La muerte del migrante cubano Geraldo Lunas Campos, ocurrida el pasado 3 de enero mientras se encontraba bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en un centro de detención de Texas, podría ser clasificada como homicidio, según indicó a The Washington Post un empleado de la Oficina del Médico Forense del condado de El Paso.
En una grabación que la hija del fallecido entregó a The Washington Post, un médico le expuso que Lunas Campos habría muerto por asfixia por una presión sobre su cuello y pecho, dando paso a considerar que se trató de un homicidio a falta de la conclusión del informe médico.
ICE informó inicialmente que su personal observó al detenido «angustiado» y que fue atendido por servicios médicos de emergencia, que no lograron salvarle la vida, sin detallar la causa del fallecimiento.
La agencia explicó posteriormente que Lunas Campos había sido trasladado a una unidad de vivienda segregada tras mostrar un comportamiento disruptivo, pero no ofreció más detalles sobre el uso de la fuerza.
La muerte de Lunas Campos se produce en un contexto de aumento de fallecimientos bajo custodia migratoria en Estados Unidos, en medio del endurecimiento de la política migratoria del presidente Donald Trump.
Según datos oficiales, al menos 30 personas murieron en centros de detención de ICE en 2025, la cifra más alta en dos décadas, y cuatro han fallecido en los primeros nueve días de 2026.
