La politóloga Laura Fernández, de 39 años, ganó este domingo la Presidencia de Costa Rica en primera vuelta tras obtener un sólido respaldo popular. La candidata del derechista Partido Pueblo Soberano obtuvo el 48,94 % de los votos con el 81.24 % de mesas escrutadas, imponiéndose con amplio margen sobre el socialdemócrata Álvaro Ramos, del Partido Liberación Nacional (PLN), que sumó un 33.02 %.
Fernández, especialista en políticas públicas y exministra de la Presidencia y de Planificación en el actual Gobierno, se convierte en la segunda mujer en asumir el Ejecutivo costarricense, después de Laura Chinchilla (2010-2014). Durante la campaña, se presentó como la continuadora del proyecto político del presidente Rodrigo Chaves, a quien definió como “un hombre brillante” y de quien no descartó integrar a su gabinete.
El ascenso de Fernández ocurre en medio de una creciente preocupación por la inseguridad y el narcotráfico. Como respuesta, propuso declarar estados de excepción en zonas críticas para combatir a las estructuras criminales.
“No me va a temblar el pulso para tomar las decisiones que tengamos que tomar para retomar la paz en los hogares de Costa Rica”, afirmó durante un debate previo a la elección.
Fernández también ha seguido la línea crítica de Chaves hacia el Poder Judicial y la Asamblea Legislativa, instituciones a las que responsabiliza por el incremento de homicidios. Uno de sus objetivos es lograr mayoría legislativa con 40 de los 57 diputados para impulsar reformas judiciales, endurecer leyes y evitar bloqueos a sus propuestas.
Durante la campaña, líderes del Partido Pueblo Soberano revelaron su intención de promover una reforma constitucional que habilite la reelección presidencial consecutiva, una propuesta que generó críticas de adversarios, como el izquierdista Ariel Robles, quien advirtió sobre el riesgo de un giro autoritario.
“Esto es una fiesta democrática y tenemos que agradecerle a Dios por nuestro país y por la estabilidad democrática que yo siempre voy a cuidar”, declaró la nueva mandataria tras conocerse su victoria.
Casada y madre de una niña, Fernández ha prometido continuar proyectos emblemáticos como el complejo de oficinas públicas “Ciudad Gobierno”, una nueva marina en el Caribe, carreteras estratégicas y ampliación de puertos y aeropuertos.
El Gobierno salvadoreño inaugura este lunes 2 de febrero el año escolar 2026 con una matrícula de aproximadamente 1.2 millones de estudiantes en el sector público, distribuidos en más de 5,800 centros escolares en todo el país.
La ministra de Educación, Karla Trigueros, confirmó que cada estudiante —desde parvularia hasta modalidades flexibles— recibirá su paquete escolar completo, gratuito y en tiempo, como parte del programa gubernamental de apoyo a la comunidad educativa.
“Todos los estudiantes del país recibirán su paquete escolar durante el inicio del año escolar. Durante el mes de febrero se entregarán a nivel nacional”, detalló la funcionaria.
El calendario establece que las actividades del primer trimestre iniciarán ese día y se extenderán hasta el 13 de noviembre.
El calendario confirma que el primer espacio de descanso será a finales de marzo, cuando inicien las vacaciones de Semana Santa.
Empleados gubernamentales y reos en fase de confianza preparan paquetes escolares para ser entregados a los estudiantes del sector público.
El paquete escolar
El ministerio ha anunciado una dotación de dos uniformes, zapatos y útiles escolares, los cuales se distribuirán desde esta primera semana de clases. Además, para garantizar la comodidad del alumnado, el Ministerio de Educación ha habilitado puntos de cambio cercanos a las escuelas para aquellos estudiantes que necesiten ajustar la talla de sus uniformes.
“Estimamos que durante el primer mes del año escolar se habrán entregado 1.2 millones de paquetes escolares en todo el territorio nacional”, agregó Trigueros.
La ministra reiteró el compromiso del gobierno del presidente Nayib Bukele con la educación pública, destacando que desde el inicio de su gestión se ha apostado por mejorar las condiciones de aprendizaje, incluyendo la entrega de equipo tecnológico, como tablets y computadoras, para reducir la brecha digital.
“Vamos a llevar estos recursos en el momento que los niños lo necesitan. El Gobierno trabaja por la educación de los niños del país”, concluyó.
La imagen de Norman Quijano ingresando bajo custodia policial para cumplir su condena no es solo una representación gráfica, video o de la foto de un político caído en desgracia y en soledad por su partido político; es el epílogo visual de una de las eras más oscuras de la historia reciente de El Salvador. Quien fuera presidente de la Asamblea Legislativa, jefe de fracción legislativa de ARENA, alcalde de la capital, una de las principales figuras políticas de derecha salvadoreña y el candidato presidencial que casi toca la gloria y el poder en 2014, y quien, en la segunda vuelta electoral, el 9 de marzo 2024, perdió por un estrecho margen ante Salvador Sánchez Cerén, con el 49,9% del voto popular, hoy cruza el umbral de la prisión no como un mártir político, sino como el símbolo de un sistema que decidió cogobernar con el crimen organizado y las pandillas, y que fue la principal apuesta por llegar al poder, continuar el legado criminal del expresidente Mauricio Funes Cartagena del FMLN quien fue el padre de la tregua y de lanzar a la vida plena política a los criminales.
La captura al bajar del avión donde venía deportado de Estados Unidos de Norteamérica y encarcelamiento de Norman Quijano cierra al menos un capítulo de impunidad que parecía eterno. Durante años, la narrativa oficial de los partidos tradicionales ARENA y FMLN fue la de ser enemigos acérrimos de las pandillas ante las cámaras, radio, prensa y redes sociales, mientras que, en la oscuridad de las casas de seguridad y algunas sedes de organizaciones religiosas utilizadas como fachada, se convertían en sus socios financieros y las guaridas para comprarles y rogarles que obligaran a la población a votar por ellos.
El caso del año 2014, por el cual Quijano ha perdido su libertad, es quizás el ejemplo más cínico de esta simbiosis criminal. En aquella contienda electoral, desesperado por cerrar la brecha contra Salvador Sánchez Cerén, el entonces candidato de la continuidad de la «Súper Mano Dura» el que dijo llorando ante cámaras “Un país libre de maras no es un sueño, es tu derecho. Yo sé lo que hay que hacer, y tú también. Todos sabemos. La obligación más urgente del próximo presidente, es hacerlo. Soy el único, EL ÚNICO, que de cara al país y mirándote a los ojos, asume el compromiso” No buscó, si se esforzó convencer a la ciudadanía con propuestas de un plan de gobierno; buscó a los cabecillas de la MS-13 y del Barrio 18 con sus dos fracciones para comprar su franquicia territorial con el aval, autorización y visto bueno de la dirigencia del partido COENA, no era un secreto, y de posibles grupos económicos de poder o empresarios, sino de ¿Cuál es el origen del dinero entregado a los criminales? ¿quién financió? no era dinero de él, ni de las personas cercanas o de su comando de campaña. O ¿era dinero del partido de la deuda política? La pregunta es por qué los condenados guardaron silencio, y han aceptado irse solos a la celda, el baño de realidad es sencillo, los abandonaron y ahora sus amigos dicen que ya fueron expulsados del partido y que funcione el sistema.
Los videos, fotografías y audios que salieron a la luz pública grabados por sujetos que en su mayoría no tenían cursado ni la educación básica fueron más inteligentes que ellos con carreras universitarias, en su momento fueron devastadores. No eran rumores; era la evidencia visual de un político de alto nivel ofreciendo millones de dólares si ganaban en ayuda y apoyo del presupuesto general de la Nación, y pagó una prima de $100,000 a las dos pandillas criminales y ofreció beneficios carcelarios a cambio de votos y dejarlos operar contra la población en los territorios bajo influencia, dominio y control de las pandillas. Lo que Quijano negoció no fue solo apoyo electoral; negoció la soberanía del Estado, pero sobre todo la sangre y masacres para la población. Al entregar dinero a las pandillas, financió las balas y armas que matarían a salvadoreños inocentes en los años subsiguientes. Todo por la ambición que su partido político, sus amigos y el regresaran al poder del ejecutivo. Ni en Netflix han podido producir este guion criminal. Este ingreso a prisión envía un mensaje contundente que resuena en toda América Latina: el poder obtenido mediante pactos con el crimen organizado tiene fecha de caducidad.
Durante una década, la clase política salvadoreña creyó que podía utilizar a las pandillas como una herramienta electoral desechable: se les pagaba, se ganaba la elección y luego se administraba el caos. Pero subestimaron el costo moral y social de esa transacción. Al validar a los pandilleros como interlocutores políticos, erosionaron la autoridad del Estado hasta dejarlo casi inoperante, estado fallido es poco para lo que el FMLN y ARENA le dejaron a El Salvador.
La condena de Quijano destruye el argumento de que negociar con criminales era un «mal necesario» para mantener la paz. Al contrario, fue el combustible que permitió a las estructuras criminales crecer, armarse y someter a la población, sabiendo que tenían a los «padres de la patria, al presidente y ministros» en su nómina.
Hoy, mientras El Salvador transita una realidad de seguridad diametralmente opuesta siendo el país con la menor tasa de violencia homicida en el continente, delitos de alto impacto en su mínima expresión, las pandillas criminales sin organización, ni capacidad de operar, ver a uno de los arquitectos del viejo pacto tras las rejas sirve de recordatorio histórico. No se puede construir un país con seguridad, paz y en la búsqueda del desarrollo humano sobre los cimientos de la extorsión y la sangre, pactando con el crimen organizado.
La ejecución de la justicia ha tardado, ha sido compleja y ha requerido voluntad política férrea, pero finalmente ha llegado, no sin antes destacar la labor y trabajo del señor Fiscal General de la República licenciado Rodolfo Antonio Delgado Montes quien desarrollo todo el proceso completo con los fiscales auxiliares que designo, gracias a su firme decisión este caso no quedo en la impunidad demostrado en sede judicial con pruebas documentales, periciales, y testimonial. Norman Quijano entra a su celda, y con él, se encierra una forma de intentar hacer política. La lección es clara para cualquier aspirante a funcionario: con el crimen organizado no se negocia, siempre van a perder, solo que en muchas ocasiones hay que esperar un tiempo para ver el ingreso al penal.
*Por Ricardo Sosa / doctor y máster en criminología, experto en seguridad nacional
El Departamento de Estado de los Estados Unidos publicó en su página web una actualización sobre el procesamiento de visas de inmigrante para nacionalidades catalogadas como de alto riesgo de uso de beneficios públicos. A partir del 21 de enero de 2026, el Departamento de Estado pausará todas las emisiones de visas de inmigrante para solicitantes que sean ciudadanos de 75 países, entre los cuales se incluyen 15 del continente americano y tres de Centroamérica: Belice, Guatemala y Nicaragua.
Esta disposición del gobierno de Trump no afecta las visas de turista, por tratarse de visas de no inmigrante. Sin embargo, va mucho más allá de un travel ban tradicional, pues establece restricciones amplias que impiden a quienes buscan residir permanentemente en Estados Unidos completar sus procesos de visa. La suspensión del procesamiento implica que solicitantes de visas de inmigrante (por trabajo o reunificación familiar), de residencia permanente (green card) o basadas en empleo no podrán avanzar ni recibir citas o entrevistas mientras esta política esté en vigor.
De igual forma, las familias de ciudadanos estadounidenses y residentes legales podrían quedar separadas por más tiempo, ya que las solicitudes de reagrupación familiar quedan temporalmente congeladas. Esta medida afecta especialmente a cónyuges, hijos y padres.
Las nuevas restricciones revelan serias contradicciones entre el discurso y la práctica. Aunque no necesariamente infringen normas jurídicas, sí generan inconsistencias en los planos político, administrativo y de resultados. El gobierno de Trump ha declarado su objetivo de ordenar la inmigración, desincentivar la migración irregular y priorizar la inmigración legal y documentada. No obstante, al suspender masivamente el procesamiento de visas, bloquear la reunificación familiar y cerrar canales legales a personas que cumplen con los requisitos, se debilitan precisamente las vías que el propio discurso político dice querer fortalecer.
La evidencia histórica es clara: este tipo de medidas no reducen de manera sostenible el movimiento migratorio. Las personas no dejan de migrar; simplemente cambian de ruta. La historia migratoria de Estados Unidos lo ha demostrado una y otra vez: cuando las vías legales se vuelven inaccesibles, lentas o impredecibles, la migración irregular aumenta. En consecuencia, una política diseñada para “controlar” termina alimentando lo que busca evitar.
Al cerrarse las puertas de la inmigración regular —familiar o laboral—, el asilo se convierte en la única opción disponible para muchos. Esta dinámica no solo sobrecarga un sistema ya colapsado, sino que también dificulta la distinción entre quienes realmente necesitan protección internacional y quienes buscan una vía alternativa ante la falta de opciones legales. El resultado es menor control, no más.
Es cierto que las políticas migratorias del actual gobierno estadounidense buscan enviar una señal de dureza y responder a tensiones del debate político interno. Sin embargo, esa lógica de corto plazo choca con las necesidades estructurales demográficas, laborales, económicas y humanitarias del país.
Desde el punto de vista económico, la paradoja es igualmente profunda. Estados Unidos enfrenta déficits estructurales de mano de obra en sectores clave —salud, agricultura, servicios y tecnología— y un acelerado envejecimiento poblacional. Restringir las visas de inmigrante no resuelve esos problemas; los agrava. La inmigración legal no representa una carga, sino un activo económico y fiscal ampliamente documentado.
Nadie cuestiona el derecho soberano de los Estados Unidos a decidir quién entra en su territorio; ese derecho es incuestionable. Lo que sí resulta cuestionable es la coherencia entre el discurso y la práctica. No se puede afirmar que se busca fortalecer la inmigración legal mientras se restringen o congelan los mecanismos que la hacen posible. Si el objetivo real es una inmigración ordenada, segura y legal, la respuesta no pasa por menos visas, sino por mejores procesos, mayor capacidad administrativa y criterios más transparentes.
De lo contrario, la política migratoria estadounidense seguirá atrapada en su propia paradoja: querer orden, mientras produce desorden.
Generalmente celebrado en la ciudad de Davos, un complejo turístico en los Alpes suizos, el Foro Económico Mundial (FEM) reúne a empresarios e inversores de todo el mundo con líderes políticos desde 1974. El fundador de este encuentro, el controversial economista alemán Klaus Schwab, tuvo por mentor a Henry Kissinger en Harvard, posee un largo historial de acusaciones de corrupción y el año pasado se vio obligado a renunciar a la presidencia del Foro en medio de una nube de escándalos laborales y hasta sexuales.
Pero la reunión de Davos, por fortuna, consigue algo que ni siquiera la ONU logra con su desacreditada Asamblea General anual: hace sentir a los políticos que pueden hablar con más confianza y menos protocolo. Tal vez por la audiencia a la que acceden directamente con su palabra, los mandatarios suelen aprovechar el FEM para externar sus verdaderas preocupaciones, pedir apoyos y puentear la diplomacia.
La edición de este año no fue la excepción, pero con una sobrecarga inusitada de hipocresía, delirios y decepción. La hipocresía la puso, en particular, el viejo continente, con la presidenta de la Comisión Europea y el presidente de Francia a la cabeza.
Tanto Ursula von der Leyen como Emmanuel Macron, por acción y omisión, son responsables protagónicos del espantoso declive europeo actual. Cuando la primera se vanagloria de haber firmado un acuerdo con el Mercado Común del Sur (Mercosur) “después de 25 años de negociaciones”, en realidad ofrece el mejor ejemplo de por qué la lenta y costosa burocracia en Bruselas suma tantos detractores. Por su lado, parecía un mal chiste oír a Macron pronunciarse por un “multilateralismo eficaz”, con casi una década gobernando su país y cooperando activamente en la ineficacia del multilateralismo de su continente. Si Vladimir Putin y Pedro Sánchez hubieran llegado a Davos, el cuarteto más desastroso del último medio siglo en Europa habría estado completo.
Los delirios del foro, por supuesto, corrieron por cuenta de Donald Trump. Su hiperbólico y enmarañado discurso, por enésima ocasión, estuvo plagado de exageraciones, medias verdades y mentiras completas. Afirmó que la inflación “ha sido derrotada” en Estados Unidos, que los norteamericanos están “muy contentos” con él y que después de la II Guerra Mundial su país había “devuelto” Groenlandia a Dinamarca, como si en algún momento la isla ártica hubiera cambiado de propietario. Volvió a repetir que en 2020 había perdido contra Joe Biden en unas “elecciones amañadas”, que ha logrado resolver “ocho guerras” y que “los medios de comunicación —críticos con él— son terribles”.
Al día siguiente, como broche de oro, Trump montó una insólita ceremonia junto a otros 19 jefes de Estado y funcionarios para anunciar la creación de una especie de corporación internacional para la paz. Tras llamarla “una de las organizaciones más relevantes jamás creadas”, procedió a pedir que firmaran su estatuto varios de los líderes presentes. Pocas horas después, según cuenta el periodista mexicano Jesús Esquivel, el propio mandatario estadounidense, visiblemente molesto, habría calificado de “un montón de bebés” a esa Junta de Paz, en referencia al tipo de países que de momento la componen, como Kazajstán, Bahréin, Paraguay, Kosovo, Hungría, Marruecos, Pakistán y Argentina, entre otros.
Este último país, por cierto, presidido por Javier Milei, tuvo una participación decepcionante en Davos. Y no porque el gobernante argentino ofreciera un mal contenido en su discurso, sino porque ninguna de las bellas premisas que compartió sobre la ética, la libertad individual y la eficiencia dinámica es respetada por esos “amigos” que en 2025 mencionó como parte de esa supuesta “alianza internacional de naciones que creen en las ideas de la libertad”, donde incluye al húngaro Orbán, al salvadoreño Bukele y al mismísimo Donald Trump. Si a estos tres personajes Milei los considera defensores del “libertarismo” que él dice abrazar, su admirado Murray Rothbard debe estar retorciéndose en la tumba.
La agradable sorpresa en Davos la dio el primer ministro de Canadá, el economista Mark Carney, quien tal vez fue el único asistente que deleitó con un verdadero discurso de estadista. Carney tiene la ventaja de ser un recién llegado, con buenos antecedentes administrativos y el primer gobernante canadiense en llegar a su cargo sin haberse postulado nunca a un puesto electivo. Al igual que Trump, no procede del establishment, pero tiene la fortuna de encontrarse a años luz del temperamento y las ideas de su homólogo estadounidense.
“El poder de los que tienen menos poder comienza con la honestidad”, dijo Carney en francés, al inicio de su alocución, para luego retomar el inglés. Citó a Tucídides, se sirvió limpiamente de una hermosa analogía de Václav Havel sobre la sumisión de las mayorías durante el comunismo y expresó lo que muy pocos líderes mundiales se han atrevido a decir: “Sabíamos que la historia del orden internacional basado en normas era parcialmente falsa, que los más fuertes se eximían cuando les convenía…”. Incluso mencionó “los riesgos de una integración global extrema”.
Carney entiende el problema de fondo y acierta con la elegancia en las formas de abordarlo. También pudo haber dicho que Trump es solo el efecto de unas causas que el mundo se ha resistido a ver. La opción para resistir a los autoritarios no consiste en la atomización alocada o el globalismo nihilista, sino en la sabia mezcla entre principios y pragmatismo. Gracias a esta sola intervención, la edición 2026 de Davos valió la pena.
*Federico Hernández Aguilar es escritor salvadoreño
La dirigente opositora venezolana María Corina Machado aseguró este domingo que llegará a ser presidenta de Venezuela “cuando llegue el momento”, y subrayó los avances que, en su opinión, se han conseguido gracias a la “presión” ejercida por Estados Unidos, especialmente bajo la administración del presidente Donald Trump.
En una entrevista con la cadena estadounidense CBS, Machado sostuvo que la decisión sobre quién debe gobernar Venezuela debe estar en manos del pueblo en unas elecciones libres. “Seré presidenta cuando llegue el momento. Pero no importa. Eso lo decide el pueblo venezolano en unas elecciones”, declaró.
La líder opositora afirmó que la actual presidenta interina, Delcy Rodríguez, está actuando en función de las instrucciones de Estados Unidos, lo cual, según Machado, ha generado “pasos importantes” dentro del Gobierno venezolano. No obstante, expresó que los cambios no avanzan con la rapidez que muchos desean y advirtió que la paciencia de la población venezolana se está agotando.
Machado criticó además la alianza política de la administración interina con países como Rusia, China, Irán y Cuba, y afirmó que el régimen solo actúa bajo la presión estadounidense. “Esta gente tiene fuertes vínculos con esos países, pero lo que estamos viendo es la presión suficiente que hace que haya ciertos resultados”, agregó en la entrevista.
La opositora también cuestionó la situación de los presos políticos, señalando que aunque se han anunciado liberaciones, todavía alrededor de 700 permanecen detenidos. Dijo que ningún preso militar o político ha sido liberado aún, lo que demuestra, en su criterio, que las reformas están lejos de completarse.
Al referirse a los planes para el futuro del país, Machado defendió la realización de elecciones que incluyan cargos de la Asamblea Nacional, gobernadores, alcaldes y presidente legítimo, y aseguró que ese es el camino para que la voluntad popular se exprese con claridad.
Machado también mencionó una visión regional más amplia, diciendo que, según ella, una Venezuela libre podría desencadenar cambios en otros gobiernos como los de Cuba, Nicaragua e incluso Irán, países que considera aliados del antiguo régimen venezolano.
En el mismo contexto, resaltó su decisión de entregar simbólicamente el Premio Nobel de la Paz 2025 al presidente Trump, en agradecimiento por el apoyo mostrado por la administración estadounidense hacia la oposición venezolana en el proceso de transición política.
El Inter FA se mantiene como líder del torneo Clausura 2024 de la Primera División tras empatar 0-0 con el Luis Ángel Firpo, en un encuentro que enfrentó a los técnicos costarricenses Luis Marín y Marvin Solano, y que no dejó ganadores en la cuarta jornada del certamen.
Con el empate, Inter FA llegó a 10 puntos y se consolidó en la cima de la tabla, mientras que Firpo, actual campeón nacional, se quedó con 8 unidades y cayó a la cuarta posición del torneo.
Por su parte, el FAS se quedó con el clásico nacional al imponerse 3-0 al Águila. El técnico mexicano Adrián Sánchez superó en la estrategia a su compatriota Juan Carlos Chávez, en un duelo marcado por la intensidad. El brasileño Yan Maciel anotó un doblete y el colombiano Edgar Medrano sumó otro tanto para sellar el triunfo tigrillo.
Gracias a esta victoria, FAS igualó en puntos con Firpo y Metapán, pero se ubicó segundo por diferencia de goles. Metapán derrotó 1-0 al Zacatecoluca y se colocó en la tercera posición con 8 unidades, dejando al Águila relegado al quinto lugar con 6 puntos.
En otro resultado destacado, los Albos del Alianza consiguieron su primer triunfo del Clausura al vencer 2-0 como visitantes al Platense. Los dirigidos por el argentino Ernesto Corti, subcampeones nacionales, rompieron así su mala racha inicial.
En el rubro individual, el delantero salvadoreño Emerson Mauricio, del Inter FA, lidera la tabla de goleadores con 4 tantos. Le siguen con 3 goles el brasileño Alesson Henrique Ferreira (Cacahuatique), el colombiano Edgar Medrano y el brasileño Yan Maciel (ambos del FAS), el salvadoreño Steven Guerra (Metapán) y el colombiano nacionalizado salvadoreño Cristian Gil (Firpo).
España y la Unión Europea enfrentan una pérdida de influencia en Iberoamérica debido al renovado interés de Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump y al avance de gobiernos conservadores en la región, según advierte el Real Instituto Elcano en su informe España en el mundo 2026: perspectivas y desafíos.
En este nuevo escenario, Elcano recomienda al Ejecutivo español anteponer el pragmatismo y la visión de Estado frente a afinidades ideológicas para conservar un rol relevante en América Latina, especialmente ante la próxima Cumbre Iberoamericana de Madrid en noviembre y el impulso al acuerdo entre la UE y Mercosur.
El informe señala que Washington ha intensificado su poder en América Latina con una estrategia “más asertiva”, que combina presión económica, respaldo a gobiernos aliados y confrontación abierta con adversarios. El punto álgido de esta política fue la intervención militar en Venezuela el pasado 3 de enero, que resultó en la captura de Nicolás Maduro.
A esto se suma una clara tendencia política hacia la derecha en varios países latinoamericanos y una mayor sintonía con EE. UU., lo que reduce el margen de actuación para España y la UE. Mientras tanto, China consolida su papel como socio económico clave.
Dos bloques de líderes
Según el investigador Carlos Malamud, la región se divide en dos bloques de líderes respecto a su relación con Trump:
Entusiastas: encabezados por Javier Milei (Argentina), junto a Nayib Bukele (El Salvador) Daniel Noboa (Ecuador), Santiago Peña (Paraguay), Nasry Asfura (Honduras) y próximamente José Antonio Kast (Chile). Este grupo impulsa un eje conservador y anticomunista.
Contrarios leves o con reservas: Lula da Silva (Brasil), Gustavo Petro (Colombia) y Claudia Sheinbaum (México).
Otros, como Miguel Díaz-Canel (Cuba) y Daniel Ortega (Nicaragua), son considerados “entusiastas contrarios”, blanco directo de la política de confrontación de Trump.
Priorizar los intereses geopolíticos
Elcano advierte que con elecciones este año en Costa Rica, Perú, Colombia y Brasil, España debe dejar de lado posturas ideológicas y centrarse en sus intereses estratégicos. Con Kast, por ejemplo, recomienda evitar una confrontación similar a la que mantiene con Milei, aunque prevé que el chileno tendrá un perfil “más institucional”.
En este contexto, España debería reforzar tanto su poder blando como su poder duro, adoptando un enfoque más institucional, capaz de mantener relaciones bilaterales estables independientemente del signo político de los gobiernos en la región.
La XXX Cumbre Iberoamericana de este año en Madrid será clave para revitalizar la Comunidad Iberoamericana, actualmente en crisis tras la escasa participación en la última edición en Cuenca (Ecuador). Elcano señala que España “se juega su prestigio”, por lo que se prepara una convocatoria fuerte para recuperar relevancia.
El segundo hito es el acuerdo UE-Mercosur, que ya ha sido firmado pero que necesita ratificación. España tiene una posición privilegiada por su presencia empresarial en la región, y Elcano recomienda promover proyectos estratégicos conjuntos en sectores como Hidrógeno renovable, corredores verdes, litio y cobre, digitalización de pymes
También sugiere acciones comunes UE-AL en seguridad, crimen organizado y cohesión social, siempre desde el respeto a los derechos humanos.
El delantero francés del Real Madrid, Kylian Mbappé, marcó de penalti el tanto decisivo en la victoria 2-1 frente al Rayo Vallecano, consolidándose como líder de la tabla de goleadores de LaLiga EA Sports 2025-26con 22 goles, ocho más que su más cercano perseguidor, Vedat Muriqi del Mallorca.
La jornada 22 dejó además anotaciones de Ferran Torres (Barcelona), que alcanzó los 12 tantos; Ante Budimir(Osasuna), que llegó a 10; y Vinícius Júnior (Real Madrid), quien sumó su sexto gol de la temporada. También brilló Lamine Yamal, que acumula 9 goles con el club azulgrana.
Máximos goleadores tras 22 jornadas:
22 goles: Kylian Mbappé (FRA) – Real Madrid (8 de penalti)
14 goles: Vedat Muriqi (KOS) – Mallorca (3p)
12 goles: Ferran Torres – Barcelona
10 goles: Ante Budimir (CRO) – Osasuna (3p)
9 goles: Robert Lewandowski (POL), Lamine Yamal – Barcelona
8 goles: Raphinha, Cucho Hernández, Borja Iglesias, Mikel Oyarzabal, Moleiro
7 goles: Sorloth, Julián Álvarez, Vanat, De Frutos, Hugo Duro, Gerard Moreno
6 goles: Antoine Griezmann, Dani Olmo, Rafa Mir, Pere Milla, Etta Eyong, Vinícius Júnior, Gonçalo Guedes, Akor Adams
Mbappé lidera la ofensiva merengue en su primera campaña en España, y con su rendimiento mantiene al club blanco en la pelea por el título, apenas un punto por detrás del FC Barcelona.
Amor, misterio, acción y grandes regresos marcan los estrenos de series de febrero, con dos protagonistas: ‘Heated Rivalry’, el éxito de televisión canadiense que causa furor en internet, y la segunda parte de la cuarta temporada de ‘Bridgerton’ en Netflix .
‘Heated Rivalry’ (HBO Max)
Convertida en uno de los fenómenos televisivos del año gracias al empuje de miles de fans en internet, esta serie canadiense de bajo presupuesto llega al resto del mundo con una historia de amor, hockey y secretos.
Protagonizada por los actores Hudson Williams y Connor Storrie, la ficción narra la relación escondida entre dos estrellas rivales del hockey sobre hielo que mantienen un romance durante casi una década.
Basada en una novela romántica de Rachel Reid, la serie aborda el amor, la negación y el autodescubrimiento, así como las dificultades de vivir abiertamente la homosexualidad en el deporte de élite. Su éxito ya le ha asegurado una segunda temporada.
La serie llega el 6 de febrero a todos los países que tienen HBO Max en Latinoamérica, salvo a Brasil que llega el 13.
‘Bridgerton’ (Netflix, 26 de febrero)
La segunda parte de la cuarta temporada de la serie -con cuatro nuevos capítulos- se centra en Benedict Bridgerton, el segundo hijo de la célebre familia, interpretado por Luke Thompson. Reacio al matrimonio pese a que sus hermanos ya han formado sus propias familias, su visión cambia cuando una misteriosa dama enmascarada irrumpe en su vida durante un baile.
Una imagen de Lincoln Lawyer en su cuarta temporada.
‘The Lincoln Lawyer’ (Netflix, 5 de febrero)
La serie basada en las novelas superventas de Michael Connelly alcanza su cuarta temporada con la adaptación de ‘La ley de la inocencia’. Mickey Haller (Manuel García-Rulfo) deberá demostrar la inocencia de un antiguo cliente, Sam Scales (Christopher Thornton), acusado de asesinato, mientras se enfrenta al FBI y a la fiscalía en un caso que hará aflorar viejos fantasmas.
‘The Night Agent’ (Netflix, 19 de Febrero)
En su tercera temporada, este thriller de acción inspirado en la novela de Matthew Quirk sigue a Peter Sutherland (Gabriel Basso), un joven agente del FBI que recibe la misión de localizar a un empleado del Departamento del Tesoro huido a Estambul tras asesinar a su superior y hacerse con información clasificada.
‘Paradise’. (Disney+, 23 de febrero)
Considerada por algunos la nueva ‘Lost’ (‘Perdidos’), ‘Paradise’ regresa con una segunda temporada ambientada en una localidad que ve como su habitual tranquilidad se ve alterada por un impactante asesinato. Xavier emprende la búsqueda de Teri por todo el mundo y descubre cómo ha sobrevivido la gente durante los tres años transcurridos desde ‘El Día’.
‘Monarch: Legacy of Monsters’ (Apple TV, 27 febrero)
Vuelve el spin-off de Godzilla con una segunda temporada de diez episodios en las que Kurt Russell, Wyatt Russell y Anna Sawai se adentrarán en el mundo de los monstruos en enclaves como La Isla Calavera, del universo King Kong, bajo la amenaza de un terrorífico titán.
‘Love Story: John F. Kennedy Jr. & Carolyn Bessette’ (Disney+, 13 febrero)
Ryan Murphy firma esta miniserie que explora la extraordinaria historia de amor de la icónica pareja formada por John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette, interpretados por Paul Anthony Kelly y Sarah Pidgeon. El reparto cuenta con Naomi Watts como estrella invitada, en el papel de la glamurosa Jackie Kennedy.
Una escena de 56 days en Prime Video.
’56 Days’ (Prime Video, 18 febrero)
Basada en la novela ‘Obsesión’ de Catherine Ryan, la serie sigue la historia de Oliver y Ciara, dos jóvenes que viven una historia de pasión marcada por un terrible acontecimiento: tras 56 días juntos, se encuentran un cuerpo brutalmente asesinado en un apartamento.
‘The Artful Dodger’ (Disney+, 10 de febrero)
La segunda temporada de esta historia de reinvención y redención introduce nuevos dilemas para Jack Dawkins, el legendario carterista enamorado de Lady Belle, hija del gobernador. En los nuevos capítulos, Dodger se debate entre la promesa de un amor imposible en la alta sociedad y la tentación instintiva del mundo delictivo que anhela en secreto.
‘Cross’ (Amazon Prime, 11 de febrero)
La adaptación televisiva de los personajes creados por James Patterson regresa con una segunda temporada en la que Alex Cross, un detective y psicólogo forense, vuelve a indagar en las mentes de los asesinos y sus víctimas para identificar y capturar a los culpables.
‘The Last Thing He Told Me’ (Apple TV, 20 de febrero)
Este thriller protagonizado por Jennifer Garner llega a su segunda temporada con ocho nuevos episodios. Cuando Owen (Nikolaj Coster-Waldau) aparece tras cinco años desaparecido, Hannah (Garner) y su hijastra Bailey (Angourie Rice) se ven inmersas en una carrera contrarreloj para reunir a su familia antes de que el pasado las alcance.
Fotograma de la serie «Como agua para chocolate» que llega en febrero con su segunda y última temporada. EFE
Como agua para chocolate’ (HBO Max, 16 de febrero)
En la segunda y última temporada de esta serie producida por Salma Hayek, Tita parecía hallar en el doctor Brown la promesa de un destino distinto; sin embargo, el regreso de Pedro reaviva una pasión tan intensa como prohibida.
Con un México atravesado por la violencia y los profundos cambios sociales como telón de fondo, los acontecimientos empujan a todos los personajes a enfrentarse a sus propios límites, siempre bajo el hechizo persistente de la cocina y su magia. EFE