Las principales estrellas del tenis mundial protagonizaron este viernes una protesta pública contra Roland Garros y los demás torneos Grand Slam por considerar insuficiente el porcentaje de ingresos destinado a premios económicos para los jugadores.
La manifestación se desarrolló durante la jornada de atención a medios previa al inicio del torneo parisino, donde los tenistas limitaron sus ruedas de prensa a únicamente 15 minutos como señal de inconformidad.
La número uno del mundo, Aryna Sabalenka, fue una de las primeras en respaldar la medida y aseguró que la protesta busca defender a los jugadores con menos recursos y a las futuras generaciones del circuito profesional.
«Como número 1 mundial tengo que protestar por todo los jugadores, los que tienen menos nivel, los que atraviesan lesiones y por las futuras generaciones», afirmó la tenista bielorrusa.
Sabalenka ya había advertido semanas atrás sobre la posibilidad de impulsar un boicot contra los torneos Grand Slam si no existían avances en las negociaciones relacionadas con la distribución de premios.
Otra de las figuras que respaldó la protesta fue la polaca Iga Swiatek, cuatro veces campeona de Roland Garros en las últimas seis ediciones, quien también finalizó su comparecencia ante la prensa después de los 15 minutos acordados entre los jugadores.
Swiatek explicó que la principal exigencia de los tenistas es tener una mayor participación en las decisiones económicas de los torneos más importantes del calendario.
«La voz de los jugadores sea tenida más en cuenta«, expresó la polaca al referirse a las demandas del circuito profesional.
La directora de Roland Garros, Amelie Mauresmo, descartó esta semana modificar los premios económicos para la presente edición del torneo, pese a la presión ejercida por los jugadores.
Según la organización, la bolsa total de premios aumentó un 9.5 % para este año y alcanzó los $61.7 millones, además de duplicarse durante los últimos años. Sin embargo, los tenistas sostienen que el porcentaje de ingresos destinado a ellos sigue siendo inferior al promedio de otros torneos ATP.
Durante la jornada, varios jugadores evitaron profundizar sobre un posible boicot, aunque algunos reconocieron que el conflicto todavía podría escalar en caso de no alcanzar acuerdos.
«Nadie sabe lo que puede pasar», declaró Swiatek al ser consultada sobre futuras medidas de presión.
Por su parte, el italiano Jannik Sinner, actual número uno del mundo en el circuito masculino, aseguró que la intención de esta protesta es generar cambios a largo plazo para mejorar las condiciones económicas de los jugadores.

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