La Embajada de Estados Unidos inició este sábado 31 de febrero las celebraciones por los 250 años de independencia de EE.UU., con el concierto “Sonidos de una Nación: 250 Años de EE.UU. en la Música en el icónico Palacio Nacional de El Salvador”, con la 39aBanda Militar de la Guardia Nacional de New Hampshire.
El público disfrutó un repertorio de jazz, rock y pop que celebró la herencia musical estadounidense.
La Encargada de Negocios de la Embajada de EE.UU., Naomi Fellows, presidió el evento que también celebró más de 160 años de relación bilateral entre Estados Unidos y El Salvador.
Unos 300 asistentes formaron parte de la celebración musical que contó con puertas abiertas en el recinto del Centro Histórico de San Salvador.
“Esta no es sólo una celebración estadounidense, es una celebración compartida. Los Estados Unidos y El Salvador están unidos por una amistad profunda, por comunidades vibrantes y por millones de historias personales que nos conectan”, declaró Sra. Fellows.
«The Wrecking Crew», una película de acción, thriller y comedia se acaba de estrenar en Prime Video, con la historia de Jonny (Jason Momoa) y James (Dave Bautista), unos hermanastros que llevan años sin dirigirse la palabra pero que se ven obligados a reunirse tras la misteriosa muerte de su padre.
«Hay explosiones y sí, hay chistes, pero tiene un momento de catarsis en los personajes donde se puede explorar la vulnerabilidad dentro de esta masculinidad tóxica. Y para mí eso fue algo bien bonito porque no me gusta que las películas no se atrevan a calar profundo en las emociones de los personajes», adelantó el director Ángel Manuel Soto a la agencia EFE.
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Otros imperdibles
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La película «Josephine», protagonizada por Channing Tatum, se coronó con el gran premio del jurado del Festival de Sundance 2026 en la selección de drama estadounidense, mientras que «Shame Money», del kosovar Visar Morina, obtuvo el mismo galardón en la competencia de cine mundial dramático.
La película de la directora brasileño-chino-estadounidense Beth Araújo, que también ganó el premio de la audiencia, está basada en su propia experiencia y sigue la historia de una niña que presencia una violación y el trauma que esta le genera.
«Es muy difícil hablar de violación. Incluso con solo decir la palabra, la gente se siente incómoda. Pero por eso mismo, lo único que se genera es más vergüenza y silencio para que las personas sobrevivientes afronten las consecuencias en soledad… Debemos intentar comprender a quienes violan, con el objetivo de evitar que vuelva a ocurrir», dijo Araújo al recibir el premio.
Por su parte, la albanesa «Shame Money» sigue la historia de una familia que se ve obligada a mudarse a una ciudad hipercapitalista mientras lucha por mantenerse a flote económicamente.
En la sección de documental, el gran premio del jurado en la selección estadounidense fue para «Nuisance Bear», sobre el impacto del turismo y otras actividades humanas en la vida de los osos polares.
Asimismo, la montenegrina «To Hold a Mountain», que acompaña a una madre y una hija en su lucha por prevenir que una montaña ancestral se convierta en un campo de entrenamiento militar de la OTAN, se alzó con el mismo galardón en la sección documental internacional.
La cinta «American Pachuco: The Legend of Luis Valdez», del director mexicoestadounidense David Alvarado, se alzó con el Premio del Público. Al recibir el galardón, el realizador lanzó un mensaje contundente sobre la pertenencia y la identidad en Estados Unidos.
«Vivimos tiempos extraños en los que, como nación, volvemos a preguntarnos quién pertenece a EE.UU. Yo crecí cuestionándome por qué sentía que no pertenecía… Esta película es una declaración, y este premio del público también lo es. Gracias. Si alguien pertenece a Estados Unidos, los chicanos también pertenecen aquí», apuntó.
El premio especial del jurado NEXT fue otorgado a «TheyDream», del director puertorriqueño William David Caballero, una película personal que reúne décadas de historias de su familia.
«Mientras este Gobierno ataca las nociones de diversidad, quiero que esta película demuestre que la diversidad no es una mala palabra y nunca lo será», dijo Alvarado durante la ceremonia de premios.
«Si algo llegara a suceder con mi familia, si ICE nos llegara a detener, quiero que se sepa quiénes somos antes de que nos difamen. Esta es una historia personal, sobre la diversidad», añadió.
Otro filme con tintes políticos ganador de la última edición de Sundance fue «Birds of War», que obtuvo el premio especial del jurado por el impacto periodístico en la categoría documental de cine mundial, que retrata la historia de amor entre guerras, revoluciones y exilio, de una periodista libanesa residente en Londres y un activista y camarógrafo sirio.
Por su parte, el premio especial del jurado al documental de cine mundial por resistencia civil fue otorgado a «Everybody To Kenmure Street» (Reino Unido), dirigido y producido por Felipe Bustos Sierra, sobre la movilización vecinal que detuvo una deportación en Escocia en 2021.
El Festival de Sundance continuará con sus actividades en Park City, Utah, hasta el 1 de febrero, y en 2027 emprenderá un nuevo camino con la ciudad de Boulder, Colorado, como sede principal de este encuentro.
Los cielos salvadoreños volverá a ser testigo de las acrobacias de pilotos nacionales e internacionales durante el Show Aéreo Ilopango (Ilopango Air Show 2026), en su 15a edición.
El show denominado este año «Cielos al Límite», se llevará a cabo hoy sábado 31 de enero y mañana domingo 1 de febrero, en el Aeropuerto Internacional de Ilopango. Ambos días las puertas se abrirán a las 10:00 a.m. y el show arranca al mediodía y hasta las 9:00 de la noche.
La actividad familiar contará con pilotos internacionales como Scott Farnsworth, quien realizará maniobras extremas, giros imposibles y vuelos tan bajos que asombrarán al público, o Melissa Burns, experimentada piloto estadounidense de acrobacias quien vuela desde los 18 años y realizará acrobacias llenas de adrenalina.
Además «Rich’s Incredible Pyro», como se le conoce a Rich Gibson, ejecutará sus tradicionales explosiones que evocan un ataque.
«La Fuerza de Tarea Conjunta (JTF) Bravo, una unidad militar estadounidense con base en Soto Cano, Honduras, exhibirá en tierra un helicóptero UH60 Black Hawk y un Drone, mientras su personal Militar explicará el uso de ambas aeronaves para misiones de seguridad, defensa, humanitarias y entrenamiento en Centroamérica», adelantó la organización.
Música y atracciones
Otro toque de entretenimiento lo pondrá la banda militar New Hampshire National Band, además de la presentación sorpresa de un artista nacional, en medio de todo un festival gastronómico, fuegos artificiales, drones y explosiones controladas.
El público puede adquirir sus entradas en Smart Ticket por un valor de $14 en preventa para los adultos y $7 en preventa para niños, más el cargo por boletería. El costo durante los días de evento será de $16 para adultos y $8 en el caso de los menores. En el caso del parqueo también podrá comprarse en preventa por $3.25
Además, los asistentes podrán realizar recorridos de 30 minutos con tarifas desde los $39.99. Los beneficios del evento serán para la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital de Niños Benjamín Bloom.
“Este fin de semana, sábado 31 de enero y domingo 1 de febrero, se tendrá el Ilopango Air Show 2026, por lo que tendremos un dispositivo de gestión en el bulevar del Ejército. La recomendación para los asistentes es que planifiquen su viaje para evitar inconvenientes”,… pic.twitter.com/BeTPUvhwhV
El Viceministerio de Transporte (VMT) informó que la vía de acceso para los asistentes al Air show en Ilopango será tomando el bulevar Hugo Chávez para incorporarse al bulevar del Ejército Nacional, en San Salvador Este.
Las autoridades informaron que para llegar al Aeropuerto de Ilopango, los visitantes tendrán que hacerlo a través del bulevar del Ejército. Las áreas habilitadas para el estacionamiento serán el parque central de Ilopango y en la Fuerza Área de El Salvador.
Gestores de tránsito estarán desplegados en la zona para guiar a los asistentes en los acceso sobre el bulevar en la 1a avenida Norte. Además, el VMT dispondrá de varias grúas en el bulevar Hugo Chavés, frente al Aeropuerto y en la colonia Santa Lucia.
El actor estadounidense Macaulay Culkin, quien interpretó al pequeño travieso Kevin McCallister en «Home Alone» (Mi pobre angelito, 1990), se despidió este viernes con un emotivo mensaje de la que fuera su madre en la famosa película, la actriz Catherine O’Hara, fallecida a los 71 años.
«Mamá. Pensé que teníamos tiempo. Quería más. Quería sentarme en una silla a tu lado. Te escuché. Pero tenía mucho más que decir. Te quiero. Te veo más tarde», escribió en una publicación de Instagram.
En la misma, Culkin subió un montaje de dos fotografías, una de una escena de la película en la que ambos están mirándose frente a frente, y otra fotografía en el mismo ángulo pero ya de mayores.
La actriz canadiense, que también apareció en películas como «Beetlejuice Beetlejuice» y ]»Best in Show», falleció en su casa de Los Ángeles (California, EE.UU.) después de una breve enfermedad, informó su representante.
Nacida en Toronto, Canadá, en 1954, O’Hara es recordada por haber interpretado a Kate McCallister, la madre de Kevin, en la célebre comedia navideña que tuvo su secuela 1992, con «Mi pobre angelito 2: Perdido en Nueva York».
«Bodies: Cuerpos Humanos Reales» es una exposición itinerante que reúne cuerpos humanos preservados y disecados con el fin de mostrar la estructura de sus aparatos y sistemas, en nombre de la ciencia y para conocimiento del público en general, y este sábado 31 de enero regresa a El Salvador, desde las 2:00 p.m.
Abierta al público por primera vez en Tampa, Florida, en el año 2005, la apasionante muestra de anatomía estará disponible hasta el 28 de febrero en Plaza Presidente, en la colonia San Benito de San Salvador.
La exhibición consiste en un recorrido guiado con una duración aproximada de 30 minutos. Los boletos se desglosan así: Adultos $13, Niños y Adultos Mayores $8, Estudiantes con carnet $11 y grupos de cuatro personas $38. Además, está disponible una experiencia VIP por $43 ($35 + cargo de boletería $8), disponibles en tuboleto.com.
Catherine O’Hara, la actriz que protagonizó la saga navideña «Home Alone» (Mi pobre angelito) interpretando a la madre de Kevin McCallister (Macaulay Culkin) ha fallecido este viernes 30 de enero de 2026 a los 71 años, según confirmó este viernes el representante de la estrella canadiense a Variety.
La veterana originaria de Ontario, Canadá, se mantenía activa en la industria del cine y en 2024 participó en la secuela de Tim Burton «Beetlejuice Beetlejuice», junto a Winona Ryder; aportó su voz en «The Wild Robot» ese mismo año.
Y en 2025 dio nota al ser anunciada en el reparto de la serie de zombies «The Last of Us», en tres episodios junto al chileno Pedro Pascal, así como en la serie «The Studio». Según la página imdb.com, no tenía nuevos proyectos programados para este 2026.
La noticia de la muerte de la artista cómica ha sacudido a toda una generación que atesoró su papel de madre desesperada en las dos películas «Mi pobre angelito», de 1990 y 1992. Los reportes sobre el deceso aún están en desarrollo. Descanse en paz Catherine O’Hara.
La «cancelada» cantante de color Nicki Minaj reapareció este jueves ante el ojo público vestida de blanco junto al presidente Donald Trump, en una ceremonia en Washington. Esta vez no hubo micrófonos, nudismo ni bailes eróticos, sino un mensaje político: la artista se declaró “probablemente la fan número uno” del mandatario.
La imagen recorrió las redes sociales como un relámpago y reabrió debates que van mucho más allá de la música, según reportaron medios como el USA Today.
Algunos críticos afirman que Nicki, de 43 años, lo hace para conseguir indultos para su hermano y su esposo quienes han enfrentado demandas legales. El apoyo de la rapera podría, dicen algunos, ayudarlos a obtener ese indulto.
Minaj y Trump. Foto: The Shade Room
Durante años, Minaj fue vista como una voz influyente del hip-hop y una figura cercana a comunidades históricamente marginadas, como el colectivo LGBTIQ+, pero hoy, su nombre vuelve a generar titulares por su giro hacia el movimiento republicano y conservador, dejando muy atrás su pasado como inmigrante de Trinidad y Tobago llegada sin documentos a EE.UU. y posiblemente una petición en línea que exige su deportación.
La controversia no es nueva: Minaj está casada con Kenneth Petty, un agresor sexual registrado de Nivel 2, condenado en 1995 por la violación de una adolescente de 16 años en 1994, crimen que incluyó el uso de un cuchillo, según registros judiciales, citados en USA Today. La cantante ha minimizado públicamente el caso, lo que ha generado fuertes críticas de activistas, sobrevivientes y líderes comunitarios.
A esto se suma el caso de su hermano, Jelani Maraj, condenado en 2017 por violar repetidamente a una niña de 11 años y sentenciado en 2020 a entre 25 años de prisión y cadena perpetua.
Las tensiones aumentaron cuando Minaj atacó públicamente a periodistas afroamericanos como Don Lemon, que la cuestionaron por su apoyo a Trump y sus políticas conservadoras y antiinmigrantes. Fue entonces que ella recurrió a redes sociales para desacreditarlo, y él respondió defendiendo el rol del periodismo en exigir rendición de cuentas a figuras influyentes.
Minaj y Trump. Foto: The Shade Room
Para muchos críticos, ese choque simboliza una ruptura ética y cultural con la comunidad que ayudó a impulsar su carrera. Sumado a ello, la artista hizo declaraciones públicas sobre temas de género que desestiman a las personas trans, lo que generó que perdiera millones de fans en Instagram y un trend de «cancelación» en redes sociales que la llevó a ocultar su cuenta.
Nicki Minaj nació en Trinidad y Tobago y emigró a Estados Unidos cuando tenía alrededor de cinco años. En una publicación de Facebook de 2018, la propia artista afirmó que llegó al país “como inmigrante indocumentada”.
Aunque Minaj afirma que ha tenido residencia legal “por décadas”, en plataformas como Change.org circula una petición que exige su deportación, impulsada por usuarios que señalan la contradicción entre su pasado migratorio y su respaldo a un líder que ha promovido deportaciones masivas y restricciones severas a la inmigración.
Tras su aparición junto a Trump, Minaj reveló que recibió una llamada “Trump gold card”, un documento asociado a un programa gubernamental que ofrece residencia y un camino a la ciudadanía a cambio de inversiones millonarias. Según el sitio oficial del gobierno, la tarjeta exige una tarifa de procesamiento de $150,000 y una “donación” de $1 millón.
La artista mostró la tarjeta en redes sociales y celebró públicamente su relación con el presidente. No está claro si la recibió como obsequio o si inició el proceso formal, pero el gesto reforzó un paso conveniente de estrella liberal a dama conservadora.
La primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, explicó este jueves, durante la presentación de su documental, que el público podrá asomarse a 20 días de su vida, los previos a la ceremonia de la segunda investidura de su marido, el presidente Donald Trump, y conocer muchos detalles.
«Van a descubrir 20 días de mi vida, de todo lo que tengo que encargarme. Creo que les gustará», declaró la primera dama a EFE durante la alfombra roja —que en esta ocasión fue de color negro— de la premiere del documental en Washington, a la que asistió acompañada por el presidente.
«Habrá muchos detalles: mis horarios fueron muy intensos, me siguieron desde la mañana hasta la noche. Verán mis negocios, cómo los gestiono, y también mi filantropía», añadió la primera dama sobre el documental, titulado «Melania».
El filme también muestra cómo se estableció en el Ala Este, el área de la Casa Blanca dedicada a las primeras damas, así como aspectos relacionados con la seguridad y los preparativos de la investidura, celebrada el 20 de enero de 2025.
«Verán muchos detalles. Espero que la amen», concluyó sobre la película.
La premiere se celebró en el Centro Kennedy de Washington, teatro que fue rebautizado por el Gobierno con el apellido Trump, y contó con la presencia de varios miembros del Ejecutivo y de la rapera Nicki Minaj.
El acto tuvo lugar un día antes del estreno del documental, previsto para este viernes en 3,300 salas de todo el mundo, tras una millonaria campaña publicitaria de Amazon MGM Studios que incluyó la participación de la primera dama en el toque de campana de apertura de la Bolsa de Nueva York para promocionar el filme.
La cinta, producida por la propia Melania Trump, resulta inédita, dado que la exmodelo eslovena, de 55 años, ha mantenido un perfil bajo y ha sido especialmente celosa de su vida privada durante los dos mandatos de Trump, con quien se casó en 2005 y con quien tuvo un hijo, Barron Trump.
Desde Monterrey, México, Jesse Lualdi ha logrado convertir sus raíces salvadoreñas en un proyecto cultural: Actor formado en el Centro Nacional de Artes (Cenar), productor teatral y hoy conocido como “el rey de las pupusas en México”, no sólo complace antojos sino memorias entre la diáspora.
Con la productora Dramático, la Pupusería Zonte y su proyecto artesanal “Mi bonito El Salvador en Monterrey”, el salvadoreño ha creado un punto de encuentro y escaparate para que los mexicanos conozcan nuestra cultura.
¿Cómo decidiste migrar a México?
Creo que, como muchos salvadoreños, me fui por una necesidad real de crecer. Llegó un momento en el que sentía que en El Salvador era muy difícil avanzar, tanto a nivel personal como profesional. Me fui con ese espíritu aventurero, casi romántico: sin papeles, sin dinero, con una mochila en la mano, muy estilo documental de Netflix, dramático y todo.
Tenías formación como actor…
El deseo de ser actor nació desde muy pequeño. Recuerdo perfectamente la primera vez que entré a un teatro, cuando vi una obra en el Teatro Presidente. Me enamoré del escenario, de la magia que ocurre ahí y desde entonces supe que quería dedicarme a ese mundo, aunque no tenía idea de cómo hacerlo realidad.
La primera obra que vi fue «Blancanieves y los siete enanitos».
Además de estudiar Gastronomía en México, Jesse Lualdi estudió arte dramático en el Cenar de El Salvador, y hoy combina sus dos pasiones en un mismo espacio.
¿Cómo llegaste al Centro Nacional de Artes?
Un día, la psicóloga de mi colegio me dijo: “¿por qué no te metes al Centro Nacional de Artes?”. Yo ni sabía de qué me hablaba. Fui a buscar información y descubrí que estaba en las últimas semanas para audicionar. A escondidas de mi familia fui a hacer la prueba, entré en 2010 y estudié tres años.
Soy parte de la primera generación de lo que fue la nueva Escuela de Teatro y me llena de orgullo porque fue un proceso serio de formación artística. De un grupo grande sólo nos graduamos cinco. Aprendimos desde actuación, hasta conciencia corporal y sonido del movimiento. Eso marcó profundamente mi disciplina.
¿Encontraste oportunidades como actor en El Salvador?
Curiosamente, en la escuela estaba prácticamente prohibido trabajar profesionalmente mientras estudiábamos. La visión era que primero debíamos formarnos y luego salir al mundo laboral. Pero antes de graduarme hice algunas producciones escolares.
Cuando terminé, trabajaba en un almacén y un día un compañero me invitó a audicionar para una obra de la Compañía de Teatro “La Claraboya” de Jorge Quinteros (1985-2015). Ahí comenzó otra etapa: empezamos a producir, a actuar, incluso llegamos a vivir juntos como compañía teatral durante varios meses para crear.
Estuvimos cerca de dos años activos, pero llegó un punto en el que sentí que esa etapa ya había terminado y que necesitaba moverme. Hicimos varias obras como “El Viaje Increíble” adaptación de la obra “El Pulpo, el Soldado y el hombre emplumado” del escritor salvadoreño Mario Amaya; y “Motherland”; entre otras.
Fue una mezcla de todo. No había muchas oportunidades laborales reales como actor. Más allá de comerciales o pequeños proyectos, no había una industria sólida. Pero también había una inquietud personal: quería conocer el mundo, salir del país, cruzar fronteras, experimentar otras culturas.
Antes de irme definitivamente viajé por Nicaragua y Costa Rica. El viaje iba a durar dos semanas y terminó siendo casi mes y medio. Regresé a El Salvador con apenas $1.50, volví a trabajar y a ahorrar hasta que dije: ‘vámonos, aunque no sepamos a qué’.
¿Qué realidad encontraste en el mundo del espectáculo en México?
Una realidad muy dura. Hay muchísimos castings todos los días, pero también miles de personas compitiendo. Trabajé mucho como extra. Es un trabajo que te permite conocer el medio, pero es mal pagado y muy inestable. Puedes trabajar 14 horas y recibir muy poco.
Para mí era importante actuar, pero también sobrevivir. Por eso combinaba los castings con trabajos normales.
Generalmente los extras están muy separados de los protagonistas. Incluso está prohibido hablarles. Sin embargo, en algunas producciones tuve oportunidad de interactuar con actores conocidos, como en “El Hotel de los Secretos”. Ahí entendí el nivel de producción real de una gran novela, aunque también viví las condiciones duras para los extras, como el frío, largas jornadas, poco descanso.
En “Juan Gabriel, La Serie”, “El Señor de los Cielos”, “Señora Acero”; “Alejandra Guzmán, La serie”.
¿Cuál ha sido la mejor?
Un comercial para BBVA “Rumbo al Mundial 2026”. Ahí me trataron como talento: camerino, maquillaje, todo muy profesional. Grabé solo unos segundos, pero el pago y la experiencia fueron completamente distintos. Llegué gracias a que alguien vio mi trabajo teatral y me recomendó para el casting.
Al principio no pensé quedar, porque todos los demás eran el típico estereotipo de lo que se cree es ‘bien parecido’.
¿Cómo fue el proceso para establecerte en México?
Entré legalmente por Guatemala y Belice, pero crucé ilegalmente hacia México. Viví casi dos años sin papeles. Luego hubo un programa de regularización y, con apoyo de la embajada, logré obtener mis documentos. Fue un proceso caro, estresante y lleno de incertidumbre.
Después de varios años en Ciudad de México, me sentía agotado emocionalmente. La ciudad es muy demandante. Me ofrecieron un trabajo en Monterrey y cuando fui a verlo, cayó la pandemia. Me quedé ahí y eso terminó cambiando todo mi rumbo.
¿Cómo se conecta esta historia con la cocina?
La cocina siempre estuvo conmigo desde niño. En México empecé como mesero, luego ayudante de cocina y estudié Gastronomía. Fue una pasión que creció paralela al teatro.
En nuestra productora teatral “Dramático”, de la cual soy productor y actor, propuse vender comida salvadoreña. Empezamos con antojitos y luego pupusas. Al inicio tenía miedo, pero con apoyo de la chef Patricia Quiñónez fuimos perfeccionando.
Un evento de boda fue clave y luego el respaldo del Consulado de El Salvador impulsó todo. Hoy llevamos más de 20,000 pupusas y nuestra Pupuseria Zonte se mantiene como la favorita del público en Monterrey. Tengo que agradecer a mi socio Jesús Escamilla porque sin él nada de esto sería posible, es un hombre visionario.
¿Qué diferencia a tus pupusas de otras en México?
La calidad y el respeto por la receta. Todo lo hacemos artesanalmente y cuidamos la experiencia completa llevando de El Salvador los típicos platos en que se sirven las pupusas, los salseros y los implementos. El objetivo es que el mexicano y los hermanos de la diáspora puedan comerse sus pupusas como si estuvieran en El Salvador.
También adaptamos ingredientes sin perder esencia: tres quesos, frijol negro artesanal, chicharrón puro y fusiones con sabores mexicanos. Algunos negocios que venden pupusas en Monterrey agregan papa a la mezcla de chicharrón, evidentemente, nosotros no hacemos eso.
Jesse visita El Salvador en busca de alianzas y conexiones entre su productora teatral Dramático y las compañías locales.
También crearon la pupusa de grillo…
La pupusa de grillo nace de la idea de experimentar sin perder la esencia de la pupusa tradicional. En México el consumo de insectos es parte de la cultura gastronómica, especialmente los chapulines y los grillos, así que quise unir esa tradición mexicana con la base salvadoreña.
Lo interesante es que el grillo es una proteína sostenible, con alto valor nutricional y bajo impacto ambiental. En la pupusa no se usa como algo exótico por llamar la atención, sino como un ingrediente más, bien trabajado, tostado y sazonado, que aporta textura y un sabor muy particular.
Para mí, esta pupusa representa un puente cultural: es El Salvador dialogando con México. Es una forma de decir que la cocina salvadoreña puede evolucionar, adaptarse y seguir siendo auténtica al mismo tiempo.
¿Qué es “Mi bonito El Salvador en Monterrey”?
Es llevar artesanía salvadoreña y cultura al mismo espacio. Luego de más de 15 producciones entre El Salvador y México, queremos impulsar teatro salvadoreño y fortalecer redes culturales.
¿Cuál crees que sería tu misión principal en cuanto a las pupusas?
Mi misión en la vida es que todas las personas en el planeta puedan comerse una buena pupusa salvadoreña. Llevar las pupusas a otras latitudes donde aún no han llegado.