Las redes pasan de efecto llamada a buscar desaparecidos en la crisis migratoria de Ceuta

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Las fotos de desaparecidos circulan en las redes sociales en Marruecos desde la entrada masiva de decenas de miles de personas en la ciudad española de Ceuta, el jueves. Padres desesperados buscan noticias de sus hijos y páginas locales difunden las imágenes de jóvenes y menores cuyo paradero se desconoce.

Las mismas redes sociales -X, Instagram o Tik Tok- que durante los días previos difundieron llamamientos para animar a dirigirse hacia Ceuta se han convertido ahora en el principal canal para localizar a los desaparecidos.

Expertos consultados por EFE consideran que estas plataformas han desempeñado un doble papel: primero como amplificadoras del efecto llamada y ahora como espacio donde las familias buscan respuestas ante la ausencia de información oficial.

Las Fuerzas de Seguridad españolas calculan que unas 73.500 personas han regresado ya desde Ceuta a Marruecos. Además, fuentes policiales españolas elevan a 72 el número de fallecidos hasta este domingo. Marruecos, por su parte, no ha difundido ningún balance oficial de rescates, víctimas mortales, heridos o desaparecidos.

Las redes, único recurso para buscar a desaparecidos

Para Mohamed Benaissa, presidente del Observatorio del Norte de Derechos Humanos, la ausencia de una comunicación oficial ha hecho que las redes se conviertan en una tabla improvisada de búsqueda.

La página local Tetouan Tube publicó fotografías de 16 jóvenes desaparecidos junto al mensaje: «Que Dios nos traiga buenas noticias. Otro grupo de jóvenes ha desaparecido, entre ellos una chica. Hasta el momento no se sabe nada de ellos».

La publicación, seguida por cientos de usuarios, pide compartir las imágenes para intentar localizarlos en Ceuta o Fnideq (Castillejos) y asegura que sus familias viven momentos de enorme angustia.

La misma página difundió otra imagen con 16 jóvenes, algunos con apariencia de menores de edad, y aseguró que sigue recibiendo avisos de nuevos desaparecidos.

También El Faro de Fnideq publicó las fotografías de otros doce jóvenes cuyo paradero se desconoce desde el jueves y pidió a quienes permanezcan en Ceuta que contacten con sus familias si tienen alguna información.

Según Benaissa, las redes sociales se han convertido en «un actor clave» en la gestión de esta crisis migratoria. El activista sostiene que no solo amplificaron los llamamientos para dirigirse a Ceuta durante los días previos, sino que hoy son prácticamente el único espacio donde las familias intentan localizar a sus hijos.

El activista denuncia, en declaraciones a EFE, la ausencia de una comunicación oficial por parte de Marruecos sobre lo ocurrido, con un balance de fallecidos, desaparecidos y heridos y explicaciones cómo se gestionó la crisis.

También lamenta el silencio de instituciones públicas y semioficiales, dando el ejemplo de la Media Luna Roja Marroquí, que, en su opinión, deberían coordinar la búsqueda de desaparecidos y atender a sus familias.

«Ante la falta de un interlocutor fiable, los familiares recurren a cualquier página o cuenta personal en busca de información», afirma en declaraciones a EFE. Esa situación, añade, favorece la circulación de rumores y datos sin verificar.

El Observatorio aseguró además haber detectado, en días previos al salto masivo, una intensa difusión en redes sociales de llamamientos para dirigirse hacia Ceuta desde cuentas de origen poco claro y con patrones de actividad que, según la organización, plantean interrogantes sobre una posible amplificación artificial de esos mensajes.

Causas de la ola: paro y política migratoria española

Otros analistas, añaden factores estructurales que explican esta nueva ola migratoria.

El profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad de Meknés, Said Saddiki, sostiene en declaraciones a EFE que el desempleo juvenil, el creciente sentimiento de frustración entre los jóvenes y la persistente brecha económica entre Marruecos y España siguen alimentando las aspiraciones migratorias, pese a los avances económicos registrados por el país en los últimos años.

A esos factores añade los recientes cambios en el contexto migratorio español, como el proceso de regularización de miles de migrantes y las modificaciones introducidas por la justicia española en materia de devoluciones, que, en su opinión, pudieron animar a más personas a intentar llegar a Ceuta y Melilla.

No obstante, descarta que Marruecos haya utilizado esta ola migratoria como instrumento de presión política sobre España porque la crisis coincidió con las celebraciones del 27 aniversario de la entronización del rey Mohamed VI -en las que se quiso proyectar una imagen de desarrollo y estabilidad-.

Y porque el reciente acercamiento entre España y Argelia no ofrece, a su juicio, incentivos suficientes para asumir un riesgo político de esa magnitud.

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