra a solo un punto del liderato de LaLiga EA Sports tras el reciente tropiezo del Real Madrid ante Elche, pero su objetivo inmediato es Europa. Una victoria en Stamford Bridge no solo confirmaría la mejoría del equipo, sino que lo dejaría a las puertas de los cuartos de final de la Champions.

    El duelo iniciará a las 21:00 horas y será dirigido por el árbitro esloveno Slavko Vincic. Se espera un partido de alto voltaje, donde cada detalle podría marcar el destino de ambos clubes en el torneo continental.

     

  • Brendan Fraser confirma “La momia 4” junto a Rachel Weisz

    Brendan Fraser confirma “La momia 4” junto a Rachel Weisz

    Después de años de especulación y proyectos truncados, la saga de La momia regresa oficialmente con una cuarta entrega en desarrollo. Brendan Fraser y Rachel Weisz volverán a interpretar a Rick O’Connell y Evelyn Carnahan, en una película que, según el actor, representa “la continuación que esperé por dos décadas”.

    En una entrevista con Associated Press, Fraser rompió el silencio sobre el proyecto y se mostró entusiasmado por retomar el rumbo original de la franquicia. “La película que yo quería hacer nunca se hizo”, afirmó, en referencia a La momia: La tumba del emperador Dragón (2008), una entrega que consideró alejada del espíritu de las dos primeras cintas.

    La tercera película trasladó la historia a China, decisión que Fraser atribuye a intereses comerciales vinculados con los Juegos Olímpicos de Pekín.

    “NBC tenía los derechos de transmisión y decidieron unir fuerzas, así que nos fuimos a China”, explicó el actor, quien si bien valoró la experiencia, reconoció que fue un cambio impuesto.

    Rachel Weisz y el director Stephen Sommers, pilares creativos de las dos primeras entregas, no participaron en la tercera cinta, siendo reemplazados por Maria Bello y Ron Cohen. Fraser admite que “fue una buena película independiente, pero no era la La momia que imaginamos originalmente”.

    Ahora, Fraser siente que tiene la oportunidad de hacer justicia a los fans. “La película que yo quería hacer está en camino. He estado esperando 20 años esta llamada”, sentenció, calificando el proyecto como una forma de reconciliación con la franquicia.

    La dirección de La momia 4 estará a cargo de Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett, integrantes del colectivo Radio Silence, conocidos por su estilo que mezcla terror, humor y acción en cintas como Scream y Noche de bodas. El guion está a cargo de David Coggeshall (La huérfana: Primer asesinato) y la producción incluirá a Sean Daniel, veterano de la saga.

    Por ahora, no hay detalles sobre la trama, fecha de rodaje ni ventana de estreno. Tampoco se ha confirmado el regreso de otros actores emblemáticos como John Hannah (Jonathan), Oded Fehr (Ardeth Bay) o Arnold Vosloo (Imhotep), figuras esenciales en el universo original.

    La primera entrega de La momia, estrenada en 1999, combinó acción, comedia y romance en una historia de aventuras ambientada en el Egipto de los años 20. Su éxito global dio pie a dos secuelas y un spin-off protagonizado por Dwayne Johnson como “El Rey Escorpión”, acumulando más de $1,400 millones en taquilla.

    Universal intentó reiniciar la franquicia en 2017 con La momia protagonizada por Tom Cruise, pero el proyecto fracasó tanto en crítica como en taquilla. Pese a recaudar $409.2 millones a nivel global, el filme fue el inicio y final del fallido “Dark Universe”, pensado como el universo cinematográfico de monstruos clásicos.