Categoría: El Mundo

  • Los casos de sarampión en América crecen 34 veces con respecto al 2024, según Organización Panamericana de la Salud

    Los casos de sarampión en América crecen 34 veces con respecto al 2024, según Organización Panamericana de la Salud

    Los casos de sarampión en América han superado los 10,000 hasta agosto de este año, marcando un alarmante incremento de 34 veces en comparación con el mismo periodo de 2024, según informó este viernes la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Hasta la fecha, se han registrado 18 muertes en 10 países de la región.

    La OPS destaca que estos brotes están principalmente vinculados a la baja cobertura de vacunación en América, donde el 71% de los casos confirmados han ocurrido en personas no vacunadas y un 18% en individuos con estado desconocido de inmunización.

    La organización advierte que, debido al alto índice de contagio del virus, la enfermedad tiende a propagarse rápidamente entre poblaciones no inmunizadas, especialmente en niños, aunque se observa un aumento de casos en otros grupos también.

    Este fenómeno ha contribuido al crecimiento de la incidencia en la región, acumulando hasta 10.139 casos confirmados a la fecha, de acuerdo con un comunicado de la entidad.

    Los países con mayor número de casos son Canadá (4.548), México (3.911) y Estados Unidos (1.356). Las muertes también se concentran en estos tres países, con 14 fallecidos en México, tres en Estados Unidos y uno en Canadá.

    En el caso de México, la OPS señala que la mayoría de los fallecidos eran personas indígenas de entre 1 y 54 años, mientras que Canadá reportó un caso fatal de sarampión congénito en un recién nacido.

    Otros países con casos confirmados son Bolivia (229), Argentina (35), Belice (34), Brasil (17), Paraguay (4), Perú (4) y Costa Rica (1).

    Ante el aumento de la presencia del sarampión, la OPS instó a los gobiernos de las Américas a reforzar la vacunación, mejorar la vigilancia de enfermedades y agilizar las intervenciones de respuesta rápida.

    «El sarampión se puede prevenir con dos dosis de una vacuna muy segura y efectiva. Para contener estos brotes, los países deben urgentemente fortalecer la inmunización de rutina y realizar campañas de vacunación dirigidas en comunidades de alto riesgo», afirmó el doctor Daniel Salas, gerente ejecutivo del Programa Especial de Inmunización Integral de la OPS.

    La OPS menciona que los brotes actuales se asocian a dos genotipos del virus del sarampión, uno de los cuales ha sido identificado en ocho países, particularmente en comunidades menonitas de Canadá, Estados Unidos, México, Belice, Argentina, Bolivia, Brasil y Paraguay.

    Las Américas fueron declaradas libres de sarampión endémico en 2016, aunque la transmisión endémica resurgió en Venezuela y Brasil en 2018 y 2019.

    A nivel global, la Organización Mundial de la Salud (OMS) reporta 239.816 casos sospechosos y 108.074 casos confirmados hasta julio de 2025.

    La región del Mediterráneo Oriental representa la mayor proporción (35%), seguida por África (21%) y Europa (21%).

  • Trump: «Europa no me dice qué hacer pero van a estar involucrados» en la paz de Ucrania

    Trump: «Europa no me dice qué hacer pero van a estar involucrados» en la paz de Ucrania

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este viernes que los líderes europeos no le dictan su accionar, aunque participarán en las negociaciones para una tregua en Ucrania junto a su homólogo ruso, Vladímir Putin, las cuales comenzarán en pocas horas en Alaska.

    «Europa no me dice qué hacer, pero claramente estará involucrada en el proceso, al igual que (Volodímir) Zelenski», declaró Trump a los periodistas a bordo del Air Force One en ruta hacia la base aérea de Elmendorf-Richardson, en Anchorage (Alaska), donde se reunirá con Putin.

    El mandatario estadounidense subrayó que su principal objetivo es alcanzar un armisticio entre Kiev y Moscú que conduzca al fin definitivo del conflicto. «Deseo ver un alto el fuego rápidamente. No sé si será hoy, pero me gustaría que así fuera. Todos comentan que no será posible hoy, pero solo digo que quiero que se detenga la matanza. Estoy aquí para poner fin a la misma», manifestó.

    El republicano también ha dejado en claro que no negociará en nombre de Ucrania: «Estoy aquí para hacer que se sienten a la mesa», enfatizó.

    Trump se reunió el pasado miércoles con líderes europeos, quienes compartieron con él su postura unificada ante Putin. Además de mandatarios como el alemán Friedrich Merz, quien se encontraba acompañado de Zelenski, participaron en la conversación la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; el presidente del Consejo Europeo, António Costa, y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte.

    El presidente francés, Emmanuel Macron, explicó que Trump les garantizó que únicamente Zelenski será quien negocie eventuales cesiones territoriales de Ucrania a Rusia para lograr la paz, una opción que Kiev ha rebatido desde un inicio.

    Trump ha abierto la posibilidad de celebrar una segunda cumbre tras la de este viernes, en la que también podría participar el presidente ucraniano, y ha afirmado que informará a sus aliados europeos sobre el diálogo con Putin que tendrá lugar este viernes.

  • Trump asegura que los demócratas pagan a manifestantes para protestar contra su despliegue en Washington D.C.

    Trump asegura que los demócratas pagan a manifestantes para protestar contra su despliegue en Washington D.C.

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, denunció este viernes que el Partido Demócrata está «pagando» a manifestantes para protestar contra el despliegue de seguridad en la capital del país, Washington D.C, en la repetición de la acusación nunca refrendada que ya dejó caer hace unas semanas, durante las protestas contra las redadas migratorias en California.

    En esta ocasión, Trump se ampara en unas declaraciones formuladas hace dos días por el director de la compañía Crowds on Demand, Adam Swart, un conocido simpatizante del presidente, quien aseguró a la cadena estadounidense Fox que su empresa recibió un 400% más de solicitudes de manifestantes pagados este año que durante el mismo período del año pasado.

    «Acaban de descubrir que los demócratas están comprando a manifestantes para combatir contra mi ataque contra la criminalidad», ha denunciado el presidente en su cuenta de su plataforma Truth Social. «Son criminales que apoyan al criminal. No pueden ser elegidos», añadió.

    Sin embargo, Swart siempre ha dicho que ha rechazado peticiones de opositores de Trump para engordar las filas de sus manifestaciones.

    La directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, Tulsi Gabbard, ya avisó durante las protestas en California que el Departamento de Justicia y el FBI iban a investigar la presunta existencia de «manifestantes a sueldo» en el estado.

    Gabbard aseguró que había anuncios en la conocida web de contactos Craigslist que pagaban «miles de dólares» a gente para participar en «violentos disturbios». Los anuncios, en realidad, fueron publicados por un comentarista satírico, Joey LaFleur, en lo que describió como una broma que no tenía nada que ver con las protestas.

  • Hillary Clinton nominaría a Trump para Nobel de la Paz si logra acabar guerra en Ucrania

    Hillary Clinton nominaría a Trump para Nobel de la Paz si logra acabar guerra en Ucrania

    La demócrata Hillary Clinton, ex primera dama y candidata presidencial de su partido en las elecciones de 2016, que perdió ante Donald Trump, admitió este viernes que estaría dispuesta a nominar a Trump para el premio Nobel de la Paz si el magnante republicano logra poner fin a la guerra en Ucrania.

    A continuación enumeró las condiciones que deberían reunirse para llegar a una paz aceptable, y que parecen muy lejos de lo que Rusia está dispuesta a conceder: un alto el fuego sin intercambio de territorios, retirada rusa de todos los territorios ucranianos ocupados, y que Rusia no amenace a la seguridad de Europa; en resumen, «sin poner a Ucrania en una posición donde tenga que ceder territorio al agresor».

    «Mire, si pudiéramos lograr todo eso, y si el presidente Trump fuera el arquitecto, lo nominaría para el premio Nobel de la Paz, porque mi objetivo aquí es no permitir la capitulación ante (Vladímir) Putin, fomentada por los Estados Unidos», dijo.

    Las palabras de Clinton se conocen solo horas antes de que Trump y Putin se reúnan en Anchorage (Alaska) en una cumbre inédita para tratar sobre la guerra de Ucrania, que ha despertado un gran interés, aun cuando el Gobierno ucraniano, los países europeos y la ONU han quedado ausentes.

    Trump nunca ha ocultado su interés por lograr el Nobel de la Paz, para lo cual ha promovido acuerdos en conflictos lejanos como los que enfrentan a Ruanda y República Democrática del Congo, o Armenia y Azerbaiyán, pero hasta ahora se le resisten los dos conflictos más relevantes para la geopolítica, como son el de Ucrania y la guerra en Gaza.

  • Trump dice que está dispuesto a hablar con Putin de negocios, pero si se despeja lo «peor»

    Trump dice que está dispuesto a hablar con Putin de negocios, pero si se despeja lo «peor»

    El presidente de EE.UU., Donald Trump, expresó este viernes su satisfacción por la llegada de su colega ruso, Vladímir Putin, a la cumbre bilateral en Alaska con una delegación centrada en negocios. No obstante, subrayó que es fundamental resolver primero lo «peor», haciendo referencia a la necesidad de alcanzar un acuerdo de paz en Ucrania.

    «He notado que ha traído una delegación de gente de negocios y eso es bueno porque quiero hablar de negocios, pero para que eso suceda primero tenemos que resolver lo peor», comentó Trump desde el Air Force One en camino a Anchorage (Alaska) para la cumbre con Putin.

    El mandatario estadounidense se dirige al territorio que fue una antigua colonia rusa hasta 1867, acompañado por miembros clave de su Gabinete, entre ellos, los secretarios de Estado, Marco Rubio; de Finanzas, Scott Bessent; de Comercio, Howard Lutnick y su enviado presidencial, Steve Witkoff, encargado de las negociaciones con el líder ruso en Moscú.

    Por su parte, Putin asistirá a la reunión acompañado por su ministro de Finanzas, Anton Siluanov, y el responsable para la cooperación económica exterior, Kirill Dmitriev.

    Esta cumbre marca la primera reunión formal entre los líderes de EE.UU. y Rusia desde el inicio del conflicto en Ucrania en 2022.

    La guerra ha impactado negativamente la economía rusa, aumentando el déficit del país, lo que podría situar a Putin en una posición desfavorable en esta reunión.

    Desde el Air Force One, Trump advirtió que si Putin no se compromete con la paz en Ucrania, podría enfrentarse a nuevas sanciones económicas.

    Trump ya ha impuesto sanciones a socios clave de Moscú, como India, elevando los aranceles en un 50% en respuesta a la compra de crudo ruso.

    El presidente estadounidense espera de la cumbre con Putin un alto el fuego que allane el camino hacia un acuerdo de paz que incluya la participación del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.

  • Autoridades de Washington demandan al Gobierno de Trump por la «toma hostil» de la Policía

    Autoridades de Washington demandan al Gobierno de Trump por la «toma hostil» de la Policía

    El fiscal general del Distrito de Columbia, Brian Schwalb, demandó este viernes a la Administración del presidente de EE.UU., Donald Trump, por lo que considera una «toma hostil» de la Policía de la capital por el Gobierno federal como parte de la campaña del republicano contra el crimen callejero.

    Las acciones de Schwalb llegan horas después de que la fiscal general estadounidense, Pam Bondi – designada por Trump para supervisar la toma de control federal de la Policía de Washington D.C.-, firmara una orden para nombrar al director de la Administración para el Control de Drogas (DEA), Terry Cole, como comisario de emergencia de las fuerzas policiales capitalinas.

    «Al declarar una toma hostil del Departamento de Policía de Washington D.C., la Administración está abusando de su autoridad limitada y temporal bajo la Ley de Autonomía, infringiendo el derecho del Distrito a la autogestión y poniendo en riesgo la seguridad de los residentes y visitantes de Washington D.C.», dijo Schwalb en un comunicado.

    Según el fiscal general de D.C., «esta es la amenaza más grave a la autonomía que el Distrito ha enfrentado jamás, y estamos luchando para detenerla».

    En su demanda, Schwalb solicita a un juez federal que declare inconstitucionales y bloquee las acciones de Trump y Bondi, las cuales, afirma, exceden los límites de la Home Rule Act, la ley que gobierna la autonomía de Washington desde 1973.

    Con esto, el fiscal general capitalino busca que la alcaldesa de la ciudad, Muriel Bowser, y la jefa de la Policía, Pamela Smith, retengan el control de las fuerzas del orden.

    Por su parte, Bowser se unió a Schwalb para rechazar como «ilegal» el nombramiento de Cole. Ambos sugirieron que no cumplirían la orden de Bondi.

    Según el presidente, estas acciones son necesarias debido a la «ola de delitos» que sufre la ciudad, afirmaciones rechazadas por las autoridades locales, que advierten que según las cifras actuales en realidad los crímenes han bajado desde el repunte de 2023.

    El mandatario ya había nombrado el lunes a Cole para hacerse cargo del Departamento de Policía Metropolitana.

    El miércoles, Trump dijo que buscará extender el control federal sobre las fuerzas del orden en la capital tras considerar que los 30 días estipulados en la ley «no son suficientes» para «combatir el crimen»

  • Quién integra la delegación rusa que viaja a la cumbre entre Putin y Trump en Alaska

    Quién integra la delegación rusa que viaja a la cumbre entre Putin y Trump en Alaska

    En la cumbre de Alaska con su homólogo estadounidense, Donald Trump, el presidente ruso, Vladímir Putin, estará acompañado por una delegación de cinco altos cargos, según anunció el Kremlin.

    La delegación rusa la integran tres ministros y dos asesores del jefe del Kremlin:

    El ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov (1950), al frente de la cartera diplomática desde 2004 y ha tratado con todos los conflictos internacionales en los que se ha visto envuelta la presidencia del presidente ruso, Vladímir Putin.

    El ministro de Finanzas, Antón Siluánov (1963), lleva al frente del ministerio desde 2011, cuando sustituyó a un funcionario cercano a Putin desde sus años en San Petersburgo, Alexéi Kudrin.

    El ministro de Defensa, Andréi Beloúsov (1959), sustituyó a Serguéi Shoigú en 2024, lo que dio pistoletazo a toda una ola de detenciones de militares de alto rango por casos de corrupción, en su mayoría, de antes del inicio de la guerra de Ucrania en 2022.

    El director el Fondo Ruso de Inversión Directa y más conocido por ser uno de los principales negociadores con Estados Unidos, Kiril Dmítriev (1975), exbanquero de Goldman Sachs, vinculado a la trama de la injerencia rusa en las elecciones de EE.UU. de 2016 por la Justicia estadounidense, y marido de una compañera de clase y amiga de la hija menor de Putin, Katerina Tíjonova.

    El asesor residencial Yuri Ushakov (1947), ocupa el puesto desde 2012, fue durante casi diez años embajador en Estados Unidos y quien, a dos semanas antes del inicio de la guerra de Ucrania, calificó de información falsa las alertas de Estados Unidos de la inminente invasión rusa

  • Los 25 años de reuniones entre Putin y los mandatarios de EE.UU.

    Los 25 años de reuniones entre Putin y los mandatarios de EE.UU.

    La cumbre de Alaska entre el presidente ruso, Vladímir Putin, y su homólogo de EE.UU, Donald Trump, será la primera reunión entre mandatarios de ambos países en más de cuatro años de tensiones a raíz del inicio de la guerra de Ucrania en 2022.

    En los últimos 25 años Putin ha tratado con cinco presidentes estadounidenses, mientras que EE.UU. solo tenido contacto con dos líderes rusos ,Dmitri Medvédev fue jefe de Estado entre 2008 y 2012-, y las relaciones personales entre los distintos líderes han estado marcados por los fuertes contrastes.

    Desde la amistad con Bush hijo a la camaradería con Clinton o Trump, pasando por la frialdad con Obama y la abierta hostilidad con Biden.

    Bill Clinton, breve pero prometedor

    El primer dirigente estadounidense con el que se reunió Putin fue Bill Clinton, en verano del año 2000, un presidente entrante y otro saliente.

    En la agenda figuraban las reformas económicas y las guerras en Kosovo y Chechenia, encuentro del que el jefe del Kremlin guarda, pese a todo, un grato recuerdo.

    El plato fuerte fue la cuestión del despliegue de misiles por parte de EE.UU., medida con la que Putin quiso cooperar con la Casa Blanca, pero que sin embargo ahora dice ser una amenaza contra su país.

    «Ninguna puerta debe cerrarse a Rusia, ni la de la OTAN ni la de la Unión Europea», dijo Clinton, poniendo como hipotéticas fechas de ingreso 2015 o 2020.

    Después de esa cumbre en el Kremlin, Putin volvió a reunirse con Clinton un mes más tarde, en Japón, en el marco del G8.

    George W. Bush, una gran amistad

    Justo un año después, Putin se reuniría con George W. Bush en Eslovenia, iniciando la primera relación de camaradería con un dirigente republicano.

    «Pude ver su alma (al mirarle a los ojos): la de un hombre profundamente dedicado a su país», declaró Bush en una famosa frase.

    Tras los ataques del 11 de septiembre de 2001 contra Nueva York, Putin le ofreció a su homólogo toda su colaboración en la guerra contra el terrorismo.

    Sin embargo, la relación se estropeó en cuanto EE.UU se retiró a finales de ese año del tratado que le permitía el despliegue de un escudo antimisiles en Europa Oriental.

    En 2003, la invasión de Irak por parte de Estados Unidos fue condenada por el Kremlin, quien también acusó a los americanos de patrocinar la Revolución Naranja en Ucrania.

    Pero la degradación de las relaciones entre Rusia y EE.UU. no impidió a ambos presidentes reunirse más de una veintena de veces, incluyendo visitas de Putin al rancho en Texas de Bush y tardes de pesca en Australia.

    Barack Obama, un peligroso enfriamiento

    La administración demócrata trató de reiniciar las relaciones con Rusia, aprovechando que era presidida por Medvédev, con Putin como primer ministro, pero la luna de miel fue breve.

    Obama vio con malos ojos el retorno de Putin en 2012 al Kremlin, donde lanzó una campaña de represión de la oposición democrática, al tiempo que se anexionó la península ucraniana de Crimea y apoyó la sublevación armada prorrusa en el Donbás.

    El primer encuentro entre Putin y Obama tuvo lugar en 2009, en la residencia campestre de Novo Ogariovo, en las afueras de Moscú. Le seguiría otra decena de reuniones, la última en Lima, tan sólo dos días antes de la victoria de Trump en las presidenciales de 2016.

    La tensión en las reuniones entre Putin y Obama fue siempre visible y captada repetidamente por las cámaras de televisión.

    Donald Trump, el candidato del Kremlin

    El primer cara a cara con Trump fue en 2017, en una reunión del G20 en Alemania, después de que los servicios secretos estadounidenses acusaran a Rusia de injerencia en las elecciones presidenciales.

    Trump, que negó repetidamente toda interferencia rusa, no escondió su admiración por Putin, que deseaba la derrota de la candidata demócrata, Hillary Clinton, a la que acusó de apoyar las protestas opositoras rusas contra el fraude electoral de 2011.

    Se vieron tres veces más, aunque la única cumbre se celebró en junio de 2018 en Helsinki. Ese mismo año Trump canceló una reunión con Putin que debía producirse tras la cumbre del G20 en Buenos Aires tras un incidente marítimo entre rusos y ucranianos en el mar Negro.

    La última vez que se vieron fue en Osaka en 2019, también en una reunión del G20, encuentro marcado por el papel ruso en el conflicto armado del Donbás.

    Joe Biden y la congelación de relaciones

    La única reunión entre Putin y Joe Biden se produjo en junio de 2021 en Ginebra después de que en abril pasado el ejército ruso concentrara decenas de miles de tropas en la frontera con Ucrania.

    A pesar de la aparente cordialidad, la relación estaba viciada de inicio -Biden le llamó «asesino» tres meses antes- y la cumbre únicamente retrasó el comienzo de la guerra hasta febrero del año siguiente.

    Posteriormente, con el inicio de la campaña militar rusa y la congelación de la cooperación bilateral, la relación entre ambos mandatarios alcanzó su punto más bajo desde la caída de la URSS en 1991

  • Alaska le niega la bienvenida a Putin: «es un criminal de guerra»

    Alaska le niega la bienvenida a Putin: «es un criminal de guerra»

    Varios centenares de manifestantes en la ciudad de Anchorage (Alaska) se concentraron este jueves para rechazar la llegada este viernes de Vladímir Putin, el primer presidente ruso que visita la antigua colonia y que se verá con su homólogo estadounidense, Donald Trump, quien busca regresar de este histórico cara a cara con un compromiso de paz para Ucrania.

    «Putin es un criminal de guerra y no le deberíamos estar dando bienvenida a nuestro país y mucho menos a Alaska», señaló a EFE, Rachel Coney, unos de los alrededor de 500 manifestantes que se concentraron en Anchorage, la ciudad más grande del estado de Alaska, donde este viernes se verán en una cumbre inédita Trump y Putin.

    Con un mar de banderas de Ucrania, girasoles y carteles con lemas como «no queremos criminales de guerra en Alaska, ni felones en la Casa Blanca», vecinos de Anchorage mostraron su rechazo a la visita del mandatario ruso en un ambiente festivo.

    «Llevamos protestando desde que Trump comenzó a comportarse como un monarca, pero esta es la concentración más grande que hemos visto hasta ahora», señala Marie Allen Lambert, que coincide con otros que los habitantes de Alaska son muy orgullosos de su tierra y no celebrarán la llegada del presidente ruso, que tiene un orden de arresto de la Corte Penal Internacional por crímenes de guerra.

    «Alaska está con Ucrania» rezan algunos carteles en una comunidad que habla de el Estados Unidos continental como «los de más abajo del 48», el paralelo que los divide del resto del país, que los aceptó como estado solo en 1959, en plena Guerra Fría.

    «Trump no se merece ningún premio Nobel de la Paz. No tiene el interés de los ucranianos en mente y, de hecho, es responsable de muchas muertes de niños, empezando por las muertes de muchos estadounidenses durante la pandemia de covid».
    Rachel Coney, habitante de Anchorage, Alaska.

    Esta ciudad de 300,000 habitantes, que vive ahora sus meses de verano más turísticos bajo el largo sol del invierno ártico, recibe esta cumbre ruso-estadounidense con curiosidad, pero en general ajena al devenir de periodistas y aviones oficiales rusos que anteceden a la cumbre.

    Personas participan en una protesta contra la reunión prevista entre el presidente estadounidense Donald Trump y su homólogo ruso Vladimir Putin en Anchorage, Alaska. EFE/ Octavio Guzman

    Por primera vez, un presidente ruso pondrá el pie en la que fuera colonia de la Rusia imperial hasta 1867, cuando fue vendida por $7.2 millones de dólares (unos 100 millones de dólares en la actualidad) a Estados Unidos.

    El cara a cara entre Putin y Trump se celebrará tras el perímetro de seguridad de la base aérea de Elmendorf-Richardson, uno de los puestos militares más importantes para vigilar y contrarrestar a Rusia en el Ártico.

    Trump ha rebajado las expectativas de este primer encuentro entre los dos líderes desde 2019, después de reconocer que obtener la paz en Ucrania «era algo más difícil de lo que pensaba», tras prometer antes de llegar a la Casa Blanca en enero que lo lograría en 24 horas.

    Siete meses después, Putin sigue bombardeando ciudades ucranianas, provocando el desplazamiento forzado de miles de ucranianos y avanzando lentamente los márgenes de la región del Donbás en el este del país.

    Trump espera conseguir, al menos, un alto el fuego que abra la puerta a un acuerdo de paz en el que participe el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, pese a que algunos en Anchorage no se lo creen.

    «Trump lleva tiempo haciéndonos creer que está enfadado con Putin, pero es todo un show, sabemos que piensa como él», asevera Lambert, que volverá este viernes a mostrar en la calle su repulsa por la llegada de Putin.

  • Los ucranianos dudan que la reunión Trump-Putin en Alaska aporte avances para frenar la guerra

    Los ucranianos dudan que la reunión Trump-Putin en Alaska aporte avances para frenar la guerra

    Los ucranianos se muestran escépticos ante la próxima reunión entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y el líder ruso Vladímir Putin, que tendrá lugar el viernes en Alaska (EE.UU), y expresan pocas esperanzas de que la cita dé lugar a una postura más firme de Estados Unidos frente a Rudia o de que contribuya a poner fin a la guerra.

    «Me gustaría ver por fin a Trump actuar con dureza hacia Putin y mostrar claramente que está del lado de Ucrania, proporcionando fuertes garantías de seguridad», dijo Olia Krivitska, una traductora de 36 años que recientemente regresó a la ciudad occidental de Leópolis desde Mykolaiv, donde ayudó a reconstruir casas destruidas y fue testigo de la devastación causada por los bombardeos rusos.

    «Putin entiende el lenguaje de la fuerza, y si Trump hace alguna concesión, sólo dará luz verde al líder ruso para seguir conquistando nuestras tierras», subrayó Krivitska.

    Sin embargo, admitió estar «asustada por la ambigüedad de Trump» y por la posibilidad de que haga «gestos amistosos» a Putin.

    «Es una mala estrategia. Hay que tratar con dureza a los criminales de guerra. De lo contrario, se legitima a cualquiera que invada un territorio extranjero sólo porque tiene poder y armas, sabiendo que se seguirá tratando con él como si nada hubiera pasado», subrayó.

    No se esperan avances

    «A juzgar por los últimos acontecimientos, no espero ningún avance. Hay mucha decepción acumulada con el presidente de Estados Unidos y su falta de acción», dijo a EFE Tetiana Shchekina, una economista de 50 años de Kiev, en la plaza central de Leópolis.

    Shchekina acababa de asistir a una ceremonia de despedida en la plaza, donde funcionarios municipales, entre ellos el alcalde Andrí Sadoví, se unieron a residentes y turistas para rendir homenaje a los soldados caídos.

    «Es muy doloroso», dijo mientras luchaba por contener las lágrimas.

    «Espero que los socios europeos influyan en Estados Unidos para que nos ayuden más a detener a Rusia en el campo de batalla. ¿Qué tipo de alto el fuego podemos tener si Rusia quiere seguir matándonos?», añadió.

    Un soldado de unos 20 años, apoyado en una muleta, compartió un sentimiento similar antes de marcharse: «La reunión no cambiará nada, todo seguirá como hasta ahora».

    Esta sensación de desilusión está muy extendida en Ucrania, donde las esperanzas de un apoyo decidido de Estados Unidos se han visto frustradas por el hecho de que Trump no haya condenado de forma inequívoca la invasión de Putin y no haya aumentado la presión sobre Moscú.

    No hay confianza en Trump, se confía en Europa

    «Durante todo este tiempo, el presidente Trump nos ha sorprendido con su falta de claridad, llamando blanco a lo negro y viceversa, y con lo que parece ser su amistad con el líder ruso. No confiamos en él», dijo a EFE Olena Stashenko, una profesora de 68 años de una facultad de medicina de Jersón.

    Stashenko, que huyó de su ciudad natal a Mykolaiv debido a los implacables ataques rusos, se sintió especialmente impactada por las sugerencias de Trump de que Ucrania podría tener que ceder territorio a Rusia y por su falta de condena ante tal escenario.

    «Me desconcierta cómo alguien puede invadir el territorio de otro país, destruir pueblos y ciudades y exigir que se redibujen las fronteras en pleno siglo XXI. Es una barbaridad», afirmó.

    Para los ucranianos, la naturaleza de cualquier acuerdo de paz es fundamental.

    «La paz significa que los rusos se vayan. Esta es nuestra tierra», afirmó Stashenko.

    «Creemos en nosotros mismos y en el apoyo de la comunidad europea, algo que es vital para nosotros», añadió, señalando que su hijo está luchando en el frente cerca de Jersón, en el sur de Ucrania.

    Sanciones más severas

    «Las acciones Trump son gestos vacíos. Si el mundo quisiera poner fin a esta guerra, podría hacerlo fácilmente por la fuerza», afirmó Oleg Polovina, un ingeniero de 49 años de Irpin, una ciudad cercana a Kiev devastada por los ataques rusos durante el fallido intento de Moscú de capturar la capital.

    Polovina señaló que los miles de millones que otros países pagan por el petróleo ruso permiten a Rusia financiar misiles y aviones para mata ucranianos y señaló que Trump y otros líderes mundiales podrían haber dejado sin dinero a esta máquina de guerra mediante sanciones más duras.

    Su esposa, Natalia Dmitrenko, argumentó que negociar con Rusia o buscar alto el fuego temporal es inútil.

    «Tarde o temprano, Rusia volverá a invadir. Esto ya ocurrió después de que se apoderaran de Crimea y parte de Donbás. Tuvimos un alto el fuego y, sin embargo, invadieron en 2022», afirmó.

    «La guerra continuará a menos que Rusia sea aplastada, golpeada tan fuerte que nunca más pueda atacarnos», enfatizó Dmitrenko.