Autor: Alvaro Cruz

  • Trump bromea con enviar pavos perdonados al CECOT en El Salvador

    Trump bromea con enviar pavos perdonados al CECOT en El Salvador

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, bromeó este martes durante el tradicional acto del perdón presidencial de pavos, previo a la fiesta de Acción de Gracias, con que algunos de sus colaboradores más “entusiastas” habían considerado enviar a las aves al Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) en El Salvador, en lugar de perdonarlas.

    “Mi equipo más entusiasta ya estaba redactando los papeles para enviar a Gobble y Waddle directamente al centro de confinamiento de terroristas en El Salvador. Hasta esos pavos no quieren ir allí. Ya saben a lo que me refiero, es un lugar duro”, dijo Trump ante los asistentes en la Casa Blanca.

    Luego agregó: “Me gustaría agradecer al presidente de ese país. Hacen un trabajo bastante eficiente. Debe ser la prisión más grande en su tipo”.

    El comentario, que generó risas entre los presentes, fue parte del discurso del mandatario en el evento anual, que contó con la presencia del vicepresidente JD Vance y sus hijos. Durante su intervención, Trump también lanzó críticas directas a los demócratas Joe Biden, Nancy Pelosi y Chuck Schumer, además de insultar al gobernador de Illinois, JB Pritzker, a quien llamó “un holgazán gordo”.

    El mandatario republicano explicó que consideró llamar a los pavos de este año “Chuck y Nancy”, en alusión a Schumer y Pelosi, pero desistió.

    “Cuando vi sus fotos pensé en llamarlos así, pero luego me di cuenta que no los perdonaría. Nunca perdonaría a esas dos personas. No me importaría lo que Melania me dijera”, añadió.

    Los pavos Gobble y Waddle, presentados como los más corpulentos hasta la fecha en esta ceremonia, fueron indultados oficialmente.

    Trump también se refirió al perdón otorgado a los pavos del año pasado, Peach y Blossom, al señalar que fueron indultados solo mediante autopen por el entonces presidente Joe Biden, lo que según él, los hace “totalmente inválidos”. En tono de burla, afirmó: “Los pavos del año pasado ya estaban en camino a ser procesados… pero he detenido ese viaje y oficialmente los perdono. No serán servidos en la cena de Acción de Gracias”.

    Un autopen es una máquina que reproduce la firma de una persona de forma mecánica, utilizando un bolígrafo o instrumento de escritura para imitar los trazos de una firma real. El staff de Biden habría usado autopen para acelerar la firma de documentos presidenciales en las últimas semanas de su gobierno, lo que ha llevado a Trump a cuestionar su legalidad.

    La referencia al CECOT, la megacárcel salvadoreña conocida por su régimen estricto y por albergar a miles de presuntos pandilleros, fue interpretada por medios estadounidenses como una muestra del respaldo de Trump a las políticas de seguridad del presidente salvadoreño, Nayib Bukele.

    Organizaciones de derechos humanos como Human Rights Watch han presentado testimonios de torturas y abusos contra migrantes venezolanos que fueron recluidos en el CECOT entre marzo y julio de este año, algo que el gobierno salvadoreño ha negado.

     

  • EE.UU. entrega helicópteros a El Salvador para misión en Haití

    EE.UU. entrega helicópteros a El Salvador para misión en Haití

    El Gobierno de Estados Unidos transfirió dos helicópteros UH-1N Twin Huey a El Salvador, como parte del respaldo a su participación en la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad en Haití.

    La entrega oficial fue formalizada durante una ceremonia por la encargada de negocios de la embajada estadounidense, Naomi Fellows, y el ministro de Defensa salvadoreño, Francis Merino Monroy.

    La transferencia, gestionada por la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley del Departamento de Estado, tiene como objetivo fortalecer las capacidades de la Fuerza Aérea Salvadoreña en el despliegue de operaciones de seguridad en el Caribe.

    “Esta es una muestra de la fuerte asociación entre Estados Unidos y El Salvador”, aseguró Fellows.

    La encargada de negocios de EEUU en El Salvador, Naomi Fellows junto al ministro de Defensa salvadoreño, René Francis Merino (der).

    El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, autorizó en febrero de 2025 el envío de 78 militares salvadoreños para integrarse a la misión internacional en Haití, que busca estabilizar un país sumido en una crisis de seguridad agudizada por el control de pandillas armadas. La operación pasará a ser una Fuerza de Supresión de Pandillas bajo mandato de la ONU a partir de 2026.

    Los helicópteros UH-1N jugarán un rol crucial en tareas de evacuación médica y de heridos, apoyando a la población civil y las fuerzas de seguridad en el terreno. La movilidad aérea es un elemento vital para operaciones humanitarias y de respuesta rápida en escenarios complejos como el haitiano.

    Como parte del acuerdo de cooperación, Estados Unidos entrenó a 10 pilotos salvadoreños y cuatro técnicos de mantenimiento, quienes estarán a cargo del uso y conservación de las aeronaves durante el despliegue en Haití.

    Una vez concluida la misión internacional, los helicópteros quedarán al servicio de operaciones nacionales, lo que permitirá al Ministerio de Defensa utilizarlos en la lucha contra el narcotráfico, el crimen transnacional y en el fortalecimiento de la seguridad fronteriza.

    Según un comunicado de la embajada americana, «Esta acción refleja el compromiso compartido de los Estados Unidos y El Salvador para promover la paz y fortalecer la cooperación regional».

     

  • La premio Nóbel de la Paz, María Corina Machado, es blanco de violencia política y represión, denuncia su hija

    La premio Nóbel de la Paz, María Corina Machado, es blanco de violencia política y represión, denuncia su hija

    La líder opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz 2025, María Corina Machado, continúa siendo blanco de violencia política y represión, por su firme lucha en favor de la democracia en Venezuela. Así lo denunció este martes su hija y representante personal, Ana Corina Sosa, durante un foro internacional en Panamá.

    Sosa participó en el encuentro organizado por la Fundación Internacional para la Libertad (FIL), fundada por el fallecido escritor Mario Vargas Llosa, donde relató las difíciles condiciones que enfrenta su madre.

    “Por su lucha por la libertad la han llamado extremista, radical, loca, la han acusado de terrorismo, de traición a la patria, la han agredido físicamente, la han perseguido durante décadas, incluso secuestrado”, aseguró.

    La activista, inhabilitada por el régimen venezolano para participar en las elecciones presidenciales de julio de 2024 —comicios que dieron una nueva reelección a Nicolás Maduro bajo denuncias de fraude masivo—, vive hoy completamente aislada.

    “Lleva más de doce años sin poder salir de Venezuela, y un año y medio escondida, con amenazas constantes a su vida y su integridad”, afirmó su hija.

    En un testimonio conmovedor, Sosa confesó: “Yo no sé dónde está ella ni siquiera, hace dos años que no nos vemos”.

    Ana Corina Sosa, hija y representante personal de la líder opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz 2025 María Corina Machado, habla durante un foro este martes, en Ciudad de Panamá. EFE

    También denunció que cualquier persona que colabore con Machado corre el riesgo de ser encarcelada, exiliada o perseguida.

    “Quien le brinde apoyo, comida, o simplemente le dé la mano, termina con el negocio cerrado o con su familia hostigada”, advirtió.

    Este pronunciamiento coincide con la conmemoración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, una jornada clave para visibilizar casos como el de Machado.

    “Mando mi apoyo a las mujeres, y hay que seguir luchando y defendiéndonos en toda América Latina”, expresó Sosa a la agencia EFE.

    El pasado 10 de octubre, el Comité Nobel noruego otorgó a Machado el Premio Nobel de la Paz 2025, “por su incansable labor en la promoción de los derechos democráticos del pueblo venezolano y por su lucha por lograr una transición justa y pacífica de la dictadura a la democracia”.

    El comité subrayó que la dirigente “ha demostrado que las herramientas de la democracia son también las de la paz”, y que encarna la esperanza de un futuro donde se respeten los derechos fundamentales y se escuchen las voces ciudadanas.

    María Corina Machado se ha convertido en una figura clave y unificadora dentro de la oposición venezolana, que por años estuvo fragmentada. Bajo su liderazgo, distintas corrientes han coincidido en la demanda común de elecciones libres y un gobierno representativo.

    Su historia no solo refleja la represión política que se vive en Venezuela, sino también la valentía civil que ha surgido en América Latina frente a los regímenes autoritarios.

     

  • ONU alerta colapso casi total de economía palestina

    ONU alerta colapso casi total de economía palestina

    La economía palestina ha entrado en una fase de «colapso casi total» debido a dos años de operaciones militares israelíes en los Territorios Palestinos Ocupados, según advirtió este martes la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD). El organismo de la ONU afirma que este deterioro económico es uno de los peores registrados en el mundo desde 1960.

    El informe ‘Evolución de la economía de los Territorios Palestinos Ocupados’ señala que, al cierre de 2024, el Producto Interno Bruto (PIB) palestino retrocedió a niveles observados en 2010. El PIB per cápita, por su parte, se redujo al equivalente de los niveles de 2003, lo que implica la pérdida de 22 años de progreso en desarrollo económico y social.

    UNCTAD destaca que la situación en Gaza es crítica: entre 2023 y 2024, su PIB se contrajo un 87 %, alcanzando apenas $362 millones. A su vez, el PIB per cápita cayó a $161, uno de los más bajos del mundo. “La pobreza es multidimensional en Gaza, mientras que en Cisjordania se vive la recesión más grave de la que se tiene constancia”, alerta el documento.

    La destrucción de infraestructura, la pérdida de capacidad productiva y el desplazamiento masivo de personas han generado “daños duraderos al capital humano”. Las interrupciones en educación y servicios básicos podrían tener “efectos a largo plazo en los medios de vida y en la resiliencia social”.

    “El tamaño del daño plantea enormes desafíos para la recuperación económica. Incluso con ayuda internacional significativa, regresar a los niveles económicos previos a octubre de 2023 podría llevar décadas”, subraya el informe. Según estimaciones, se necesitarían al menos $70,000 millones para reconstruir Gaza.

    UNCTAD llama a la comunidad internacional a intervenir de inmediato para frenar “la caída libre de la economía”, enfrentar la crisis humanitaria y sentar las bases de una paz sostenible.

    “Las operaciones militares repetidas y las severas restricciones de entrada han desmantelado por completo la base productiva de Gaza y creado una dependencia casi total de la ayuda exterior”, concluye.

    En Cisjordania, más de 3.3 millones de personas están afectadas por restricciones de movimiento, expansión de asentamientos y bloqueo del acceso a tierras y mercados. Desde finales de 2023, el PIB cayó un 17 % y el PIB per cápita bajó un 18.8 %, cifras que no se veían desde 2014 y 2008.

    Las causas del deterioro económico incluyen la reducción de ayuda internacional, el recorte de ingresos fiscales y el efecto de las transferencias retenidas por Israel. Entre 2019 y abril de 2025, estas deducciones ascendieron a $1,760 millones, equivalente al 12.8 % del PIB de 2024.

    Frente a este escenario, UNCTAD exhorta a la comunidad internacional a garantizar el alto el fuego, reanudar las transferencias fiscales, permitir el comercio e inversión, y elaborar un plan de recuperación integral que devuelva dignidad y estabilidad económica a la población palestina.

     

  • ¿Por qué se conmemora hoy el día de la eliminación de la violencia contra la mujer?

    ¿Por qué se conmemora hoy el día de la eliminación de la violencia contra la mujer?

    La conmemoración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer tiene su origen en un hecho trágico ocurrido en República Dominicana el 25 de noviembre de 1960, cuando fueron asesinadas las hermanas Patria, María Teresa y Minerva Mirabal, activistas políticas que se enfrentaron al régimen dictatorial de Rafael Leónidas Trujillo.

    Tras la llegada de Trujillo al poder en 1930, la familia Mirabal —anteriormente acomodada— perdió gran parte de sus bienes, y las hermanas advirtieron que el país se dirigía hacia la represión y el caos. Ante esa situación, fundaron un movimiento de resistencia contra el régimen, por lo que fueron perseguidas, encarceladas, violadas y torturadas.

    El 25 de noviembre de 1960, las tres mujeres viajaron para visitar a sus esposos, quienes estaban encarcelados por su activismo político. Sin embargo, fueron interceptadas por sicarios del gobierno, quienes las secuestraron junto con su conductor. Luego de ser brutalmente golpeadas y ahorcadas, los cuerpos fueron colocados en el vehículo que utilizaban, y se fingió que habían muerto en un accidente de tránsito.

    El crimen generó una profunda conmoción en República Dominicana y despertó la indignación internacional. La brutalidad del asesinato fortaleció la oposición al régimen y marcó el principio del fin de la dictadura de Trujillo, quien fue asesinado meses después, en mayo de 1961.

    Las hermanas Mirabal, conocidas como “Las Mariposas”, se convirtieron en símbolo de la lucha por los derechos de las mujeres y contra la represión política. Su legado inspiró movimientos feministas en América Latina y el Caribe.

    En reconocimiento a su valentía, el 17 de diciembre de 1999, la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) declaró oficialmente el 25 de noviembre como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, una jornada dedicada a visibilizar, denunciar y erradicar todas las formas de violencia de género en el mundo.

    Hoy, más de 60 años después, el nombre de las hermanas Mirabal sigue siendo un emblema de resistencia, justicia y libertad, recordando que la lucha contra la violencia hacia la mujer es una tarea global y urgente.

     

  • El ministro de Seguridad Gustavo Villatoro se reunió con candidato presidencial chileno

    El ministro de Seguridad Gustavo Villatoro se reunió con candidato presidencial chileno

    El aspirante presidencial chileno José Antonio Kast sostuvo el lunes una reunión privada en Santiago con el ministro de Seguridad y Justicia de El Salvador, Gustavo Villatoro, en el marco de su carrera electoral rumbo a la segunda vuelta programada para el 14 de diciembre.

    Kast explicó que la visita de Villatoro fue por motivos académicos y no en calidad de funcionario gubernamental. Por ello, evitó dar detalles de la conversación y reiteró las principales líneas de su plan de gobierno: “Cierre total de fronteras para la migración irregular, recuperación del poder del Estado en las cárceles y la recuperación territorial”.

    Con un 23.9 % de los votos, Kast avanzó al balotaje frente a la candidata de centroizquierda Jeannette Jara, quien lideró la primera vuelta con un 26.8 %. Sin embargo, las primeras encuestas colocan a Kast como el favorito, al contar con el respaldo del bloque de derecha tradicional y la ultraderecha liderada por Johannes Kaiser, que alcanzó el cuarto lugar.

    El político chileno ya había visitado en abril de 2024 el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), la megacárcel salvadoreña construida bajo el gobierno del presidente Nayib Bukele, y aunque elogió el modelo penitenciario salvadoreño, rechazó aplicar una política de extradición de delincuentes.

    “Él (el delincuente) entró a delinquir y aquí va a cumplir; una vez que cumpla, lo vamos a expulsar y jamás va a volver a entrar a nuestra patria”, afirmó.

    A diferencia de campañas anteriores, donde sus propuestas conservadoras dominaban el discurso, Kast ha centrado ahora su estrategia en temas de seguridad, migración y economía, que figuran entre las principales preocupaciones del electorado chileno.

    Tras los comicios, Kast ha fortalecido su presencia en el ámbito internacional de la derecha. Ha conversado con el presidente de Argentina, Javier Milei, y con la primera ministra italiana Giorgia Meloni, con quien también se reunió en septiembre de este año en Roma. En abril, también visitó Hungría para reunirse con el primer ministro ultraderechista Viktor Orbán.

    Tanto Kast como Meloni, Bukele y Milei participan regularmente en foros internacionales de corte conservador, como la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), donde promueven una agenda común basada en el control migratorio, el orden público y la defensa de los valores tradicionales.

    En su tercer intento por llegar a La Moneda, Kast ha consolidado su liderazgo en la ultraderecha chilena, desplazando a la derecha tradicional y siguiendo la misma tendencia electoral observada recientemente en países como Argentina e Italia.

     

  • Cada 25 de noviembre

    Cada 25 de noviembre

    Cada 25 de noviembre, el “Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres” nos recuerda una verdad urgente: vivir libres de violencia no es un privilegio, es un derecho humano básico. Sin embargo, millones de mujeres alrededor del mundo continúan enfrentando agresiones físicas, psicológicas, sexuales, económicas y simbólicas que niegan su dignidad y su autonomía. Este día no solo convoca a la reflexión, sino también a la acción colectiva para transformar una realidad que persiste a pesar de los avances normativos y sociales.

    El derecho a una vida libre de violencia está reconocido en instrumentos internacionales como la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) y la Convención de Belém do Pará, entre otros. Estos marcos establecen que los Estados tienen la obligación de prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres. No se trata solamente de atender las consecuencias, sino de modificar las condiciones estructurales que permiten y perpetúan la violencia. Esto implica combatir la desigualdad de género, los estereotipos y las normas culturales que asignan a las mujeres roles subordinados.

    A pesar de los compromisos asumidos, las cifras demuestran que la violencia sigue siendo una pandemia silenciosa. La violencia doméstica continúa siendo la forma más extendida y la causa más común de los feminicidios en El Salvador, aunque no es la única. También existen la violencia digital, la trata, el acoso en espacios públicos y laborales. Los feminicidios representan el extremo más brutal de un continuo de violencia. Cada caso no es un hecho aislado: forma parte de un sistema de desigualdad que normaliza la agresión, que perpetúa el odio o la discriminación hacia las mujeres y que, de forma perversa, responsabiliza a las víctimas.

    Tomando como ejemplo estadísticas recientes sobre la modalidad de violencia más grave que sufren las niñas y mujeres en el mundo producidas por organizaciones especializadas o medios de prensa, en el transcurso de 2025, en El Salvador se han registrado 23 feminicidios, en Francia 88 y en México 388. A las mujeres nos siguen matando en todas partes del mundo.  Según el informe “Feminicidios en 2023” de ONU Mujeres y UNODC, en 2023 se estimaron 85.000 mujeres y niñas asesinadas intencionalmente, de las cuales unas 51.100 (60 %) fueron víctimas de sus parejas íntimas o familiares. En promedio, esto equivale a 140 mujeres asesinadas cada día por alguien muy cercano (pareja o familiar).  Muchas de estas muertes podrían haber sido evitadas, ya que la data disponible para ese informe también indica que muchas de estas mujeres ya habían denunciado ser víctimas de violencia o amenazas de parte de sus verdugos.

    Garantizar una vida libre de violencia implica fortalecer sistemas de protección estatales que realmente funcionen: fondos suficientes, personal capacitado y comprometido, leyes efectivas, instituciones sólidas, acceso a la justicia sin revictimización, refugios seguros, educación con enfoque de igualdad y políticas públicas sostenidas. Sin embargo, también resulta indispensable un cambio cultural profundo. La violencia no se erradica solo con normas; se elimina transformando actitudes, reconociendo y evitando la reproducción de patrones dañinos y fomentando relaciones basadas en el respeto y la equidad.

    La participación activa de la sociedad es esencial. Las comunidades, las escuelas, los medios de comunicación y las familias tienen un papel clave en la prevención. Romper el silencio, creer en las sobrevivientes y promover modelos de convivencia igualitarios son pasos indispensables para construir entornos seguros. La educación en derechos humanos y en igualdad de género desde edades tempranas constituye una herramienta poderosa para prevenir futuras violencias. La educación de los varones tiene una importancia clave para evitar que se conviertan en adolescentes y hombres adultos perpetuadores de ciclos de violencia en contra de niñas, adolescentes y mujeres.

    El 25 de noviembre no debe ser un recordatorio pasajero, sino un compromiso permanente. Defender el derecho de las mujeres a vivir libres de violencia es apostar por sociedades más justas, democráticas y humanas. Mientras una sola mujer siga viviendo con miedo, la tarea no estará completa. Garantizar este derecho es una responsabilidad colectiva que exige voluntad política, recursos suficientes y, sobre todo, una convicción profunda de que la vida y la libertad de las mujeres merecen ser respetadas y protegidas.

     

     

     

     

  • ¿Puede una ciudad reordenarse sin apagar la compasión?

    ¿Puede una ciudad reordenarse sin apagar la compasión?

    Hay sentencias bíblicas que no requieren comentarios teológicos profundos para revelar su peso moral; bastan por sí mismas para poner en evidencia el verdadero pulso espiritual de una sociedad. Una de ellas es: “El ojo misericordioso será bendito, porque dio de su pan al indigente” (Proverbios 22:9). No habla de ideologías, ni de colores políticos, ni de ordenanzas municipales. Habla de humanidad, de compasión y de ese deber eterno de ver en el rostro del desamparado la imagen de un ser que merece dignidad. Y es precisamente en tiempos como los actuales, donde decisiones administrativas generan tensión.

    Entre el orden urbano y el deber moral de asistir al necesitado, cuando este pasaje bíblico se vuelve más que una frase inspiradora: se convierte en un espejo que nos obliga a evaluar si nuestras políticas públicas avanzan hacia una sociedad más humana o hacia una sociedad más indiferente. No se trata de negar el valor del orden, sino de recordar que dicho orden no puede ser alcanzado a costa de la compasión, porque entonces dejaría de ser orden para convertirse en un silencio incómodo ante el sufrimiento ajeno. En los últimos días se ha generado un debate en torno a la decisión municipal.

    De no permitir que las iglesias y personas particulares entreguen alimentos en el Parque Libertad, en San Salvador Centro. Las razones de reordenamiento urbano son válidas y comprensibles: toda ciudad moderna aspira a la limpieza, la armonía y la seguridad. Nadie podría oponerse sensatamente a que la capital avance hacia mejores condiciones. Sin embargo, la preocupación emerge cuando el orden comienza a interpretarse como la ausencia del vulnerable; cuando la solución parece consistir en desplazar al necesitado sin ofrecerle una salida real; cuando el mensaje implícito es que alimentar al hambriento constituye una forma de “desorden”.

    La discusión no debe quedarse en la superficie. Más allá de la regulación del espacio público, está el desafío de equilibrar el progreso urbanístico con la responsabilidad ética de no invisibilizar a quienes viven al margen de la sociedad. Una ciudad puede modernizarse sin sacrificar la empatía; puede embellecer sus plazas sin endurecer su corazón. En esto, conviene recordar que ni las iglesias evangélicas ni la Iglesia católica pusieron en el Parque Libertad a aquellos hombres y mujeres en situación de calle, muchos de ellos atrapados entre el alcohol, las drogas, la soledad y el abandono.

    No los colocó ahí la compasión cristiana. Llegaron ahí por un entramado complejo de pobreza histórica, ruptura familiar, salud mental desatendida y oportunidades negadas. Culpar a quienes dan un pan caliente, una taza de café o una frazada, como si sostuvieran una dinámica de caos, sería tan impreciso como injusto. Nadie elige vivir en la intemperie, y nadie que se preocupa por un ser humano debería ser tratado como generador de “desorden”. Es necesario comprender que la presencia de personas sin hogar en el centro histórico no es consecuencia de un acto voluntario ni de un hábito tolerado por las iglesias.

    Sino el resultado acumulado de décadas en las que el país careció de políticas preventivas, programas de salud mental accesibles y oportunidades laborales reales para los sectores más vulnerables. La labor de asistencia no provoca el fenómeno; apenas lo mitiga. Es importante subrayar, con absoluta diplomacia y respeto institucional, que la labor que hacen las iglesias —evangélicas y católicas por igual— no es un simple acto asistencial: es una extensión natural del mandato bíblico. No es activismo callejero, es obediencia espiritual. “Porque tuve hambre y me disteis de comer; tuve sed y me disteis de beber; fui forastero y me recogisteis” (Mateo 25:35).

    Esta enseñanza no prescribe la misericordia según reglas urbanísticas; la manda ejercer donde haya un ser humano necesitado. Y por ello, reducir estas acciones a un “estorbo” para el orden urbano pasa por alto que durante décadas han sido precisamente estas comunidades de fe las que han suplido vacíos donde el Estado, por limitaciones estructurales, no ha podido llegar. Su presencia no es casual ni improvisada; es constante, es organizada y es profundamente humana. Tampoco se trata de confrontar con las autoridades, sino de unirnos frente a un fenómeno que no se resuelve, impidiendo la ayuda.

    Toda autoridad merece respeto, y toda autoridad debe velar por el bienestar general. El llamado, más bien, es a la reflexión serena: el orden y la misericordia no son conceptos opuestos; pueden, y deben, convivir. Reordenar la ciudad es importante, pero ordenar no significa invisibilizar; embellecer no significa desalojar humanidades; limpiar espacios públicos no debe confundirse con barrer los dolores ajenos hacia rincones cada vez más inaccesibles. El verdadero liderazgo urbano no consiste únicamente en administrar plazas, sino en articular soluciones que no sacrifiquen la dignidad de los más frágiles.

    Los mejores modelos de ciudades modernas en el mundo han demostrado que la convivencia entre desarrollo urbano y programas de asistencia integral es no solo posible, sino necesaria para construir comunidades más inclusivas y resilientes. Lo que hoy sucede en el Parque Libertad debería ser visto como una oportunidad, no como un obstáculo. Si el problema es el desorden, la solución no es prohibir la solidaridad, sino encauzarla. En países donde se han logrado avances significativos con población en situación de calle, el modelo no se ha basado en sancionar la ayuda.

    Sino en integrarla a un programa más amplio: centros de atención integral, programas de rehabilitación, albergues temporales, oportunidades formativas y laborales, articulación con la empresa privada y, sobre todo, colaboración cercana con las iglesias, que durante décadas han sido un motor silencioso de misericordia. Este enfoque no solo ordena el espacio físico, sino que ordena las oportunidades y reconstruye las vidas. Se logra un equilibrio entre el urbanismo y la compasión, entre la estética y la justicia social. Creer que la entrega de alimentos es el problema equivale a confundir el síntoma con la enfermedad.

    La verdadera necesidad no está en la pan y el café que se entrega todas las semanas en las calles, sino en la vida rota que se intenta sostener con un pedazo de pan. Impedir ese acto no elimina la pobreza, solo la vuelve más silenciosa y más cruel. Cuando se deja de alimentar a alguien, no se corrige una conducta; se profundiza un abandono. Y cuando una sociedad permite que la indiferencia sustituya a la misericordia, pierde más que el necesitado: pierde su alma colectiva. La compasión no desordena; lo que desordena es no tener una estrategia estructural para atender la marginalidad.

    Como país, debemos superar la idea de que la persona en situación de calle está ahí porque quiere. Los testimonios son múltiples: jóvenes expulsados de su hogar, ancianos sin familia, personas con trastornos psiquiátricos sin tratamiento, víctimas de violencia, trabajadores que perdieron todo a causa del alcoholismo. La respuesta no puede ser cerrar los ojos, ni prohibir un plato de comida, sino abrir rutas para que esas vidas encuentren alternativas reales. Y esas rutas solo serán posibles si se construyen desde una alianza estratégica entre instituciones gubernamentales, municipalidades, sector privado e iglesias.

    El Parque Libertad, símbolo histórico de encuentro, no debería convertirse en un símbolo de exclusión. Si algo enseña la Escritura es que la dignidad humana no se negocia. El pan que se comparte no desordena; ordena conciencias. El evangelismo predicado no ensucia plazas; limpia el alma de quien la recibe y de quien la ofrece. Reordenar la ciudad es legítimo, pero reordenar la misericordia es imposible. Porque la misericordia no se decreta: se vive. Y una ciudad que renuncia a la misericordia se vuelve estéticamente hermosa, pero espiritualmente vacía.

    Que esta discusión no nos haga olvidar que el verdadero desarrollo urbano no solo se mide en adoquines nuevos, sino en corazones capaces de detenerse ante el dolor ajeno. Y que siempre será bendito —ayer, hoy y mañana— aquel que da de su pan al indigente. “El ojo misericordioso será bendito”. Esa sigue siendo, en cualquier geografía y bajo cualquier administración, la regla de oro de toda ciudad verdaderamente cristiana.

  • Honduras celebra elecciones bajo intensa violencia política y estado de excepción

    Honduras celebra elecciones bajo intensa violencia política y estado de excepción

    Honduras se encamina a unas elecciones generales marcadas por el miedo, la violencia y la incertidumbre. La jornada electoral del próximo domingo estará precedida por atentados, amenazas e incluso homicidios de corte político, mientras el país se mantiene bajo un estado de excepción que afecta a 226 municipios.

    El caso más impactante ocurrió a mediados de noviembre en la aldea La Cuesta, departamento de Santa Bárbara, donde Arnol Caled, un niño de cinco años, murió tras recibir un disparo en la cabeza cuando regresaba con su familia de una concentración del Partido Libertad y Refundación (Libre). En el mismo ataque resultó herida una adolescente de 14 años.

    Arnol murió en brazos de su abuela dentro de un vehículo, presuntamente propiedad de una diputada, que transportaba a familiares y vecinos de regreso al caserío de Río Helado.

    “Quería ser policía y me prometía construir una casa”, relató entre lágrimas su madre, Rosita Díaz, quien aún conserva las botas de hule que le compró para asistir al evento.

    En su modesta vivienda de adobe, Díaz, ama de casa y recolectora de café, mostró los últimos recuerdos del pequeño: una bicicleta rota y un caballito amarillo. El niño estaba inscrito para comenzar en 2026 su primer año de preparatoria.

    La tragedia de Arnol es un reflejo del ambiente de tensión y violencia que rodea las elecciones hondureñas. Desde diciembre de 2022, el país se encuentra bajo un estado de excepción que fue extendido el pasado 12 de noviembre por 45 días más, medida que, según autoridades, ha permitido reducir la criminalidad.

    Sin embargo, diversas voces en la sociedad civil discrepan.

    “Honduras se acerca a unas elecciones generales ensartada en un sombrero que ningún país que aspire a llamarse democrático debería tolerar”, denunció Gabriela Castellanos, directora del Consejo Nacional Anticorrupción (CNA), al considerar que el estado de excepción se ha convertido en una “anestesia legal”.

    En lo que va de 2025, al menos cuatro homicidios se han vinculado directamente con la violencia política. Entre ellos, dos candidatos a alcaldes del Partido Nacional, un alcalde del departamento de Intibucá, y un aspirante a diputado del partido gobernante Libre. Además, se reportan amenazas a líderes y activistas de los tres principales partidos.

    También han sido blanco de amenazas dos consejeras del Consejo Nacional Electoral (CNE) y dos magistrados del Tribunal de Justicia Electoral (TJE), todos pertenecientes a la oposición. La decana de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, Carmen Julia Fajardo, calificó la situación como “alarmante” y en ascenso.

    Más de seis millones de hondureños están convocados a las urnas este domingo para elegir al sucesor de la presidenta Xiomara Castro, así como a tres designados presidenciales, 298 alcaldes, 128 diputados nacionales y 20 del Parlamento Centroamericano. La violencia, sin embargo, amenaza con opacar la legitimidad del proceso.

     

  • Destierro y Exilio

    Destierro y Exilio

    El totalitarismo castrista y sus asociados de Nicaragua, Venezuela, Bolivia y Ecuador han obligado a muchos de sus connacionales a abandonar sus respectivas patrias, forzando al destierro a quienes se les oponen. Millones de personas no han tenido más alternativas que dejar en el pasado su quehacer cotidiano por tal de no ir a prisión o vivir en condiciones que ningún ser humano merece, convirtiéndolos en exiliados o emigrantes, en base, a la conducta que cada uno asuma.

    La vida en el exilio, para quien lucha por el retorno, es dura, cargada con innumerables retos, aunque sin dudas es mucho mejor que la que enfrentan quienes no tuvieron esa oportunidad o decidieron no elegir ese camino para continuar luchando en su tierra por la libertad y los derechos de todos.

    En principio un exiliado es un perseguido, un opositor, un individuo que pudo ser encarcelado por el gobierno que combatió y que se vio precisado a huir de su país, no obstante, es justo decir que el exilio no es cuestión de veteranía, sino de la conducta que asume el individuo cuando se llega a otra nación.

    No importa los años de vida en el extranjero. El exiliado tiene que estar comprometido con la contienda que le lleve de regreso si esa es su voluntad. Dejar de trabajar por retornar a la patria, coloca la condición de exiliado en pasado, mutando el individuo a inmigrante.

    Entre el exiliado y el inmigrante hay diferencias de causas y conducta. El exiliado ha sido perseguido por sus ideas o acciones de carácter político. Exiliarse nunca fue el objetivo de los que enfrentaron un gobierno, sino una opción para continuar la lucha en otras latitudes.

    El exilio o el destierro, como gustaba decir José Martí, confiere la oportunidad de luchar por el regreso y saber, como afirmaba el Maestro, «que nunca son más bellas las playas del destierro que cuando se les dice adiós», aunque desgraciadamente, muchos no tendrán ese privilegio por mandatos ineludibles del tiempo que se nos agota, sin embargo, podemos tener la certeza de que el ostracismo, por extenso que sea, en algún momento termina y que más de uno podrá decirle adiós a los litorales que les acogieron.

    En el exterior hay que luchar contra el desencanto, las inevitables cosechas de fracasos, desengaños y hasta traiciones, pero cuando la meta es cumplir con el deber, no hay obstáculo insuperable ni tiempo que no pueda ser acumulado, mientras la dulce nostalgia por lo lejano nos acompañe y la morriña nos aprese con más severidad que cualquier carcelero.

    Los latinoamericanos en general hemos padecido del exilio de manera crónica, la realidad política de muchos de nuestros países ha determinado que a través de más de 200 años de vida republicana el exilio haya sido la única vía para salvar la vida o evitar la crueldad del encierro, cuando un déspota llega al poder y busca perpetuarse.

    No hay generación de iberoamericanos en la que más de unos de sus miembros no hayan tenido que refugiarse en el extranjero. Los cubanos tenemos esa dolorosa experiencia, aun en democracia, la falta de seguridad por la vehemencia criminal de cualquier esbirro obligó a muchos al exilio.

    Sin embargo, el número de exiliados y desterrados en América Latina desde que los Castro tomaron el poder en Cuba no tiene paralelo.

    La Nicaragua sandinista tiene numerosos exiliados y cientos de desterrados como los causados en el 2023, cuando presos políticos, sacerdotes, periodistas y opositores, fueron expulsados por Daniel Ortega y Rosario Murillo y despojados de su nacionalidad.

    Venezuela que tantos exiliados recibió se convirtió a partir de Hugo Chávez y Nicolas Maduro en el principal gestor de exiliados y desterrados de este hemisferio

    Rafael Correa en Ecuador también provocó la partida de cientos de sus compatriotas y la Bolivia de Evo Morales obligó a salir al extranjero a muchos buenos ciudadanos por una cruenta persecución política, situación que esperamos se enmiende bajo el gobierno de Rodrigo Paz.

    Sin embargo, el país que más ha practicado el destierro ha sido el totalitarismo castrista, razón por la cual el exprisionero político cubano Ángel de Fana lleva años organizando vigilias, demandando a la dictadura insular, la libertad sin destierro de sus prisioneros políticos