El Atlético de Madrid, metido en el enredo por el futuro del delantero argentino Julián Álvarez, aparcó el asunto en el estadio Ramón Sánchez-Pizjuán y se dio una alegría ante el Sevilla, al que superó con claridad (1-3) y al que devolvió a la realidad tras sus dos victorias en el arranque de LaLiga.
Dos goles de campeón del mundo Álex Baena y otro del nigeriano Ademola Lookman dejaron el partido muy claro en la primera mitad para el Atlético, que bajó mucho la intensidad en la segunda, cuando el Sevilla estuvo mejor, pero solo para lograr un tanto, el del canterano Miguel Sierra mediado este periodo.
El Sevilla volvió a su estadio con la inesperada misión lograr un pleno de triunfos ante un Atlético con las primeras urgencias al tener ya dos puntos de desventaja con el Barcelona y Real Madrid y también entre el enredo de Julián Álvarez.
El preparador del Sevilla, Luis García Plaza, ante la ausencia de Joaquín Martínez ‘Oso’, que también gestiona su salida, hizo debutar de titular al exatlético Julio Díaz y también volvió a la titularidad el central Kike Salas, quien no jugó la pasada jornada en Bilbao por sanción.
Con ellos le quiso plantar cara a los de Diego Simeone, quien ante las ausencias en la delantera del propio Julián Álvarez y del noruego Alexander Sorloth puso en punta al nigeriano Ademola Lookman, acompañado del coreano Kang in Lee, el argentino Giuliano Simeone y Álex Baena.
Fue el precisamente el campeón del mundo de este verano el que, en la primera que tuvo su equipo, estuvo muy listo para definir ante el griego Odysseas Vlachodimos tras un buen pase del coreano; un gol a los cuatro minutos que no hizo más que asentar el juego de los visitantes para llevar el peso del partido.
Antes de cumplirse la media hora llegó lo que de preveía debido a la superioridad del Atlético en todas las líneas y con la movilidad de todos sus futbolistas, por lo que un disparo seco de Lookman al borde del área y pegado a la cepa del poste supuso el 0-2.
Álex Baena, poco después, tuvo premio a su gran partido y al de su equipo y puso el tercero con un remate desde lejos ante la impotencia del Sevilla, que no vio la fórmula de parar a un rival desatado.
En la segunda parte, los locales le pusieron ganas y más de intensidad para arreglar el marcador ante un conjunto el visitante bien posicionado y que se dedicó a no desgastarse pero que no pudo impedir el tanto de Miguel Sierra para dejar el 1-3 definitivo.

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