España selló este viernes su clasificación a los dieciseisavos de final como líder del grupo H al derrotar 0-1 a Uruguay, resultado que le permitió evitar un cruce anticipado con la actual campeona, Argentina. El conjunto dirigido por Luis de la Fuente mostró eficacia en ataque y solidez defensiva, mientras que la selección uruguaya quedó eliminada del torneo en la fase de grupos.
Con el primer lugar asegurado, España ahora espera conocer a su rival entre Austria y Argelia. El adversario se definirá el domingo 28 de junio y el compromiso de dieciseisavos de final se disputará el jueves 2 de julio en Los Ángeles.
Uruguay afrontó el encuentro en medio de un ambiente de incertidumbre por las diferencias entre jugadores y el técnico Marcelo Bielsa. El combinado celeste intentó imponer una presión alta para dificultar la salida española, pero fue precisamente el equipo ibérico el que logró aprovechar esa intensidad para inclinar el partido a su favor en el momento decisivo.
Durante gran parte del primer tiempo, España tuvo dificultades para encontrar profundidad. La circulación del balón fue lenta y Uruguay respondió cerrando espacios con una defensa muy compacta, incluso formando una línea de siete jugadores cuando fue necesario. Sin embargo, en el minuto 42 apareció la acción que cambió el encuentro: Marcos Llorente envió un centro que Álex Baena remató, aprovechando un grave error del guardameta Fernando Muslera, quien no logró contener el balón pese a tocarlo.
El fallo del experimentado portero, que ya había cometido otros errores durante el torneo, llevó a Bielsa a sustituirlo en el descanso por Sergio Rochet. A esa situación se sumó la lesión de Manuel Ugarte, quien abandonó el terreno de juego en camilla tras lesionarse en una acción sin contacto, complicando aún más el panorama para los sudamericanos.
España mantuvo la misma contundencia mostrada frente a Arabia Saudí. Su primer remate entre los tres palos terminó en gol y obligó a Uruguay a asumir mayores riesgos. Sin embargo, el equipo celeste nunca encontró claridad ofensiva y terminó recurriendo a un juego excesivamente físico, con varias entradas fuertes que fueron permitidas en distintos momentos por el árbitro.
La decisión de Bielsa de sustituir al capitán Federico Valverde en el minuto 56 para dar ingreso a Federico Viñas también reflejó la tensión que vive el plantel. El mediocampista abandonó el campo con evidente frustración, mientras Uruguay fue incapaz de reaccionar y terminó despidiéndose prematuramente de la Copa del Mundo.
España administró la ventaja con orden defensivo hasta el pitazo final. Aunque no mostró el mismo brillo ofensivo de otros partidos, volvió a mantener su portería imbatida y estuvo cerca de ampliar la diferencia, pero Ferran Torres estrelló un remate en el travesaño. En los minutos finales, Uruguay reclamó un posible penalti sobre Federico Viñas y terminó el partido con un jugador menos tras la expulsión de Agustín Cannobio en el tiempo añadido.

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