El presidente del Sevilla FC, José María del Nido Carrasco, reveló este viernes que ha pensado en abandonar su cargo en múltiples ocasiones debido a las amenazas de muerte que ha recibido, tanto por llamadas telefónicas como por situaciones ocurridas frente a su vivienda.
Durante la presentación de José Ignacio Navarro como nuevo director deportivo, el dirigente reconoció que la presión personal ha sido intensa. “A nivel personal, esto no merece la pena, pero debo seguir dando pasos, por responsabilidad, para garantizar el futuro y la supervivencia del Sevilla. Me gustaría tener 200 millones de euros para fichajes y aspirar a la Champions, pero la obligación es generar plusvalías”.
Del Nido Carrasco explicó que, pese a las dificultades, continuará al frente de la institución porque los accionistas han decidido mantener al actual consejo de administración mientras avanza el proceso de venta del club. Según indicó, se trata de una etapa transitoria en la que la estabilidad administrativa es fundamental.
El mandatario recordó que la estructura de una sociedad anónima deportiva está regida por el capital accionarial, por lo que las decisiones estratégicas responden a los propietarios de la entidad. En ese contexto, sostuvo que seguirá desempeñando sus funciones mientras conserve el respaldo de los accionistas.
Sobre el plano deportivo, admitió que la temporada 2025-2026 fue especialmente complicada para la institución. No obstante, destacó que el equipo logró asegurar la permanencia en la máxima categoría, aunque reconoció que el sufrimiento vivido durante la campaña no era el escenario esperado.
También recordó que el pasado verano el club se vio obligado a vender tres futbolistas por $70 millones para equilibrar sus finanzas, mientras que únicamente destinó $250,000 a incorporaciones. Según explicó, esa política respondió a la necesidad de sanear las cuentas de la entidad.
Del Nido defendió que las medidas de ajuste han permitido reducir la estructura de costos en $100 millones durante las dos últimas temporadas. Aseguró que tanto LaLiga como los potenciales inversionistas consideran acertado el camino adoptado para recuperar la estabilidad financiera del Sevilla.
El presidente agregó que las pérdidas del club serán menores respecto a los dos ejercicios anteriores y afirmó que la situación económica está bajo control. Sin embargo, reconoció que persisten dificultades para inscribir jugadores, una situación que podría resolverse mediante una ampliación de capital, aunque insistió en que esa medida no es indispensable para garantizar la continuidad de la institución.

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