Un bus de la ruta 6 tropelló la tarde de este miércoles a dos personas en la alameda Juan Pablo II de San Salvador.
La unidad de transporte colectivo placas AB 89-269 lesionó a las dos víctimas frente al Parque Infantil, justo frente a la pasarela que se encuentra en la zona.
Comandos de Salvamento informó que las víctimas tienen 21 y 53 años, esta última resultó con «trauma de cráneo grave».
Ambas personas lesionadas fueron trasladadas al Hospital Rosales para recibir atención médica.
Además de la institución de socorro, gestores de tráfico del Viceministerio de Transporte y elementos de la Policía Nacional Civil llegaron al lugar para controlar el tráfico.
La alcaldía de San Salvador Centro y la lataforma Uber firmaron un convenio para garantizar la movilidad en el parque de diversiones Sivarland, durante los festejos captalinos.
La comuna, que dará inicio a los festejos capitalinos en honor al Divino Salvador del Mundo el 1 de agosto, aseguró que el convenio busca crear la «Zona Uber» al interior del recinto donde se ubican los juegos mecánicos y los diferentes puestos de venta.
«Se habilitará una Zona Uber exclusiva dentro de Sivarland, destinada a facilitar la llegada y retirada de pasajeros de manera ágil y segura», aseguró la alcaldía.
El servicio permitirá disminuir la carga vehicular que se genera en la zona y brindar seguridad a quienes consuman bebidas alcohólicas.
«Esta medida contribuirá al ordenamiento vehicular en la zona y, al mismo tiempo, permitirá a los ciudadanos disfrutar de manera responsable, evitando la conducción peligrosa», señaló la comuna capitalina en un comunicado.
Los festejos capitalinos se llevan a cabo del 1 al 6 de agosto, teniendo como punto más fuerte la Divina Transfiguración de Jesús, conocida popularmente como «La Bajada».
¡Buenas noticias para quienes visitarán Sívarland!????????
La Alcaldía de San Salvador Centro y @Uber han unido fuerzas para que moverse durante las Fiestas Agostinas sea más fácil, seguro y ordenado.
Después de 50 años, la Universidad de El Salvador (UES) reiteró su petición de justicia para que la Fiscalía General de la República esclarezca los hechos ocurridos en la masacre estudiantil ocurrida el 30 de julio de 1975, donde se presume que un centenar de estudiantes fueron asesinados por tanquetas de la Fuerza Armada comandada por el entonces presidente militar Arturo Armando Molina.
«50 años han pasado y la Universidad de El Salvador alza la voz para exigir justicia, para exigir que se esclarezcan los hechos para exigir a la Fiscalía que dé respuesta a los recursos que se han presentado y se establezca quiénes son los autores materiales e intelectuales de esa masacre». Juan Rosa Quintanilla, rector de la Universidad de El Salvador.
Rosa Quintanilla dijo que según los archivos de la universidad hay un promedio de 50 estudiantes que fueron asesinados, sin embargo, por décadas se ha dicho que el número rondaba las 100 víctimas. El rector añadió que las familias de estos 50 estudiantes tocan las puertas del alma mater para que les acompañen en la tarea de buscar justicia.
El maestro dijo que desde la universidad han presentado varios recursos ante la Fiscalía y a otras instancias, sin embargo, no han obtenido respuesta.
«Hemos presentado varios escritos a la Fiscalía General de la República y hemos acudido a diferentes instancias como la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos, tomando en cuenta que en un momento el Ministerio de la Defensa negó que existía la información y se presentó un recurso ante la Corte Suprema de Justicia y esta le ordenó que tenían que brindar la información requerida, pero lamentablemente hasta este día no se ha cumplido. Desconocemos qué ha pasado, no nos han dado información al respecto, sin embargo, nosotros continuamos exigiendo que se haga justicia en este país específicamente en este caso de los compañeros que murieron el 30 de julio de 1975», finalizó.
El día fatídico
El ataque sucedió en horas de la tarde el 30 de julio de 1975 en la 25 avenida Norte, cerca del hospital general del Instituto Salvadoreño del Seguro Social y del hospital Rosales, donde tanquetas del Ejército habrían acorralado la manifestación.
La protesta se gestó porque cinco días antes, un desfile bufo del Centro Universitario de Occidente fue reprimido por el ejército. Ese día, los universitarios pedían respeto al coronel Molina, que ganó las elecciones de 1972.
El “desfile bufo” fue suspendido por órdenes militares, y la Asociación General de Estudiantes Universitarios Salvadoreños (Ageus) solicitaba una interpelación contra el Ministro de Defensa y Seguridad Pública, tras la intervención militar del 25 de julio en la sede de occidente.
El 30 de julio de 1975 estudiantes de la UES realizaron la manifestación para protestar por las medidas que adoptó el gobierno, dejando heridos, fallecidos y desaparecidos, donde se logró identificar solo a José María López, estudiante de Medicina de la UES, la universidad fue cerrada desde el 31 de julio a mediodía.
50 años de memoria
La marcha inició a las 2:00 de la tarde con la presencia de 200 estudiantes, maestros y otras personas de la sociedad civil. Cómo es tradición, los estudiantes de la UES gritaban sus consignas hasta llegar al monumento de la 25 avenida Sur donde ocurrió la masacre, cerca del hospital nacional Rosales.
Al llegar al monumento, el rector junto a otros maestros colocaron una ofrenda floral y Rosa Quintanilla aprovechó para reiterar que exigen justicia para conocer los autores materiales e intelectuales de ese hecho de lesa humanidad.
A eso de las 12:00 del mediodía otra marcha de organizaciones sociales de la universidad y fuera de ésta también hicieron otra marcha simbólica.
Estudiantes, maestros y organizaciones sociales se sumaron a la conmemoración de los 50 años de la masacre estudiantil del 30 de julio de 1975. / Alexander Montes.Las autoridades de la UES se sumaron a la petición de justicia a medio siglo de la masacre. / Alexander Montes.Los estudiantes simbolizaron a la Fuerza Armada, quienes acorralaron a un centenar de estudiantes hace 50 años. / Alexander Montes.Durante todo el día, la UES ha realizado actos conmemorativos por la masacre estudiantil que aún no ha sido juzgada. / Alexander Montes.La UES ha presentado denuncias ante la Fiscalía para esclarecer el crimen. / Alexander Montes.La UES simbolizó a la Fuerza Armada con un gorila, que año con año, es quemado frente al lugar donde ocurrió la barbarie. / Alexander Montes.La marcha del 30 de julio terminó con la tradicional quema de un gorila, que para la UES simboliza a la Fuerza Armada, a quien señalan del crimen de casi un centenar de estudiantes. /Alexander Montes.Otras organizaciones civiles y estudiantiles hicieron una marcha previa a la convocada por la UES. / Jessica Guzmán.Organizaciones civiles como el Movimiento de Víctimas del Régimen de Excepción y familiares de desaparecidos también participaron en la marcha. / Jessica Guzmán.
Las variaciones de las olas en la costa salvadoreña fueron «imperceptibles», según el ministro de Medio Ambiente Fernando López, quien aseguró que no hubo afectaciones tras la alerta de tsunami declarada la noche del martes en El Salvador.
López describió que los niveles en las aguas incrementaron unos 50 centímetros mar adentro, pero no descartó que en horas de marea alta pueda percibirse algún incremento.
«Se percibieron en alguna de las boyas de mar profundo de la NOAA, amplitudes de 5 centímetros eso en algunas ocasiones ha ocasionado aumentos significativos, en este momento no se ha reportado ninguna afectación». Fernando López, ministro de Medio Ambiente.
Un informe especial de oceanografía del ministerio indicó que a mediodía se han reportado variaciones de entre 10 y 20 centímetros de amplitud en el Puerto de Acajutla y La Libertad. Estas variaciones podrían observarse en las próximas seis horas y las corrientes anómalas durante las próximas 24 horas, dice el informe.
Ayer, tras el potente terremoto de 8.8 en Rusia, Japón activó una alerta de tsunami y poco a poco los países que tienen costa en el Pacífico fueron activando sus alertas.
Tras la actividad sísmica en San Lorenzo, Ahuachapán, y el terremoto de 8.8 en Rusia, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales descartó anomalías en los volcanes salvadoreños.
«El estado de los volcanes activos es sin variaciones, recordemos que tenemos varios volcanes activos en El Salvador, estamos midiendo gases, sismicidad, y todos los volcanes presentan parámetros normales, si hay actividad pero es la actividad que siempre han tenido, no hay nada atípico que pueda dar la pauta que hay algo sucediendo». Fernando López, ministro de Medio Ambiente.
En conferencia de prensa este mediodía, López aseguró que la situación de los volcanes en El Salvador es normal pese a que después de los sismos ocurridos ayer, el volcán Kliuchevskói, en Rusia, iniciara una erupción.
También el volcán mexicano Popocatépetl ha hecho al menos 36 emanaciones en las últimas 24 horas, según el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) junto a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Por otro lado, medios nicaragüenses han reportado que el volcán Telica sorprendió con una explosión intensa de hasta 250 metros de altura. Tanto el Telica como el Popocatépetl son volcanes con mucha actividad, pero que en las últimas horas han incrementado sus emanaciones.
Al menos dos volcanes salvadoreños se consideran activos, el volcán Ilamatepec o de Santa Ana y el Chaparrastique o de San Miguel, este último ha tenido desgasificaciones constantes, la última en junio de 2024.
Tres sujetos fueron arrestados durante la mañana de este miércoles en el distrito de Apastepeque, San Vicente Norte, debido a que fueron captados en cámara mientras golpeaban a otro hombre, detalló la Policía Nacional Civil (PNC) que efectuó las detenciones y las publicó en su cuenta de la red social X.
La institución, que también confirmó la participación de la Fuerza Armada en las capturas, aseguró que los tres sujetos fueron identificados como Manuel Alcides Rodríguez Flores, de 36 años; Pedro Manuel Segundo Flores, de 25 años y Óscar Josué Segundo Flores, de 24 años.
En el video divulgado por la PNC se muestra a uno de los sujetos conversando con la víctima, posteriormente, otros tres sujetos más llegaron al lugar y le propinaron golpes. En el material se muestra el forcejeo entre los sujetos y su posterior huída del lugar de los hechos.
Todos los capturados serán remitidos ante las respectivas autoridades por el delito de delito de lesiones, detalló la PNC en la publicación.
En un video de cámaras de seguridad quedó el momento en que tres sujetos golpearon a otro hombre, en Apastepeque, San Vicente Norte.
Los capturamos en conjunto con @FUERZARMADASV y los identificamos como:
▫️Manuel Alcides Rodríguez Flores, de 36 años de edad.
En la última semana esta no fue la única captura por un pleito, debido a que el pasado jueves, la corporación policial detuvo a Warren Melquías Benítez Parada, de 21 años de edad y Edwin Alonso Hernández Meléndez, de 53 años. Ambos protagonizaron una pelea en un club nocturno ubicado en San Benito, San Salvador.
La PNC detalló en su momento que los dos sujetos también los procesó por los delitos de lesiones y desórdenes públicos.
La Unidad de Narcotráfico de la Fiscalía General de la República (FGR) presentó el martes la solicitud de imposición de medidas contra dos ecuatorianos y un colombiano, que fueron sorprendidos por la Marina Nacional el 11 de julio transportando cocaína valorada en $33 millones.
La Fiscalía General de la República (FGR) presentó solicitud de imposición de medidas en contra de tres ciudadanos extranjeros acusados por el delito de tráfico ilícito de drogas.
Los imputados son de nacionalidad colombiana y fueron identificados como Rubén Darío Acevedo Cedeño y Polito Perlaza Moreno, ambos de nacionalidad ecuatoriana, además, el colombiano Norberto Valencia Argollo.
«Los extranjeros fueron interceptados, el pasado 11 de julio por miembros de la Marina Nacional a 600 millas náuticas al sur de la bocana El Cordoncillo, cuando se conducían a bordo de una embarcación de bajo perfil, también conocida como semisumergible», informó la Fiscalía.
En la intervención se les decomisaron 1,326 paquetes de cocaína, con un valor aproximado de $33,335,640 en el mercado ilegal.
La Fiscalía dijo tener prueba suficiente que vincula a los acusados con la actividad delictiva y ha solicitado al Tribunal Segundo contra el Crimen Organizado de San Salvador que imponga medidas de detención mientras continúa el proceso judicial.
Hasta las 11:30 de la mañana, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Marn) registró 331 sismos localizados en San Lorenzo, Ahuachapán, y sus alrededores en una actividad sísmica que inició la tarde de este martes.
Según los datos de Medio Ambiente, de este total de temblores al menos 57 han sido sentidos por la población.
El ministro de Medio Ambiente, Fernando López, dijo en una conferencia de prensa que todos los sismos han sido localizados en San Lorenzo, Las Chinamas, Ahuachapán y el resto en Jalpatagua, Guatemala, donde se originaron los temblores de 5.9 y 5.6 del martes en la tarde, que dieron origen a la actividad.
La institución sostiene que el origen de esta actividad sísmica es la activación de una falla geológica local.
Aparte de estos sismos, Medio Ambiente ha registrado que en todo el año han ocurrido 2,924 temblores de los cuales 208 han sido sentidos. Solo en julio habían registrado 305 sismos, de estos, 49 habían sido percibidos por la población.
Hasta esta mañana, la actividad sísmica de San Lorenzo reportaba 67 casas, dos infraestructuras públicas y una iglesia con daños posterior a los movimientos de tierra.
Protección Civil no ha emitido alerta por esta situación, sin embargo, su director Luis Amaya aseguró esta mañana que empezarán la evaluación de daños en casas, que en su mayoría, tienen una construcción de adobe.
Hasta el momento, la institución instaló albergues en el cantón El Portillo de San Lorenzo.
Dos sujetos sujetos de nacionalidad guatemalteca identificados como José Antonio Boteo Cruz y Neruda Uvaldo Amaya Martínez, fueron capturados en dos embarcaciones con 688 kilos de cocaína valorados en más de $17 millones, informó este miércoles el ministro de Justicia y Seguridad Pública, Gustavo Villatoro.
Los sujetos fueron detenidos mediante un operativo ejercido por la División Antinarcóticos y Storm de la Policía Nacional Civil (PNC) aseguró el funcionario en una publicación de su cuenta de la red social X Villatoro también aseveró que los detenidos serán remitidos ante las respectivas autoridades por el delito de tráfico ilícito.Cabe explicar que el funcionario no detalló el lugar donde los sujetos fueron capturados.
“Como Gabinete de Seguridad, tenemos un firme compromiso con nuestra población y una misión que ha sido encomendada por nuestro Presidente Nayib Bukele de no permitir que estos grupos del crimen transnacional sigan llevando este veneno a nuestras sociedades y lo estamos cumpliendo”, escribió en la publicación el titular de la institución.
Doble golpe a estructuras regionales. Están confundidos si creen que podrán mover libremente su veneno por nuestras aguas territoriales.
Gracias al trabajo coordinado entre la División Antinarcóticos y los STORM de nuestra @PNCSV, se interceptaron dos embarcaciones con 688 kilos… pic.twitter.com/ZbEluacT0O
— Gustavo Villatoro ???????? (@Vi11atoro) July 30, 2025
El vicealmirante detalló que esa cantidad de estupefacientes tendría un valor estimado de $1,600 millones y advirtió que “si hubiera llegado a su destino final hubiera causado cantidades de fallecidos, la violencia que genera”, declaró durante una entrevista televisiva en canal 21.
El funcionario actualizó la cifra al dar a conocer la reciente captura de tres personas extranjeras, dos ecuatorianos y un colombiano, detenidas a mediados de julio a unas 600 millas náuticas del estero de Jaltepeque, cuando transportaban alrededor de 1,300 kilogramos de cocaína, con un valor aproximado de $33 millones.
Mirna Perla recuerda y relata, 50 años después, lo sucedido aquel miércoles 30 de julio de 1975, cuando un grupo de unos 100 estudiantes universitarios y de secundaria fueron interceptados, atacados y asesinados por agentes de Seguridad del Estado salvadoreño por manifestarse en contra de una intervención militar en una de las sedes de la estatal Universidad de El Salvador (UES).
El 30 de julio de 1975, por orden del entonces ministro de Defensa, Carlos Humberto Romero, el Ejército reprimió violentamente una marcha organizada por estudiantes de la UES que fue acompañada por alumnos de secundaria de institutos públicos de educación.
La represión militar, efectuada con gases lacrimógenos y armas de fuego, se saldó con un número de estudiantes muertos y desaparecidos no contabilizados hasta la fecha, debido a que los agentes de seguridad bloquearon el paso al lugar, recogieron los cuerpos y limpiaron la sangre, según declararon algunos testigos de los hechos.
Sin embargo, investigaciones efectuadas posteriormente por observadores internacionales y organizaciones de derechos humanos señalan que, aunque la cifra exacta de fallecidos se desconoce, fueron alrededor de 100 personas las que se contabilizaron como muertas y desaparecidas.
Este hecho, que fue perpetrado a las puertas de la guerra civil salvadoreña (1980-1992), no ha sido investigado por las autoridades correspondientes, por lo que aún continúa en la impunidad.
En defensa de la UES
Mirna Perla, graduada en 1982 de Jurisprudencia de la UES, fue en su época de estudiante universitaria una mujer organizada en movimientos de izquierda en defensa de la autonomía de la UES, la única universidad pública del país.
Sentada en una de las banquetas frente a la entrada de la Facultad de Ciencias Jurídicas, Mirna describe en una charla con EFE que ese día, 30 de julio de 1975, amaneció en su casa de estudios, ya que junto a otros compañeros organizados tomaron la decisión de marchar en protesta por la intervención militar en la sede de la ciudad de Santa Ana (este), en la zona occidental del país.
«La dictadura militar de (Arturo Armando -presidente en ese momento-) Molina iba como en escalada, robándonos los espacios», señala la abogada que se desempeñó como jueza y magistrada suplente de la Corte Suprema de Justicia entre 2001 y 2002.
Relata que «ese día (30 de julio) habíamos tomado la decisión, después de discutir 24 horas seguidas si salir a la calle o no por la situación de peligro, de riesgo, de amenaza latente que había, de salir para manifestarnos pacíficamente».
«Ese día sobrevolaron avionetas tirando panfletos con amenazas (…) Sabíamos que estaba en peligro nuestra vida, nuestra libertad», dice.
A las 13:00 hora local, recuerda, ella y sus compañeros ultimaban los detalles de la marcha, «a pesar de las amenazas» del coronel Romero.
«Salimos con la idea que efectivamente nos iban a reprimir. Esperábamos que no fuera tan drástica la represión», apunta.
Mirna recuerda que a la marcha se sumaron estudiantes de secundaria organizados de institutos públicos de la zona de San Salvador. Por lo que, «aproximadamente, salimos más o menos 2,000 personas».
La caminata, que salió de una de las entradas de la sede central de la UES, se dirigió por una de las principales de San Salvador y el plan era llegar al histórico Parque Cuscatlán y luego continuar hasta concluir en la emblemática Plaza Libertad, en el corazón de la capital.
Sin embargo, a medio camino -cerca de las 16:30 hora local- el grupo de 100 estudiantes fueron interceptados, acorralados con tanquetas y atacados a tiros por militares. Mirna quedó en medio del tiroteo.
Esta fotografía de horas después de la masacre se publicó en la edición del 31 de julio de 1975 de Diario El Mundo con esta descripción: “Momentos después de los graves sucesos registrados ayer tarde en las inmediaciones del ISSS, nuestros fotógrafos captaron estas escenas en que se ve a grupos de jóvenes comentando los hechos de que muchos de ellos fueron testigos”. / Archivo DEM
Saltar para sobrevivir
De acuerdo con Mirna, «unas 500 personas quedamos atrapadas en el ataque».
Para sobrevivir a la arremetida militar, la abogada saltó desde un paso desnivel. Cayendo en la calle e inmediatamente quedando inconsciente por el impacto y por los efectos del gas lacrimógeno.
Mirna se quebró la rótula de la pierna izquierda en tres pedazos. «No sé cómo caí, estaba muy afectada por los gases y nerviosa e indignada porque era terrible esa agresión ante una marcha pacífica», relata.
«Caigo, pierdo la conciencia. Cuando vuelvo a adquirir conciencia trato de salir corriendo, sin lograrlo y en el momento no me quedó más que resignarme», reseña.
Narra que unos compañeros lograron rescatarla del lugar y la llevaron a un taller mecánico para vehículos, y «ahí me metieron los compañeros debajo de la cama de un camión que estaban arreglando» a la espera de que acabara la balacera.
Acabado el tiroteo, Mirna fue llevada a un hospital para ser atendida y comenzar su recuperación.
Crimen de lesa humanidad
Para la hoy abogada, aquel hecho del 30 de julio constituye un crimen de lesa humanidad y lamenta que aún continúe en la impunidad.
«Esperamos que algún momento logremos justicia», dice.
En 2018, la letrada, con el apoyo del Instituto de Derechos Humanos de la jesuita Universidad Centroamericana (Idhuca) y la hermana de una de las víctimas desaparecidas, presentó una denuncia formal ante la Fiscalía General, pero, hasta el momento, los hechos no han sido investigados.
Las víctimas entran en la categoría de desaparecidos, ya que no se ha dado con el paradero de sus cuerpos.