Las autoridades salvadoreñas aseguraron que los recientes casos de estafas y extorsiones telefónicas efectuadas desde números telefónicos con códigos de áreas internacionales no representan un riesgo físico para la población salvadoreña.
El presidente salvadoreño, Nayib Bukele, lo reiteró el sábado luego de una conferencia de prensa de los ministros de Seguridad y Defensa, junto al fiscal general. «En El Salvador NO HAY SECUESTROS, y tampoco hay carteles de la droga. Lo que ha habido son ESTAFAS TELEFÓNICAS realizadas desde una cárcel en Colombia. No hay ningún riesgo real. La solución es sencilla: NO PAGAR», escribió Bukele en X.
El ministro de Justicia y Seguridad Pública, Gustavo Villatoro, informó que se han identificado más de 375 números telefónicos con códigos de área internacionales y que con ayuda estadounidense detectaron que todas las llamadas provinieron de una cárcel de Colombia para contactar a posibles víctimas en el territorio salvadoreño.
Según explicó el funcionario, se trata de una modalidad de estafa telefónica en donde citan a las personas a un lugar lejano, les hacen creer que están secuestradas y luego las amenazan con llamar a sus familias para que se les depositen dinero a cambio de su supuesta liberación.
En redes sociales, una pareja denunció que recibieron una llamada de un cliente potencial de su emprendimiento, les pidió el un número de referencia personal y al familiar le llamaron pidiéndole dinero.
Villatoro afirmó que esas llamadas, aunque tienen números con códigos +57 +52, de Colombia y +502, de Guatemala, todos provienen específicamente de la cárcel de Cómbita, ubicada en el país colombiano, por lo que recomendó que, en caso de recibir una llamada con dichos códigos, lo mejor que se puede hacer es bloquear el número telefónico y no enviar dinero a ninguna cuenta, sin ningún riesgo.
Pese a los casos denunciados, el Gabinete de Seguridad enfatizó que no se ha confirmado «ningún riesgo físico» y que se trata de prácticas delictivas conocidas que buscan generar miedo y obtener dinero por medio del engaño. Lo calificó de algo psicológico.
«Ante estas estafas telefónicas no existe ningún riesgo físico, todo es psicológico, aquí no hay ninguna evidencia de alguien que haya salido lastimado, lesionado o alguien que haya visto físicamente quién era el que lo estaba cuidando en ese supuesto secuestro”. Gustavo Villatoro, ministro de Seguridad Pública y Justicia.
De acuerdo con el ministro, «un pequeño número de salvadoreños han caído en esas estafas telefónicas», por lo que enfatizó que es importante difundir las denuncia de las personas que hayan sido víctimas de la organización criminal.
«Lo que hay que hacer ante esta llamada es no pagar, simplemente retornarnos a nuestra empresa, nuestra casita, a seguir con nuestras actividades», dijo el ministro.
Ante ello, las autoridades recordaron a la población que ante llamadas sospechosas se recomienda bloquear los números que inicien con los códigos antes mencionados, así como no proporcionar información personal y reportar cualquier intento de fraude a las instancias correspondientes.
«Lo que tenemos que hacer ante esta llamada es no pagar, bloquear esas llamadas de códigos +57, +52 y +502; la prueba más sencilla porque ellos no tienen llamada normal de teléfono, es decirles que les hagan una llamada telefónica no por WhatsApp, eso pueden aplicar también para verificar que lo que les están haciendo es una estafa telefónica”, indicó.
Como parte de las investigaciones con apoyo de Estados Unidos las autoridades salvadoreñas lograron identificar más 101 teléfonos encendidos al interior del centro penitenciario colombiano.
Las autoridades salvadoreñas hicieron el llamado a las autoridades de Colombia a que se hagan requisas en el centro penitenciario con el fin de localizar los aparatos telefónicos con los que cometen dichos delitos, y no solo en El Salvador sino también en otros países de América Latina como Guatemala, Honduras, Argentina y Perú.
«Las autoridades colombianas tienen que poner orden en esta cárcel, porque somos los salvadoreños, hondureños, dominicanos, panameños, costarricenses, peruanos, bolivianos, chilenos, argentinos, los que estamos pagando las consecuencia de la flojera en el tratamiento penitenciario de estos criminales», exigió Villatoro.

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