Blog

  • Deportaciones al alza, una alarma que no podemos ignorar

    La reciente alza del 175 % en los vuelos con salvadoreños deportados desde Estados Unidos entre enero y junio de 2025, según datos de Witness at the Border, debe prender todas las alarmas en El Salvador. No se trata solo de una cifra —22 vuelos en junio frente a apenas 8 en enero—, sino de miles de historias humanas truncadas, de familias separadas, de sueños rotos y de consecuencias socioeconómicas para El Salvador.

    El endurecimiento de la política migratoria bajo la administración del presidente Donald Trump ha mostrado un patrón creciente y sostenido de expulsiones, muchas de ellas de personas que estaban en proceso de solicitar asilo o que llevaban años construyendo una vida en Estados Unidos. Diario El Mundo recogía la semana pasada el estremecedor testimonio de un joven salvadoreño de 24 años, padre de tres hijos nacidos en EE.UU., que fue deportado sin que se le permitiera culminar su proceso de asilo. Estas decisiones reflejan una lógica profundamente deshumanizante y contraria al respeto por el debido proceso.

    El Salvador no puede permanecer como simple espectador ante esta situación. De enero a junio de este año, ya se han recibido 85 vuelos con connacionales deportados. Esto no solo evidencia una crisis humanitaria, sino que anticipa una creciente presión social y económica para el país, que debe asumir la reintegración de miles de ciudadanos, incluyendo niños y adolescentes. Según cifras oficiales, entre 2019 y marzo de 2025, El Salvador ha recibido más de 21,000 menores deportados, muchos de ellos por vía aérea.

    Además, la posibilidad real de la cancelación del Estatus de Protección Temporal (TPS) por parte del gobierno estadounidense amenaza con agravar aún más esta crisis. Es importante anticiparse a un escenario en el que decenas de miles de salvadoreños protegidos por el TPS puedan ser repatriados forzosamente.

    Se necesita un plan integral para la atención y reinserción de los retornados. Se requiere una estrategia que brinde apoyo psicosocial, formación para el empleo y oportunidades reales de reintegración. También es fundamental que la Cancillería redoble esfuerzos diplomáticos para defender los derechos de nuestros compatriotas en el exterior y denunciar cualquier vulneración al debido proceso migratorio. La relación bilateral con Estados Unidos no puede construirse a costa del silencio ante los atropellos contra nuestros compatriotas.

  • Vuelos con deportados de EEUU a El Salvador aumentan 175 % en primeros seis meses de 2025

    Vuelos con deportados de EEUU a El Salvador aumentan 175 % en primeros seis meses de 2025

    La cantidad de vuelos con salvadoreños deportados han aumentado un 175 % entre enero y junio de 2025 según los datos recopilados por Witness at the Border. Junio ha sido el mes con más vuelos de salvadoreños deportados en lo que va del año.

    Le puede interesar: Deportan a salvadoreño tras 15 años en EEUU: tenía hijos nacidos allá y pedía asilo revela familiar

    En enero se reportaron solo 8 vuelos con deportados procedentes desde Estados Unidos y con destino a El Salvador, sin embargo, para junio se registraron 22 vuelos, lo que representa un incremento del 175 % entre los dos meses.

    En total, van 85 vuelos con connacionales reportados en lo que va del año. El informe de Witness at the Border se basa en las estadísticas reportadas por el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE).

    En enero llegaron a El Salvador ocho vuelos; en febrero se recibieron otros 11; par marzo los vuelos llegaron a 14; en abril la cifra bajó levemente a 13; en mayo volvió a aumentar a los 17 y finalmente en junio se reportaron otros 22 vuelos.

    Las cifras indican que los vuelos han aumentado constantemente durante la administración de Donald Trump. En febrero se experimentó un aumento del 38 %; en marzo de 27 %; luego en abril se registró la única baja del 7 %, pero en mayo volvió a aumentar 31 % y en junio incrementó otro 29 %.

    Solo durante junio de 2025, los países del Triángulo Norte concentran el 56 % de las deportaciones. El Salvador es el país con menos vuelos recibidos entre Guatemala (51), Honduras (43) y El Salvador con solo 22. El informe registra que en total salieron de Estados Unidos 209 vuelos con deportados en junio.

    En marzo se recibieron vuelos provenientes de Estados Unidos con venezolanos para ser recluidos en el Centro de Confinamiento contra el Terrorismo (CECOT). Las autoridades estadounidenses y salvadoreñas aseguraron que los suramericanos pertenecían al Tren de Aragua.

    Entre los deportados se encuentran salvadoreños sin documentación legal, solicitantes de asilo, personas con antecedentes penales. En medio de las deportaciones masivas, expertos migratorios ven casi seguro que el gobierno estadounidense cancele el Estatus de Protección Temporal (TPS) para los salvadoreños.

    Los expertos también instan al gobierno salvadoreño a que desarrolle un plan integral de atención a salvadoreños migrantes para atenderlos con enfoques diferenciados de género, edad y derechos humanos, y brindarles atención psicosocial.

  • Autoridades registran 12 accidentes diarios de motocicletas, un aumento del 22 %

    Autoridades registran 12 accidentes diarios de motocicletas, un aumento del 22 %

    Las autoridades contabilizan un promedio de 12 accidentes viales relacionados con motociclistas, según las cifras del Observatorio Nacional de Seguridad Vial que registra un incremento de un 22 % en accidentes de motociclistas hasta la segunda semana de julio,

    El portal de datos que recopila los reportes de la Policía Nacional Civil (PNC) expone que, entre el 1 de enero y el 12 de julio de 2025, se han registrado 2,254 accidentes de motocicletas.

    Esta cifra representa un aumento de 403 accidentes de tránsito en comparación con el mismo periodo de 2024, cuando se reportaron 1,851 casos, lo que equivale a un incremento del 22 %.

    Asimismo, el Observatorio indica que hasta la segunda semana de julio los accidentes en moto han dejado 2,137 personas lesionadas, un aumento de 475 casos comparado con el año 2024 al mismo periodo, cuando se contabilizaron 1,662, un alza del 29 %.

    En el caso de los fallecidos, se reportan 240 decesos correspondientes a motociclistas, los cuales reflejan una reducción del 8 % con 22 casos menos.

    Según el Observatorio Nacional de Seguridad Vial, se han registrado un total de 11,020 accidentes de tránsito, de los cuales el 20 % están relacionados con motociclistas.

    Al igual que los accidentes a nivel general, la principal causa de los percances en motocicleta se deben a la distracción del conductor, seguido de la invasión de carril, no guardar la distancia reglamentaria y la excesiva velocidad.

    Chocan contra vehículos y árbol
    Durante el fin de semana, los cuerpos de socorro han atendido accidentes de tránsito en donde varios motociclistas han resultado heridos.

    La Policía Nacional Civil (PNC) registró, la tarde del domingo, a un motociclista lesionado, luego que perdiera el control y cayera de su unidad. El hecho ocurrió en el kilómetro 2 de la carretera al Cerro Verde, en las inmediaciones del cantón Lomas de San Marcelino, distrito del Congo, Santa Ana Este. El hombre fue trasladado a un centro asistencial, debido a que del impacto quedó abajo de un pick up.

    Comandos de Salvamento también registró un accidente entre una motocicleta y un vehículo sobre la carretera de Sonsonate hacia San Salvador, en el desvío de Piedras Pachas, en el distrito de Izalco, en el occidente del país, en donde resultaron lesionadas cinco personas.

    Asimismo, auxilió a otras tres personas lesionadas en un choque entre dos motocicletas sobre el bulevar del Ejército, jurisdicción del distrito de Soyapango.

    Otro motociclista resultó lesionado al chocar contra un árbol en la carretera hacia El Delirio, cerca del cantón La Ceiba, distrito y departamento de San Miguel.

    Actualmente, en El Salvador se registran 1.9 millones de automotores en el parque vehicular a nivel nacional, de estos 652,559 unidades son motocicletas, que corresponde al 33 % del total.

  • Trump elige a Pelé como el «mejor de todos los tiempos»

    Trump elige a Pelé como el «mejor de todos los tiempos»

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, eligió este domingo al legendario futbolista brasileño Pelé como el ‘GOAT’ o ‘mejor de todos los tiempos’ en una entrevista durante la final del Mundial de Clubes de la FIFA, conquistada por el Chelsea.

    «Probablemente me iré por lo clásico. Es como decir Babe Ruth, pero diría que Pelé fue grandioso», aseguró Trump a DAZN, comparándolo con el mítico beisbolista.

    Trump recordó la etapa de Pelé en el New York Cosmos, equipo para el que jugó desde 1975 hasta su retirada del fútbol en 1977.

    «Hace muchos años, cuando yo era joven, trajeron a un jugador llamado Pelé para jugar en un equipo llamado el Cosmos», dijo.

    «No quiero revelar mi edad -tiene 79-, pero fue hace mucho tiempo, cuando yo era un chico joven, y vine a ver a Pelé, y fue fantástico», añadió Trump.

    Acompañado por la primera dama estadounidense, Melania Trump, el mandatario presenció la final del Mundial de Clubes entre el Paris Saint-Germain y el Chelsea desde el palco junto a Gianni Infantino, presidente de la FIFA y con quien tiene muy buena sintonía.

    Posteriormente bajó al terreno de juego del MetLife Stadium de East Rutherford (Nueva Jersey, EE.UU.) para entregar junto a Infantino la copa al capitán del Chelsea, Reece James, además de las medallas a los campeones y los subcampeones.

    En lugar de retirarse tras entregar el trofeo como suele ser habitual en estas ceremonias, Trump permaneció con los jugadores del Chelsea cuando levantaron la copa y festejó con ellos el triunfo.

    Según el ‘pool’ de la Casa Blanca, Trump fue abucheado al menos tres veces durante la entrega de trofeos. También hubo aplausos y vítores, pero la música del estadio ahogó parte del sonido.

  • Integración de los Servicios de Salud Públicos en El Salvador: ¿Camino a la Privatización o a la Equidad?

    La semana pasada, un prestigioso programa de televisión entrevistó a líderes del Colegio Médico. Entre los diversos temas abordados, se mencionó de manera tangencial el rumor sobre una posible integración entre el MINSAL y el Seguro Social en la prestación de servicios de salud. Este tema, altamente controversial —aunque no tengo claro el motivo—, ha generado debate dentro del gremio médico. Se trata claramente de un rumor, aunque ampliamente difundido, que ha sido utilizado para criticar e influir negativamente en la opinión pública contra el gobierno actual, bajo el argumento de que dicha fusión conduciría a la privatización y, en consecuencia, a un aumento significativo en el costo de la atención médica en nuestro país. Desconozco cuál es el fundamento teórico o conceptual de este argumento, si es que existe alguno, o si simplemente se trata de una teoría conspirativa destinada a generar temor en la población.

    ¿Es la fusión ISSS-MINSAL realmente un factor conductivo a la privatización de la medicina en nuestro país?

    En El Salvador, el sistema de salud está conformado por los sectores público y privado, cada uno desempeñando funciones distintas en términos de cobertura, acceso y calidad de la atención. En cuanto a cobertura, el sector público —integrado principalmente por el Ministerio de Salud (MINSAL), el Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS), y en menor medida los servicios de salud militar, magisterial y otros— proporciona una cobertura teórica estimada entre el 70% y 80% de la población (aproximadamente 60% a través del MINSAL y 20% por el ISSS).

    Aunque estos servicios públicos no implican un costo directo para el usuario, suelen estar subfinanciados y presentan una alta demanda, lo que se traduce en sobrecarga, especialmente en áreas rurales. Esto genera tiempos de espera prolongados y frecuentes carencias de medicamentos o de atención médica especializada.

    El sistema de salud privado en El Salvador actualmente ofrece cobertura médica a aproximadamente entre el 15% y el 20% de la población. No obstante, la mayoría de quienes acceden a este sector pertenecen a los estratos socioeconómicos con mayor capacidad adquisitiva y residen principalmente en áreas urbanas. En los últimos años, se ha observado un aumento sostenido en la utilización de servicios médicos privados, impulsado principalmente por las limitaciones del sistema público, como los largos tiempos de espera y la percepción de una menor calidad en la atención. No obstante, el acceso a la atención privada sigue estando restringido a quienes pueden costearla, lo que perpetúa una brecha significativa en la atención médica entre los distintos niveles socioeconómicos.

    La tendencia de los costos en la medicina privada en El Salvador es claramente ascendente. Desde agosto de 2023, los precios relacionados con la salud han aumentado a un ritmo superior al promedio general de la economía, registrando una inflación interanual en el sector salud que llegó a ser más del triple de la media nacional en febrero de 2024. Este incremento afecta tanto a las consultas médicas —que oscilan entre $30 y $40 por cita con especialistas, sin incluir el costo adicional de los medicamentos— como a los procedimientos, hospitalizaciones y la adquisición de medicinas.

    El fortalecimiento del sistema público continúa siendo una prioridad para reducir las desigualdades en el acceso, los resultados y la satisfacción de los usuarios. Aunque la sanidad privada sigue siendo una alternativa fundamental para quienes buscan atención médica rápida y especializada, los esfuerzos deben enfocarse en ampliar el acceso y mejorar la calidad del sistema público mediante la implementación de una cobertura sanitaria universal.

    Una de las estrategias operativas adoptadas por países como Costa Rica, Uruguay, Chile, Brasil y el Reino Unido ha sido la desfragmentación del sistema público a través de la creación de un sistema único de salud, lo que ha permitido optimizar recursos, mejorar la coordinación y garantizar una atención más equitativa para toda la población.

    ¿Cuáles serian las ventajas y desventajas de una integración del MINSAL y el ISSS?

    Entre las principales ventajas de esta integración destacan: una mayor cobertura y equidad en los servicios públicos de salud, un uso más eficiente de los recursos, acceso más sencillo para los pacientes, mejoras en la calidad de la atención, sostenibilidad financiera y avances significativos hacia la cobertura universal.

    Sin embargo, también existen desventajas o desafíos importantes, como la posible resistencia institucional (debido a diferencias culturales y laborales, incluyendo la oposición de sindicatos), la complejidad en el financiamiento (por la existencia de diversas fuentes de recursos), el temor a una disminución en la calidad del servicio (especialmente entre los afiliados al ISSS, quienes podrían preocuparse por la pérdida de beneficios o una atención más lenta), barreras tecnológicas y los elevados costos iniciales que implica este proceso de integración.

    ¿Es razonable este miedo?

    La integración tiene beneficios claros a largo plazo, especialmente en la eficiencia y equidad, pero enfrenta importantes obstáculos políticos, financieros, y técnicos. Una integración progresiva y por etapas (empezando por compras conjuntas o servicios especializados compartidos), complementado por un dialogo institucional y reformas legales, podría ser la vía mas realista.

  • A esperar mejores tiempos para soluciones migratorias

    Un migrante es un ser humano enfrentado a muy complejos dramas. El desarraigo social y cultural, la nostalgia por la tierra que se ha dejado atrás, el desempleo o falta de estabilidad laboral, la ansiedad ante la incertidumbre y los efectos perniciosos de la discriminación, son todos factores que convierten a los migrantes en personas altamente vulnerables. A lo anterior se suman las realidades políticas que contribuyen al aumento exponencial de los flujos migratorios, principalmente las guerras, la violencia endémica y esos regímenes autoritarios que expulsan de sus países de origen a numerosas personas.

    En el último medio siglo, las tiranías de Cuba, Venezuela y Nicaragua han sido las principales “productoras” de exiliados en el continente americano. Estados Unidos, sin embargo, era hasta hace poco el generoso destino al que la migración forzada podía aspirar, con esa promesa de libertad y trabajo distintiva del sueño americano que se proponía a quienes desearan abrirse camino —legalmente— desde la obligada expatriación hacia el éxito.

    El regreso a la Casa Blanca de Donald Trump ha significado una radicalización del discurso antiinmigrante, pero también una reacción práctica al desorden que se gestó y creció durante la administración de Joe Biden. El más reciente Gobierno demócrata se esforzó, ciertamente, en ofrecer un rostro humano a las políticas fronterizas estadounidenses, pero también estimuló un flujo irregular de proporciones mayúsculas, criticado en su día hasta por las comunidades hispanas que ahora resienten, con razón, el extremismo policial del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

    El problema se ha agravado, sobre todo, porque el desordenado arribo de indocumentados se ha transformado, andando el tiempo, en una subcultura de la ilegalidad. Muchas de estas personas, con motivos fundados, dejaron de pretender la ciudadanía para medrar en ambientes que les facilitaran la opción de vivir entre las sombras, fuera de la mirada de la ley. Para todos ellos, claro, la actual relación con el Estado americano ya no está más basada en la aspiración a encajar en otra sociedad y absorber determinados valores, sino en el miedo aterrador a ser deportados. Y en este tipo de escenarios, ya se sabe, la miseria se agrava, las tensiones aumentan y el crimen florece.

    Varias oleadas de inmigrantes mexicanos, cubanos, venezolanos, salvadoreños y hondureños han recibido de las autoridades federales de EE UU, en apenas un lustro —de 2021 a 2025—, mensajes tan confusos como contradictorios. Las más de 600 acciones ejecutivas firmadas por Biden, aperturistas en el discurso pero enmarañadas en su aplicación, no contribuyeron a consolidar una agenda que favoreciera la legalidad. Del otro lado, la vuelta al poder de Trump ha acercado la cerilla a la mecha, con redadas infames que han terminado por destrozar los nervios de legales e ilegales por igual.

    Luego de hacerles promesas ilusorias, Estados Unidos ha pasado a cerrar las puertas, con fuerza y sin opciones, a miles de hombres y mujeres que han cruzado sus fronteras impulsados por la esperanza. Procesar estas violentas oscilaciones pendulares, entre la mano abierta y el cerrojazo, es un desafío enorme para cualquier ser humano que escapa de su realidad y trata de adaptarse a una distinta. El analista cubano Martín Gurri ha sentenciado al respecto: “Un sistema que oscila entre la laxitud total y la represión severa no es realmente un sistema”.

    Llegamos así al punto neurálgico del problema migratorio en EE UU: ante dos extremos que han probado sus efectos negativos, ¿es posible diseñar una alternativa funcional? Y si esa opción de equilibrio fuera viable, ¿cómo construir, por amplio consenso, vías humanistas de legalización y mitigación de riesgos que a la vez pongan control sobre el flujo de personas pero simplifiquen los procesos de entrada y naturalización?

    De momento, el público estadounidense brinda un veredicto de apoyo a la moderación y una apuesta por la legalidad. En la primera medición de YouGov después de las protestas de Los Ángeles, si bien solo uno de cada tres ciudadanos dijo respaldar esas manifestaciones, la mayoría se expresó en contra de que el Gobierno federal sustituyera a las autoridades locales en la tarea de enfrentar los disturbios (56%) o que los marines fueran desplegados por orden de Washington para controlar la situación (47% versus 34%). Los encuestados no parecen justificar ningún tipo de violencia, ni la que exhibieron algunos inconformes en las calles ni la que ejerce la Administración de Trump contra los indocumentados.

    Tal parece que solo un gran acuerdo nacional sobre migración puede salir al encuentro de las razonables inquietudes que despierta tan delicado tema. Y ese acuerdo tendría que conducir al abandono (total o parcial) de posturas partidarias excluyentes entre sí. Porque tan contraproducente es ilegalizar a todo inmigrante como pretender que cualquier persona, sin importar sus antecedentes, pueda entrar libremente a Estados Unidos.

    Pero el sistema debe cambiar, no hay duda, optando por marcos legales simples, claros y que establezcan los límites deseables: cifras máximas anuales de flujo migratorio, priorización de talentos de acuerdo a las necesidades de las comunidades receptoras y una urgente transparencia a lo largo de todo el proceso de ciudadanización.

    La asimilación nunca ha sido producto de la magia; para fomentarla, sin embargo, se requiere de liderazgos políticos capaces de neutralizar las posturas extremas. ¿Acaso es Trump esa clase líder? ¿No será más bien que el diálogo y la sensatez deberán esperar mejores tiempos?

  • Enzo Maresca: «Valoro el Mundial de Clubes como la Champions League o más»

    Enzo Maresca: «Valoro el Mundial de Clubes como la Champions League o más»

    El entrenador Enzo Maresca afirmó este domingo que el Mundial de Clubes de la FIFA iguala o supera en importancia a la Liga de Campeones.

    «Hace unos días le dije a los chicos que tengo la sensación de que esta competición va a ser tan importante, o si no más importante que la Champions», dijo eL italiano en una rueda de prensa.

    «Tuve la suerte hace tres años de pertenecer a un cuerpo técnico (Manchester City) donde ganamos la Champions. Viví todos estos momentos. Pero la verdad es que esta competición con los mejores clubes del mundo la valoramos como la Champions o si no más porque verdaderamente ha sido para nosotros un gran triunfo», añadió.

    Chelsea vapuleó por 3-0 al PSG en la final del Mundial con un estelar Cole Palmer, que marcó un doblete y dio la asistencia para el tanto del brasileño Joao Pedro.

    «Estamos muy felices, especialmente por ganar al PSG porque, como dije dos días antes, les considero el mejor equipo del mundo con uno de los mejores entrenadores del mundo», señaló Maresca.

    El preparador de los Blues destacó el gran arranque de los suyos hasta sostener que ganaron el partido «en los primeros diez minutos».

    «Analizando vimos que había mucho espacio por el lado izquierdo de ellos. Salió bien. Pero creo que el partido realmente lo ganamos en los primeros diez minutos cuando el equipo salió fuera a demostrar que estábamos aquí para intentar ganar», afirmó.

    «Creo que al final tú le puedes dar un plan a los jugadores pero son ellos los que lo tienen que ejecutar y lo han hecho muy bien», agregó.

    Maresca consideró que esos diez minutos en los que le hicieron «entender» al PSG que iban a por ellos fueron fundamentales, pero reconoció que no esperaba un resultado tan abultado al descanso.

    «No me esperaba un 3-0 en la primera parte, pero sí me esperaba un partido en el que el equipo iba a pelearlo porque estamos aquí para eso. Creo que el equipo que tenemos puede competir contra equipos de este nivel», dijo.

  • La capacidad instalada de energía solar superó por primera vez a la hidroeléctrica en 2024

    La capacidad instalada de energía solar superó por primera vez a la hidroeléctrica en 2024

    La capacidad instalada de energía generada a partir de la radiación solar superó por primera vez en 2024 a las centrales hidroeléctricas, que por 70 años fueron el principal generador renovable de El Salvador, según estadísticas de la Superintendencia General de Electricidad y Telecomunicaciones (Siget).

    El año 2024 cerró con una capacidad instalada de 3,101.24 megavatios (MW), al menos 104.33 MW adicionales en comparación con los 2,996.91 MW registrados al término de 2023. Este crecimiento es atribuido exclusivamente a 101.63 megavatios que entraron en operación de la tecnología fotovoltaica y 2.69 MW GD T.

    Según la Siget, las plantas que usan la radiación solar para producir energía alcanzaron 734.23 megavatios, un 23.6 % del total de la capacidad instalada.

    La energía solar experimentó en la última década un acelerado crecimiento. Las primeras inyecciones de esta tecnología ocurrieron en 2016, en ese momento con una capacidad instalada de 60 MW. En 10 años, creció 12.2 veces y se colocó como el mayor generador renovable.

    Desde la inauguración de la central 3 de Febrero, conocida como El Chaparral, la capacidad hidroeléctrica se ha mantenido sin nuevas inversiones. Además de requerir onerosos presupuestos, esta tecnología está sujeta a las variaciones del invierno por lo cual los países buscan otras alternativas de generación.

    Esta tecnología se mantuvo el año pasado con una capacidad de 637.78 MW, producción atribuida principalmente a las centrales de Guajoyo, Cerrón Grande, 15 de Septiembre, 5 de Noviembre y 3 de Febrero, operadas por la Comisión Ejecutiva Hidroeléctrica del Río Lempa (CEL).

    La generación hidroeléctrica representa el 20.5 % de la capacidad instalada de El Salvador.

    A pesar del avance renovable, la mayor capacidad instalada de los competidores del mercado salvadoreños se mantiene en las centrales de combustible fósil, que representan 757.12 megavatios, un 24.4 %.

    Generación menos contaminante
    Además de agua y sol, en El Salvador se encuentran instaladas plantas que generan energía a partir del calor de la tierra, viento, residuos orgánicos, gas natural licuado (GNL) y del bagazo de la caña de azúcar.

    De acuerdo con la Siget, 1,939.17 megavatios de la capacidad instalada en 2024 corresponden a plantas con tecnología renovable, equivalente a un 62.5 % del total.

    Las centrales no renovables, por su parte, sumaron 1,162.08 megavatios, un 37.47 % de participación.

    Dentro de las no renovables se encuentran las plantas de combustibles fósiles, así como la megaplanta de GNL en Acajutla, Sonsonate, con una capacidad instalada de 387.70 MW, y GD T con 17.26 MW.

    El portafolio de generación de renovables es más variado. La Siget reporta que la biomasa tiene una capacidad de 295.40 MW y la geotérmica aporta 209.40 MW.

    Además, el único parque eólico ubicado en Metapán, Santa Ana, tiene una capacidad instalada de 54 MW y el biogás registra 8.35 MW.

    El Salvador tiene 2,009 plantas de generación, de las cuales 1,953 corresponden a fotovoltaica, 20 hidroeléctricas y 13 otros combustibles fósiles. Estas tres tecnologías concentran el 98 % de las centrales de producción de energía.

  • CSJ invertirá $1.8 millones en equipos de videoconferencia y audio para audiencias virtuales para centros judiciales de San Salvador

    CSJ invertirá $1.8 millones en equipos de videoconferencia y audio para audiencias virtuales para centros judiciales de San Salvador

    La Corte Suprema de Justicia (CSJ) invertirá más de $1.8 millones para la compra de nuevos equipos de audio y videoconferencia para la realización de audiencias virtuales en los centros judiciales del departamento de San Salvador.

    Según la oferta de compra publicada en la Bolsa de Productos y Servicios de El Salvador (Bolpros), la Corte contempla la adquisición de 364 equipos electrónicos por un costo total de $1,855,743. Del total, 244 serán equipos destinados a soluciones de video para las salas de audiencia y 120 corresponden a sistemas de audio, los cuales serán instalados en las salas de audiencia de diversos centros judiciales del país.

    El documento establece que para la compra de los equipos audiovisuales se destinarán del presupuesto $1,632.783 con precio unitario por equipo entre los $2,170 y $13,400. Mientras que para las herramientas de audio se invertirá $222,960 con un precio de unidad de $1,858.

    La distribución de los equipos serán de la siguiente manera:

    • 314 para el Almacén General DCPI de la CSJ.
    • 31 para el Centro Judicial Isidro Menéndez, en San Salvador.
    • 10 para el Centro Judicial de Segunda Instancia, en San Salvador.
    • 4 para el Centro Judicial de Derecho Privado y Social, en San Salvador.
    • 4 para el Edificio Cardona, en San Salvador.
    • 1 para el Centro Integrado de Soyapango, en Soyapango.

    La compra total será financiada con fondos del Gobierno, según lo detalla la oferta de compra de Bolpros.

    Entre las especificaciones técnicas de los equipos, se detalla que cada pantalla contará con un tamaño de 85 pulgadas, procesador de mínimo 8 núcleos, 12 GB de memoria RAM y 64GB de almacenamiento interno.

    Además de esta inversión, la Corte Suprema de Justicia ha publicado dos licitaciones adicionales, la primera por $828,243.59 para la compra de cámaras de videovigilancia, las cuales serán instaladas en los centros judiciales de Metapán, Soyapango, Ciudad Delgado, así como el Centro Judicial de Derecho Privado y Social y el Instituto de Medicina Legal (IML), de San Vicente.

    A esto se suma la compra de suministros e instalación de un sistema eléctrico en el Centro Integrado de Soyapango por $118,818.67, con fondos provenientes del Estado.

    En abril de 2025, la CSJ aprobó en sesión de la Corte Plena la transformación del Centro Judicial Integrado de Soyapango en un Centro Judicial especializado contra el Crimen Organizado, como parte de una estrategia para mejorar la eficiencia del sistema judicial y optimizar el uso de los recursos institucionales.

    Dicha información fue conocida a finales del mes de junio, debido a que la Corte publica las actas con varios meses de tardanza.

  • Alcohol en los Estadios de El Salvador: ¿Un Gol en contra de la Seguridad?

    Desde esta columna, donde la lupa de la criminología y la seguridad pública se posa sobre las decisiones que impactan nuestro tejido social, la reciente noticia sobre la venta de cerveza en los estadios de la Primera División del fútbol salvadoreño nuevamente es, a todas luces, una espada de doble filo. Si bien puede ser vista como una medida para modernizar la experiencia del aficionado y generar ingresos para los clubes, desde nuestra perspectiva, introduce una variable de riesgo que exige un análisis meticuloso y no la podemos tomar a la ligera.

    Es un hecho demostrado que la violencia en el deporte, especialmente en el fútbol, no es un fenómeno exclusivo de las aficiones, sino un complejo problema que se nutre de factores situacionales, culturales, antropológicos, sociológicos, de una violencia estructural en la sociedad entre otros. En este escenario, el alcohol es, sin duda, un catalizador de la violencia. La criminología nos ha enseñado que el consumo de bebidas alcohólicas provoca un efecto de desinhibición: reduce la capacidad del individuo para controlar sus impulsos y para evaluar las consecuencias de sus acciones. En un entorno cargado de pasión, rivalidad, cánticos, emociones colectivas, y lamentablemente en muchos casos de fanatismo, esta desinhibición puede ser el detonante de una escalada de conflictos.

    No es lo mismo tomarse una cerveza en un bar tranquilo, en un restaurante, que hacerlo en una grada donde el grito y la provocación son parte de la «fiesta» y a eso agregue en muchos casos altas temperaturas por la hora que se programan los partidos, la provocación entre semana previo a los partidos, el morbo, absurdas rivalidades. El alcohol en el contexto de un partido donde existe una historia y antecedentes de actos de violencia, especialmente en la proximidad de las denominadas barras bravas, puede transformar la rivalidad en hostilidad y la frustración de un resultado adverso en una reacción violenta. La violencia situacional, que ocurre en un momento y lugar específicos, se ve magnificada por la influencia del alcohol, convirtiendo un altercado menor en un disturbio masivo que pone en riesgo la vida de los aficionados, incluyendo familias, mujeres, niños y adultos mayores que han regresado a los estadios bajo la promesa de seguridad. Solo en expresiones de violencia contra la mujer se generan posibles delitos en los escenarios deportivos por el efecto del alcohol y una cultura machista en los estadios.

    Si bien es cierto que El Salvador ha logrado relevantes avances en la seguridad pública y en el control de las pandillas, la memoria de las riñas y disturbios en los estadios está aún fresca. Permitir nuevamente la venta de alcohol en este contexto no es un gol de la tranquilidad; es un retorno a una zona de riesgo que ya conocíamos. La experiencia internacional, desde Europa hasta Suramérica, ha demostrado que las medidas de seguridad más efectivas van de la mano con una regulación estricta del alcohol, llegando en muchos casos a la prohibición total en los recintos deportivos.

    Por ello, la decisión de permitir la venta de cerveza debe venir acompañada de un plan de seguridad integral y detallado, que continua sin existir, y tampoco el ente rector ha tomado la responsabilidad y autoridad que le corresponde, por el contrario, autorizan la venta de alcohol. Una vez más desde esta tribuna recomiendo a las autoridades federativas y a los clubes de la Liga Mayor de Fútbol que consideren revertir esta disposición que en nada contribuye hacia una cultura de paz y sana convivencia dentro y fuera de los estadios. Las condiciones de la sociedad salvadoreña y de nuestra afición no es de otras latitudes y culturas La manera de ingerir bebidas alcohólicas en nuestro país es diferente incluso que en América Latina.

    Es más lamentable escuchar al presidente de la comisión de regularización el panameño Rolando González establecer que hasta el minuto 60 van a vender la cerveza, sin ningún criterio técnico científico forense, desconociendo la realidad de la violencia en los estadios de nuestro país y las lesiones, amenazas, daños y otros delitos por la violencia de algunos aficionados e incluso de delincuentes camuflajeandose en las barras. Ni como opera el alcohol etílico al ingresar al cuerpo, ni las fases de la ebriedad.

    El fútbol es una pasión, no una excusa para la violencia. El éxito de esta nueva disposición no se medirá por los ingresos generados, sino por la ausencia de incidentes violentos. La responsabilidad ahora recae sin duda sobre los presidentes y juntas directivas de los equipos de la primera división y las autoridades de la FESFUT, en espera que asuman ante los actos de violencia que se van a presentar; así como asegurar que esta medida no se convierta en una victoria pírrica donde el gol de la rentabilidad termine costando la paz de la afición.

    *Por Ricardo Sosa, Doctor y máster en Criminología. Experto en seguridad de estadios