Categoría: El Mundo

  • Los 25 años de reuniones entre Putin y los mandatarios de EE.UU.

    Los 25 años de reuniones entre Putin y los mandatarios de EE.UU.

    La cumbre de Alaska entre el presidente ruso, Vladímir Putin, y su homólogo de EE.UU, Donald Trump, será la primera reunión entre mandatarios de ambos países en más de cuatro años de tensiones a raíz del inicio de la guerra de Ucrania en 2022.

    En los últimos 25 años Putin ha tratado con cinco presidentes estadounidenses, mientras que EE.UU. solo tenido contacto con dos líderes rusos ,Dmitri Medvédev fue jefe de Estado entre 2008 y 2012-, y las relaciones personales entre los distintos líderes han estado marcados por los fuertes contrastes.

    Desde la amistad con Bush hijo a la camaradería con Clinton o Trump, pasando por la frialdad con Obama y la abierta hostilidad con Biden.

    Bill Clinton, breve pero prometedor

    El primer dirigente estadounidense con el que se reunió Putin fue Bill Clinton, en verano del año 2000, un presidente entrante y otro saliente.

    En la agenda figuraban las reformas económicas y las guerras en Kosovo y Chechenia, encuentro del que el jefe del Kremlin guarda, pese a todo, un grato recuerdo.

    El plato fuerte fue la cuestión del despliegue de misiles por parte de EE.UU., medida con la que Putin quiso cooperar con la Casa Blanca, pero que sin embargo ahora dice ser una amenaza contra su país.

    «Ninguna puerta debe cerrarse a Rusia, ni la de la OTAN ni la de la Unión Europea», dijo Clinton, poniendo como hipotéticas fechas de ingreso 2015 o 2020.

    Después de esa cumbre en el Kremlin, Putin volvió a reunirse con Clinton un mes más tarde, en Japón, en el marco del G8.

    George W. Bush, una gran amistad

    Justo un año después, Putin se reuniría con George W. Bush en Eslovenia, iniciando la primera relación de camaradería con un dirigente republicano.

    «Pude ver su alma (al mirarle a los ojos): la de un hombre profundamente dedicado a su país», declaró Bush en una famosa frase.

    Tras los ataques del 11 de septiembre de 2001 contra Nueva York, Putin le ofreció a su homólogo toda su colaboración en la guerra contra el terrorismo.

    Sin embargo, la relación se estropeó en cuanto EE.UU se retiró a finales de ese año del tratado que le permitía el despliegue de un escudo antimisiles en Europa Oriental.

    En 2003, la invasión de Irak por parte de Estados Unidos fue condenada por el Kremlin, quien también acusó a los americanos de patrocinar la Revolución Naranja en Ucrania.

    Pero la degradación de las relaciones entre Rusia y EE.UU. no impidió a ambos presidentes reunirse más de una veintena de veces, incluyendo visitas de Putin al rancho en Texas de Bush y tardes de pesca en Australia.

    Barack Obama, un peligroso enfriamiento

    La administración demócrata trató de reiniciar las relaciones con Rusia, aprovechando que era presidida por Medvédev, con Putin como primer ministro, pero la luna de miel fue breve.

    Obama vio con malos ojos el retorno de Putin en 2012 al Kremlin, donde lanzó una campaña de represión de la oposición democrática, al tiempo que se anexionó la península ucraniana de Crimea y apoyó la sublevación armada prorrusa en el Donbás.

    El primer encuentro entre Putin y Obama tuvo lugar en 2009, en la residencia campestre de Novo Ogariovo, en las afueras de Moscú. Le seguiría otra decena de reuniones, la última en Lima, tan sólo dos días antes de la victoria de Trump en las presidenciales de 2016.

    La tensión en las reuniones entre Putin y Obama fue siempre visible y captada repetidamente por las cámaras de televisión.

    Donald Trump, el candidato del Kremlin

    El primer cara a cara con Trump fue en 2017, en una reunión del G20 en Alemania, después de que los servicios secretos estadounidenses acusaran a Rusia de injerencia en las elecciones presidenciales.

    Trump, que negó repetidamente toda interferencia rusa, no escondió su admiración por Putin, que deseaba la derrota de la candidata demócrata, Hillary Clinton, a la que acusó de apoyar las protestas opositoras rusas contra el fraude electoral de 2011.

    Se vieron tres veces más, aunque la única cumbre se celebró en junio de 2018 en Helsinki. Ese mismo año Trump canceló una reunión con Putin que debía producirse tras la cumbre del G20 en Buenos Aires tras un incidente marítimo entre rusos y ucranianos en el mar Negro.

    La última vez que se vieron fue en Osaka en 2019, también en una reunión del G20, encuentro marcado por el papel ruso en el conflicto armado del Donbás.

    Joe Biden y la congelación de relaciones

    La única reunión entre Putin y Joe Biden se produjo en junio de 2021 en Ginebra después de que en abril pasado el ejército ruso concentrara decenas de miles de tropas en la frontera con Ucrania.

    A pesar de la aparente cordialidad, la relación estaba viciada de inicio -Biden le llamó «asesino» tres meses antes- y la cumbre únicamente retrasó el comienzo de la guerra hasta febrero del año siguiente.

    Posteriormente, con el inicio de la campaña militar rusa y la congelación de la cooperación bilateral, la relación entre ambos mandatarios alcanzó su punto más bajo desde la caída de la URSS en 1991

  • Alaska le niega la bienvenida a Putin: «es un criminal de guerra»

    Alaska le niega la bienvenida a Putin: «es un criminal de guerra»

    Varios centenares de manifestantes en la ciudad de Anchorage (Alaska) se concentraron este jueves para rechazar la llegada este viernes de Vladímir Putin, el primer presidente ruso que visita la antigua colonia y que se verá con su homólogo estadounidense, Donald Trump, quien busca regresar de este histórico cara a cara con un compromiso de paz para Ucrania.

    «Putin es un criminal de guerra y no le deberíamos estar dando bienvenida a nuestro país y mucho menos a Alaska», señaló a EFE, Rachel Coney, unos de los alrededor de 500 manifestantes que se concentraron en Anchorage, la ciudad más grande del estado de Alaska, donde este viernes se verán en una cumbre inédita Trump y Putin.

    Con un mar de banderas de Ucrania, girasoles y carteles con lemas como «no queremos criminales de guerra en Alaska, ni felones en la Casa Blanca», vecinos de Anchorage mostraron su rechazo a la visita del mandatario ruso en un ambiente festivo.

    «Llevamos protestando desde que Trump comenzó a comportarse como un monarca, pero esta es la concentración más grande que hemos visto hasta ahora», señala Marie Allen Lambert, que coincide con otros que los habitantes de Alaska son muy orgullosos de su tierra y no celebrarán la llegada del presidente ruso, que tiene un orden de arresto de la Corte Penal Internacional por crímenes de guerra.

    «Alaska está con Ucrania» rezan algunos carteles en una comunidad que habla de el Estados Unidos continental como «los de más abajo del 48», el paralelo que los divide del resto del país, que los aceptó como estado solo en 1959, en plena Guerra Fría.

    «Trump no se merece ningún premio Nobel de la Paz. No tiene el interés de los ucranianos en mente y, de hecho, es responsable de muchas muertes de niños, empezando por las muertes de muchos estadounidenses durante la pandemia de covid».
    Rachel Coney, habitante de Anchorage, Alaska.

    Esta ciudad de 300,000 habitantes, que vive ahora sus meses de verano más turísticos bajo el largo sol del invierno ártico, recibe esta cumbre ruso-estadounidense con curiosidad, pero en general ajena al devenir de periodistas y aviones oficiales rusos que anteceden a la cumbre.

    Personas participan en una protesta contra la reunión prevista entre el presidente estadounidense Donald Trump y su homólogo ruso Vladimir Putin en Anchorage, Alaska. EFE/ Octavio Guzman

    Por primera vez, un presidente ruso pondrá el pie en la que fuera colonia de la Rusia imperial hasta 1867, cuando fue vendida por $7.2 millones de dólares (unos 100 millones de dólares en la actualidad) a Estados Unidos.

    El cara a cara entre Putin y Trump se celebrará tras el perímetro de seguridad de la base aérea de Elmendorf-Richardson, uno de los puestos militares más importantes para vigilar y contrarrestar a Rusia en el Ártico.

    Trump ha rebajado las expectativas de este primer encuentro entre los dos líderes desde 2019, después de reconocer que obtener la paz en Ucrania «era algo más difícil de lo que pensaba», tras prometer antes de llegar a la Casa Blanca en enero que lo lograría en 24 horas.

    Siete meses después, Putin sigue bombardeando ciudades ucranianas, provocando el desplazamiento forzado de miles de ucranianos y avanzando lentamente los márgenes de la región del Donbás en el este del país.

    Trump espera conseguir, al menos, un alto el fuego que abra la puerta a un acuerdo de paz en el que participe el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, pese a que algunos en Anchorage no se lo creen.

    «Trump lleva tiempo haciéndonos creer que está enfadado con Putin, pero es todo un show, sabemos que piensa como él», asevera Lambert, que volverá este viernes a mostrar en la calle su repulsa por la llegada de Putin.

  • Los ucranianos dudan que la reunión Trump-Putin en Alaska aporte avances para frenar la guerra

    Los ucranianos dudan que la reunión Trump-Putin en Alaska aporte avances para frenar la guerra

    Los ucranianos se muestran escépticos ante la próxima reunión entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y el líder ruso Vladímir Putin, que tendrá lugar el viernes en Alaska (EE.UU), y expresan pocas esperanzas de que la cita dé lugar a una postura más firme de Estados Unidos frente a Rudia o de que contribuya a poner fin a la guerra.

    «Me gustaría ver por fin a Trump actuar con dureza hacia Putin y mostrar claramente que está del lado de Ucrania, proporcionando fuertes garantías de seguridad», dijo Olia Krivitska, una traductora de 36 años que recientemente regresó a la ciudad occidental de Leópolis desde Mykolaiv, donde ayudó a reconstruir casas destruidas y fue testigo de la devastación causada por los bombardeos rusos.

    «Putin entiende el lenguaje de la fuerza, y si Trump hace alguna concesión, sólo dará luz verde al líder ruso para seguir conquistando nuestras tierras», subrayó Krivitska.

    Sin embargo, admitió estar «asustada por la ambigüedad de Trump» y por la posibilidad de que haga «gestos amistosos» a Putin.

    «Es una mala estrategia. Hay que tratar con dureza a los criminales de guerra. De lo contrario, se legitima a cualquiera que invada un territorio extranjero sólo porque tiene poder y armas, sabiendo que se seguirá tratando con él como si nada hubiera pasado», subrayó.

    No se esperan avances

    «A juzgar por los últimos acontecimientos, no espero ningún avance. Hay mucha decepción acumulada con el presidente de Estados Unidos y su falta de acción», dijo a EFE Tetiana Shchekina, una economista de 50 años de Kiev, en la plaza central de Leópolis.

    Shchekina acababa de asistir a una ceremonia de despedida en la plaza, donde funcionarios municipales, entre ellos el alcalde Andrí Sadoví, se unieron a residentes y turistas para rendir homenaje a los soldados caídos.

    «Es muy doloroso», dijo mientras luchaba por contener las lágrimas.

    «Espero que los socios europeos influyan en Estados Unidos para que nos ayuden más a detener a Rusia en el campo de batalla. ¿Qué tipo de alto el fuego podemos tener si Rusia quiere seguir matándonos?», añadió.

    Un soldado de unos 20 años, apoyado en una muleta, compartió un sentimiento similar antes de marcharse: «La reunión no cambiará nada, todo seguirá como hasta ahora».

    Esta sensación de desilusión está muy extendida en Ucrania, donde las esperanzas de un apoyo decidido de Estados Unidos se han visto frustradas por el hecho de que Trump no haya condenado de forma inequívoca la invasión de Putin y no haya aumentado la presión sobre Moscú.

    No hay confianza en Trump, se confía en Europa

    «Durante todo este tiempo, el presidente Trump nos ha sorprendido con su falta de claridad, llamando blanco a lo negro y viceversa, y con lo que parece ser su amistad con el líder ruso. No confiamos en él», dijo a EFE Olena Stashenko, una profesora de 68 años de una facultad de medicina de Jersón.

    Stashenko, que huyó de su ciudad natal a Mykolaiv debido a los implacables ataques rusos, se sintió especialmente impactada por las sugerencias de Trump de que Ucrania podría tener que ceder territorio a Rusia y por su falta de condena ante tal escenario.

    «Me desconcierta cómo alguien puede invadir el territorio de otro país, destruir pueblos y ciudades y exigir que se redibujen las fronteras en pleno siglo XXI. Es una barbaridad», afirmó.

    Para los ucranianos, la naturaleza de cualquier acuerdo de paz es fundamental.

    «La paz significa que los rusos se vayan. Esta es nuestra tierra», afirmó Stashenko.

    «Creemos en nosotros mismos y en el apoyo de la comunidad europea, algo que es vital para nosotros», añadió, señalando que su hijo está luchando en el frente cerca de Jersón, en el sur de Ucrania.

    Sanciones más severas

    «Las acciones Trump son gestos vacíos. Si el mundo quisiera poner fin a esta guerra, podría hacerlo fácilmente por la fuerza», afirmó Oleg Polovina, un ingeniero de 49 años de Irpin, una ciudad cercana a Kiev devastada por los ataques rusos durante el fallido intento de Moscú de capturar la capital.

    Polovina señaló que los miles de millones que otros países pagan por el petróleo ruso permiten a Rusia financiar misiles y aviones para mata ucranianos y señaló que Trump y otros líderes mundiales podrían haber dejado sin dinero a esta máquina de guerra mediante sanciones más duras.

    Su esposa, Natalia Dmitrenko, argumentó que negociar con Rusia o buscar alto el fuego temporal es inútil.

    «Tarde o temprano, Rusia volverá a invadir. Esto ya ocurrió después de que se apoderaran de Crimea y parte de Donbás. Tuvimos un alto el fuego y, sin embargo, invadieron en 2022», afirmó.

    «La guerra continuará a menos que Rusia sea aplastada, golpeada tan fuerte que nunca más pueda atacarnos», enfatizó Dmitrenko.

  • Bolivia inicia el silencio electoral y ley seca de cara a las elecciones del domingo

    Bolivia inicia el silencio electoral y ley seca de cara a las elecciones del domingo

    El Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Bolivia anunció el inicio del silencio electoral desde ayer jueves, tres días antes de las elecciones generales que se celebrarán el domingo. Desde esta jornada está prohibida cualquier actividad proselitista, y a partir del viernes entrará en vigor la ley seca, que se extenderá hasta el mediodía del lunes.

    Durante el cierre de campaña, realizado el miércoles por la noche, los principales candidatos —entre ellos Samuel Doria Medina y Jorge Tuto Quiroga— congregaron multitudes en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz.

    El TSE también estableció otras restricciones electorales: está prohibido portar armas de fuego o blancas, celebrar actos públicos, realizar reuniones o espectáculos de cualquier tipo, así como la circulación de vehículos particulares o transporte público sin autorización. Además, no se permite el traslado de votantes entre recintos electorales.

    En total, 7.567.207 bolivianos están habilitados para votar en el país, y 369.308 en el extranjero solo para elegir presidente y vicepresidente. El voto en Bolivia es obligatorio, y el certificado de sufragio será requisito para realizar trámites en instituciones públicas y bancos durante los 90 días posteriores a la elección.

    Según las encuestas, es probable que haya segunda vuelta entre Doria Medina y Quiroga, ambos opositores, debido al alto número de indecisos y votos nulos o blancos. Para ganar en primera vuelta, la ley exige más del 50 % de votos o un mínimo del 40 % con 10 puntos de ventaja sobre el segundo candidato.

    La etapa preelectoral ha estado marcada por las protestas de sectores afines a Evo Morales, inhabilitado constitucionalmente para postularse a un cuarto mandato. Tras no lograr su inscripción, el expresidente promueve el voto nulo.

    El TSE Bolivia exhortó a la ciudadanía a cumplir con las normas y participar de manera responsable para “fortalecer la democracia en el país”.

     

  • Solo el 20 % de los rusos cree que cumbre Putin-Trump en Alaska resolverá la guerra en Ucrania

    Solo el 20 % de los rusos cree que cumbre Putin-Trump en Alaska resolverá la guerra en Ucrania

    Solo un 20 % de los rusos cree que la cumbre entre el presidente de Rusia, Vladímir Putin, y su homólogo estadounidense, Donald Trump, en Alaska (EE.UU.) acabará con acuerdos que permitan «resolver y detener» el conflicto en Ucrania, según una encuesta publicada este jueves, a un día de la reunión entre los dos mandatarios.

    Una cuarta parte de los encuestados opina que las negociaciones «llevarán a un callejón sin salida» y no darán lugar a ningún acuerdo, según el sondeo, citado por el diario Kommersant.

    Un 2 % considera además que la cumbre puede ser cancelada en cualquier momento.

    A la vez, un 34 % de los ciudadanos opina que la situación tras la reunión de Putin y Trump «será mejor que ahora».

    Y el 45 % simplemente no espera ningún cambio a raíz de las negociaciones que tendrán lugar en la base militar Elmendorf-Richardson, cerca de la capital de Alaska, Anchorage.

    El Kremlin afirmó horas antes que los líderes de Rusia y EE.UU. hablarán en la cumbre de mañana de los «asuntos más complejos», pero no firmarán ningún documento.

    Trump afirmó este jueves que hay «un 25%» de probabilidad de que la reunión con Putin no prospere.

    Se trata del primer encuentro entre los mandatarios de Rusia y Estados Unidos desde la vuelta de Trump a la Casa Blanca en noviembre de 2024 y desde el comienzo de la guerra en Ucrania en febrero de 2022.

  • Cristosal: Estado de excepción amenaza la legitimidad de los comicios en Honduras

    Cristosal: Estado de excepción amenaza la legitimidad de los comicios en Honduras

    El estado de excepción en Honduras, vigente desde diciembre de 2022, ha derivado en denuncias de abuso de poder y tortura, y su continuación podría afectar la “legitimidad” de las elecciones generales del 30 de noviembre próximo, advirtió este jueves la organización humanitaria Cristosal en un informe.

    En su informe ‘Estado de excepción y violencia estructural’, presentado en Tegucigalpa, la entidad alertó que la medida ha dejado de ser temporal para convertirse en «una política permanente, con graves consecuencias para los derechos humanos y la democracia”.

    Cristosal alerta que mantener el régimen durante el proceso electoral podría limitar «la libertad de voto, el acceso equitativo a la campaña y la participación ciudadana al restringir derechos fundamentales como la reunión, la asociación y la circulación».

    La organización también denunció la presencia “intimidante” de cuerpos armados en comunidades, centros educativos y espacios públicos, que -advierte- podría trasladarse al contexto electoral.

    Continuidad de régimen de excepción erosiona confianza electoral

    La directora de Cristosal en Honduras, Karen Valladares, dijo a EFE que en el país existe una situación «bastante alarmante” y advirtió que la prolongación del estado de excepción erosiona la confianza en el proceso electoral porque coarta derechos y genera temor.

    “Un estado de excepción debe ser excepcional para momentos excepcionales, pero acá en el país ya se volvió como una política”, enfatizó Valladares, quien consideró importante que las autoridades reflexionen y revisen la factibilidad de mantener la medida cuando esta implica la vulneración de derechos.

    Aseguró que “no se puede construir democracia” en un Estado “prácticamente fallido”, donde la población “vive con temor y no cuenta con un acceso favorable a la justicia”.

    Valladares se pronunció en contra de un «estado de excepción permanente» en el país, señalando que mientras no se implementen políticas efectivas de seguridad ciudadana, diálogos y alianzas para fomentar «una mejor cultura de trabajo», la medida carece de eficacia.

    La directora también lamentó que la extorsión en Honduras no haya disminuido pese al decreto emitido por la presidenta Xiomara Castro el 6 de diciembre de 2022.

    El estado de excepción ha sido prorrogado 22 veces desde su instauración en diciembre de 2022, ampliándose a más de la mitad del territorio “sin control legislativo ni evaluación pública», enfatizó Cristosal, que en julio pasado anunció el cierre de sus operaciones en El Salvador ante una “escalada represiva” en contra de activistas de derechos humanos, que ha incluido varias detenciones.

    Tortura y tratos crueles

    El informe recoge testimonios y datos oficiales que evidencian “altas tasas de detenciones arbitrarias, allanamientos sin orden judicial, uso excesivo de la fuerza y casos de tortura y tratos crueles, incluso contra niñas, niños y adolescentes”.

    Entre diciembre de 2022 y mayo de 2024, al menos 9.668 personas fueron detenidas; el 91 % son hombres, muchos de ellos jóvenes, lo que -según Cristosal- refleja un “patrón de estigmatización y criminalización por perfilamiento”.

    La organización también alertó sobre el deterioro crítico del sistema penitenciario, marcado por la sobrepoblación y la violación de estándares internacionales, así como por los impactos “psicosociales profundos” del régimen, con “altos niveles de ansiedad, miedo y retraimiento” en comunidades vulnerables.

    “Mujeres, juventudes y población LGBTIQ+ enfrentan formas específicas de violencia y discriminación”, mientras que las organizaciones comunitarias se “han debilitado” y muchas personas optan por “el silencio o la migración” como mecanismo de protección.

    Cristosal sostuvo que, lejos de resolver las causas estructurales de la violencia, el estado de excepción “ha normalizado la suspensión de derechos”, profundizando el miedo, debilitando la democracia y golpeando con mayor dureza a los sectores más vulnerables.

    La ONG hizo un llamado al Estado hondureño a poner fin a la prolongación del régimen, restablecer el pleno respeto a los derechos humanos y garantizar un entorno democrático de cara a las elecciones de noviembre.

    La experiencia de estos dos años demuestra que “no hay verdadera seguridad sin derechos humanos, ni justicia sostenible sin instituciones democráticas y control civil”, señaló Cristosal.

  • Escuelas de Los Ángeles imponen «zonas seguras» para migrantes en su regreso a clases

    Escuelas de Los Ángeles imponen «zonas seguras» para migrantes en su regreso a clases

    Las escuelas públicas de Los Ángeles iniciaron este jueves el nuevo año académico con el reto sin precedentes de hacer que miles de estudiantes regresen a las aulas en medio de las crecientes preocupaciones por los operativos migratorios, que se han intensificado en los últimos días a sus alrededores.

    El Distrito Escolar de Los Ángeles (LAUSD), el segundo más grande de EE.UU., desplegó en más de cien de sus escuelas en barrios latinos y de población inmigrante «zonas seguras», que son patrulladas por la policía escolar y voluntarios para alertar sobre la presencia de los agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, en inglés).

    Además, los autobuses escolares han ampliado sus rutas para proveer el servicio al mayor número posible de estudiantes, como parte de la estrategia para brindar tranquilidad tanto a los estudiantes como a los padres de familia inmigrantes.

    La estrategia incluye una campaña de información sobre los derechos que tienen los inmigrantes que contará con foros semanales.

    La iniciativa comenzó a finales del curso de 2025, con el apoyo del sindicato de maestros UTLA y grupos comunitarios como Unión del Barrio, que han convocado a la comunidad a reportar la presencia de las autoridades federales.

    A pesar de las iniciativas de vigilancia, el temor se palpa en el primer día de clases. María Hernández, una madre inmigrante dijo en una entrevista telefónica con EFE que ha pensado retirar de la escuela a su hijo de 7 años.

    «Hoy lo llevó a la escuela una amiga mía, pero no tengo quién lo recoja; no sé cuánto podemos aguantar así», cuenta la madre que no habla sobre su estatus migratorio o el de su pequeño.

    Dice que su hijo ha estado triste en las últimas semanas, «no pudo disfrutar sus vacaciones de verano» y que aunque le gusta la escuela y sus profesores, hoy se levantó sin ganas de comenzar su segundo grado de primaria.

    El doble reto

    Este dilema muestra el doble reto que enfrentan las autoridades escolares y el superintendente de escuelas de Los Ángeles, Alberto Carvalho, que tiene como meta la disminución del ausentismo escolar en el distrito, con más de 400,000 estudiantes.

    Desde antes que comenzaran los mayores operativos migratorios en Los Ángeles, Carvalho, que fue un inmigrante indocumentado, ha blindado las escuelas públicas del distrito para no permitir la presencia de agentes de ICE en los campus, ni cerca de ellos.

    El superintendente ha instado a las autoridades migratorias a no realizar actividades en un radio de dos cuadras alrededor de las escuelas desde una hora antes del inicio de la jornada escolar hasta una hora después de la salida de las clases.

    «Los niños con miedo no pueden aprender bien», dijo Carvalho en una conferencia de prensa en la que advirtió que el LAUSD se opondrá a cualquier entidad y sus funcionarios que interfieran en el proceso educativo de los niños.

    De igual forma, la alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, dijo hoy que todos los angelinos se han unido para enviar un claro mensaje a la Casa Blanca: «Pongan fin a estas redadas discriminatorias e imprudentes ya».

    La demócrata también señaló que los agentes migratorios están restringidos temporalmente por una orden de una juez federal que prohibió las detenciones de inmigrantes basadas en discriminación racial, de idioma o trabajo.

    Sin embargo, los agentes de ICE han continuado realizando operativos en los últimos días incluyendo un incidente el pasado lunes en la apuntaron con sus armas a un joven de 15 años y lo esposaron a las afueras de la preparatoria Arleta.

    El adolescente que sufre de una discapacidad fue abordado por agentes sin identificación cuando esperaba a sus familiares en un vehículo de la familia.

    Gracias a la intervención de las autoridades escolares el joven fue liberado. El chileno Benjamín Marcelo Guerrero-Cruz, de 18 años, no tuvo la misma suerte y fue detenido la semana pasada cuando paseaba a su perro.

    El joven se preparaba para cursar su último año de preparatoria en la escuela angelina.

    «Con el regreso de nuestros estudiantes a clases, hacemos un llamado a todos los colaboradores de la comunidad para que ayuden a garantizar que las aulas sigan siendo lugares de aprendizaje y pertenencia», subrayó Carvalho en su llamado a la comunidad para realizar un frente común.

  • Marco Rubio afirma que el régimen de Maduro no es un gobierno sino una organización criminal ligada al Cartel de los Soles

    Marco Rubio afirma que el régimen de Maduro no es un gobierno sino una organización criminal ligada al Cartel de los Soles

    El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, advirtió este jueves que su país no reconoce al régimen de Nicolás Maduro como un gobierno legítimo, sino como una organización criminal con vínculos directos al Cartel de los Soles, considerado por Washington como una de las redes criminales más grandes del hemisferio.

    “El régimen de Maduro no es un gobierno legítimo. Es una organización criminal que ha tomado el control de un país y que, además, amenaza a las compañías petroleras estadounidenses que operan legalmente en Guyana”, afirmó Rubio durante un evento en el Departamento de Estado.

    El diplomático estadounidense señaló que el Cartel de los Soles, “una organización que se hace pasar por gobierno”, ha recibido poca atención internacional pese a su alcance. “Cualquier amenaza contra la seguridad nacional de Estados Unidos será enfrentada”, sentenció.

    Rubio recordó que, en julio pasado, la administración de Donald Trump declaró al Cartel de los Soles como grupo terrorista y elevó a 50 millones de dólares la recompensa por información que lleve a la captura de Maduro.

    Desde Caracas, el canciller Yván Gil rechazó las acusaciones y aseguró que el cartel es un “invento de Washington”, acusando a EE.UU. de buscar un “nuevo escenario de guerra colonial” en América Latina bajo el pretexto del combate al narcotráfico.

    Rubio reiteró que la política estadounidense es clara: “Hay grupos narcoterroristas que usan el espacio aéreo y marítimo internacional para traficar veneno a Estados Unidos. Y esos grupos serán combatidos. El presidente lo ha dejado claro desde el inicio de su mandato”.

  • Fiscalía argentina pide que Alberto Fernández vaya a juicio oral en la causa por violencia machista

    Fiscalía argentina pide que Alberto Fernández vaya a juicio oral en la causa por violencia machista

    El fiscal federal Ramiro González solicitó este jueves que el expresidente argentino Alberto Fernández (2019-2023) sea juzgado en un juicio oral y público en la causa por violencia de género contra su expareja y ex primera dama Fabiola Yáñez.

    En un dictamen presentado ante el juez federal Julián Ercolini, el fiscal consideró cerrada la etapa de instrucción, resaltó que no existen más pruebas que producir en esta instancia y presentó su requerimiento de elevación a juicio, acusando a Fernández de los delitos de lesiones graves, doblemente agravadas; lesiones leves, también doblemente agravadas, y amenazas coactivas.

    De ser hallado culpable de estos delitos, el exmandatario podría enfrentar una pena de hasta 15 años de prisión.

    «El fiscal federal Ramiro González solicitó hoy que el expresidente Alberto Fernández vaya a juicio oral por las lesiones físicas y psíquicas que el año pasado denunció Fabiola Yáñez. También, sostuvo la imputación sobre las amenazas que sufrió la ex primera dama para que no hiciera públicos esos hechos ni los denunciara ante el juez Julián Ercolini», explicó un documento difundido por la Fiscalía.

    El texto destacó la acusación del fiscal contra Fernández por haber ejercido «de un modo sistemático violencia psicológica contra Fabiola Yáñez bajo las formas de acosos, hostigamientos, controles, indiferencia, insultos, culpabilización, destrato, retiro de la palabra, ninguneos y hostilidad».

    Estos actos, añadió, se dieron en el marco de una relación asimétrica de poder y se produjeron «por lo menos desde el año 2016 hasta que la víctima pudo denunciar lo sucedido», en agosto de 2024.

    Por otra parte, el fiscal subrayó que el expresidente coaccionó a su entonces pareja para que no lo denunciara, mediante amenazas «realizadas en un contexto de violencia que aún perduraba y que incluían menciones al sostenimiento económico de Yáñez en Madrid y ponían en cuestión la tenencia del hijo en común de la pareja».

    «En el escrito, la Fiscalía analizó las pruebas disponibles y dijo que se trataba de un caso de derechos humanos de las mujeres y remarcó que no iba a consentir prejuicios o estereotipos que pusieran el foco sobre la víctima como una forma de desviar la investigación de las responsabilidades del agresor», detalló el documento.

    Entre las pruebas analizadas, provistas tanto por Fernández como por Yáñez, se incluyen historias clínicas, documentos médicos, videos, llamadas telefónicas y mensajes de texto, así como la declaración de la denunciante y de una extensa lista de testigos.

    Ante el pedido de la Fiscalía, la defensa del expresidente, a cargo de la abogada Silvina Carreira, dispone de seis días para responder, antes de que el juez decida si remite el expediente a un Tribunal Oral Federal.

  • «México y Canadá hacen lo que nosotros les decimos que hagan», dice Trump

    «México y Canadá hacen lo que nosotros les decimos que hagan», dice Trump

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este jueves que México y Canadá hacen lo que su Administración les dice que hagan cuando se trata de la seguridad fronteriza, un problema que dijo haber resuelto él mismo.

    «México hace lo que le decimos que haga, y Canadá hace lo que le decimos que haga», aseguró Trump en declaraciones a los periodistas en el Despacho Oval de la Casa Blanca.

    El republicano elogió su supuesto plan para acabar con la delincuencia y atacó, de nuevo, al expresidente Joe Biden para presumir de su gestión de las fronteras.

    «Recuerdo que Joe Biden solía decir siempre: ‘Necesito legislación’. Yo no tenía legislación, solo dije: ‘Vamos a cerrar las fronteras’, y todo el mundo lo entendió, porque ahora vuelven a respetar a su país», apuntó.

    Según dijo, cuando él regresó a la Casa Blanca el pasado mes de enero, la situación en las dos fronteras «era horrible», sin embargo, ahora ya no: «Hay gente que dice que es un milagro», apuntó.

    Estas declaraciones se producen después de que México enviara a Estados Unidos a 26 líderes del narcotráfico presos en el país latinoamericano después que lo solicitara el Departamento de Justicia estadounidense.

    Además, en las últimas horas se ha generado una controversia en México por el vuelo de un dron estadounidense sobre espacio aéreo mexicano.

    La presidenta del país, Claudia Sheinbaum, aseguró que el sobrevuelo fue solicitado por su Gobierno porque México no cuenta con el material específico que era requerido.

    «Se hace la solicitud dentro de los marcos de colaboración para que haya un vuelo de los Estados Unidos de equipos que no se tienen en México», apuntó la gobernante mexicana, que añadió que se usó para una investigación especial «relacionada con la delincuencia organizada».