EE.UU. justifica haber atacado a Irán para evitar que Teherán golpeara primero

La Administración de Donald Trump justificó este sábado el ataque conjunto con Israel contra Irán como una operación preventiva destinada a evitar que la República Islámica golpeara primero.

«El presidente no tenía otra opción», aseguró un alto cargo del Gobierno en una llamada con periodistas para comentar el operativo ‘Furia Épica’, lanzado contra el país persa.

Según Washington, Teherán estaba intentando reconstruir su programa atómico después de que Estados Unidos bombardeara en junio del año pasado las centrales nucleares de Fordó, Natanz e Isfahán, en la denominada Operación Martillo de Medianoche.

Además, la Administración estadounidense afirma disponer de informes de inteligencia que sugerían que Irán planeaba lanzar un ataque con misiles contra tropas estadounidenses y sus aliados en la región.

«Si nos hubiéramos quedado de brazos cruzados y esperado a ser atacados primero, la cantidad de bajas y daños habría sido sustancialmente mayor», señalaron fuentes oficiales.

El ataque se produjo a pesar de que Washington y Teherán estaban negociando un acuerdo para limitar el programa nuclear iraní y la República Islámica había salido satisfecha de las últimas rondas de conversaciones.

Al respecto, el Gobierno de Trump reprocha a Irán que dentro de esas negociaciones se negara a abordar su programa de misiles balísticos y su apoyo a grupos regionales como Hizbulá o Hamás.

Washington asegura además haber ofrecido a Teherán suministro permanente y gratuito de combustible nuclear si renunciaba al enriquecimiento de uranio, pero las autoridades iraníes insistieron en mantener esas capacidades.

Estados Unidos e Israel lanzaron este sábado un ataque a gran escala contra Irán, que respondió con el lanzamiento de misiles hacia territorio israelí y contra bases militares estadounidenses en la región.

Trump anunció la operación de madrugada desde su residencia privada de Mar-a-Lago, en Florida, y afirmó que su objetivo final es derrocar al régimen iraní.

Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, declaró que múltiples indicios apuntan a que el líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jameneí, habría muerto en uno de los bombardeos, una información que el mandatario estadounidense dijo que parece ser «correcta».

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