El Gobierno de Estados Unidos sancionó este sábado al viceministro del Interior de Nicaragua, Luis Roberto Cañas Novoa, por su presunta implicación en graves violaciones a los derechos humanos.
La medida fue anunciada por el secretario de Estado, Marco Rubio, en el contexto del octavo aniversario de las protestas sociales de abril de 2018.
“Hace casi ocho años, la dictadura de Rosario Murillo y Daniel Ortega desató una brutal ola de represión contra los nicaragüenses… la Administración Trump designa al viceministro del Interior, Luis Roberto Cañas Novoa, por su participación en graves violaciones de los Derechos Humanos”, indicó Rubio.
La sanción se basa en la Sección 7031(c) de la legislación estadounidense, que permite imponer restricciones a funcionarios extranjeros señalados por abusos graves.
Entre las consecuencias de esta designación figura la prohibición de ingreso a territorio estadounidense para el funcionario sancionado.
El Departamento de Estado recordó que la crisis en Nicaragua inició en abril de 2018, tras protestas contra reformas al sistema de seguridad social.
Las manifestaciones se extendieron rápidamente y evolucionaron hacia demandas de democratización del país.
En respuesta, la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo revocó la reforma e impulsó un diálogo nacional que no logró acuerdos con la oposición.
Según Washington, la represión posterior dejó más de 325 manifestantes asesinados y consolidó una crisis de derechos humanos en el país.
La sanción se suma a otras acciones internacionales dirigidas a funcionarios del gobierno nicaragüense por su papel en la represión.
Estados Unidos reiteró su postura de condena a las violaciones de derechos humanos y su respaldo a las víctimas. La medida también busca aumentar la presión sobre el gobierno de Nicaragua en medio de llamados a reformas democráticas.
Todavía resonaban los disparos del levantamiento etnocampesino de filiación comunista y su represión gubernamental en el occidente, norte y centro de El Salvador, cuando en el puerto de La Libertad atracó un transpacífico japonés.
El jueves 10 de mayo de 1928, el fabulista y periodista León Sigüenza Mineros (Cojutepeque, 1895-San Salvador, 1942) le escribió un primer informe al ministro de Relaciones Exteriores de El Salvador, Dr. Francisco Martínez Suárez, para detallarle sus actividades al frente del Consulado General salvadoreño en Japón, instalado en el Hotel Imperial de Tokio desde el año anterior. Era la primera sede diplomática de una república centroamericana en el Imperio del Sol Naciente.
El escritor León Sigüenza Mineros, primer cónsul de una república centroamericana en Japón durante tres períodos sucesivos (1927-1941).
En uno de los párrafos de ese documento consular -publicado por el Diario Oficial, San Salvador, tomo 105, no. 171, jueves 26 de julio de 1928, pp. 1410-1412-, el cónsul en Tokio escribió:
“Desde mi llegada al Japón, como uno de los mejores proyectos que tengo en cartera para el desarrollo del comercio con El Salvador, me puse en comunicación con algunos oficiales de la Compañía Naviera arriba mencionada [el título de esa parte del informe se refiere a la Nippon Yusen Kaisha, subsidiada por el imperio nipón], que opera en las aguas del Pacífico, a efecto de que la línea que corre hasta Valparaíso, con escalas en San Francisco, puertos de México, Panamá, etc., toque en algún puerto salvadoreño. En el mismo sentido hablé en San Francisco con el agente de la compañía y aquí en Toquío [sic: Tokio] he hecho la misma insinuación a la Cámara de Comercio e Industria, al señor Gobernador departamental y el Ministro de Relaciones Exteriores por el órgano correspondiente. La Nippon Yusen Kaisha me contestó que estudiaría el asunto, el cual, en su oportunidad, tenía que ser sometido a conocimiento del Gobierno [japonés] para su aprobación.”
Desde mayo de 1900, en que el representante diplomático salvadoreño en México, el expresidente Dr. Rafael Zaldívar, iniciara los primeros contactos directos con un representante del Trono del Crisantemo, la República de El Salvador había mostrado interés en incrementar su comercio con Japón, con la finalidad de extender su mercado exportador de café y otros productos agrícolas, así como el turismo binacional. Casi tres décadas después, el desbalance comercial resultaba evidente, porque la pequeña república centroamericana importaba más productos nipones de los que le exportaba al archipiélago.
Entre 1931 y 1932, la situación general en el Extremo Oriente era volátil y muy compleja. La paz asiática se había visto trastocada por los llamados incidentes de Manchuria y Mukden, donde las armas japonesas desarrollarían fases de expansionismo a gran escala bajo la atenta mirada de la comunidad internacional representada por la Sociedad o Liga de Naciones, constituida tras el fin de la Primera Guerra Mundial. Afectado con severidad por la crisis global de 1929, el imperio japonés urgía de recursos naturales existentes en otros territorios a su alrededor, por lo que la vía militar se constituyó en un punto de honor en su agenda internacional.
El viernes 18 de septiembre de 1931, unos oficiales de una facción rebelde del ejército japonés detonaron cargas de dinamita sobre una línea ferroviaria en Manchuria, que pertenecía a inversionistas del Japón. Ese sabotaje de falsa bandera le fue atribuido a disidentes chinos y justificó la invasión militar de Manchuria, en un acto que sentó las bases para el establecimiento del futuro estado títere de Manchukuo, conducido por Henry Pu Yi o Kang Teh, el último emperador de China.
El incidente manchuriano provocó una reacción nacionalista entre el pueblo chino, con boicot a las importaciones japonesas y enfrentamientos callejeros, en especial en el centro comercial internacional de Shanghái, donde había fuerte presencia de intereses comerciales estadounidenses, británicos y franceses.
Medalla conmemorativa de la botadura del MS Heiyō Maru desde su astillero en Osaka, en 1929.
El jueves 28 de enero de 1932, tropas de infantería de la Armada Imperial del Japón desembarcaron en Shanghái, en medio de un intenso bombardeo contra la ciudad. Cientos de miles de soldados fueron transportados a la zona mediante buques militares y naves civiles incautadas o contratadas. La destrucción sembrada en el distrito de Zhabei se constituyó en uno de los primeros ejemplos modernos de acciones de lesa humanidad en contra de la población civil, después incrementados en la Guerra Civil Española en poblaciones como Guernica.
El conflicto armado entre China y Japón se solucionó, de manera temporal, mediante un armisticio suscrito en mayo de 1932, en el que se convino que Shanghái pasara a ser una zona desmilitarizada. Sin embargo, las tensiones resurgirían cinco años más tarde, cuando la Segunda Guerra Sino-Japonesa se constituiría en el verdadero origen de la Segunda Guerra Mundial, iniciada dos años antes del asalto nazi a Polonia.
Anuncio de la inminente llegada del MS Heiyō Maru, publicado por Diario Latino en sus ediciones de finales de enero de 1932. Imagen cortesía del Museo de la Palabra y la Imagen (MUPI), San Salvador.
Mientras la pólvora de las armas hacía correr la sangre en China, en El Salvador ocurría otro tanto con el levantamiento etnocampesino en diversas localidades del occidente, norte y centro del territorio, donde hordas de indígenas y campesinos azuzados por el Socorro Rojo Internacional (SRI) iniciaron desde la noche del viernes 22 de enero de 1932 el primer alzamiento de filiación comunista en el continente americano. En las portadas del jueves 21, jueves 28 y sábado 30 de enero, las portadas de Diario Latino presentaron el rostro del líder capturado Agustín Farabundo (así en su partida natal) Martí, una fosa con cadáveres y la ejecución del cacique nahua Feliciano Ama. En las segundas páginas de esas ediciones, fue publicado un anuncio de significativas proporciones dentro de esos periódicos impresos en formato estándar inglés. La agencia capitalina de la Grace & Co. Central America invitaba al público a adquirir boletos para viajar a puertos sudamericanos a bordo de un buque de la Nippon Yusen Kaisha (NYK), la empresa naviera de la que el cónsul Sigüenza Mineros había escrito cuatro años antes. Para reservas, el único medio disponible era efectuar una llamada al número telefónico 6-8-1.
La Grace Line Panama Mail Service fue una flota naviera fundada en 1854, en Perú, por el irlandés William Russell Grace. Para 1932, controlaba rutas comerciales entre New York y los puertos del Pacífico, en especial los de la costa pacífica centroamericana y sudamericana. Además, la Grace & Co. Central America se involucró en la promoción y comercialización de café y azúcar, además de que fue una firme promotora de la apertura del Canal de Panamá, que le produjo amplios beneficios en cuanto a la logística del transporte de carga y pasajeros.
La Grace Line tenía fuerte competencia en otras navieras europeas y estadounidenses, como la Panama Mail Steamship Company, Greta White Line (perteneciente a la United Fruit Company), Navigazione Libero Triestina (NLT), Navegazione Generale Italiana (NGI) y la Companie Generale Trasatlantique, que también ofrecían rutas regulares de embarque de pasajeros y pasajeros hacia y desde destinos en América y Europa, con conexiones hacia Asia y África.
En busca de mejorar sus posibilidades ante ese volumen de competencia, la NYK y la Grace Line establecieron una alianza y comenzaron a operar una ruta transpacífica que conectaba a los puertos del Pacífico americano con San Francisco y Vancouver, para después establecer derroteros hacia Honolulu y otras localidades portuarias en Japón y China (Yokohama, Kobe, Nagoya, Shanghái y Hong Kong).
Entre esos buques transpacíficos en actividad estaban el Hikawa Maru, el Heian Maru y el Heiyō Maru. Todos formaban parte de una generación de barcos modernos que evidenciaban el poderío naval mercante japonés durante la era Shōwa o período de gobierno del emperador Hirohito.
El MS Heiyō Maru era un buque mixto, con un peso de 9,816 toneladas impulsadas por poderosos motores. Botado del astillero Osaka Iron Works en 1929, de inmediato fue puesto al servicio transpacífico de la NYK, con destino a los puertos desde Canadá hasta Chile, una ruta considerada de interés estratégico para Japón, por sus conexiones con Vancouver, Seattle, California, Mazatlán (con asentamientos japoneses llegados a México en siete migraciones), la zona del Canal de Panamá, El Callao (con una amplia colonia japonesa en territorio peruano) y Valparaíso. En 1932, su capitán era Kanzō Shiozaki, un auténtico diplomático económico y comercial de la expansión japonesa, encargado de la conducción de esa nave que la agencia de la Grace Line en San Salvador anunció que atracaría en el puerto de La Libertad el martes 2 de febrero de 1932. Para entonces, los disparos de la matanza etnocampesina aún resonaban en el horizonte, tanto por parte de los alzados en armas como de los militares encargados de la masiva y letal represión.
Para entonces, varios barcos mercantes japoneses habían sido contratados o requisados para los movimientos militares en Shanghái, por lo que resultaba curioso o, cuando menos, extraño, que una nave nipona surcara las aguas del Pacífico. En el puerto de Acajutla, varios barcos de guerra estadounidenses y canadienses estaban atracados por esas fechas, en vigilancia de los acontecimientos convulsos que tenían lugar en el país y por si había necesidad de intervenir para proteger los intereses de sus connacionales en las zonas bajo fuego.
Por unas horas, el Heiyō Maru tiró el ancla en el puerto de La Libertad, del que zarpó “sin carga ni pasajeros” con rumbo hacia la localidad panameña de Balboa (donde solía entregar cargamentos de cemento), como lo consignó el Diario Oficial (San Salvador, tomo 112, no. 28, miércoles 3 de febrero de 1932, p. 173). Por el contexto nacional e internacional predominante, esa experiencia de venta de boletos y de embarque de mercaderías en una nave japonesa se constituyó en un fracaso rotundo para la naciente dictadura del brigadier Maximiliano Hernández, que consolidaría sus vínculos con el Imperio del Sol Naciente en los años venideros. Aun así, no habría otra visita de un barco nipón a la costa salvadoreña hasta más allá de la entrada en vigor del tratado de paz de 1951, que puso fin al estado de guerra entre ambas naciones decretado la mediodía del lunes 8 de diciembre de 1941.
Informe de la partida del barco japonés desde el puerto de La Libertad, publicado por el Diario Oficial el 3 de febrero de 1932.
El capitán Kanzō Shiozaki abandonó la marina mercante y se integró al servicio exterior del Imperio del Sol Naciente. Primero fue cónsul general en el puerto californiano de San Francisco (1937-1938). Después, a partir del jueves 4 de enero de 1940, fue designado ministro plenipotenciario del Japón en Chile, con la misión puntual de asegurar suministros esenciales para el imperio y que loa países del Pacífico suramericano mantuvieran sendos estados de neutralidad durante el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial.
A lo largo de sus trece años de servicio activo, el Heiyō Maru pasó por diversas situaciones, algunas muy comprometidas. En agosto de 1936 y febrero de 1937, mientras realizaba sendos atraques en el puerto californiano de San Pedro, la nave fue revisada por agentes del Servicio de Narcóticos de los Estado Unidos, quienes estaban tras la pista de una joven de 23 años, hija de un prominente funcionario chino en el Tíbet, a la que le encontraron 50,000 y 250,000 dólares en heroína. En octubre de 1937, el transpacífico nipón zarpó del puerto de Kobe con destino a San Francisco y Mazatlán (Sinaloa, México), contratado por el gobierno mexicano de Lázaro Cárdenas para repatriar a 35 mujeres y niños desde China, debido a la creciente situación política y militar existente durante la Segunda Guerra Sino-Japonesa.
Entre febrero de 1940 y abril de 1941, el Heiyō Maru prestó servicios de evacuación de ciudadanos alemanes de diversos países latinoamericanos para trasladarlos a puertos japoneses como Yokohama y Kobe, para que pudieran continuar su viaje por ferrocarril hacia la Alemania nazi. Los primeros fueron 40 tripulantes de un tanquero de la Standard Oil varados en Valparaíso (Chile), seguidos por otros grupos de repatriados desde Colón (Panamá) y Manzanillo (México).
Portada del menú servido en el comedor del MS Heiyō Maru en la noche del 31 de diciembre de 1939.
Con el estallido del frente bélico en el Pacífico tras el ataque nipón a la base militar de Pearl Harbor, que marcó el ingreso del Japón a la Segunda Guerra Mundial, el Heiyō Maru fue requisado por la Armada Imperial y fue destinado al traslado masivo de tropas, armamento y suministros hacia las bases japonesas en la Micronesia y las islas Carolinas y Marianas. Eso lo convirtió en un claro objetivo militar para los destructores y submarinos de las fuerzas aliadas en la zona.
El domingo 17 de enero de 1943, el Heiyō Maru navegaba al noreste de la base de Truk, en el archipiélago de las Carolinas, cuando fue localizado por el sónar y radar del submarino estadounidense USS Whale SS-239, una nave de guerra de la clase Gato, de 95 metros de largo y una manga de 8.3 metros, con propulsión lograda mediante sus cuatro motores diésel fabricados por la General Motors y el acompañamiento de otros motores eléctricos. Era capaz de navegar bajo el agua hasta 300 pies o 90 metros, mientras que su arsenal estaba compuesto por 24 torpedos, con 10 tubos lanzatorpedos, seis instalados en la proa y el resto en la popa.
El submarino lanzó nueve torpedos, de los que ocho hicieron impacto directo en el casco del Heiyō Maru. Mediante el periscopio, el capitán del Whale observó y fotografió el incendio y rápido hundimiento de la otrora nave mercante, que mostraba sus cubiertas repletas de soldados sobrevivientes, quienes no fueron rescatados. Bajo la clasificación 80-G-28884, el original de esa icónica fotografía -de amplia difusión en muchas publicaciones relacionadas con el conflicto global se custodia en la actualidad en los Archivos Nacionales de Estados Unidos (NARA), en Maryland.
Tras participar en once misiones de combate y hundir a nueve barcos enemigos con un total de 57,700 toneladas, el submarino USS Whale fue condecorado con once estrellas de batalla por sus servicios para la Marina de los Estados Unidos. En 1947 fue dado de baja y asignado a la Flota de Reserva del Atlántico, para ser reactivado por breve tiempo en 1957, al ser asignado a tareas de entrenamiento de nuevas generaciones de marineros.
Fotografía del submarino estadounidense USS Whale SS-239, hecha en altamar el sábado 21 de abril de 1945 por un empleado de la B. W. Photo Agency. Bajo la clasificación 19-N-83071, su original se custodia en los Archivos Nacionales de Estados Unidos (NARA), en Maryland.
Después de ser eliminado del registro oficial de buques de la Marina estadounidense a partir del martes 1 de marzo de 1960, el Whale fue remolcado y el jueves 29 de diciembre de ese mismo año fue vendido como chatarra. La empresa compradora de ese tubo veterano de guerra fue la Southern Scrap Material Company Limited, con sede en los muelles del río Mississippi, en la localidad portuaria de New Orleans, estado de Louisiana. Pagó por todo aquel metal 50,000 dólares, una pequeña fracción del precio original de esa nave de combate.
Durante 1961, el submarino fue desguazado pieza por pieza, desde sus baterías de plomo-ácido tan pesadas y tóxicas, sus motores diésel y su casco de presión hecho de acero de alta resistencia, que fue seccionado con sopletes de gran tamaño para que sus anillos resultantes pudieran ser fundidos en las acerías locales. Después, ese metal fue reciclado para la fabricación de infraestructuras civiles y de los automóviles estadounidenses de Detroit a lo largo de la década de 1960.
El hundimiento del MS Heiyō Maru, el 17 de enero de 1943, fotografiado desde el periscopio del submarino USS Whale SS-239. Imagen cortesía de los National Archives & Record Administration (NARA), Maryland.
A diferencia de su atacante que terminó sus días disuelto en los hornos industriales de New Orleans, los restos del Heiyō Maru descansan en la posición 10°13’N, 151°25’E, en el Pacífico Norte, al oriente de las islas Marianas y su fosa. Es una zona de mar abierto donde esa nave y sus cientos de tripulantes yacen arropados por la inmensidad de la historia.
(*) Material reorganizado a partir de mi libro Sakuras y maquilishuats. Biografía mínima de León Sigüenza Mineros (1895-1942), primer cónsul centroamericano en Japón (San Salvador: Editorial Don Bosco, en prensa).
El establecimiento de bases permanentes en la Luna obligará a desarrollar sistemas de agricultura adaptados a condiciones extremas, donde factores como la microgravedad, la radiación y la ausencia de atmósfera transforman el crecimiento de las plantas.
Así lo explicó el investigador Pablo Zarco, del Instituto de Agricultura Sostenible del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), quien señaló que la producción de alimentos frescos será esencial para la supervivencia humana en futuras misiones espaciales.
“Los seres humanos tendrán que alimentarse con productos frescos y cultivar plantas en el espacio”, afirmó el especialista.
Actualmente, agencias como la NASA y la Agencia Espacial Europea impulsan proyectos para estudiar el comportamiento de los cultivos fuera de la Tierra, en escenarios que simulan las condiciones lunares.
En estos entornos, las plantas enfrentan desafíos inéditos: las raíces no crecen de forma convencional, el agua cambia su dinámica y la radiación afecta procesos biológicos aún no completamente comprendidos.
Zarco subrayó que entender estos efectos es fundamental para garantizar cosechas seguras y viables en microinvernaderos o hábitats presurizados.
En la Estación Espacial Internacional ya se desarrollan experimentos para analizar cómo crecen las plantas en microgravedad y cómo responden a distintos niveles de radiación.
“Es previsible que se abran nuevas líneas de investigación muy interesantes”, indicó el experto.
El desarrollo de estas tecnologías se apoya en herramientas como la espectrometría y sensores hiperespectrales, capaces de analizar la interacción de la radiación con la vegetación.
Estas técnicas permiten detectar estrés hídrico, deficiencias nutricionales o enfermedades en los cultivos sin contacto directo, mediante el análisis de la luz reflejada.
“Se requerirán tecnologías y metodologías que llevamos décadas desarrollando en la monitorización de la fisiología vegetal mediante sensores hiperespectrales”, subrayó Zarco.
El especialista explicó que existe una conexión directa entre la investigación espacial y la observación de la Tierra, ya que ambas utilizan tecnologías similares para analizar superficies y condiciones ambientales.
Los sensores empleados en satélites, drones o vehículos espaciales permiten obtener información clave para evaluar suelos, agua y vegetación, tanto en nuestro planeta como en otros cuerpos celestes.
Estos avances científicos abren la puerta a un futuro en el que la agricultura será un componente esencial para la exploración y colonización del espacio.
La Corte Internacional de Justicia (CIJ) conmemoró el viernes su 80º aniversario con un llamado de alerta ante lo que calificó como un momento de crisis global, marcado por el debilitamiento del derecho internacional frente al uso de la fuerza.
Durante una sesión solemne en el Palacio de la Paz, en La Haya, autoridades internacionales coincidieron en que el mundo enfrenta una disyuntiva entre respetar el derecho o imponer la “fuerza bruta”.
El presidente del tribunal, Yuji Iwasawa, advirtió sobre señales preocupantes de alejamiento de las obligaciones internacionales y creciente escepticismo hacia el multilateralismo.
“El Estado de derecho internacional no puede darse por sentado. Debe ser elegido, reafirmado y defendido”, afirmó.
Iwasawa subrayó que la CIJ continúa siendo un espacio imparcial donde los países, sin importar su tamaño, pueden resolver disputas en igualdad de condiciones, aunque reconoció que muchos conflictos requieren voluntad política para su solución.
En los últimos años, la Corte ha intervenido en conflictos de alto perfil, como la guerra en Ucrania y la situación en la Franja de Gaza, donde ha emitido medidas cautelares que han sido ignoradas en gran medida por los Estados involucrados.
Este incumplimiento ha reavivado el debate sobre la efectividad del sistema internacional, que depende de la disposición de los países a acatar las resoluciones.
El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que el mundo enfrenta una “elección clara” entre un orden basado en normas o uno dominado por la fuerza.
“El respeto de las decisiones no es opcional. Es una obligación derivada de la Carta”, subrayó.
Guterres alertó que la erosión del sistema internacional genera inestabilidad, expande los conflictos y provoca consecuencias económicas que afectan principalmente a las poblaciones más vulnerables.
Por su parte, la presidenta de la Asamblea General de la ONU, Annalena Baerbock, destacó que la Corte contribuye a la paz y al desarrollo al fortalecer la confianza en las instituciones.
Asimismo, el canciller neerlandés, Tom Berendsen, recordó que organismos como la CIJ fueron creados tras la Segunda Guerra Mundial para enfrentar escenarios complejos como los actuales.
“El derecho internacional sigue siendo puesto a prueba y cuestionado”, señaló.
Desde su creación en 1946, la Corte ha tramitado 170 litigios y 31 procedimientos consultivos, con un incremento significativo de casos en las últimas décadas.
Actualmente, 72 países participan en procesos pendientes ante este tribunal, reflejando su relevancia en la resolución de disputas internacionales.
La agrupación española Hombres G presentó un documental que recorre sus más de cuatro décadas de trayectoria musical, destacando su impacto en la cultura pop y la conexión con varias generaciones de seguidores.
El filme, titulado “Los mejores años de nuestra vida”, será exhibido en el BCN Film Fest y muestra la historia de amistad entre sus integrantes, más allá del éxito musical que alcanzaron desde los años ochenta.
“Somos parte de la historia de España porque hemos hecho feliz a mucha gente”, confesaron los integrantes del grupo, responsables de éxitos como “Devuélveme a mi chica”.
El vocalista David Summers explicó que la producción busca alejarse de los formatos tradicionales y centrarse en la relación personal de los miembros de la banda.
“No es el típico documental de grupo de rock con entrevistas al productor o al ingeniero de sonido y muchos pesados hablando. Aquí se pone en valor la historia de una amistad, de cuatro amigos de toda la vida que han tenido una historia fascinante recorriendo el mundo durante 40 años cantando canciones”, cuenta David Summers, cantante y compositor del grupo.
Aunque el reconocimiento internacional llegó en los años ochenta con temas como “El ataque de las chicas cocodrilo” y “Venezia”, los músicos aseguran que su mejor etapa ha sido posterior a su regreso en 2002, tras una década separados.
“Llevamos 24 años desde que volvimos; es que es acojonante. La gente recuerda los ochenta como la época más brutal, porque fueron siete discos en siete años, con giras en América, giras en España, dos películas… pero lo mejor vino luego y por eso queríamos llamarlo ‘Los mejores años de nuestra vida’, porque son ahora”, reflexiona el guitarrista Rafa Gutiérrez.
El documental también aborda por primera vez el período de inactividad que inició en 1992, cuando la banda se alejó de los escenarios sin anunciar una separación formal.
“No dijimos: ‘Vamos a parar’. Dijimos: ‘Este año no hacemos canciones del nuevo disco’. Lo que ocurrió fue que lo que pensábamos que serían uno o dos años se convirtieron en diez. A partir de ese momento, cada uno se enfrentó de manera distinta al estar solo”, explicó Gutiérrez.
Por su parte, el baterista Javier Molina aclaró que la pausa no se debió a conflictos internos, sino a una decisión natural que se extendió con el tiempo.
“Teniendo en cuenta que son cosas que pasaron hace 30 años, están más que superadas. Además, en la película yo lo veo un poco más dramático de lo que fue en realidad. Nosotros nunca nos peleamos ni tuvimos una bronca de separarnos. Hay otros grupos que acaban a hostias, pero a nosotros no nos pasó eso”, matiza el batería Javier Molina.
Actualmente, la banda continúa activa y llenando estadios, algo que, según Summers, resulta inesperado tras más de 40 años de carrera.
“Podríamos estar tocando en fiestas nostálgicas de los ochenta con otros compañeros de la época, pero estar juntos los mismos cuatro tíos después de 43 años es absolutamente insólito”, afirmó.
El grupo destacó que su vigencia también se debe a la llegada de nuevas generaciones de fans que han descubierto su música, sumándose a quienes los siguen desde sus inicios.
“Ahora mismo, con 62 años que tenemos, entran niñas de 14 años en el camerino llorando igual que hacían en los ochenta. Ya no te acosan, pero se ponen nerviosísimas y tienen una ilusión tremenda”, señaló Molina.
La disputa entre los hijos del fallecido actor francés Alain Delon sumó un nuevo episodio, esta vez relacionado con los perros que pertenecieron al ícono del cine europeo.
Alain-Fabien Delon, el hijo menor, acusó públicamente a su hermano mayor, Anthony Delon, de haber matado a su mascota, un pastor belga llamado Obba, lo que provocó una respuesta legal inmediata.
“Tres balas contra un perro, ese es tu coraje”, escribió Alain-Fabien en redes sociales al denunciar el hecho ocurrido en la finca familiar de Douchy, última residencia del actor.
Ante estas acusaciones, Anthony Delon anunció la presentación de una querella por calumnias contra su hermano, intensificando el conflicto entre ambos.
El hijo mayor defendió su actuación al asegurar que el perro representaba un peligro, ya que había mordido a empleados de la propiedad y a miembros de su familia.
Según su versión, la decisión de sacrificar al animal se tomó cuando este atacó a Loubo, el perro que pertenecía a su padre.
“Me decanté por nuestro perro, Loubo, por nuestra familia, lo único que nos queda vivo de nuestro padre”, explicó Anthony.
El también actor aseguró que la situación fue dolorosa, pero necesaria para evitar mayores daños.
“Fue una desgracia tener que hacerlo (…) Cada vez que pienso en ello sufro, pero cuando miro a nuestro perro a los ojos sé que él me lo agradece”, afirmó.
El caso también generó reacciones de organizaciones defensoras de animales, una de las cuales anunció acciones legales por posible maltrato animal.
Este nuevo enfrentamiento se suma a la disputa por la herencia de Alain Delon, fallecido el 18 de agosto de 2024 a los 89 años.
El actor dejó la mitad de sus bienes a su hija Anouchka, mientras que el resto debía ser dividido entre Anthony y Alain-Fabien.
Los hermanos también han señalado a Anouchka, a quien acusan de haber influido en su padre en sus últimos años y de intentar trasladarlo a Suiza antes de su fallecimiento.
La controversia refleja la creciente tensión entre los herederos del actor, cuyo legado continúa marcado por conflictos familiares.
La saga Toy Story regresará a los cines el próximo 19 de junio con una quinta entrega en la que los juguetes deberán enfrentarse a un nuevo desafío: una tablet que cambia la forma de entretenimiento de su dueña.
En esta ocasión, el conflicto surge cuando Bonnie comienza a dejar de lado a sus juguetes tras la llegada de Lilypad, un dispositivo tecnológico que capta toda su atención durante horas.
Ante esta situación, los personajes deciden buscar ayuda de Woody, quien se había separado del grupo al final de la cuarta película para iniciar una nueva vida junto a Bo Peep.
El adelanto presentado por Disney y Pixar muestra el regreso del vaquero con una entrada heroica, aunque rápidamente el tono cambia al mostrar una versión más descuidada del personaje.
La historia también retoma la relación entre Woody y Buzz Lightyear, cuyo reencuentro marca uno de los momentos centrales de la película.
«Ha pasado demasiado tiempo, vaquero. ¿Cómo has estado?», le pregunta Buzz, a lo que Woody responde que ha estado «ocupado» y que acudió tras el llamado de Jessie.
Sin embargo, la situación se tensa cuando ambos descubren que Jessie solicitó ayuda por separado, lo que reaviva la rivalidad entre los dos personajes.
«Soy su ayudante», dicen al mismo tiempo, dando paso a una competencia por definir quién liderará la misión.
La película incorpora elementos de humor en este conflicto, incluyendo escenas en las que ambos intentan imponerse con pequeños gestos y reconocimientos simbólicos.
Lilypad se presenta como la antagonista de la historia, cuestionando el valor de los juguetes tradicionales y representando el cambio hacia nuevas formas de entretenimiento.
Según la sinopsis oficial, la trama explorará si los juguetes podrán recuperar su lugar en la vida de Bonnie frente a la influencia de la tecnología.
La cinta está codirigida por Andrew Stanton y Kenna Harris, y busca actualizar la narrativa de la franquicia incorporando temas contemporáneos como el impacto de los dispositivos digitales en la infancia.
Mi primer escrito sobre la Inteligencia Artificial (IA) fue “La Inteligencia Artificial y su disrupción en diferentes campos de aplicación” (VORTICE, marzo 31, 2023), retomo algunos párrafos que escribí: “Ya no hay que esperar el futuro, estamos en él. Los robots, la inteligencia artificial y la cuarta revolución industrial son las que sustituirán las tareas que ahora hacen los seres humanos…”.
El ejemplo que detallé fue sobre el impacto de los escritores ante la IA. Le ordené el prompt a ChatGPT para que me escribiese un poema sobre la caficultura, que verse sobre ríos, pájaros y las montañas. Pues, a los segundos ya tenía mi poema. ¿Existen reglas para regular el uso de la IA?, ¿éticamente se permite en algunas áreas su aplicación?
En el campo educativo es en donde ha habido muchas discusiones. Como docente por más de 23 años, lo que he comprobado es que al utilizar la IA se nos facilitan muchas cosas. Recuerdo cuando en 1983 estaba en octavo grado; solo pocos en el aula teníamos calculadora. Con ese aparato se podían solucionar muchas cosas; sin embargo, nos tocó que resolver todos los casos de factorización del álgebra de Aurelio Baldor. Si hubiese tenido internet, las cosas se hubiesen facilitado más. Nos tocaba dibujar mapas, aprendernos ríos, lagos y volcanes.
En la actualidad, los estudiantes aprenden de otra manera, aunque se corrobora que es mucho mejor leer los libros, interpretar lo que dicen y saber aplicar los conocimientos en la vida real. He leído que los estudiantes saben menos, que todo lo resuelven con ChatGPT y otras herramientas.
Por esa razón, se está enseñando mejor con el modelo tradicional. A pesar de lo bueno, en algunas universidades de Australia han prohibido que se realicen tareas empleando IA; los estudiantes están presentando las tareas escritas en papel y con bolígrafo. La Universidad Nacional de Australia modificó su sistema de evaluación. Están realizando laboratorios o exámenes orales para verificar el aprendizaje. Sin embargo, cada carrera o especialidad tiene sus formas propias. (VORTICE, marzo 31, 2023). En Suecia han vuelto a los libros. Eso quiere decir que algunos ministerios de educación están en contra de la utilización de la IA y teléfonos inteligentes en las aulas.
En una clase virtual, les dije a mis alumnos que en veinte minutos leyeran ensayos en el área de comunicaciones. Luego, a cada uno le pregunté sobre el tema que le tocó leer. Acá no se aplicó la IA, los alumnos expusieron un resumen del ensayo leído, lo lograron interpretar e incorporaron ejemplos.
Hay variedad de cursos con respecto a la IA; eso quiere decir que en todos los campos del conocimiento se está aplicando. Un ejemplo peculiar que siempre incorporo, ya en las casas de los estudiantes de arquitectura es raro ver rapidógrafos, reglas T o mesas para dibujar. En las universidades les enseñan a aplicar programas referentes a la arquitectura con IA. Ya no se la pasan horas desvelándose haciendo un plano arquitectónico. Mi hija, que estudia esa carrera, aplica programas como: SUAP AI Gemeni (Nano Banano), Vibe3D. Sin embargo, es recomendable que presenten maquetas u otros trabajos referentes.
La utilización de estas herramientas son una amenaza; sin embargo, si se saben aprovechar, se logra disminuir procesos, tiempo y se ahorra dinero. En el campo educativo hace más fácil la práctica educativa en el proceso enseñanza-aprendizaje. Toda tecnología disruptiva, si se sabe usar, logra resultados óptimos. Es una disyuntiva la aplicación de la IA; ya que, hasta el mismo Elon Musk declaró que es necesario que se frene la IA por posibles riesgos para la humanidad.
Toda tecnología hay que saberla utilizar; se deben romper paradigmas. Eso sí, en el campo educativo debe haber capacitación para saber utilizarla ética y profesionalmente. El uso de la IA, sin duda alguna, ayuda mucho; sin embargo, hay límites y consecuencias si no se saben aplicar adecuadamente.
*Fidel López Eguizábal, Docente e investigador Universidad Nueva San Salvador
Necesitamos reforzar nuestro compromiso no solo con diseño y la funcionalidad, sino con la creación de espacios que fortalecen a la comunidad, la cultura y la conexión con nuestro entorno. La cita anterior es parte de la filosofía que definen al arquitecto mexicano Michel Rojkind, quien ve el diseño en función social, inclusivo y al servicio de los demás. Y es que las palabras claves como entorno y comunidad son la base piramidal para que se sostenga y motive la cultura, además de influir en gran manera en la calidad de vida de todos sus miembros. Pero un espacio que fortalezca y funcione debe comenzar primero en una idea integrada que busque materializarla. Si, parece una utopía cuando se tratan de armonizar proyectos habitacionales, turísticos, etc., con la empatía social, pareciera que es sacado de otro nivel que no sea el utilizado para humanos. De igual manera, alguien calificó de inaplicables las ideas de Rojkind en sus primeros años de diseño arquitectónico y con la visión firme al paso del tiempo, llego a fundar su propia firma inspirada en lo socialmente responsable.
Así como los efectos de planeaciones estructurales irresponsables y excluyentes los sufrimos todos y podemos notarlos desde lo económico hasta lo más sensible que es el bienestar social y emocional.
Un entorno limita o genera perspectivas. Muchas situaciones que tienen relación con el ambiente social y sus resultados, comienzan a gestarse como en la naturaleza, con una semilla. Esta va germinando según las condiciones son propicias para su crecimiento, fortalecimiento y llegado el momento mostrará sus frutos.
El doctor Ricardo Sosa, criminólogo, en uno de sus recientes artículos nos explicaba cómo el calor, dadas las altas temperaturas que hemos tenido en nuestro país en estos días, puede propiciar los variados actos de violencia. Realmente pareciera que las glándulas pituitaria y pineal nos trabajan aceleradamente bajo esta influencia tropical, pero también bajo un entorno, en gran mayoría hacinado, con las inconsistencias sistemáticas del día a día, bajo estas pieles que guardan heridas históricas que mutan a esperanzas pero que vuelven una y otra vez al laberinto de donde no salen. Pese a que el calor abrasador merme y una brisa suave contemple y trate de contener esa rabia humana, la semilla está allí. Porque solo lo intangible se purifica con el fuego, lo demás es destruido.
En la línea de la prevención del delito me parece acertado cuando el doctor Sosa propone incluir a criminólogos al momento de diseñar, modificar o restaurar en proyectos. Podría evitarse de alguna forma la germinación de tantas semillas diseminadas, que a la menor combustión brotaran.
El sentido común nos advierte que si en una habitación por pequeña que sea, hay una ventana, habrá luz que me diga que no hay solo sombras, habrá aire y que fluyendo junto a mis pensamientos, que estos no se estrellan en pared.
Casi todo lo utópico provoca sonrisas suaves como si no tienen permiso de ser amplias y claras; pero a mí me da esperanza al ver que el trabajo de Michel Rojkind ha sido premiado por sus proyectos impresionantes, creería yo que hasta con toque místico, pero lo mejor que conectan con lo social y al leer la propuesta del doctor Ricardo Sosa que es un desafío para ingeniería y arquitectura social conscientemente, me hace sonreír.
La empresa salvadoreña de mantenimiento aeronáutico Aeroman inauguró este jueves su séptimo hangar en el Aeropuerto Internacional de El Salvador, en un acto encabezado por el presidente Nayib Bukele, ejecutivos de la compañía e invitados especiales.
“Hoy estamos inaugurando este hangar 7, ahora tendremos 16 líneas adicionales de producción y así llegaremos a 65 líneas de producción en un solo lugar, lo que nos convertirá en el centro de mantenimiento más grande del mundo y eso estará aquí en El Salvador”, dijo Alejandro Echeverría, CEO de Aeroman.
Con esta ampliación, la compañía, que atiende aerolíneas de todas partes del mundo y diferente fuselaje, se consolida como el centro de mantenimiento aeronáutico más grande a nivel global.
Actualmente, la compañía genera más de 5,500 empleos directos y más de 1,500 indirectos a través de una red de subcontratistas y proveedores de servicios y soluciones orientadas al bienestar de sus colaboradores. El nuevo hangar cuenta con una extensión superior a los 20,000 metros cuadrados y proyecta la creación de más de 1,700 nuevos empleos directos.
“La inauguración de hangar 7 refleja nuestra confianza en El Salvador y en su capacidad para seguir desarrollando una industria de alto valor. Este tipo de inversiones no solo fortalecen la competitividad del sector, sino que también generan empleos de calidad y contribuyen al desarrollo sostenible del país”, afirmó Roberto Kriete, presidente de la Junta Directiva de MRO Holdings.
“Uno de los aspectos que hace esta historia tan significativa es el lugar donde se ha construido, talento aquí en mi país en El Salvador, es extraordinario, el orgullo, el compromiso y la disciplina han moldeado a aeromancias desde sus inicios”, subrayó Kriete.
“Hoy aeronaves que vuelan los cielos de todo el mundo han sido intervenidas, inspeccionadas y devueltas al vuelo de forma segura por manos salvadoreñas. Aeroman es un reflejo de lo que este país es capaz de lograr cuando se le brinda a la excelencia la oportunidad de desarrollarse”, dijo Kriete, presidente de la junta directiva de Aeroman, en un vídeo proyectado en el acto.
Durante su discurso, Kriete agradeció a Bukele y su equipo, y lo elogió como «el mejor presidente que ha tenido El Salvador desde que yo recuerdo».
El presidente de Aeroman, Roberto Kriete (der) y el presidente Nayib Bukele (c) hacen un recorrido por el nuevo hangar la tarde del jueves.
Bukele: inversiones seguras
El presidente Nayib Bukele recordó que «hace varios años estuvimos en la inauguración del hangar 6″ y y sostuvo que con la nueva nave “Aeroman se convierte en el mayor centro de mantenimiento del mundo, eso nos llena de orgullo porque está aquí en El Salvador».
“Este es el ejemplo de un país donde las inversiones están seguras, donde hay seguridad jurídica, estabilidad política, apoyo ciudadano y por lo tanto hay garantía de que en todo el futuro previsible El Salvador no va a cambiar su política de desarrollo a través de la inversión”, dijo Bukele, quien recorrió el hangar junto a ejecutivos de la compañía.
Aeroman inició su trayectoria en la década de los noventa, tras la construcción del primer hangar vinculado a Taca en 1989, el cual continúa operando bajo Avianca.
Desde entonces, la compañía ha expandido progresivamente su capacidad, pasando de cuatro líneas de producción en 1996 a 50 en 2024, con la apertura de nuevos hangares en 2006, 2007, 2012, 2015 y 2019.
“La calidad no vive únicamente en un manual, vive en las personas, en cómo trabajan, en cómo enseñan y cómo resuelven problemas, en cómo protegen cada aeronave como si fuera propia, porque lo son”, dijo Kriete, al elogiar al personal de la empresa.
Actualmente, Aeroman cuenta con certificaciones para operar en mercados de Estados Unidos, Europa y Sudamérica, consolidándose como un referente global en mantenimiento aeronáutico.
En febrero de 2025, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, visitó las instalaciones y destacó el modelo de desarrollo impulsado por la empresa salvadoreña.