Estados Unidos completó su undécima noche consecutiva de ataques contra Irán con bombardeos dirigidos contra centros de operaciones militares, instalaciones de drones y aeronaves, capacidades marítimas y centros logísticos, según informó el Comando Central de Estados Unidos (Centcom). La ofensiva forma parte de la escalada militar iniciada tras el rompimiento del alto el fuego entre ambos países.
El presidente Donald Trump endureció este miércoles su discurso y advirtió que Estados Unidos destruirá infraestructura en Teherán si Irán vuelve a atacar embarcaciones en el estrecho de Ormuz. El mandatario también reiteró que el régimen iraní «va a pagar un precio muy alto» por la muerte de militares estadounidenses y volvió a amenazar con un eventual ataque contra la denominada Montaña Pico, un complejo subterráneo que Washington vincula con el programa nuclear iraní.
La nueva ofensiva estadounidense ocurre mientras el Pentágono confirmó la muerte del sargento Angel S. Rampersad, de 28 años, quien permanecía desaparecido tras un ataque iraní contra una base aérea en Jordania el pasado 17 de julio. Con esta confirmación, asciende a 18 el número de militares estadounidenses fallecidos desde el inicio de la guerra, el 28 de febrero.
En respuesta a los bombardeos, Irán aseguró haber atacado dos bases utilizadas por Estados Unidos en Jordania. La Guardia Revolucionaria afirmó que destruyó ocho drones MQ-9, dañó dos helicópteros militares y causó muertos y heridos entre tropas estadounidenses, aunque estas afirmaciones no han sido confirmadas por Washington. Jordania informó que interceptó cuatro de los seis misiles lanzados hacia su territorio y que los restantes cayeron en zonas despobladas.
Mientras tanto, medios iraníes reportaron explosiones en las islas de Lark y Qeshm, ubicadas en el estrecho de Ormuz. Según la agencia Tasnim, un integrante de la milicia Basij murió durante un ataque estadounidense contra la isla de Qeshm. El Ministerio de Salud de Irán reportó que los bombardeos estadounidenses iniciados el 6 de julio han dejado 53 muertos y 592 heridos.
El Centcom sostuvo que el estrecho de Ormuz continúa abierto al tráfico marítimo, pese a que Irán ha atacado más de 30 embarcaciones comerciales en los últimos tres meses. La fuerza estadounidense aseguró haber facilitado desde mayo el paso de aproximadamente 900 barcos comerciales y el transporte de unos 450 millones de barriles de petróleo por esa estratégica ruta.
Antes del inicio de la más reciente ofensiva, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, solicitó al Senado cerca de $70,000 millones adicionales para financiar las operaciones militares y reponer el arsenal estadounidense. Durante la audiencia estimó en $37,500 millones el costo acumulado de la guerra contra Irán, aunque evitó revelar los próximos pasos de la campaña militar.
La escalada bélica ha complicado los esfuerzos diplomáticos para reactivar las negociaciones sobre el programa nuclear iraní. Estados Unidos e Irán rompieron hace dos semanas la tregua alcanzada el 18 de junio y desde entonces mantienen una cadena de ataques y represalias que continúa ampliando el conflicto en Oriente Medio.

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