El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Marn) informó que la temperatura más baja reportada este miércoles fue de 9 grados Celsius, en la fincad Los Andes, en Santa Ana, en las cercanías del volcán, producto de los vientos del norte que llegaron al país desde el lunes pasado.
En segundo lugar reportaron 9.4 grados Celsius en Planes de Montecristo, siempre al norte de Santa Ana, mientras que 10 grados en Las Pilas, Chalatenango.
También se registró una temperatura de 12.5 grados Celsius en Los Naranjos, Sonsonate, y 13.9 en el volcán de San Miguel, al oriente salvadoreño. Por otro lado, el termómetro descendió a los 14.4 en Apaneca, Ahuachapán y a 14.8 en Sensuntepeque, en el departamento de Cabañas.
????#ElObservatorioInforma En las primeras horas de este miércoles, la temperatura descendió hasta los 9.0 ºC en Finca Los Andes, Santa Ana.
Lo anterior es debido a los vientos del norte que afectan al país y que seguirán este día, según el pronóstico, con velocidades que alcanzarán hasta los 50 kilómetros por hora.
«Vamos a mantener presencia de vientos acelerados del noreste y del este, y alguna humedad se va a hacer presente por lo que es posible algunas lluvias. Estos vientos van a tener una intensidad de entre 10 y 20 kilómetros por hora y ocasionalmente hasta 50 kilómetros por hora», explicó esta mañana el meteorólogo David Pichinte.
El meteorólogo explicó que estos vientos serán más sensibles en zonas altas, en la cadena montañosa norte y franja volcánica central. Al final de la tarde podría llover en el norte y sobre los volcanes, asimismo en el occidente y centro del país.
Las temperaturas se percibirán menos cálidas en horas diurnas, sin embargo, podría seguir el calor en la zona costera. En San Salvador se espera una temperatura máxima de 28 grados Celsius.
El Juzgado de Paz de San Juan Opico, en La Libertad, ordenó este martes que 14 personas de la Barra Brava del Alianza Fútbol Club sigan procesadas por el delito de desórdenes públicos, luego de agredir a seguidores del FAS, el pasado 25 de octubre, sin embargo, solo 13 seguirán detenidas.
«Estos imputados atacaron al bus donde se conducían los aficionados del FAS donde fueron atacados con diferentes objetos como piedras, vidrios, asimismo dañaron el bus donde se conducía los aficionados del FAS y dañaron el bus», señaló la fiscal del caso.
Los 14 detenidos fueron identificados como Erick René Alfaro León, Erick Noé Hernández Campos, Elmer Edir Jacobo Gómez, Jairo Emerson Medrano Molina, Salvador Fernando Lizama Sánchez, William Reinaldo López, Geovani Alexander Sánchez Rumaldo, Daniel Ezequiel Palacios Galdámez, Jhony Oswaldo Quintanilla Bonilla, Mario Eduardo López Castellanos, Ronald Fernando Córdova Mejía, Rolando Arístides Reyes Toledo, Bryan Gutiérrez Alvarado y Karla Noemy Recinos Girón.
La audiencia inicial fue realizada por el Juzgado de San Juan Opico donde ocurrieron los hechos./ Cortesía de FGR.
Según un comunicado de Centros Judiciales, de la Corte Suprema de Justicia, esta última obtuvo medidas alternas debido a una condición de salud que no fue revelada.
La Fiscalía General de la República los acusó de tres delitos: desórdenes públicos, daños y lesiones, no obstante, por los últimos dos conciliaron ayer con los ofendidos. El comunicado señaló que los 14 acusados entregaron al dueño del bus $2,500, debido a los daños que ocasionaron en el automotor, el día del ataque.
Por otro lado, entregaron $200 a cuatro víctimas que resultaron lesionadas.
La única mujer acusada seguirá procesada pero con medidas alternas a la detención. / Cortesía de FGR.
El requerimiento fiscal indicó que el pasado 25 de octubre, un grupo de personas viajaba al estadio Óscar Quiteño en Santa Ana, donde se disputaría un partido de fútbol ente el Alianza FC y el FAS; este grupo de personas son seguidores del equipo santaneco y viajaban en un bus placas AB 74931 de la ruta 29 A.
El bus pasó a una gasolinera ubicada en Sitio del Niño para que los viajeros pasaran al baño y al retirarse «fueron atacados por integrantes de la Barra Brava del equipo Alianza Fútbol Club, quienes gritaban e insultaban, y al mismo tiempo les tiraban diferentes objetos», dice la acusación.
El conductor del autobús, por evitar el ataque, chocó con una motocicleta y se estacionó sobre el paso a desnivel del redondel Claudia Lars para verificar que el motociclista estuviera bien. La Fiscalía relató que cuatro buses de la Barra Brava los alcanzaron y se bajó una «gran cantidad de personas», entre ellos los imputados.
/ Cortesía de FGR.
«Y empezaron a golpear los parabrisas del bus al punto de quebrarlos, otro grupo de personas se ubicaron al costado izquierdo del bus y quebraron diez ventanas laterales del costado izquierdo del bus, dos vidrios de las puertas de dicho bus, arrancaron la tapa que protege la fusilera; asimismo, por la cantidad de personas que se encontraban cometiendo el hecho delictivo obstaculizaron el paso vehicular y al mismo tiempo les gritaban a los integrantes de la Vieja Guardia Turba Roja de San Salvador, independientes de la Barra organizada Oficial del Equipo de Futbol Club Deportivo FAS: ‘Bájense. Bájense perras, bájense gatas, bájense culeros», relata la acusación fiscal.
La Fiscalía indica que previo a este ataque, en San Salvador, ambas barras había tenido un altercado verbal.
La Fiscalía identifica a los acusados y los individualiza en su acusación, y a manera de resumen, señala que además de quebrar los vidrios del parabrisas y las ventanas, también arrancaron la tapa de la fusilera del bus y cortaron cables del automotor. Los usuarios y atacados se resguardaron abajo de los asientos del bus.
/ Cortesía de FGR.
Además de los videos que muestran el hecho, la Fiscalía obtuvo una extracción telefónica de la mujer acusada donde obtuvieron mensajes que la vinculan al ataque: «Amos un gran desvergue jajaja» «No estaban esperando» «Bueno se pararon porque solo vieron un bus» «y les hicimos mierda el bus, no llava (sic) ni un vidrio» «se encerraron en el bus», cita la Fiscalía entre los mensajes hallados a la mujer.
La Policía Nacional Civil capturó a al menos 20 personas la noche de ese sábado 25 de octubre tras el ataque, aunque no los identificó. Se desconoce qué ocurrió con las seis personas restantes.
La Secretaría de Prensa de la Presidencia reveló que la mañana de este miércoles arribó el segundo contingente de salvadoreños que viajó a Jamaica para ayudar a los afectados del huracán Melissa.
El contingente integrado por miembros de la Fuerza Armada, Protección Civil, Cuerpo de Bomberos y miembros del Servicio de Emergencias Médicas brindaron atención en salud a cientos de jamaiquinos, además de trabajar en la remoción de escombros que dejó el huracán en la isla, la cual, fue declarada como zona de desastre.
Los salvadoreños fueron recibidos por autoridades de Protección Civil y el Ministerio de Relaciones Exteriores, Ministerio de Salud, bomberos, Fuerza Armada y Policía Nacional Civil en el Aeropuerto Internacional Monseñor Óscar Arnulfo Romero y Galdámez, en Comalapa.
«La salud no tiene fronteras, la solidaridad no tiene fronteras, el bien no tiene fronteras. Hoy, les damos la bienvenida, hermanos, compañeros, el país está en deuda con ustedes», dijo el viceministro de Gestión y Desarrollo en Salud, Carlos Alvarenga a su arribo.
Ayer regresó el primer contingente de ayuda humanitaria de salvadoreños que también viajó a Jamaica por una semana.
El paso del huracán Melissa por el Caribe dejó al menos 75 personas fallecidas, daños millonarios en infraestructura y decenas de miles de viviendas afectadas en Jamaica, Cuba y Haití, según informes oficiales y de Naciones Unidas.
Los abogados de la defensa del pastor de la iglesia Elim, José Ángel Pérez, y del abogado del Foro del Agua, Alejandro Henríquez solicitaron a la Fiscalía General de la República (FGR) la aplicación de un procedimiento abreviado dentro del proceso judicial en el caso de la Cooperativa El Bosque.
El abogado Oswaldo Feusier, quien forma parte de la defensa técnica, explicó este martes que la petición busca agilizar el proceso judicial, donde los procesados tendrían que aceptar los hechos por los que se les acusa.
“La Fiscalía nos daría una pena tan reducida que aún imponiendo condena se podría aplicar un beneficio y en el caso de la defensa lo que tendría que dar o lo que tiene que ceder es que tiene que aceptar o confesar los hechos que se encuentran en el requerimiento fiscal”, dijo Feusier.
El abogado señaló que en un procedimiento abreviado, el juez podría adelantar la realización de la vista pública y resolver sobre dicha petición con base en los hechos presentados por la fiscalía.
Sin embargo, enfatizó que esta no implica una admisión de culpabilidad por parte de los acusados.
“No es que ellos acepten responsabilidad o se declaren culpables, eso lo hace el juez en el abreviado porque la vista pública se adelanta y se hace más breve pero no se acepta culpabilidad”, argumentó.
Sin avances la investigación
La defensa subrayó que la solicitud de procedimiento abreviado no significa renunciar a las exigencias de prueba ni a los recursos disponibles, sino una medida para mantener abiertas todas las opciones legales en caso de que la investigación continúe sin avances.
En ese sentido, aclaró que la estrategia principal de la defensa continúa centrada en demostrar la inocencia de Henríquez y Pérez.
Según Feusier, desde hace seis meses han estado solicitando que se realicen las entrevistas con los testigos en la Fiscalía y estas aún siguen pendientes.
“Hemos pedido 10 testigos que han visto que no han participado en nada y que no ha sucedido ningún acto de violencia o acto de desorden y ya van seis meses y no se ha entrevistado a ninguno de ellos”, dijo Feusier.
Asimismo, señaló que solicitaron documentación y grabaciones de cámaras de seguridad ubicadas en la zona de los hechos, pero hasta el momento no han recibido respuesta.
El abogado aseguró que hasta el momento, la Fiscalía General de la República no ha emitido una respuesta formal sobre la solicitud del procedimiento abreviado.
El proceso
Alejandro Henríquez y Ángel Pérez son procesados por los delitos de resistencia agresiva y desórdenes públicos en calidad de coautores en perjuicio de la paz pública.
Los acusados participaron en una concentración frente al centro comercial Las Piletas y la Residencial los sueños, donde vive el presidente Nayib Bukele, con el propósito de pedir ayuda al mandatario para cancelar una orden de desalojo de 300 habitantes de dicha comunidad.
El 30 de mayo de 2025, enfrentaron la audiencia inicial ante el Juzgado Primero de Paz de Santa Tecla, donde se ordenó detención provisional y que el caso pasará a la fase de instrucción.
Posteriormente, en septiembre del presente año, el Juzgado decidió ampliar la etapa de investigación que se otorga a la Fiscalía para indagar sobre los presuntos hechos, por lo que se extendió el plazo hasta el mes de diciembre del presente año.
En octubre pasado, el Juzgado Segundo de Instrucción de Santa Tecla, en audiencia especial de revisión de medidas, ratificó la detención provisional de ambos acusados tras negar la solicitud de otorgar medidas cautelares.
El proceso judicial se encuentra actualmente en etapa de instrucción y no se ha fijado una fecha para la audiencia inicial.
Henríquez y Pérez guardan prisión en el centro penitenciario La Esperanza, conocido como «Mariona”.
Al menos 1,015 salvadoreños han muerto en accidentes de tránsito, según el registro que lleva el Observatorio Nacional de Seguridad Vial (Onasevi) entre el 1 de enero y el 10 de noviembre de 2025.
La data indica una reducción del 8 % respecto al año anterior, cuando en la misma fecha ya se reportaban 1,107 muertos en siniestros viales. Este año, cada día han ocurrido tres muertes al día por esta razón.
Hasta esta fecha, también se reportan 18,744 accidentes de tránsito y 11,171 lesionados, estas últimas cifras representan un incremento de el 9 y el 11 % respectivamente.
Los datos también indican que la principal causa de muertos es la distracción del conductor, que durante al año han provocado 365 muertos; seguido, 208 personas murieron por velocidad excesiva, 137 por invadir el carril; mientras que 81 personas murieron en accidentes por inexperiencia del conductor y 42, por imprudencia del peatón.
Dentro de los más de mil muertos en siniestros viales están los usuarios vulnerables, quienes son la mayoría: 410 fueron motociclistas y 406 peatones; 29 fueron ciclistas.
El Observatorio indicó que el departamento donde más muertos por accidentes de tránsito hubo fue en San Salvador seguido de La Libertad y Santa Ana.
En cuanto a la edad, el observatorio detalla que al menos 33 víctimas de accidentes de tránsito eran menores de edad, 747 eran adultos en edad productiva y 226, adultos mayores.
El año pasado finalizó con 1,303 muertos por siniestros viales, y fue en octubre cuando se alcanzaron las mil víctimas.
Entre las 10:00 y las 11:00 de la noche del 15 de noviembre de 1989, el coronel Guillermo Benavides, director de la Escuela Militar de El Salvador, reunió a los oficiales bajo su mando y les informó que en el Estado Mayor de la Fuerza Armada se había acordado asesinar al sacerdote jesuita Ignacio Ellacuría, rector de la UCA. Debían eliminar también a todos los posibles testigos. De estos hechos da cuenta el informe de la Comisión de Naciones Unidas de la verdad para El Salvador “De la locura a la esperanza”.
Según el mismo informe, el coronel Benavides explicó a sus oficiales que Ellacuría era considerado “elemento subversivo” y aliado del Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN), que en ese momento ejecutaba la ofensiva “Hasta el tope” en la capital salvadoreña.
En el hospedaje de los jesuitas, ubicado en el interior del Centro Monseñor Romero (CMR) de la UCA, descansaban aquella noche Segundo Montes, Ignacio Martín Baró, Juan Ramón Moreno, Joaquín López y López, Amando López, Ellacuría y dos mujeres: Elba y Celina Ramos.
Elba y Celina: Madre, hija, amigas
Julia Elba Ramos era natural de Santiago de María, Usulután. A finales de 1960 conoció a Obdulio Ramos, su esposo, en una plantación de café. Vivieron un tiempo en Acajutla, Sonsonate, hasta que Obdulio se quedó sin trabajo y se mudaron a Las Delicias, en Santa Tecla.
Gracias a la recomendación de una amiga, Elba consiguió trabajo en el teologado de la Compañía de Jesús en Antiguo Cuscatlán. El teologado es una especie de seminario en el que los novicios jesuitas conviven en comunidad. Meses después, Obdulio fue contratado por Segundo Montes como jardinero del campus universitario.
Según la biografía oficial de Elba publicada por la UCA en su portal web, ella nunca trabajó en la residencia de los jesuitas. La historia la ha relacionado erróneamente a los sacerdotes mártires como su trabajadora doméstica. Los conocía, claro está, por ser jesuitas y por frecuentar el teologado, pero no les trabajaba directamente.
La hija de Elba y Obdulio, Celina Mariceth, estudió en el Instituto Nacional José Damián Villacorta, de Santa Tecla. Tenía 15 años. Recién se había graduado y soñaba con ser enfermera.
Antes de ella, el matrimonio había tenido dos hijos más. Ambos habían muerto, uno en el parto y el otro, pocos meses después de nacido. Celina y su novio habían decidido comprometerse y en diciembre de ese año le solicitarían permiso a los padres de la joven.
La casa de la familia, ubicada en Santa Tecla, había sufrido los embates de la ofensiva guerrillera. Obdulio recomendó a Elba y Celina que se resguardaran durante el toque de queda en la residencia de los sacerdotes jesuitas, en la UCA. Esta residencia también era visitada frecuentemente por José María “Chema” Tojeira, de origen español, que residía permanentemente en la casa de la compañía ubicada en Santa Tecla.
Elba, la amiga, en el recuerdo de José María Tojeira
Tojeira era provincial de los jesuitas para Centroamérica en la época de la masacre. “Chema” como era conocido, murió en septiembre pasado, un hecho que marca un hito en la conmemoración martirial de este año, sobre todo porque insistentemente trató de enriquecer la memoria de las mujeres mártires de la UCA, apartándose de la imagen de empleadas que se construyó a su alrededor.
Meses antes de su muerte, Tojeira conversó en privado con los participantes del Laboratorio Universitario de Creaciones Escénicas LUCES, un proceso teatral convocado por el Centro Cultural Universitario (CCU) de la UCA que retrata diversos momentos de la historia salvadoreña, entre ellas, la masacre en la universidad jesuita.
En entrevista con Diario El Mundo, diversos participantes de LUCES recuerdan el perfil de Elba y Celina que Tojeira compartió con ellos. Según Adela Jenny, actriz del laboratorio teatral, Tojeira recordó en aquella reunión las tardeadas que Elba compartía con los jesuitas los fines de semana, cuando llegaba a visitar a Obdulio en su jornada de labores.
“Tojeira contó que los sábados, Elba venía a la UCA y compartía con los padres todo el día. Bebían, comían juntos, platicaban, reían mucho. Tojeira dijo que Elba era super risueña y super chistosa, siempre hacía reír a los jesuitas. El dio a entender que los sacerdotes siempre la veían como una amiga, no como su empleada. En todo caso, como la esposa de su trabajador, que era Obdulio. Él si les trabajaba, ella no”. Adela Jenny, actriz
Sobre el martirio de Elba y Celina, Adela Jenny comparte con Tojeira su visión de que, aunque no fueran colaboradoras, murieron junto a los jesuitas “en representación de todo el pueblo salvadoreño”.
“Tojeira nos dijo que ellas (Elba y Celina) no murieron por coincidencia, sino por Diosidencia, o sea, murieron para que parte de los martirizados fueran ciudadanos de a pie, que aunque no fueran activistas, también luchaban por la justicia”, relató la actriz.
Esta reunión con LUCES no era la primera colaboración que Tojeira hacía con el CCU. El año pasado, durante la preparación de la pieza teatral que se presentó en la vigilia de los mártires 2024, Tojeira asesoró a la actriz Alejandra García, que interpretó en la producción a Elba. Este año, García repite su papel en «Odisea Libertaria», obra resultado del proceso de LUCES.
Alejandra García quien interpreta a Elba en la obra «Odisea Libertaria». / Adriana Pérez
Alejandra García, la nueva Elba
Alejandra García ha interpretado en dos ocasiones a Elba Ramos, logrando darle voz a una mujer que considera “ha sido silenciada por la historia oficial”. En su primera interpretación, los datos que Tojeira le proporcionó, aunque fueron pocos, lograron moldear la personalidad que ha pintado en Elba.
García lamenta que de Elba no exista un registro de su voz, de su forma de hablar, de sus gesticulaciones. Por la investigación que ha realizado y por su visión actoral, cree más en la Elba amiga de los jesuitas que en Elba, la colaboradora. El proceso de construcción del personaje la ha motivado a representar dignamente a Elba, a mostrarla como una protagonista más de aquella noche y de las conmemoraciones anuales.
“Yo en Elba he tratado de representar a la mujer salvadoreña que ella era, utilizando características de la mujer salvadoreña de a pie, la que todos conocemos y tenemos en nuestras casas. Con nuestro director anterior, las premisas de actuación eran más cerradas, pero en este proceso (LUCES), he logrado aferrarme más a la personalidad de Elba y hacerla una mujer que opina, que discute, que no solo fue un daño colateral”. Alejandra García, actriz
Elba y Celina no son dos colaboradoras. Son madre e hija. La madre, amiga íntima de algunos de los intelectuales más importantes en la historia reciente de El Salvador. La hija, compañera de su madre en la más fatal casualidad de sus vidas. Ambas murieron con ellos, asesinadas por un batallón especial de las fuerza armada. Pero, para llegar a su asesinato, aún hay que recorrer los momentos más álgidos de tensión vividos por ellas y los sacerdotes en el campus de la UCA, la noche del 16 de noviembre de 1989.
Lea nuestra siguiente entrega- Mártires del 16N: La memoria histórica y los derechos humanos del Dios crucificado
El Tribunal Segundo de Sentencia de San Salvador impuso una condena de seis años de prisión a Brayan Alexander Aquino Ávalos, de 23 años, por el delito de posesión y tenencia de droga con fines de tráfico.
El joven fue arrestado el pasado 29 de abril en la colonia Alta Vista, del distrito de Ilopango en San Salvador Este, luego de que agentes de seguridad lo interceptaran bajo un puente mientras conducía una motocicleta. Su comportamiento sospechoso motivó a las autoridades a realizarle un registro preventivo.
Durante el procedimiento, los policías localizaron una bolsa adherida al timón de la motocicleta que contenía cinco porciones de marihuana. El peso total de la droga incautada fue de 222.4 gramos, con un valor estimado superior a los $400, según informó Centros Judiciales en su cuenta de X.
En la vista pública, la Fiscalía presentó las pruebas técnicas y testimoniales que confirmaron que Aquino transportaba la sustancia ilícita con fines de distribución. El tribunal valoró los elementos y lo declaró culpable, emitiendo la pena privativa de libertad.
La condena forma parte de los esfuerzos de las autoridades por frenar el microtráfico de drogas en comunidades densamente pobladas, como Alta Vista, donde se han intensificado los controles policiales.
La defensa de los tres mandos militares condenados en El Salvador por el asesinato de cuatro periodistas de los Países Bajos en 1982 presentó un recurso de nulidad contra el veredicto emitido por un jurado civil a inicios de junio pasado, que impuso una pena de 30 años de prisión a cada uno, según informó este martes el abogado querellante Pedro Cruz.
«La defensa ha presentado recursos sobre eso. El caso actualmente se está discutiendo en un tribunal superior», señaló Cruz en un evento público, y agregó que «el veredicto del jurado no es apelable» porque «el jurado no da explicación de por qué condeno, es una decisión de conciencia».
Explicó que la defensa de los militares presentó un «recurso de nulidad del veredicto, en donde quieren dar a entender que el jurado estuvo viciado o que presenta anomalías que no le permitieron dar un veredicto de forma objetiva».
«Eso es lo que estamos discutiendo en cámara (de apelaciones), porque a nuestro juicio eso ni de lejos ocurrió», sostuvo el letrado en el contexto de una conferencia sobre el caso.
Los militares, parte de la cúpula del Ejército que dirigió los primeros años de la guerra civil salvadoreña (1980-1992), fueron encontrados culpables el 3 de junio pasado.
Los condenados son el exministro de Defensa, general José Guillermo García; el exdirector de la Policía de Hacienda, coronel Francisco Antonio Morán; y el excomandante de la Cuarta Brigada de Infantería, coronel Mario Adalberto Reyes Mena.
El Informe de la Comisión de la Verdad de Naciones Unidas, de 1993, que investigó los crímenes de guerra, señala que los periodistas holandeses Koos Jacobus Andries Koster, Jan Corenlius Kuiper Jop, Hans Lodewijk ter Laag y Johannes Jan Willemsen fueron asesinados durante una emboscada ordenada por el excomandante Reyes Mena.
Los periodistas se encontraban en el país para documentar los efectos de la guerra civil (1980-1992) en las familias empobrecidas de las zonas rurales, a quienes las Fuerza Armadas acusaban de ser simpatizantes de los guerrilleros.
Un hombre identificado como Zair Oswaldo G. O., de 33 años, enfgrentó la audiencia inicial en el Juzgado Primero de Paz de Soyapango, por los delitos de expresiones de violencia contra las mujeres y daños.
Según las investigaciones, el sujeto » insultó y dañó el celular de su pareja tras una discusión» en su hogar ubicado en el reparto La Campanera, de Soyapango, ofensas por las que fue denunciado.
Además de romper el aparato telefónico el acusado también tomó del cuello a su pareja, agresió que fue presenciada por la hija mayor de ambos de 9 años de edad. La menor logró alertar a los agentes de la Polcía Nacional Civil (PNC).
En la audiencia la jueza «ordenó que el imputado se presente mensualmente ante un Juzgado de Vigilancia Penitenciaria y Ejecución de la Pena, y que se mantenga excluido del hogar, pese a ser propietario de la vivienda, con el fin de proteger el bienestar de los tres hijos menores de edad de la víctima, de 9, 7 y 2 años», dijo Centros Judiciales en su cuenta de X.
Sumado a la orden de alejamiento, Zair Oswaldo G. O. deberá entregar en tres cuotas la suma total de $125 como compensación del teléfono dañado.
Shriners El Salvador entregó este martes un lote de medicamentos e insumos médicos a la Unidad de Niños Quemados del Hospital Nacional de Niños Benjamín Bloom.
El organismo aseguró que la donación es parte del trabajo en conjunto que realiozan desde hace varios años en conjunto al Ministerio de Salud y con el apoyo de la Agencia de El Salvador para la Cooperación Internacional ESCO.
Medicamento e insumos médicos fueron entregados al hospital.
«Nuestro trabajo se estructura sobre dos pilares esenciales: el tratamiento integral de niños con quemaduras y la atención especializada de niños con problemas ortopédicos», señaló Shriners El Salvador sobre las iniciativas enfocadas en la salud infantil.
Además del donativo, la asociación dio a conocer que será el principal patrocinador del Segundo Congreso Regional de Quemaduras de Centroamérica y el Caribe, a realizarse en el país en mayo de 2026.