La firma salvadoreña Applaudo fue reconocida como líder en innovación tecnológica en América por la revista especializada CIOReview, que le otorgó el premio “Digital Transformation Services of the Year in Latin America 2025”.
CIOReview, ubicada en California, entregó el premio que destaca a Applaudo como un aliado estratégico en la aceleración de la transformación de empresas en Estados Unidos y América Latina.
Applaudo fue elegido después de un proceso de evaluación, en el cual se incluyeron nominaciones y recomendaciones de líderes tecnológicos, según destacó en un comunicado, en el cual precisó que CIOReview cuenta con más de 132,000 suscriptores calificados en América Latina.
El artículo publicado por CIOReview destaca que a Applaudo como un “socio cercano” por su proximidad geográfica con la mayor economía del mundo, la compatibilidad cultura y la experiencia en ingeniería, factores que convergen para configurar un “modelo de negocio en una estrategia coherente a largo plazo que se adapte a los requisitos cambiantes”.
José Giammattei, cofundador y CEO de Applaudo, señaló que este reconocimiento valida la propuesta de valor de la empresa salvadoreña, así como al “equipo con talento de clase mundial”. “Desde El Salvador, estamos entregando soluciones de vanguardia a nuestros clientes, líderes de su industria, en los más exigentes mercados internacionales”, sostuvo.
Applaudo se dedica al desarrollo de software y tecnología, fundada en 2013 por José Giammattei y Darwin Romero -fallecido en 2023-. La firma, referente del ecosistema innovador salvadoreño, se especializa en crear servicios digitales para impulsar la competitividad de las empresas en diferentes sectores de la economía.
El portafolio de servicio incluye consultoría en estrategia digital e innovación, integración de inteligencia artificial y su rama de ‘machine learning’ (aprendizaje automático). Además, integra diseño de experiencias digitales y arquitectura de la información, implementación de la nube, desarrollo de sorfware especializado y ciberseguridad.
En la lista de clientes se encuentran Walmart, Keller Williams, Miami Heat, Golden State Warriors, Holiday Inn y GAF Energy. Además, tiene alianzas estratégicas con gigantes tecnológicos, como Google Cloud, Microsoft, AWS, Salesforce y Oracle para ofrecer soluciones con estándares internacionales.
El subsidio al gas licuado de petróleo (GLP) tiene el peor desempeño y menor eficiencia, reveló una investigación de la Fundación para el Desarrollo de Centroamérica (Fudecen), elaborada en alianza con el Centro para la Defensa del Consumidor (DCD) y la Asociación Popol Na.
El estudio examina las persistentes desigualdades socioeconómicas en la focalización de los subsidios a la energía eléctrica, gas propano, agua potable y transporte público, creados bajo la premisa de ayudar a las personas vulnerables y para los cuales los gobiernos asignan partidas millonarias.
Para medir la eficiencia, la investigación empleó el indicador de desempeño del sector público (PSP, por sus siglas en inglés), una ecuación que se integra de diferentes características como el número de personas beneficiadas con los subsidios, pobreza monetaria, desigualdad monetaria o desigualdad de recepción de cada subvención, gasto público y error de exclusión.
Una de las conclusiones del estudio es que la subvención al GLP tiene el peor desempeño. “No implica que los resultados de este subsidio sean malos para la población, sino que hay espacio para mejorar sus impactos en la sociedad salvadoreña”.
Personas con mayores ingresos son los beneficiarios
Según el análisis, que retoma datos de 2017 a 2023, la mayoría de receptores de la subvención al GLP se encuentran en el octavo decil de ingreso familiar, luego en el noveno y el séptimo decil.
El término decil se refiere principalmente a los sectores socioeconómicos de la población. Esta metodología divide a la población en 10 partes iguales a partir de sus ingresos, y mayor posición, mayor ingreso.
Por lo tanto, el estudio encontró que son las “personas con ingresos altos los que han estado recibiendo este subsidio”, señala el reporte.
El subsidio a la energía eléctrica se encuentra en una “situación muy similar”, ya que el octavo decil tiene más personas receptoras de la subvención, seguido del séptimo y el noveno. La investigación hace énfasis que esta protección se otorga a hogares con el servicio, por lo cual crea una barrera con las familias pobres que no tienen conexión o depende de otras fuentes de energía.
De igual manera, el análisis del subsidio al agua encontró que la mayor cantidad de beneficiarios se encuentra en el noveno y el octavo decil, mientras que los menores receptores son el segundo y el primer decil.
El estudio puntualiza que en el subsidio al transporte público es difícil controlar la población beneficiaria por la metodología de transferencia, directamente a los empresarios. Para este caso, se revisó la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples (EHPM), que incorpora el uso de transporte público.
Según el documento, los deciles 10, 9 y 8 son los mayores beneficiarios, pero afirma que “todas las personas reciben el subsidio de manera directa como descuento a la tarifa del transporte público”.
¿Qué tan eficientes son?
A partir de la ecuación del PSP, el estudio revisó el desempeño y la eficiencia de cada subsidio entre 2018 y 2023.
Del cuatro grupo de subsidios, solo energía eléctrica tuvo un promedio por arriba de un punto, de 1.19 promedio en los cinco años de análisis, frente al 0.88 de GLP, 0.99 de agua y 0.93 de transporte.
A partir de estos resultados, el estudio puntualiza que el subsidio al agua es el “más eficiente”, a pesar de que tuvo el menor nivel de gasto público, con un promedio de $4.81 millones que representan apenas 0.017 % del producto interno bruto (PIB).
Gasto promedio anual entre 2018 y 2023
Agua: $4.91 millones, un 0.017 % del PIB
Transporte público: $39.78 millones, un 0.14 % del PIB
Las exportaciones de maquila hacia Estados Unidos, el mayor comprador de El Salvador de estos bienes, han caído al mínimo desde 1994, de acuerdo con estadísticas del Banco Central de Reserva (BCR).
La maquila -un régimen de producción con beneficios fiscales- continúa siendo uno de los renglones más pesados en la canasta exportadora, con envíos valorados en $467.1 millones entre enero y julio de 2025, equivalente a un 11.5 % del total exportado por las empresas salvadoreñas.
Aunque la maquila se relaciona con textil y confección, también abarca la manufactura de micro condensadores electrónicos, productos plásticos, y bolsos y mochilas. Según el BCR, un 66.1 % de todo lo exportado en este rubro a julio se dirigió a Estados Unidos, el mayor comprador, con $309.14 millones en los primeros siete meses del año.
Esta cifra fue $68.9 millones inferior en relación con los $378.05 millones registrados en igual período de 2024, equivalente a un 18.2 % de caída.
Menor apetito del mercado
Antes de la pandemia de covid-19, la demanda de maquila estadounidense se había enfriado, pero el choque de la crisis generó un giro de timón más agresivo, sobre todo en la compra de productos textil y confección a través de plataformas digitales de origen chino.
Para ilustrar, el BCR reporta que las exportaciones a EE. UU. pasaron de $591.4 millones a $329 millones en los primeros siete meses entre 2019 y 2020, pero en 2021 subieron a $588.07 millones y en 2022 a $633.42 millones.
Para 2023, comenzó una cascada tras sumar $500.3 millones, que continuó en 2024 y 2025.
La época de bonanza de las exportaciones de textil fue entre 2002 y 2004, cuando los despachos a EE. UU. superaron los mil millones de dólares, pero con el ingreso de la producción masiva de China hubo un desplazamiento lento de la producción salvadoreña.
De esa manera, según el registro del BCR, las exportaciones de maquila hacia el mercado estadounidense se situaron en julio de 2025 con el monto más bajo desde los $224.35 millones reportados en 1994.
Desempeño de la maquila
En el acumulado de las exportaciones de maquila totales, el Banco Central reporta una disminución de $53.2 millones (10.2 %) frente a los $520.3 millones de los primeros siete meses de 2024.
En este caso, se trata de la cifra más baja desde los $395.01 millones reportados en igual período de 2020, el año de la gran crisis económica.
La maquila se divide en dos grupos: por un lado, las exportaciones de textil y confección se redujeron un 11 % y sumaron $309.3 millones, mientras que en “otros productos” -plásticos y condensadores- hubo una reducción de un 8.6 % con $157.9 millones.
Micro y pequeñas empresas (mipymes) ubicadas en la franja de playas parte del programa Surf City participaron de un taller sobre acceso a financiamiento y cadenas de valor.
La jornada de formación es parte del proyecto Encadenamiento de Mipymes para la Descarbonización, que a su vez es una división del programa AL-INVEST Verde de la Comisión Europea, ejecutado en El Salvador con colaboración de la Fundación Empresarial para la Acción Social (Fundemas) y la Cámara Alemana Salvadoreña de Comercio e Industria (AHK).
Los empresarios salvadoreños escucharon talleres sobre cadenas de valor y productividad en Surf City, rol de las mujeres, diseño de experiencias turísticas para clientes, y las oportunidades de financiamiento.
El taller incluyó más de 100 citas B2B (interacción entre empresas) de negocios anclados en la dinámica de turismo, como hoteles, restaurantes, bares y microempresas dedicadas a servicios similares.
“Este espacio aparte de generar conexiones en temas relacionados a fortalecimiento de capacidades, asistencias técnicas en temas legales, administrativos, de marketing, trámites y otros, también permitió que más de 30 mipymes obtuvieran información sobre financiamiento”, señalaron los organizadores en un comunicado.
Además, participaron delegados de 14 instituciones, entre las cuales estuvieron Davivienda, Ministerio de Economía, OPAMSS, ASAGUITUR, SwissContact, CESAL, Bancoagricola, UCA, USAM, FUSAI, Lero Studio, EcoBlitz, Banco Atlántida y RecirculApp.
El proyecto de encadenamiento de las mipymes busca que en dos años se impacten 130 empresas, de las cuales 100 corresponden a turismo y 30 a cadenas de valor de reciclaje. Además, pretende aumentar un 10 % las ventas con planes de negocios y generar 70 empleos verdes nuevos.
La recaudación tributaria de los pequeños contribuyentes creció un 15.1 % en 2024, según la memoria de labores del Ministerio de Hacienda correspondiente de junio de 2024 a mayo de 2025.
La principal fuente de financiamiento de la gestión pública recae en los ingresos tributarios, los cuales dependen de la actividad económica y el vaivén del consumo.
Hacienda reporta que el fisco salvadoreño recibió $7,369.1 millones en ingresos tributarios y contribuciones al término de 2024, al menos $406.9 millones adicionales (5.8 %) frente a las proyecciones presupuestarias y $550.6 millones más (8.1 %) en relación con los resultados de 2023.
De acuerdo con la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), la cartera de los pequeños contribuyentes aportó $1,724.5 millones, equivalente a un 23.4 % de participación del total y experimentó un fuerte crecimiento de un 15.1 %.
La tasa de crecimiento de los pequeños contribuyentes es la más sensible frente al resto de agentes económicos.
Hacienda registra que los grandes contribuyentes aportaron al fisco $4,323.4 millones, un 58.7 % del total captado al cierre del año pasado y un saldo que creció un 6.7 % respecto al año anterior.
En tanto, los medianos contribuyentes sumaron $1,321.3 millones, un 17.9 % de participación y un 4.1 % de crecimiento.
Como parte de las medidas ante el Fondo Monetario Internacional (FMI), del programa de $1,400 millones, el gobierno salvadoreño se comprometió a ampliar la base tributaria para sostener parte del ajuste fiscal por el lado de ingresos.
Este compromiso se encuentra en el Plan Fiscal 2025-2027, publicado en Transparencia Fiscal en marzo de 2025, en el cual también se propuso el uso eficiente de herramientas de fiscalización, reducción de la evasión fiscal y la incorporación de la economía digital al régimen tributario.
Recaudación por sectores
Hacienda registra que el 64.2 % de los ingresos tributarios proceden de contribuyentes registrados en los sectores de comercio al por mayor y al por menor, así como industria manufacturera y las actividades financieras y de seguros.
El rubro de comercio aportó $2,865.5 millones, un 38.9 % del total recaudado y con un crecimiento de $161.8 millones (6 %) frente a 2023.
La industria manufacturera -considerado motor de la economía y las exportaciones- generó ingresos al fisco por $1,137.8 millones, con un 15.4 % de participación y un crecimiento de un 6.3 %. Entretanto, las actividades financieras y de seguros aportaron $727.7 millones, un 9.9 % de cuota y un 12.8 % más que en el año previo.
San Salvador es el departamento con mayor contribución, de un 58.5 %, seguido de La Libertad con un 30.8 %.
Centroamérica alcanzó los 42,441 vehículos eléctricos al término de 2024, de los cuales un 3.7 % se encuentra en circulación en las calles salvadoreñas, según la Organización Latinoamericana de Energía (Olade).
En una nota sobre el monitoreo de la movilidad eléctrica en América Latina y el Caribe, la Olade destacó el fuerte crecimiento en la circulación de unidades livianas eléctricas al cierre del año pasado, las cuales alcanzaron 237,200 automotores. De esos, un 17.8 % se encuentra en Centroamérica.
Por las calles salvadoreñas circulaban 1,590 unidades en 2024, un 3.7 % del total centroamericano y un 0.67 % de la cifra global de América Latina.
De Centroamérica, el mayor mercado de vehículos eléctricos es Costa Rica, con 22,732 unidades, un 53.5 % del total, seguido de Guatemala con 14,061, equivalente a un 33.1 %.
Después se encuentra Nicaragua con 1,950 unidades, Panamá con 1,851 y Honduras con apenas 256.
Según la Olade, Brasil es el mayor mercado para la electromovilidad con 237,200 vehículos livianos eléctricos, junto con México que registra 95,437, un resultado que coincide con ser las dos economías más grandes de América Latina. Costa Rica es el tercer país con mayores unidades.
La Olade elaboró también un ranking de los países con mayor número de estaciones de carga a diciembre de 2024, en el cual El Salvador apareció entre los últimos lugares con 56 infraestructuras.
En declaraciones de los empresarios automovilistas, la construcción de una red de estaciones de carga debe priorizar lugares estratégicos y unidades de rápido funcionamiento, ya que la tecnología de las nuevas baterías incorpora más autonomía y la mayoría de usuarios de vehículos eléctricos carga en sus hogares.
De acuerdo con el Observatorio Nacional de Seguridad Vial, a julio de 2025 se tenían registrados 602 vehículos eléctricos, entre carros y motocicletas. Este segmento representó un 0.03 % de los más de 1.95 millones de unidades en circulación por las calles salvadoreñas.
Los vehículos híbridos han atraído más a los compradores, con 1,751 vehículos a julio pasado, un 0.09 % del total.
Mientras que un vehículo eléctrico depende de una batería, un híbrido tiene dos motores, uno de combustión que entra en operación cuando se agota la carga del motor eléctrico.
El Salvador acumula cuatro meses en deflación, una situación que si se profundiza y toca otros renglones de la economía podría generar serios problemas.
De acuerdo con el Banco Central de Reserva (BCR), el Índice de Precios al Consumidor (IPC) cayó en deflación en abril con una tasa de -0.11 %, siguió mayo con -0.21 %, junio con -0.17 % y julio con -0.14 %. El último dato de agosto se publicará el viernes 5 de septiembre.
A diferencia de la inflación, cuando los precios suben, la deflación es lo contrario, hay una caída generalizada de los precios. La economía salvadoreña sufrió este fenómeno en algunos meses en 2019 y se mantuvo así durante todo 2020, el año de la gran crisis debido a la pandemia de covid-19.
Primeras consideraciones
Rommel Rodríguez, coordinador del Área de Macroeconomía y Desarrollo de la Fundación Nacional para el Desarrollo (Funde), sugiere revisar otras aristas de la economía para preocuparse o no si la deflación es dañina en las condiciones actuales de El Salvador.
El IPC en negativo ocurre al mismo tiempo que el Índice de Precios al Productor (IPP) acumula tres meses con una variación mensual negativa, mientras que el Índice de Volumen de la Actividad Económica (IVAE) no despega, con tasas de 0.60 % y 2.3 % entre enero y mayo.
En la camándula de aristas se encuentra el fuerte crecimiento de las remesas familiares de un 18.6 % tras superar los $5,700 millones en los primeros siete meses de 2025, un dinamismo que es atribuido al temor de los salvadoreños en Estados Unidos a la deportación y, por consiguiente, envían más dinero para tener un colchón de ahorro.
El ingreso masivo de remesas se refleja, en parte, en un fuerte crecimiento de un 15.9 % en la cartera de depósitos, que alcanzó los $18,193.8 millones a junio, según la Asociación Bancaria Salvadoreña (Abansa).
Por otro lado, el BCR reporta que seis de las 12 divisiones del IPC se encuentran en negativo, sobre todo en transporte (-2.12 %) y alimentos y bebidas no alcohólicas (-1.85 %).
En julio, la canasta alimentaria subió por un mayor costo en las raciones de frijoles y tortillas. /DEM
“Los precios, en términos generales, deberían estar cayendo y eso se debería estar traduciendo en una mayor capacidad adquisitiva de las personas para comprar, pero eso no necesariamente se está traduciendo en mayores compras y eso me hace pensar en el comportamiento de los depósitos, porque han tenido un comportamiento al alza bastante fuerte desde los últimos meses del año pasado”, añadió el economista.
Aunque en los números hay una caída generalizada, los salvadoreños pagan más por la canasta básica alimentaria (CBA), la cual subió $6.2 y se colocó en $190.79 en la zona rural en julio, el precio más alto desde octubre de 2023. Entretanto, la CBA urbana se encareció $2, hasta colocarse en $255.06.
Efecto FMI
Y si las remesas y los depósitos crecen a doble dígito, ¿por qué la demanda está decaída?
“Uno de los factores explicativos que yo encuentro es que el ajuste que se está implementando por parte del gobierno, a partir del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), está siendo bastante fuerte, eso podría haber afectado de alguna manera la demanda”, explicó Rodríguez.
La Administración de Nayib Bukele se comprometió a realizar un ajuste fiscal de 3.5 puntos porcentuales del PIB entre 2025 y 2027, priorizando recortes al gasto público. Esto se traduce en una menor demanda de bienes y servicios por parte del gobierno, además de aplicar despidos de personal en varias carteras.
El economista alertó que la economía salvadoreña podría entrar en terreno peligroso si la deflación se profundiza, mientras que la actividad económica no “levanta cabeza” que resienta la economía de los agentes privados.
“Ciertamente hay una caída en el nivel general de precios, pero muchos agentes económicos están encontrando dificultades para encontrar ingresos, entonces no han podido capitalizar esa caída de precios porque no tienen ingresos”, sostuvo.
La demanda, sin embargo, es clave para las empresas, sobre todo para los micro negocios y los productores. El problema se origina cuando cae y no hay gente consumiendo, porque usualmente las personas retrasan la compra de algún producto a la espera que los precios continúen cayendo.
Si el episodio de deflación se prolonga y con tasas más pronunciadas, la economía salvadoreña se podría enfriar, las empresas aplicar recortes de personal y comprar menos, generando un círculo dañino para la actividad y la atracción de inversiones.
Vistazo en la región
El Salvador no está solo en la región. Costa Rica acumula tres meses en deflación, hasta cerrar en -0.61 % en julio, y Panamá arrastra desde septiembre de 2024 y fue de -0.36 % en julio.
Laura Clavijo Muñoz, directora de investigaciones económicas, sectores y de mercado de Grupo Cibest, agregó un nuevo elemento al caldo de situaciones que han llevado a tres economías centroamericanas a deflación: China.
El gigante asiático vive desde inicios de 2025 un proceso de deflación que en alguna manera llega hasta los mercados centroamericanos.
“Eso es algo que podría pasar en algunos de nuestros países, que ahora esos productos chinos de plástico, juguetes, que ya tiene un arancel muy grande en Estados Unidos, empiecen a inundar mercados como el de Brasil y como los nuestros”, explicó la economista durante un foro con periodistas el pasado 19 de agosto.
La investigadora de Grupo Cibest, casa matriz de Bancoagrícola, aseguró que por el momento no considera que sea “algo muy grave” para la región, pero que se debe mantener bajo monitoreo.
Los gobiernos de El Salvador y Argentina firmaron un acuerdo de cielos abiertos que pretende el establecimiento de conexiones aéreas directas.
El acuerdo fue firmado por Adriana Mira, viceministra de Relaciones Exteriores de El Salvador, mientras que del lado argentino lleva la rúbrica de Fernando Brun, secretario de Relaciones Económicas Internacionales; Luis Octavio Pierrini, secretario de Transporte; y Daniel Scioli, secretario de Turismo, Ambiente y Deportes.
El gobierno argentino sostuvo que el memorándum representa el primer acuerdo marco bilateral entre ambos países relativo a servicios aéreos. El Salvador se convierte en el firmante número 27 de la política de Cielos Abiertos del gobierno de Javier Milei, la cual pretende la “eliminación de normativas obsoletas”, sostuvo el ministro Pierrini.
Por su parte, el secretario Scioli destacó que el fuerte crecimiento del turismo internacional de El Salvador, con más de 3.9 millones de visitantes en 2024, además de pasar de representar un 5 % del producto interno bruto (PIB) de 2019 a un 11 % en el último año.
“Mayor conectividad aérea da más oportunidades y el sector turístico se encamina a ser el mayor empleador mundial”, cita a Scioli un comunicado publicado por el gobierno argentino.
Adriana Mira, viceministra de Relaciones Exteriores, junto con Fernando Brun, secretario de Relaciones Económicas Internacionales; Luis Octavio Pierrini, secretario de Transporte; y Daniel Scioli, secretario de Turismo, Ambiente y Deportes. /Gobierno de Argentina
“Este acuerdo nos acerca. Hoy nos proponemos hacer crecer el turismo en ambas vías, y si queremos hacer negocios es importantísimo tener este acuerdo en materia de aviación”, agregó la viceministra salvadoreña.
El Salvador suscribió un acuerdo de cielos abiertos con Guatemala en 2020, y buscó un memorándum similar con Ecuador y Costa Rica.
Estos acuerdos buscan una disminución en el precio de las tarifas en los vuelos entre los países firmantes, pero un estudio del Banco Mundial de 2022 encontró que los boletos aéreos en Centroamérica son mucho más caros que en otras regiones por las altas tasas aeroportuarias y la limitada competencia.
En el Aeropuerto Internacional de El Salvador operan 14 aerolíneas, que llegan a 33 destinos directos en América Latina, Norteamérica y Europa.
Los ingresos tributarios crecieron un 8.1 % en los primeros siete meses del año tras superar los $4,947.1 millones, según el Ministerio de Hacienda.
Esta cifra representó un crecimiento de $371.6 millones frente a los resultados de igual período de 2024, además de ser $179.2 millones (3.8 %) superior en relación con la proyección contemplada en el presupuesto general de la nación.
Los ingresos tributarios son la principal fuente de financiamiento de la gestión pública, por eso, cada año, el Ministerio de Hacienda presenta el anteproyecto del presupuesto acompañado de una estimación de carga tributaria, la cual depende mayoritariamente de la actividad económica. Al cierre de 2024, representaron un 21.2 % del producto interno bruto (PIB).
Según Hacienda, un 90.3 % de la recaudación a julio correspondió al Impuesto al Valor Agregado (IVA), que se carga al consumo, y al Impuesto sobre la Renta (ISR), que se cobra a los asalariados y las ganancias de los agentes económicos.
El IVA mostró el mayor crecimiento porcentual, un indicador de cómo evoluciona la demanda de la economía y en el que influye la llegada masiva de remesas, que ayudan a que los hogares compren más productos o servicios. Este impuesto dejó un poco más de $2,215.6 millones al 31 de julio, un ingreso superior en $184.8 millones (9.1 %) frente a 2024, o $73.5 millones (3.4 %) en relación a las proyecciones presupuestarias. Representó un 44.7 % del total.
El ISR, tanto, aportó al fisco $2,255.2 millones, un 45.5 % del total. Esto representó un crecimiento de $145.5 millones (6.9 %) en comparación con igual período del año pasado y aumentó en $77.5 millones (3.6 %) en relación con el presupuesto.
Principales generadores de ingresos al fisco:
IVA: $2,215.6 millones (9.1 % de crecimiento)
Renta: $2,255.2 millones (6.9 %)
Derechos arancelarios a la importación: $213.6 millones (13.8 %)
Impuestos selectivos al consumo: $140.1 millones (2 %)
¿De dónde más recibe ingresos el fisco?
El régimen tributario también contempla los derechos arancelarios a la importación, que sumaron $213.6 millones a julio, $26 millones más que hace un año (13.8 %).
El tercer grupo de mayor aporte al Tesoro salvadoreño corresponde a los impuestos selectivos al consumo, que representaron $140.1 millones. Este renglón mostró un crecimiento de $2.7 millones (2 %) frente a 2024, pero quedó por debajo de las proyecciones presupuestarias en $2.4 millones menos (-1.7 %).
De acuerdo con Hacienda, en este grupo se registró menor recaudación de productos alcohólicos (-4.1 %), cervezas (-2.4 %) y ad-valorem al combustible (-27.3 %). Los aportes por las ventas de cigarrillos crecieron 6.8 % en relación con 2024, pero fueron -0.9 % inferior en relación al presupuesto.
Hacienda registra que otros impuestos -transferencias de bienes raíces o primer matrícula- crecieron en $10.3 millones (16.1 %) luego de sumar $73.9 millones a julio.
Las contribuciones especiales sumaron $48.6 millones, $2.3 millones (5 %) más que en 2024. Este grupo incluye la promoción al turismo, Fovial, transporte público y azúcar extraída.
El informe de Hacienda detalla también que los ingresos corrientes y contribuciones totalizaron $5,131.4 millones, $384.2 millones (8.1 %) más que en igual período de 2024. El desempeño es más tenue en relación con el presupuesto, de $24.5 millones (0.5 %).
Esta cifra abarca tanto los ingresos tributarios, que representan un 96.3 %, como los aportes de no tributarios, que sumaron $185.3 millones. Este renglón abarca tasas y derechos, contribuciones a la seguridad social, venta de bienes y servicios (DUI) y transferencias corrientes.
El gigante estadounidense de supermercados Walmart anunció este jueves un paquete de inversión de $264 millones en El Salvador, que incluye la construcción de un nuevo supercenter en Santa Tecla, seis años después de la inauguración de su última gran inversión y de intentar vender las operaciones.
El anuncio se realizó durante la colocación de la primera piedra del proyecto, ubicado en la intersección del bulevar Monseñor Romero y la calle Real, en Santa Tecla, un evento al que asistieron altos ejecutivos del grupo en compañía de funcionarios del gobierno salvadoreño, y de la Embajada de México y de Estados Unidos en El Salvador.
Walmart, que cumple 20 años de operación en El Salvador, detalló que el paquete de inversión se destinará principalmente a la apertura de tiendas de las cuales tres están en marcha: Walmart Santa Tecla, una Maxi Despensa en San Miguel y una Maxi Despensa en Chalchuapa.
La inversión incluye la remodelación de los actuales almacenes. Además, ejecutará proyectos de sostenibilidad, mejoras en plantas y centros de distribución para fortalecer su red logística y mayor tecnología para consolidar su estrategia omnicanal.
Walmart Santa Tecla será la tienda 103 de la red del gigante estadounidense y el séptimo supercenter en El Salvador, el cual generará 100 empleos directos. La construcción incluye cerca de 200 espacios de estacionamiento, una zona pickup para compras en línea y estaciones de pago.
«Con esta inversión vamos a dinamizar la economía, generar empleos y ampliar nuestras redes, relaciones comerciales», dijo Cristina Ronski, vicepresidenta senior y directora general de Walmart Centroamérica, quien calificó la construcción como una «nueva etapa».
Empresa regenerativa
Walmart Santa Tecla se diseñó con un sistema de sostenibilidad, ya que se incorporó una granja de paneles solares y estaciones de recarga para vehículos eléctricos.
De igual manera, se instalarán sistemas de refrigeración con tecnología CO2, que genera cero emisiones de gases de efecto invernadero.
El sistema de iluminación contará con luminarias LED, sin presencia de mercurio, y accesorios sanitarios eficientes en el consumo de agua.
La nueva tienda es la «expresión concreta de nuestra visión de largo plazo, queremos convertirnos en una compañía regenerativa, en una empresa que no solo busca crecer, sino hacerlo de manera responsable, inclusiva, sostenible», sostuvo Javier Treviño, vicepresidente senior de Asuntos Corporativos de Walmart México y Centroamérica.
Con esta inversión da un revés a su intento de vender las operaciones de El Salvador, según una aprobación del Consejo de Administración de enero de 2022. Dicho movimiento también contemplaba su músculo en Honduras y Nicaragua, para reforzar su operación en Costa Rica, Guatemala y México. Después de este anuncio, no hubo públicamente ninguna información.
La última gran inversión de la cadena fue en 2018 de $20 millones en la construcción de Walmart Santa Elena. En este formato también tiene un supercenter en La Escalón, la Constitución, Santa Ana, San Miguel y Soyapango.
La operación de Walmart abarca los formatos Walmart, La Despensa de Don Juan, Maxi Despensa y Despensa Familiar, las cuales generan 4,700 empleos. También tiene tres centros de distribución y una planta de manufactura de carne.
Ronski indicó que alrededor del 90 % de los productos que ofrecen en las tiendas procede de proveedores salvadoreños.
Su cadena de suministro se ha fortalecido con 135 pequeñas y medianas empresas (pymes) y productores agrícolas, a quienes realiza compras por más de $1,300 millones.