La mitad de la energía que consumieron los hogares salvadoreños en septiembre se generó en las centrales hidroeléctricas, beneficiadas con el aumento de lluvias en los últimos meses, de acuerdo con la Unidad de Transacciones (UT).
El último informe de mercado de la UT, administradora del mercado mayorista, señala que la demanda mensual fue de 589.68 gigavatios hora (GWh), de los cuales la generación hidroeléctrica cubrió 326.29 GWh, equivalente al 49.8 %.
Según la entidad, se trata de la mayor generación hidroeléctrica del año, aunque aún no supera el récord registrado en septiembre de 2024, cuando las centrales aportaron 358.57 GWh.
La generación hidroeléctrica depende del invierno, por lo que suele aumentar su participación durante la temporada de lluvias. Esta tecnología es exclusiva de la Comisión Ejecutiva Hidroeléctrica del Río Lempa (CEL), que administra las cinco plantas: Guajoyo, Cerrón Grande, 15 de Septiembre, 5 de Noviembre y 3 de Febrero.
De acuerdo con el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), hasta el 30 de septiembre el país había recibido el 92 % de la lluvia que se tenía previsto para el invierno de 2025.
El gas natural licuado (GNL) aportó un 21.51 % de la demanda de septiembre, con 140.9 GWh, mientras que la generación geotérmica cubrió un 18.3 %, al inyectar 120.26 GWh al mercado.
La UT señala que la generación solar, pese a tener la mayor capacidad instalada entre las renovables, aportó 48.50 GWh, equivalente al 7.40 % de la demanda mensual.
Por su parte, la energía térmica, dependiente del petróleo, cubrió un 2.05 %, con 13.40 GWh. Las importaciones aportaron 2.75 GWh (0.42 %), y el único parque eólico del país, ubicado en Metapán, contribuyó con 1.94 GWh (0.30 %).
El precio de generación promedio fue de $88.43 por megavatio hora, el valor más bajo desde octubre de 2022. Este costo se calcula con base en los precios de generación de las centrales, y suele disminuir durante el invierno debido a la mayor participación hidroeléctrica, una tecnología menos costosa que otras como el búnker.
Por otro lado, la UT confirma que la demanda de energía eléctrica en septiembre disminuyó un 1.6 % respecto a agosto y 0.6 % en comparación con el mismo mes de 2024.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) anunció este lunes la firma de un «acuerdo de estabilización cambiaria» por $20,000 millones con Estados Unidos, que había sido prometido en las últimas semanas por el Gobierno de Donald Trump al de Javier Milei y que tiene por objetivo «contribuir a la estabilidad macroeconómica» del país suramericano.
«El Banco Central de la República Argentina (BCRA) anuncia la suscripción de un acuerdo de estabilización cambiaria con el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, por un monto de hasta USD 20.000 millones», informó el organismo en un comunicado, que precisó que el objetivo del acuerdo es «contribuir a la estabilidad macroeconómica de la Argentina, con especial énfasis en preservar la estabilidad de precios y promover un crecimiento económico sostenible».
Según el comunicado, el acuerdo «establece los términos y condiciones para la realización de operaciones bilaterales de swap de monedas entre ambas partes» que permitirán al BCRA «ampliar el conjunto de instrumentos de política monetaria y cambiaria disponible, incluyendo el fortalecimiento de la liquidez de sus reservas internacionales».
«Este acuerdo forma parte de una estrategia integral que refuerza la política monetaria de la Argentina y fortalece la capacidad del Banco Central para responder ante condiciones que puedan derivar en episodios de volatilidad en los mercados cambiario y de capitales», añadió el texto.
El anuncio de la línea de ‘swap’ de intercambio de divisas por $20,000 millones llega tras semanas de negociaciones después de que el Gobierno estadounidense prometiera un importante auxilio económico para Argentina y a menos de una semana de unos comicios legislativos clave para el Gobierno de Javier Milei.
Debido a las inconsistencias del esquema cambiario y las dificultades para acumular reservas monetarias, Argentina enfrenta crecientes presiones cambiarias desde mediados de este año, mientras aumentan las dudas de los inversores sobre cómo hará el país suramericano para afrontar los abultados vencimientos de deuda del próximo año.
Como parte de su estrategia para desacelerar la elevada inflación, Milei ha apuntalado el valor del peso argentino, a costa de perder en los últimos meses miles de millones de dólares del Tesoro y del Banco Central, cuyas reservas son exiguas.
En este contexto fue que obtuvo el mes pasado el respaldo explícito de Trump y la promesa del Tesoro de Estados Unidos de un crédito a través de su Fondo de Estabilización Cambiaria (ESF, en inglés) y de un ‘swap’ de divisas por $20,000 millones.
La semana pasada, sin embargo, Trump había condicionado su «generosidad» a un triunfo del partido de Milei, La Libertad Avanza, en los comicios del 26 de octubre, cuyo resultado será clave para saber si el oficialismo contará o no con mayores escaños en el Parlamento para sacar adelante reformas estructurales.
En paralelo, el Tesoro de Estados Unidos ya había comenzado a actuar para evitar un ‘shock’ cambiario antes de los comicios: en una inédita intervención en el mercado cambiario argentino, compró pesos -por un monto que se desconoce- e inyectó dólares. Hasta el momento ha intervenido en tres jornadas, la última el pasado jueves.
La población salvadoreña alcanzará su máximo en 14 años, en 2039, y después comenzará a descender, según las estimaciones y proyecciones de población publicadas por el Banco Central de Reserva (BCR).
La institución aclaró en una nota técnica que para las proyecciones 1950-2050 se utilizaron los resultados de población a mayo 2024, cuando se realizaba el VII Censo de Población y VI Censo de Vivienda, por lo cual los resultados de 2024 se robustecieron. Además, la actualización incorpora “estadísticas vitales” recopiladas por el BCR, así como indicadores de salud y educación.
De acuerdo con el informe, en 2024 la población salvadoreña era 6,147,648, una cifra que difiere de los 6,029,976 habitantes identificados en el Censo 2024.
Para 2025, el Banco Central estima que la población es de 6,146,970, un número que seguiría subiendo hasta 2039, cuando alcance su máximo en 6,200,135 habitantes, al menos 53,165 personas más (0.86 %).
Sin embargo, en 2040 comenzará un descenso de la población y el BCR estima que será de 6,198,997, hasta que en 2050 se disminuirá a 6,100,035 habitantes.
Bajo estos escenarios, la población salvadoreña será 46,935 menos (0.76 %) en comparación con 2025.
De la población estimada en 2025, al menos 3,232,407 son mujeres y 2,914,563 son hombres.
Para 2050, las mujeres serán 3,180,465, al menos 51,942 menos que la estimación de 2025, mientras que los hombres aumentarán en 5,007 y se calcula que representarán 2,919,570.
Es un hecho: El Salvador envejece
De acuerdo con el BCR, en 2050 la población mayor de 60 años aumentará un 75 % en relación con 2025, mientras que los menores de 35 años se reducirán un 31.1 %.
El Banco Central estima que la población mayor de 60 años suma 919,771 en 2025, pero en 2050 esa cifra se disparará a 1,609,495 habitantes, equivalente a un crecimiento de 689,724.
Por su parte, la población de cero a 35 años se reducirá en más de 1.17 millones. Según el BCR, en 2025 este grupo suma 3,342,829 habitantes, pero en 2035 serán 2,166,200.
Los salvadoreños entre 36 y 59 años aumentarán un 23.3 %, una edad clave para aportar a la economía y formar capital. El BCR estima que en el país hay 1,884,370 personas en este grupo etario y dentro de 25 años llegarán a 2,324,340, equivalente a un aumento de 439,970.
La población mayor de 85 años será 2.5 veces más alta dentro de 25 años, pues se estima que pasarán de 72,805 en 2025 a 183,841 en 2050.
Los menores de cuatro años serán una tercera parte menos que actualmente. En 2025, la población de niños de cero a cuatro años es de 367,063 y en 2050 será de 234,548.
El 20.9 % de los dueños de micro y pequeñas empresas (mypes) paga menos de $300 mensuales a las personas que les apoyan con tareas domésticas, según un estudio del Observatorio Mype de la Escuela LID de la Fundación de Apoyo Integral (Fusai).
El documento, elaborado junto con el programa de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) de El Salvador, refleja que los empresarios de las mypes se auxilian de otros familiares, su pareja o personas contratadas para realizar las tareas domésticas de su hogar.
Según el informe, un 5.2 % tiene un contrato pactado con una persona, de los cuales un 20.6 % corresponde a dueños de pequeñas empresas.
Del total de personas que se auxilia de otros para las tareas del hogar, un 7.5 % dijo que paga menos de $50, mientras que un 5.6 % otorga una remuneración mensual de $51 a $100, y un 4 % paga de $101 a $200.
Fusai señala que solo un 3.8 % paga de $200 a $300 mensuales, mientras que un 2.6 % destaca por pagar más de $300 mensuales.
“Este dato es importante pues el salario mínimo vigente en El Salvador para el sector servicios al momento de realizar el estudio era de $408.80 mensuales”, indica el documento.
Dentro de los que remuneran con más de $300 mensuales, un 21.7 % corresponde a pequeños empresarios, el grupo con mayor poder adquisitivo frente al resto de sectores que conforman las mypes.
Pago por cuidado
Los datos apuntan a que un 74.8 % de las mypes no paga por las tareas domésticas, una situación que se replica para el cuidado de personas en el hogar.
Las mypes dedican varias horas productivas a las tareas del hogar y cuidado, por lo que auxiliarse de otras personas resulta una de las soluciones más viables, aunque implique un costo.
Para realizar tareas del cuido (como atender adultos mayores o niños), un 9.9 % paga menos de $50, un 6.4 % otorga entre $51 y $100, mientras que un 3.9 % de las mypes paga de $101 a $200 mensuales.
En la lista también está un 3.1 % de los empresarios que pagan de $200 a $300, mientras que un 1.9 % cancela más de $300.
Las tareas del hogar y de cuidado implican no solo una reducción de ganancias para las mypes, también deben modificar algunas actividades empresariales para atender dichas responsabilidades.
Para enfrentar dicha situación, buena parte de las mypes tuvo que reducir sus horarios de trabajo, no asistir a ferias de negocios, o rechazar pedidos.
En su análisis, Fusai y Flacso ven como necesaria una política de apoyo económico y reconocimiento a servicios confiables de cuidado, así como un programa nacional de vales o subsidios que cobra parte del costo de guarderías y servicios de apoyo domiciliario para las mypes de subsistencia y acumulación simple.
El ministro de Trabajo, Rolando Castro, pidió este domingo a las empresas e instituciones del área de la construcción que tomen «todas las medidas necesarias» para resguardar a sus trabajadores por las lluvias que azotan al país.
Castro retomó un informe del Ministerio de Medio y Recursos Naturales (Marn) que advierte sobre el cielo nublado en la franja costera, cadena volcánica, en el Área Metropolitana de San Salvador (AMSS), Lourdes y cercanías de Santa Ana.
En otros informes, Medio Ambiente prevé que a partir del mediodía haya tormentas en algunas zonas y que para la tarde, las precipitaciones se extiendan a todo el país debido a la influencia de la Zona de Convergencia Intertropical y la cercanía de una vaguada.
En ese sentido, el funcionario exhortó a las empresas a garantizar «la seguridad y la vida de los trabajadores» y advirtió que los inspectores de Trabajo «harán su labor preventiva en estos lugares».
Aunque reconoció que el trabajo en El Salvador debe continuar, recordó que se debe asegurar «la salud, protección y la vida» de los empleados de este rubro.
Para los próximos siete días, el Observatorio de Amenazas advirtió que una onda tropical ubicada en las cercanías de las Antillas Menores podría formar una baja presión con «potencial de desarrollo».
El NHC indicó que la onda se ubica en las Islas de Barlovento y que estas condiciones podrían favorecer a la formación de una depresión tropical durante mediados o finales de la próxima semana en aguas del Caribe central.
Uno de cada 10 hogares salvadoreños aún utiliza leña o carbón para preparar sus alimentos, según el VII Censo de Población y VI Censo de Vivienda.
Como era de esperarse, el principal método para preparar alimentos en los hogares salvadoreños es el gas licuado de petróleo (GLP), utilizado por más de 1.56 millones de familias. Estos representan un 86.7 % del total nacional y dejan un 13.2 % de hogares que emplean otros métodos, como leña, carbón, compostaje o energía eléctrica.
La compra de GLP es más asequible para los hogares salvadoreños, considerando que su venta se encuentra subvencionada para un millón de familias, además de una estabilización de precios que mantiene fijados los valores hasta mayo de 2026.
Leña y otros métodos para cocinar
El Censo 2024 encontró 180,375 familias que usan leña (9.9 %), mientras 227 hogares (0.01 %) aún utilizan carbón, haciendo un total de 180,602 familias.
El uso de leña es común en las comunidades rurales, donde es más fácil y más económico conseguir madera para preparar los alimentos, aunque dañe la salud respiratoria de las personas.
A pesar de que se consideran caras y de alto consumo, las cocinas eléctricas se encuentran en 18,812 hogares, apenas el 1 % del total nacional.
También se identificaron 59 hogares salvadoreños que utilizan compostaje.
El informe final detalla que 717 hogares respondieron tener “otro” método para preparar alimentos, así como 23,062 indicaron que no cocinan y 16,547 no respondieron.
De acuerdo con el Censo, el departamento de Ahuachapán tiene la mayor cantidad de hogares que cocinan con leña, un 12 % del total nacional. Le siguen Sonsonate, con 19,241 hogares, y San Miguel, con 17,838.
¿Cuántos hogares por departamentos aún cocinan con leña?
Las remesas son una de las divisas más importantes de la economía salvadoreña porque mueven el consumo y el ahorro; sin embargo, el Banco Central de Reserva (BCR) confirma que desde El Salvador también se envía dinero hacia diferentes partes del mundo.
Según el BCR, durante el primer trimestre de 2025, los salvadoreños enviaron $48.7 millones en concepto de remesas, de los cuales $29.5 millones tuvieron como destino Estados Unidos, un 60.5 % del total.
Por su parte, Nicaragua se constituyó como el segundo principal receptor de remesas salvadoreñas, al recibir un 7.5 % del total, tras recibir $3.7 millones.
México ocupa el tercer lugar como receptor de remesas, luego de agenciarse $3.2 millones del total.
En la lista también está Colombia, con $2 millones, Guatemala con $1.7 millones, y Honduras con $1.4 millones.
Los salvadoreños también enviaron dinero a España, más de $1.1 millones según el BCR.
Estos siete países constituyen un 87.69 % de las remesas que salieron desde El Salvador, tras acumular $42.7 millones en el primer trimestre.
Lista de 10 países a los que más se enviaron remesas desde El Salvador. /DEM
Menos de $1 millón
El Banco Central plantea que El Salvador también envió dinero a 117 países más, pero solo 22 recibieron entre $600,000 y $100,000.
Ecuador, por ejemplo, recibió $615,897 durante el primer trimestre, mientras que hacia Panamá los salvadoreños enviaron $599,690 y en Argentina las remesas fueron de $550,125.
En el caso de Canadá, El Salvador envió $507,037 en remesas, a Costa Rica fueron $448,653 y a Italia $422,061.
El país también envió dinero a República Dominicana, Perú, China, Taiwán, Paraguay, Chile, Venezuela, Francia, Alemania, República de Corea, Brasil, Australia, Belice, Reino Unido, Bolivia, Turquía y Uruguay.
En la lista también están la India, Bélgica, Suecia, Filipinas, Portugal, Líbano, Suiza, Indonesia y Emiratos Árabes Unidos.
Las remesas familiares enviadas a los países del Triángulo Norte de Centroamérica —El Salvador, Guatemala y Honduras— alcanzaron los $31,337.4 millones entre enero y agosto de 2025, según datos obtenidos por EFE con base en estadísticas de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
La cifra representa un incremento de $5,346 millones respecto al mismo período del año anterior, cuando los tres países registraron ingresos por $25,991 millones, lo que equivale a un crecimiento del 20.56 %.
Mes a mes, los flujos de remesas mantuvieron una tendencia al alza: en enero ingresaron $3,270 millones, en febrero $3,404 millones, en marzo $3,873 millones y en abril $3,774 millones. Posteriormente, se superaron estas cifras con $4,235 millones en mayo, $4,209 millones en junio, $4,306 millones en julio y $4,266 millones en agosto.
Guatemala lidera en recepción de remesas
Del total acumulado en los primeros ocho meses del año, Guatemala fue el país que más dinero recibió con $16,861.6 millones, equivalente al 53.8 % del total. Le sigue Honduras con $7,940.6 millones (25.3 %) y El Salvador con $6,535.2 millones (20.9 %).
En comparación con el mismo lapso de 2024, El Salvador experimentó un aumento del 18.3 % en el ingreso de remesas, Guatemala un 19.5 % y Honduras lideró el crecimiento con un alza del 25 %.
Estos flujos de dinero, enviados principalmente por migrantes que residen en Estados Unidos, representan una fuente clave de ingresos para las economías del istmo centroamericano. Solo en el caso salvadoreño, más de 2 millones de compatriotas radicados en EE.UU. son los responsables de enviar estos fondos, que en su mayoría se destinan al consumo de servicios y productos básicos, según economistas consultados.
Cada año, más de 500,000 personas del Triángulo Norte intentan migrar de forma irregular hacia Estados Unidosen busca de mejores condiciones de vida, una dinámica que explica la magnitud del impacto de las remesas en la región.
Ocho de los más reconocidos economistas independientes de Cuba advirtieron que, aunque las sanciones impuestas por Estados Unidos impactan la economía de la isla, el régimen cubano tiene amplias responsabilidades en la crisis y debe impulsar reformas profundas si pretende revertir el colapso económico actual.
El debate cobra relevancia con el próximo análisis en la Asamblea General de la ONU de la resolución anual que exige el levantamiento del embargo estadounidense. No obstante, los analistas coinciden en que el deterioro económico de Cuba no puede explicarse únicamente por las sanciones externas.
La isla arrastra una crisis que se ha agudizado durante cinco años y que afecta todos los niveles de la vida nacional: economía, salud, energía, finanzas, agricultura, producción, sistema bancario y moneda.
Cuba, con uno de los peores ingresos per cápita de América Latina, enfrenta además un sistema empresarial paralizado y necesidades de inversión en infraestructura estimadas en $60,000 millones.
“El bloqueo nos afecta, pero no depende de la voluntad del Gobierno. Sí depende de ellos acabar con la planificación hipercentralizada y darle más autonomía a todas las formas de propiedad existente, reducir la burocracia y, por último, no temerle al mercado”, afirmó Omar Everleny, economista y profesor de la Universidad de La Habana.
Los apagones son una constante en Cuba desde hace años, pero en los últimos meses se han intensificado. EFE
Crisis sistémica y resistencias al cambio
Para Tamarys Bahamonde, académica de la Universidad de la Ciudad de Nueva York, los problemas en Cuba van más allá de lo estructural.
“La crisis es sistémica y todos los problemas están conectados entre sí. Es como una tela de araña, que no se puede afrontar uno sin tocar todos los demás”, sostuvo Bahamonde.
Desde la Universidad Americana en Washington, el investigador Ricardo Torres consideró que La Habana aún puede actuar a pesar del embargo.
“Aún en medio de las sanciones, hay mucho que se puede hacer, como favorecer la inversión, proteger la propiedad privada, construir un marco jurídico estable, promover la competencia y el financiamiento de organismos internacionales”, declaró.
Sin embargo, advirtió: “Hay que desmantelar el modelo actual, pero es lo que no quieren”.
Por su parte, Mauricio de Miranda, profesor en la Pontificia Universidad Javeriana de Cali, planteó que el inicio de las reformas debe ser político. Propone abrir un proceso de democratización e incluir a los cubanos en el exterior, quienes pueden aportar ideas, capital humano y recursos financieros.
En el plano económico, propuso eliminar la centralización estatal, desmontar el conglomerado militar GAESA, y eliminar barreras al sector agropecuario y exterior. También pidió un marco legal igualitario y predecible.
El economista Pedro Monreal coincidió en que el primer paso es político. Sugirió eliminar de la Constitución de 2019 la “dirección planificada de la economía”, una base legal que impide cualquier dinamismo.
En su opinión, Cuba atraviesa un tipo de crisis que no se puede resolver “dentro de los marcos del sistema”, sino que exige transformaciones sustantivas.
“El Gobierno cubano no parece estar dispuesto a dar unos cambios de esa radicalidad”, afirmó.
Un vehículo clásico en mal estado en una calle del centro de La Habana. EFE
Obstáculos internos y necesidad de inversión
Desde una perspectiva técnico-económica, Carlos Martínez, economista cubano-estadounidense, urgió al gobierno a dejar de “obstaculizar” el desarrollo en sectores estratégicos. Llamó a liberalizar el sector agrícola, donde la mayoría de tierras sigue siendo estatal, y abrir a la competencia sectores dominados por monopolios, como telecomunicaciones y energía.
El también profesor de la Universidad Javeriana, Pavel Vidal, opinó que el Gobierno debe ofrecer señales claras de que aplicará una “reforma profunda”.
“Hasta que no se hagan, ni los propios aliados van de verdad a poner recursos abundantes en la economía cubana”, señaló Vidal.
Agregó que Cuba ha apostado históricamente por alianzas internacionales, pero esa estrategia ya no funciona. “Por una pérdida de credibilidad, incluso entre aliados históricos como Rusia o China. Ellos entienden mejor que nadie los problemas del modelo económico cubano y la necesidad de reformarse”, explicó.
Finalmente, el economista Miguel Alejandro Hayes, del Instituto de Investigaciones sobre la Cuenca del Caribe, fue tajante: “La única solución económica que tiene el Gobierno cubano para revertir el actual colapso —un término más apropiado que crisis— es crear una transición económica y política que permita el diseño e implementación de un plan de reconstrucción de Cuba”.
El crucero Eurodam, procedente de Países Bajos, llegó a territorio salvadoreño este 17 de octubre con 1,800 pasajeros. Este es el primer arribo de navíos turísticos de la temporada 2025 – 2026, que espera recibir la llegada de 20 cruceros en total.
El Ministerio de Turismo (MITUR) informó en redes sociales que los pasajeros del Eurodam recorrieron destinos turísticos como el Volcán de Santa Ana, los parques arqueológicos Joya de Cerén y San Andrés, así como el Centro Histórico de San Salvador.
Según el MITUR, el arribo del crucero genera actividad en sectores de alimentación, hostelería y transporte, beneficiando a “micro, pequeños y medianos empresarios” así como a touroperadores y artesanos locales.
La temporada de cruceros inicia en octubre y se extiende hasta junio del siguiente año, cuando en Europa y Norteamérica se registran bajas temperaturas.
Según el presidente de la Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma (CEPA), Federico Anliker, se espera que la temporada 2025-2026 sea la más grande en la historia del país