A pesar de que los expertos del Centro de Predicciones Climáticas de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) daban por hecho el inicio del fin del fenómeno de La Niña el mes pasado, el océano Pacífico ha dado una sorpresa en febrero: en lugar de calentarse, se ha enfriado más, obligando a los científicos a retrasar la fecha de retorno a la normalidad climática.
En enero, la temperatura en la región clave del Pacífico estaba en -0.5°C, al borde de la neutralidad; Sin embargo, el informe de febrero, publicado la semana pasada, revela que el agua se enfrió bruscamente a -0.9°C, esto provocó que la probabilidad de que La Niña termine pronto cayera del 75% (pronosticado en enero) al 60% actualmente.
¿Qué significa esto? Que los patrones climáticos actuales (vientos, temperaturas, variabilidad de lluvias) se quedan por más tiempo. La «transición» hacia un «Niño Neutro», que esperábamos entre enero y marzo, se ha movido ahora para febrero y abril.
Aunque las aguas profundas ya se están calentando, señal de que el cambio viene, la superficie del mar sigue «terca». Básicamente, el clima nos está diciendo: «Todavía no guarden las previsiones de La Niña».
El fenómeno de La Niña es un enfriamiento anormal y persistente de las aguas superficiales del Océano Pacífico ecuatorial, que altera el clima mundial. En El Salvador este fenómeno se asocia con más lluvias.

Deja una respuesta