El Instituto Global de Crecimiento Verde (GGGI) entregó al gobierno salvadoreño una herramienta para fortalecer el sistema de gestión de residuos sólidos.
Denominada como Sistema de Información para la Gestión Integral de Residuos (SIGIR), fue elaborada por el GGGI, una institución con sede en Seúl que promueve el crecimiento económico inclusivo y sostenible, con el apoyo financiero de NDC Partnership. En el desarrollo de la herramienta también participaron las autoridades del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) y la Autoridad Nacional de Residuos Sólidos (ANDRES).
“Con el SIGIR, El Salvador da un paso importante hacia una gestión eficiente y sostenible de los residuos sólidos, contribuyendo a la creación de modelos de negocio para fomentar una economía circular y promover iniciativas de mitigación al cambio climático”, sostuvo Liliana Dávila Stern, representante de GGGI para Centroamérica.
El 24 de julio de 2025 se presentó la herramienta SIGIR a representantes de los sectores que participaron en su construcción. /GGGI
Según la representante, en el proceso participaron también delegados de municipalidades y del sector privado.
El sistema SIGIR permitirá la recopilación, gestión y análisis de información actualizada sobre la generación, recolección, separación, reciclaje y disposición final de los residuos sólidos de El Salvador.
El instituto detalló que el sistema contribuirá a la toma decisiones en la gestión de residuos y su reciclaje, así como a una reducción en la dependencia de botaderos y rellenos sanitarios para promover la economía circular.
Además, incorpora la recopilación de información climática mediante el uso de sensores, equipos informáticos y servidores.
El Índice de Precios de Consumo (IPC) de Estados Unidos se mantuvo en un 2.7 % interanual en julio, al mismo nivel que el dato de junio, informó este martes el Buró de Estadísticas Laborales (BLS).
La inflación subyacente, que excluye los volátiles índices de energía y los alimentos, repuntó un 3.1 %, – después de un 2.9 % en junio- a tono con los previsto por analistas, que vaticinan la continuación de una tendencia al alza de este indicador, en lo que podría ser la materialización del impacto de la política arancelaria del presidente Donald Trump.
En términos intermensuales, la inflación subió un 0.2 %, mientras que el dato subyacente aumentó un 0,3 %, después de una subida del 0.3 % y el 0.2 % respectivamente en junio, indicadores seguidos muy de cerca por la Reserva Federal que mantiene la cautela en cuanto a una reducción en los tipos de interés pese a las presiones de la Casa Blanca.
El índice de vivienda incrementó un 0.2 % en julio y se mantiene como el factor principal que influye en las subidas mensuales de todos los artículos en los últimos meses, según el BLS.
Por otro lado, el precio de los alimentos se mantuvo estable después de repuntar un 0.3 % los dos meses anteriores, aunque el índice de productos lácteos y relacionados aumentó un 0.7 % durante julio.
La categoría de las carnes, aves, pescado y huevos aumentó un 0.2 %, aunque específicamente, en el caso de los huevos este índice cayó un 3.9 %.
En contraste, el índice de energía decreció un 1,1 % en julio, impulsado principalmente por la disminución del 2.2 % en los precios de la de gasolina durante el mes.
En términos interanuales, la energía disminuyó hasta un 1,6 % con respecto al mismo mes de 2024, mientras que el índice de alimentos aumentó un 2.9 % en el mismo periodo.
La atención médica, las tarifas aéreas, la recreación, el mobiliario para el hogar, y los autos y camionetas usados estuvieron entre las categorías que aumentaron.
Los índices de alojamiento fuera del hogar y las comunicaciones estuvieron entre los pocos índices principales que disminuyeron en julio.
Reuniones de la Fed
El Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal (Fed) se reunirá los próximos 16 y 17 de septiembre para decidir sobre los tipos de interés, que se han mantenido en un rango del 4.25 al 4.5 % desde el recorte de diciembre de 2024.
La Fed sigue muy de cerca las cifras de inflación subyacente a la hora de tomar decisiones sobre la política monetaria, junto con los índices de precios de gasto de consumo personal, el producto interior bruto (PIB) y el desempleo, también publicado por el BLS.
El mes anterior, el Buró de Estadísticas Laborales se vio envuelto en la polémica tras la publicación de números de empleo por debajo de las expectativas del mercado, rechazados como “falsos” por el presidente Trump que despidió horas después a la responsable de la entidad, Erika McEntarfer.
El banco estadounidense J.P. Morgan prevé una desaceleración en el ingreso de las remesas familiares de El Salvador a partir del segundo semestre de 2025.
“Se prevé una notable desaceleración de las remesas a Colombia, República Dominicana y El Salvador en el segundo semestre del año”, señala un análisis fechado el 7 de agosto de 2025 que analiza el rol de estos ingresos en las economías latinoamericanas y el impacto de las medidas contra la migración impulsadas en Estados Unidos.
El banco estadounidense recuerda que las remesas familiares son un “elemento vital” en la dinámica económica de América Latina, especialmente en Nicaragua, El Salvador y Guatemala donde llegan a superar el 20 % del producto interno bruto (PIB) y un 40 % de las entradas totales de la cuenta corriente.
El ingreso de remesas cobró relevancia después de la pandemia de covid-19. República Dominicana y El Salvador experimentaron un aumento más pronunciado en los primeros años, pero luego se estancó a medida que “las tendencias migratorias se moderaron debido al mayor crecimiento y las mejores perspectivas de seguridad”.
Crecerán, mejor a menor ritmo
J.P. Morgan aclara que no significará una caída en las remesas familiares, sino que la fuerte tasa de crecimiento reportada en el primer semestre del año se frenará.
“Si bien el impacto final sigue siendo incierto, es evidente que las estrictas políticas migratorias estadounidenses -que incluyen cierres de fronteras y deportaciones; una desaceleración del crecimiento económico estadounidense, que conlleva un enfriamiento del mercado laboral; y la disminución de la concentración anticipada de remesas- probablemente afecten negativamente las entradas de remesas”, sostiene en el reporte.
Fachada de una agencia del banco J. P. Morgan Chase en Dallas, Texas. /U. Alemán
Para El Salvador, espera un crecimiento de un 9.9 % al término de 2025 con ingresos por $9,300 millones, mientras que en Colombia crecerían un 5.5 % y en República Dominicana un 2.6 %. México es la excepción, donde caerían un 10 %.
De acuerdo con el Banco Central de Reserva (BCR), las remesas familiares sumaron $4,837.7 millones en el primer semestre de 2025, equivalente a un crecimiento de un 17.9 % ($735.7 millones) respecto a igual período de 2024.
En el primer trimestre de 2025 representaron un 25.9 %, indica el BCR.
Endurecimiento de la política migratoria
J.P. Morgan sostiene que “no sorprende” que Estados Unidos sea la principal fuente de remesas en El Salvador, Guatemala, México y República Dominicana por los fuertes vínculos laborales, así como la “robusta dinámica del mercado laboral” que impulsa los niveles de ingresos migratorios.
Sin embargo, el banco advirtió que “se espera que los abruptos cambios en la política migratoria implementados por la segunda Administración Trump afecten las remesas en el futuro”.
La institución recuerda que, al regreso a la Casa Blanca, en enero de 2025, Trump ordenó el cierre de la frontera a nuevos migrantes y se limitan programas migratorios para ciudadanos de China, Nicaragua, Haití y Venezuela, al tiempo que se elimina gradualmente el Estatus de Protección Temporal (TPS) para 1.8 millones de personas.
En paralelo, se anticipa una reducción en los permisos de trabajo para la comunidad migrante y un aumento de los arrestos, como se demuestra con las reservas de vuelos de ICE para las deportaciones.
El producto interno bruto (PIB) per cápita de El Salvador se expandirá un 0.51 % anual en los próximos 25 años por el aprovechamiento del bono demográfico, según una nota poblacional que examina el impacto económico del envejecimiento de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
El documento ofrece un examen del posible impacto del envejecimiento en el PIB entre 2025 y 2050 a partir de una aproximación de la productividad laboral, la tasa de personas ocupadas en edad de trabajar y la proporción de población en edad de trabajar respecto a la población total.
A partir de esa ecuación, la investigación señala que el impacto dependerá de la fase de envejecimiento en la que se encuentre cada país.
Los países de la región experimentan una etapa de bono demográfico, en la cual aumenta la proporción de personas trabajadoras que generan ingresos. Sin embargo, se acompaña después de un crecimiento de la población dependiente de cuidados.
Para El Salvador, se anticipa una expansión del 0.51 % del PIB per cápita entre 2025 y 2050, la segunda tasa más importante en la región y solo superada por Guatemala con un 0.73 %. Le sigue Honduras, de un 0.49 %.
Sin embargo, no todas las economías experimentarán una expansión. Para Brasil se anticipa una caída de un 0.24 %, así como un 0.11 % en Chile y un 0.02 % en Costa Rica.
Gráfica publicada en la nota de la CEPAL, titulada Impactos económicos del envejecimiento en América Latina y el Caribe.
Además, estima que en El Salvador el bono demográfico durará 66 años.
Economía plateada
El documento, que es parte de la Serie Población y Desarrollo de CEPAL, explica que la productividad es un factor determinante del crecimiento a largo plazo, ya que en los países con un impacto negativo del envejecimiento poblacional se puede compensar mediante ganancias de productividad y con un incremento en la participación laboral de mujeres.
“Incluso con un aumento sostenido de la productividad laboral, el ingreso per cápita podría crecer menos de lo esperado si los otros factores (la tasa de ocupación y la tasa de participación laboral) evolucionan desfavorablemente. Por lo tanto, es preciso entender cómo el envejecimiento poblacional, los cambios en la composición de habilidades de la fuerza laboral y la inversión en tecnologías se vinculan y potencian la productividad”, indica el reporte.
El estudio hace hincapié en que el envejecimiento no debería verse como algo negativo, ya que plantea oportunidades para desarrollar una “economía plateada” con sectores ganadores, en particular salud, cuidados, finanzas, industria farmacéutica, tecnologías digitales, turismo, educación, recreación y vivienda.
No obstante, advierte que la población latinoamericana envejece en un contexto de alta informalidad laboral y baja cobertura de servicios básicos, lo que supone presiones en las cuentas fiscales.
El impacto negativo podría contrarrestarse parcialmente por el uso productivo de los ahorros de la población que envejece, cuya longevidad crece a medida gozan de buena salud. De esa manera, los economistas plantean que existe un segundo bono demográfico, que ofrece a los países una oportunidad de crecimiento sostenido.
El Salvador tiene una licencia de maternidad remunerada de 16 semanas, el segundo período más prolongado de Centroamérica, destacó un estudio publicado este lunes por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
El informe, titulado “El derecho al cuidado en América Latina y el Caribe: avances normativos”, señala que solo cinco países en la región cuentan con 18 semanas o más de licencia de maternidad, frente a 11 países que tienen entre 14 y 17 semanas.
Además, 17 países que otorgan menos de 14 semanas, incumpliendo el estándar establecido en el Convenio sobre la Protección de la Maternidad, que sugiere de entre 14 y 16 semanas después del parto.
Costa Rica: De Centroamérica, destaca con un mes de licencia antes del parto y tres posteriores, sumando cuatro meses. Estos tres meses también se consideran período mínimo de lactancia.
El Salvador:
El informe destaca que en El Salvador la licencia remunerada abarca seis semanas antes del parto y 10 de posparto. 16 semanas en total.
Panamá Tiene 14 semanas, seis antes del parto y ocho semanas posparto. El reporte destaca que la legislación establece descanso forzoso, retribuido por el seguro social y se conserva el empleo, así como sus derechos de contrato. Una mujer, al reincorporarse, no podrá ser despedida en el primer año.
Guatemala:
Tiene 12 semanas de licencia remunerada, así como 54 días en caso de adopción.
Honduras:
El estudio de la CEPAL señala que son 12 semanas, con financiamiento mixto entre el empleador y la seguridad social. La mujer tiene derecho a la conservación del empleo y los beneficios laborales.
Nicaragua: También tiene 12 semanas, de las cuales cuatro se otorgan antes del parto y ocho después del nacimiento. En caso de partos múltiples, la licencia aumenta a 10 semanas de descanso.
Lactancia materna
Además, los acuerdos internacionales plantean que todas las mujeres tienen derecho a un tiempo de interrupciones diarias durante la jornada de trabajo para lactancia materna. Este tiempo se considera dentro del horario y es remunerado.
“En esta misma línea, las instalaciones para la lactancia o lactarios en el lugar de trabajo son un elemento esencial para propiciar y mantener la lactancia materna”, sostiene el reporte.
Costa Rica: 60 minutos días distribuidos en dos pausas diarias. Además, la ley establece la obligación de establecer lactarios en centros de trabajo con más de 30 mujeres.
El Salvador: tiene una hora, que se puede fraccionar en dos pauses de 30 minutos al día, durante seis meses.
Guatemala: una hora, con dos pausas diarias durante 10 meses.
Honduras: 60 minutos, con dos pausas diarias durante seis meses.
Nicaragua: 40 minutos, en dos pausas
Panamá: dos pausas diarias de 40 minutos cada una, durante 12 meses.
Un 31 % de las micro y pequeñas empresas (mype) sufrió una disminución en la demanda durante el segundo trimestre de 2025, según el Observatorio Mype de la Fundación Salvadoreña de Apoyo Integral (Fusai).
La institución realiza desde el segundo trimestre de 2020, cuando inició lo más duro de la pandemia de covid-19, un análisis sistemático del desempeño de mypes, uno de los empleadores más grande de la economía salvadoreña, pero que se enfrenta a grandes barreras.
Un reciente análisis, publicado el fin de semana, señala que el porcentaje de empresas con disminución de la demanda aumentó en relación con el 27 % que se registró desde el tercer trimestre de 2024.
Calificado como un inhibidor para las mypes, Fusai señala que en los últimos cinco años hubo picos de baja demanda, que llegaron a representar más del 40 %.
Este factor depende de varias aristas. Un 38 % menciona cambios en las preferencias de los clientes, donde las micro y pequeñas empresas más vulnerables son las expuestas a modificaciones en gustos, modas y valores.
La demanda en las mypes también está a merced de la capacidad de compra de los clientes, un 30 %. Esto depende de los procesos inflacionarios o estancamiento salarial. Además, un 24 % señala que depende de la oferta de productos o servicios de temporada.
“La aparición de productos alternativos o sustitutos (18%) y el menor número de visitantes o compradores en la zona (15 %) completan la estructura factorial, evidenciando la vulnerabilidad ante cambios en el entorno competitivo y la infraestructura comercial local”, añade.
Competencia y suministro
Al caldo de problemas se suma que un 43 % de las mypes ha observado un aumento en la competencia.
“El análisis factorial revela que los nuevos negocios en la zona con ofertas similares (27%) constituyen el componente principal, reflejando la proliferación de competidores directos que fragmentan la base de clientes existente”, sostiene.
También las micro y pequeñas empresas observan un aumento de negocios con grandes inventarios, que ofrecen precios o promociones que generan presiones en el mercado.
Después de un episodio de crisis logística, el Observatorio Mype documenta que un 21 % de las empresas reporta escasez de mercadería para comprar, en el cual un 63 % mencionó que el incremento de precios de insumos clave limita la capacidad de reposición de inventarios.
La estatal Oficina del Bitcoin anunció la creación del primer “Bitcoin Bank” en El Salvador, cuya llegada se vincula con la nueva Ley de banco de inversión aprobada la semana pasada por la Asamblea Legislativa.
En una publicación en la red social X del 7 de agosto de 2025, la Oficina del Bitcoin -creada bajo la administración de Casa Presidencial- señaló escuetamente que “bancos en bitcoin están por llegar al país del bitcoin”. El post se acompañó de una fotografía de lo que podrían ser las nuevas instalaciones.
La publicación coincide con la aprobación de la normativa para crear y regular bancos especiales que operen únicamente con “inversionistas sofisticados”. Estas instituciones deberán cumplir con requisitos de la Ley de bancos y están bajo la fiscalización de la Superintendencia del Sistema Financiero (SSF).
El programa de $1,400 millones del Fondo Monetario Internacional (FMI) pone cinturones de seguridad a la intervención del gobierno en el ecosistema de criptomonedas. Entre los compromisos se encuentra una limitación en las compras de bitcoin con fondos públicos, aunque la Oficina del Bitcoin mantiene una comunicación pública en redes sociales sobre compras diarias, cuya reserva suma 6,265.18 bitcoins.
“El Salvador está construyendo algo extraordinario”, afirmó la Oficina de Bitcoin en otra publicación, en que enumera los logros: la primera ley de bitcoin, la reserva estratégica, la primera Embajada de Bitcoin, la ley de inteligencia artificial y la compra de chips B300 del fabricante Nvidia.
Para finales de julio se tenía previsto el desmantelamiento del monedero Chivo, cuyo dinero se salvaguardará en dólares estadounidenses en el Banco Central de Reserva (BCR) como parte de los compromisos pendientes ante el FMI. Además, se tenía que liquidar el fondo fiduciario (Fidebitcoin) y publicar los estados financieros de Chivo auditados por un experto independiente. Públicamente, el gobierno no ha confirmado ninguna de estas acciones.
Con esa firmeza responde Zenaida Sorto, una de las mujeres líderes en la restauración del bosque de mangle en la Barra de Santiago, en Ahuachapán. A Sorto no le importan ni el calor ni el lodo: tiene claro que sin reforestación de los humedales, no hay vida posible.
“Nos ha abundado bastante donde hemos reforestado”, afirma con una sonrisa mientras observa a un grupo de visitantes recorrer uno de los terrenos rescatados con apoyo de una póliza ambiental de Davivienda. Se trata de un modelo de restauración que ha sido tan exitoso que ya se replica en Honduras y Costa Rica.
Zenaida Sorto es parte de AMBAS, el socio local de Davivienda. La mujer, originaria de La Unión, ha trabajado por casi una década en el rescate del manglar en Ahuachapán. /Alexander Montes
Resurgir de un bosque
El proyecto comenzó en 2018, cuando Davivienda —a través de su filial Davivienda Seguros— lanzó un programa de restauración del manglar en alianza con la Asociación de Desarrollo Comunal de Mujeres de la Barra de Santiago (AMBAS). Desde entonces, Sorto ha acompañado el proceso, primero como tesorera de AMBAS y luego con manos en la siembra, la preparación de semillas y el trabajo de campo.
En la Barra de Santiago hay manglares blanco, rojo y negro. Algunos crecen hasta el 15 metros. /Alexander Montes
El modelo funciona de forma sencilla pero efectiva: Davivienda destina recursos del seguro de vida para financiar el rescate del ecosistema, mientras que AMBAS contrata a personas de la comunidad para cultivar, sembrar y cuidar las plántulas. Así, además de regenerar el bosque, se generan empleos locales para familias que dependen de la pesca artesanal.
La transformación es visible. Donde antes había suelo árido, hoy crecen árboles de más de 15 metros de altura.
Un manglar es “fuente de vida tanto para el humano como para las aves silvestre, que algunas están en riesgo de extinción”, dice Sorto.
También es hogar de especies en riesgo de extinción, como el cangrejo azul, un símbolo de la lucha ambiental en las costas salvadoreñas. “Poco a poco se ha ido gestionando, esta especie se ha ido reproduciendo”, agrega don José Manuel, quien asegura que la comunidad está comprometida a no cazarlo. “Al contrario, nosotros lo protegemos”, dijo.
El cangrejo azul ha logrado reproducirse en en las hectáreas recuperadas por Davivienda, una especie protegida por los habitantes por su riesgo a desaparecer. /Alexander Montes
AMBAS ha recuperado 13 de 25 hectáreas que requieren intervención humana para regenerar el bosque arrasado por una tormenta en 1980. En los siguientes años, los habitantes construyeron un acceso hacia la costa, que dañó la composición hidrológica del lugar y se perdió el hogar para decenas de especies de animales.
Davivienda intervino ocho hectáreas que entregó oficialmente a la comunidad, terrenos que ahora tienen vida de especies marinas y reptiles, donde se sembraron 26,200 plántulas, además de generar 59,800 plántulas en vivero y 1,800 metros lineales habilitados.
Los trabajadores de AMBAS hacen canales en el bosque recuperado para que mantenga agua suficiente para el crecimiento de las nuevas plantas. /Alexander Montes
Detrás del trabajo técnico también estuvo la Fundación Empresarial para la Acción Social (Fundemas) y la Cooperación Alemana para el Desarrollo (GIZ), quienes generaron información sobre el estado del ecosistema, al tiempo que diseñaron un plan de manejo y activaron un sistema de monitoreo.
Un éxito que cruza fronteras
La póliza de Davivienda ha traído tanto a personas, como clientes corporativos, donde un colegio sentó un precedente al asegurar a sus profesores. “Nuestro propósito es claro: hacer del mundo una casa más próspera, incluyente y verde”, afirmó Rafael Puente, director de Davivienda Seguros.
Representantes de Davivienda, la cooperación alemana, Fundemas y AMBAS en la entrega oficial de ocho hectáreas reforestadas del bosque de mangle el 25 de julio de 2025. /Alexander Montes
El impacto ha sido tan positivo que Grupo Bolívar —matriz de Davivienda— decidió replicar el modelo en Honduras y Costa Rica, adaptándolo a las necesidades de cada territorio.
“Estamos diseñando productos financieros y coberturas de protección que no solo responden al presente, sino que anticipan el futuro”, agregó Puente.
Mientras que un bosque continental consume una tonelada de carbono, un manglar almacena tres veces más. Además, son barreras costeras que protegen a El Salvador de desastres naturales, como tormentas o subidas del mar.
El cocodrilo es el «rey» del manglar, animales que pasan la mayor parte del tiempo descansando para reservar energías. /Alexander Montes
Sin embargo, son ecosistemas incomprendidos porque usualmente se relacionan con zonas sucias y cordones de pobreza, donde la “propuesta de valor” es la construcción de proyectos urbanísticos para generar riqueza.
Los habitantes de Barra de Santiago dependen de la pesca artesanal o viajes en lancha para los turistas, uno de los corredores de mayor pobreza en El Salvador. /Alexander Montes
Según el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), en el país hay 39,976 hectáreas de mangle. La institución ha declarado seis sitios Ramsar además de la Barra de Santiago, que incluyen a la laguna El Jocotal, la bahía de Jiquilisco, el embalse Cerrón Grande, la laguna de Olomega y Jaltepeque.
La Barra de Santiago se ha convertido en un destino para proyectos turísticos. /U. Alemán
Las desarrolladoras tienen claro que los potenciales clientes de los nuevos proyectos habitacionales son los salvadoreños en Estados Unidos, por lo cual están dispuestas a pagar pauta en este país, aunque cueste tres veces más que en El Salvador, reveló una investigación de la Escuela Mónica Herrera.
El estudio, titulado “Toma este TikTok patria querida”, explora la identidad cultural de la diáspora salvadoreña en Estados Unidos, así como la percepción que tienen de El Salvador, los lugares turísticos que más demanda y cuántos aspiran regresar a vivir o tener una propiedad.
Un capítulo de la investigación recoge los anuncios activos e inactivos de proyectos habitacionales e inmobiliarios que se pautaron en Estados Unidos hasta febrero de 2025 a través de la Biblioteca de Anuncios de Meta.
Según los resultados, 10 proyectos tenían hasta 30 anuncios pagados en Estados Unidos, así como la inmobiliaria Porta Real State.
Los proyectos con pauta pagada son Aguas Calientes Lake Villas, Ciudad Formosa, Elemento, Las Luces, Neo San Francisco, Ocean Breeze, Opico Gardens, Renacer Condominio, Torres Ámbar y Wave House.
El documento señala que un “aspecto clave que define el lujo es el precio de los inmuebles”, pues en siete ocasiones la publicidad señala que superan los $300,000 o más. Los anuncios buscan transmitir que las personas adquirirán una propiedad en una zona de alta plusvalía, y con seguridad como elemento diferenciador.
Regreso de los salvadoreños
La investigación parte de un hecho: gran parte de los precios de la vivienda en el Área Metropolitana de San Salvador son inaccesibles para la mayoría de la población salvadoreña”. También, los proyecto en la costa se edifican pensados en la clase socioeconómica alta del país y para los salvadoreños en el exterior “con capacidad de pagarlos”.
A menudo se escucha en las calles la creencia que “los salvadoreños en el exterior han encarecido el costo de la vida en el país”, porque están dispuestos a pagar más dinero por una propiedad o comprar vehículos de mayor pesaje.
La desarrolladora 3 Torres, uno de los grandes de la industria de la construcción, reporta que el precio de la tierra se ha encarecido un 30 % desde 2020. “Viene el hermano lejano y dice ‘yo puedo pagar’”, dijo Milton Galdámez, gerente de operaciones de la desarrolladora, a Diario El Mundo en una entrevista en noviembre de 2024.
La investigación de la Escuela Mónica Herrera encontró también que un 51.3 % de los salvadoreños en Estados Unidos piensa comprar casa, rancho de playa o terreno en el corto plazo.
Los hogares salvadoreños recibieron en promedio $26.7 millones diarios en remesas durante el primer semestre del año, según estadísticas del Banco Central de Reserva (BCR).
Del 1 de enero al 30 de junio de 2025, las remesas rebasaron los $4,837.69 millones. Esta cifra significó un fuerte incremento de un 17.9 % en relación con el mismo período de 2024, en un contexto clave por la agresiva política contra la migración en Estados Unidos que han impulsado a los salvadoreños en este país a enviar más dinero en caso de emergencia.
Según el BCR, las remesas crecieron en $735.7 millones sobre los $4,102 millones captados en el primer semestre de 2024, cuando el promedio diario fue de $22.6 millones.
De los primeros seis meses del año, mayo marcó una cifra histórica al superar los $899.1 millones, el monto mensual más alto desde que el BCR tiene registro a partir de la década de 1990. Esto tiene relación con la celebración del Día de la Madre, una de las fechas en las cuales los salvadoreños en el exterior suelen enviar más dinero junto con las fiestas de fin de año.
El promedio mensual de remesas en junio se colocó en $350.5, un 13.3 % más que el promedio registrado al término de 2024, cuando fue de $308.9.
Mayores ingreso
Un 54 % de las remesas captadas en el primer semestre corresponde a montos inferiores a los $1,000, mientras que un 20 % va de $1,000 a $1,999, y un 15.4 % llega hasta los $2,999.
Estos últimos segmentos experimentaron un crecimiento de un 27.6 % y un 59.5 %, respectivamente, frente a 2024, lo cual significa que los salvadoreños en el exterior están enviado montos más voluminosos.
Al menos 1.85 millones de salvadoreños recibieron remesas en los primeros seis meses del año, de los cuales un 57.6 % corresponde a mujeres y un 42.3 % a hombres.
El promedio de remesas recibido por las mujeres es de $319.6, mientras que en los hombres de $404.6.
Las remesas representaron el 25.9 % del producto interno bruto (PIB) en el primer semestre de 2025, dinero que llega al 26.8 % de los hogares salvadoreños. Según el VII Censo de Población, al menos 514,739 familias reciben estos ingresos, un 90 % más que los 270,045 receptores de 2007, cuando se realizó el anterior censo.
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) reporta que El Salvador es el segundo país latinoamericano que más remesas recibe como relación del PIB, con un promedio de un 24.6 % entre 2020 y 2024, solo superado por Honduras que tiene un 25.9 %.