José Mourinho inició oficialmente su segunda etapa como entrenador del Real Madrid y aseguró que su regreso responde al vínculo especial que mantiene con la institución, a la que confesó amar pese a los trece años transcurridos desde su salida en 2013.
El técnico portugués, que desde entonces dirigió al Chelsea, Manchester United, Tottenham Hotspur, Roma, Fenerbahce y Benfica, afirmó que vuelve al conjunto merengue sin sentimientos negativos hacia el Barcelona, rival con el que protagonizó algunos de los clásicos más intensos de la historia reciente del fútbol español.
«No niego que amo al Real Madrid y por eso regreso, pero no guardo ningún resentimiento hacia el Barcelona. Simplemente disfruto jugando contra ellos, porque en el fútbol uno disfruta jugando contra los mejores. Los mejores te impulsan a ser mejor», declaró Mourinho en una entrevista concedida a Vanity Fair Portugal.
El entrenador recordó la dimensión mundial que alcanzaron los enfrentamientos entre Real Madrid y Barcelona durante su primera etapa en el club, impulsados por la presencia de Cristiano Ronaldo y Lionel Messi, considerados entonces los dos mejores futbolistas del planeta.
«Me encantaba jugar esos partidos. No los veía, los jugaba. Y me fascinaban. Pero incluso después de tantos años, cuántas veces me he encontrado con gente en la calle diciendo que el mundo se paralizaba por esos partidos. Y ya no es así», comentó el estratega portugués.
Mourinho también destacó que la grandeza del Real Madrid trasciende a cualquier generación de futbolistas y está cimentada en una historia que considera única dentro del fútbol mundial. A su juicio, el legado deportivo y la cantidad de títulos conquistados son los elementos que diferencian al club blanco del resto de instituciones.
«Creo que las camisetas blancas tienen algo mágico, pero la realidad es que podrían ser negras, verdes o azules y no cambiaría nada porque lo que ha hecho del Real Madrid lo que es, es su historia», expresó.
Respecto al momento actual del equipo, Mourinho señaló que antes de emitir juicios sobre la plantilla necesita conocer de cerca a los jugadores y comprender la realidad interna del club, especialmente después de varios meses marcados por cuestionamientos y críticas hacia algunas de sus principales figuras.
«Tengo que verlo con mis propios ojos. Necesito comprender cosas que, en este momento, desconozco. Lo que sé ahora mismo es lo que leo en los medios y lo que veo en la televisión. Necesito conocer a los jugadores. No es momento de hablar. Es momento de mantener la calma, analizar, comunicar, preguntar, responder preguntas y entablar un diálogo fluido y honesto», manifestó.
Sobre el delantero francés Kylian Mbappé, Mourinho evitó profundizar en evaluaciones, aunque dejó claro que considera al atacante una pieza fundamental para el proyecto deportivo que busca consolidar en esta nueva etapa al frente del conjunto madridista.
«Al final, lo que quiero es ayudar a los jugadores, al equipo y al club a mejorar. Estoy aquí para ayudar a todos, no para criticar, no para hablar, sino para escuchar. Lo único que puedo decir de Kylian Mbappé es que es un jugador fenomenal, y voy a intentar ayudarle a ser aún mejor», concluyó.

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