El infectólogo José Ernesto Navarro Marín aseguró que una persona que cuenta con el esquema completo de vacunación contra el sarampión tiene una protección sólida contra la enfermedad. El especialista destacó que El Salvador mantiene una cobertura superior al 96 %.
Ante la confirmación de cinco casos de sarampión en Guatemala, entre ellos el de un ciudadano salvadoreño, especialistas en epidemiología descartan un riesgo elevado de brote en El Salvador, debido a la alta cobertura de vacunación contra esta enfermedad.
El médico infectólogo José Ernesto Navarro Marín señaló que el país no registra casos autóctonos de sarampión desde hace décadas y que la población que cuenta con el esquema completo de vacunación está ampliamente protegida.
“Una persona vacunada contra el sarampión tiene una inmunidad sólida y difícilmente desarrollará la enfermedad, siempre que haya recibido las dos dosis establecidas”.
José Ernesto Navarro Marín, infectólogo.
De acuerdo con el Ministerio de Salud, la cobertura de la vacuna SPR (sarampión, paperas y rubéola) en El Salvador alcanza el 96.2 %, cifra que, según el epidemiólogo, reduce de forma significativa la posibilidad de una epidemia.
Navarro Marín explicó que la primera dosis de la vacuna debe aplicarse a los 15 meses de edad, seguida de un refuerzo a los 18 meses, para garantizar una protección efectiva. Añadió que solo personas con enfermedades de inmunodeficiencia, ya sean congénitas o adquiridas, podrían presentar mayor susceptibilidad al virus.
En relación con el caso confirmado en Guatemala, el especialista indicó que se desconoce si la persona contagiada había sido vacunada, aunque insistió en que la inmunización es el factor clave para prevenir la enfermedad.
“La población no debería tener temor a un brote de sarampión, porque contamos con una cobertura de vacunación bastante alta. Es casi imposible que ocurra una epidemia en estas condiciones”, aseguró.
El infectólogo recordó que la introducción de las vacunas ha permitido la erradicación o reducción drástica de enfermedades como la difteria, el tétanos neonatal y la tosferina, que décadas atrás afectaban a miles de personas en el país.
Asimismo, subrayó la responsabilidad de los padres de familia de mantener actualizado el esquema de vacunación de sus hijos y conservar el carné de vacunación.
El sarampión se transmite a través de partículas expulsadas al toser o estornudar, y puede provocar complicaciones graves como neumonía, infecciones de oído y conjuntivitis severa, por lo que la vacunación y las medidas básicas de higiene continúan siendo fundamentales para su prevención.
