Kevin De Bruyne afronta uno de los momentos más exigentes de su trayectoria mundialista. Doce años después de debutar en una Copa del Mundo con Bélgica, el mediocampista continúa siendo una de las principales figuras de los Diablos Rojos, aunque ahora bajo la presión de liderar a su selección en un momento decisivo.
El empate sin goles frente a Irán dejó a Bélgica en una situación incómoda dentro del Grupo G. El equipo dirigido por Rudi García todavía depende de sí mismo para avanzar a los dieciseisavos de final, pero está obligado a vencer a Nueva Zelanda en la última jornada para evitar cualquier sobresalto.
Las críticas tras la igualdad ante los iraníes se centraron en varios referentes del equipo, especialmente en De Bruyne y Romelu Lukaku, llamados a marcar diferencias en los encuentros más importantes del torneo.
A sus 34 años, y a pocos días de cumplir 35, De Bruyne sigue siendo el futbolista con mayor capacidad creativa dentro de la selección belga. En los dos primeros partidos del Mundial asumió el protagonismo ofensivo, lideró la circulación del balón y acumuló nueve remates, aunque sin lograr marcar.
Pese a los cuestionamientos, dentro del plantel han cerrado filas en torno a sus principales figuras. El mediocampista Youri Tielemans rechazó que la responsabilidad del rendimiento colectivo recaiga sobre nombres específicos y defendió el aporte de los jugadores más experimentados.
«Entiendo que todos están mirando a los jugadores experimentados, pero eso no tiene nada que ver. Podríamos haber marcado uno o dos goles el domingo. Su portero hizo varias buenas paradas. Es cierto que no rendimos al más alto nivel, pero no debemos mirar a una sola persona, sino que debemos afrontarlo en grupo», afirmó Tielemans.
El volante del Aston Villa insistió en que el bajo rendimiento ha sido una responsabilidad compartida por toda la selección y recordó la importancia que tienen De Bruyne y Lukaku dentro del proyecto deportivo belga.
«Conocemos las cualidades de Kevin y Romelu. Son dos jugadores de clase mundial y de la selección de Bélgica. No hay que señalar a nadie. Si no ganamos, será culpa de todo el equipo», agregó.
La trayectoria internacional de De Bruyne respalda la confianza depositada en él. El futbolista suma 121 partidos con la selección absoluta y disputa su cuarto Mundial, después de convertirse en uno de los mejores mediocampistas de su generación.
Tras una década histórica en el Manchester City, donde disputó 422 encuentros y participó directamente en 285 goles entre anotaciones y asistencias, el belga inició una nueva etapa en el Nápoles. Durante la última temporada registró cinco goles y cuatro asistencias en 21 partidos, luego de superar una lesión muscular que lo mantuvo fuera de las canchas durante varios meses.
Ahora, Bélgica espera que su máxima figura vuelva a mostrar el nivel que lo convirtió en uno de los futbolistas más determinantes del mundo y que pueda liderar al equipo hacia la clasificación en el momento más importante del torneo.

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