Blog

  • Un choque de una rastra y dos camiones bloqueó el paso en carretera de oro este lunes

    Un choque de una rastra y dos camiones bloqueó el paso en carretera de oro este lunes

    Un choque entre una rastra y dos camiones pequeños es el motivo de un congestionamiento sobre la carretera de oro, en el sentido que de oriente conduce a San Salvador, la mañana de este lunes, según reportes de usuarios de redes sociales.

    El siniestro vial ocurrió antes de las 5:00 de la mañana y provocó el cierre de los dos carriles de circulación, a la altura de un nuevo centro comercial, en las cercanías de la Universidad Don Bosco de Soyapango. Hasta el momento, se conoce que el siniestro solo dejó daños materiales.

    Según los reportes, el tráfico se extiende por toda la jurisdicción de Soyapango y llega hasta el Altavista, en los límites entre Ilopango y San Martín.

    A eso de las 6:00 de la mañana, algunos usuarios reportaron que se había habilitado un tercer carril en la vía.

    Anoche, otro siniestro vial ocurrió en el caserío La Escopeta, del distrito de Cinquera, en Cabañas, donde un camión que transportaba futbolistas se accidentó y dejó múltiples lesionados que fueron transportados al hospital de Suchitoto, en Cuscatlán.

    Según la Policía Nacional Civil, al menos 50 personas se transportaba en el vehículo que se dirigía al cantón Milingo.

  • Cicatrices en el cuerpo, heridas en el alma: La sexualidad tras el cáncer

    Cicatrices en el cuerpo, heridas en el alma: La sexualidad tras el cáncer

    ¿Pero ella está bien de ahí, doctora? Preguntó el marido, señalando la entrepierna de la mujer.

    Ambos habían llegado temprano por la mañana al Instituto del Cáncer de Mama, en la colonia Medica de San Salvador.

    Cecilia, una mujer de 35 años, residente en un caserío cerca de Intipucá, había sido diagnosticada de un carcinoma Ductal Invasivo en su mama izquierda, 5 meses atrás.

    Luego de una mastectomía radical de ese pecho, estaba recibiendo tratamiento de quimioterapia.

    ¿Por qué me pregunta eso, don Sergio? Preguntó la Dra. Melara, oncóloga especialista en cáncer de mama y médico tratante de doña Cecilia.

    Con su mirada evasiva y sonriendo tímidamente, Sergio le respondió: Es que a ella desde que le pasó lo del pecho, como que le cuesta ser mi mujer.

    Cecilia se revolvió en su silla, tensamente.

    Su mirada fija hacia el suelo, balbuceó algo, que la doctora no entendió.

    Don Sergio, dijo la doctora Melara, ¿podría usted esperarnos unos minutos afuera? Me gustaría platicar con doña Cecilia unos momentos.

    Claro que sí, doctora, respondió Sergio, levantándose de la silla y saliendo de la habitación.

    Cecilia, suspiró profundamente, sintiéndose más tranquila con la salida de su marido.

    Aunque conocía a la doctora Melara desde hacía varios meses, todavía no sentía la confianza suficiente para contarle sobre sus problemas de naturaleza sexual que se habían iniciado luego de su mastectomía.

    La verdad no sabía si en realidad estaban relacionados con su cáncer, o si eran un problema de ella.

    En ningún momento ninguno de los trabajadores de salud que se habían relacionado con ella desde su diagnóstico, le había mencionado nada relacionado con su salud sexual y el tratamiento del cáncer de mama.

    Por ello, ella más bien creía que eran problemas de su cabeza.

    Todo es mi culpa, solía decirse.

    ¿Cuénteme, doña Cecilia, tenemos algún problema con las relaciones sexuales? Preguntó la doctora Melara.

    Con su voz entrecortada al principio, Cecilia comenzó a contarle que, desde su operación del pecho, al principio ella sentía vergüenza que su marido la viera, así con su cicatriz.

    Se sentía fea, menos atractiva y menos mujer.

    Pensaba que su marido se buscaría otra mujer que estuviese completa.

    Cecilia, comenzó a llorar tímidamente.

    La doctora Melara, lejos de sentirse incómoda con la situación, sintió compasión y sororidad por aquella paciente que evidentemente sufría, no solo por su enfermedad sino por la pérdida de su autoestima.

    Levantándose de atrás de su escritorio y jalando una silla, se sentó a la par de la paciente, cogiéndola de las manos.

    Desde hace tres meses, cuando comenzaron a ponerme la quimio, continuo Cecilia, ya no me dan ganas de tener relaciones, doctora, y cuando hago el esfuerzo por satisfacer a mi marido, siento que la vagina me cuece con dolor cuando me penetra.

    Ya no siento placer, doctora, y tengo miedo de que Sergio me abandone por otra mujer.

    No sé qué hacer, la verdad, doctora.

    El diálogo entre Cecilia y la Dra. Melara refleja una situación común entre pacientes de cáncer de mama, donde el impacto emocional y físico del diagnóstico y tratamiento puede afectar la vida sexual y la relación de pareja.

    La preocupación del marido, Sergio, sobre la intimidad con su esposa es un tema delicado que a menudo no se aborda en el contexto médico.

    El diagnóstico de cáncer de mama y los tratamientos asociados, como la mastectomía y la quimioterapia, pueden tener un impacto significativo en la salud sexual de las mujeres.

    Estos efectos pueden abarcar: Cambios en la percepción corporal: La pérdida de un seno puede afectar la autoimagen y la sensación de feminidad.

    Efectos físicos adversos: La quimioterapia y otros tratamientos pueden ocasionar sequedad vaginal, disminución del deseo sexual y dolor durante las relaciones íntimas.

    Impacto emocional: Muchas mujeres experimentan ansiedad, depresión y temor, lo que podría resultar en una reducción del interés en las relaciones sexuales.

    La salud sexual, especialmente de la mujer, es un tema, que incluso en el gremio médico continúa siendo un tabú.

    Es crucial que los profesionales de la salud incluyan discusiones sobre la salud sexual en el tratamiento del cáncer de mama.

    Esto puede ayudar a las pacientes a sentirse más cómodas al expresar sus preocupaciones y buscar soluciones.

  • Matonería en el despacho oval

    Matonería en el despacho oval

    En eso que algunos autores llaman la «alta política» o la «gran política» —y que otros preferimos denominar «la política con P mayúscula»—, existen ciertas reglas no escritas que los líderes mundiales deben saber cuidar. Si bien varias de estas reglas implícitas son de fondo, también las hay de forma. Incluso pueden darse circunstancias en las que fondo y forma se entremezclan, provocando situaciones extrañas de resultado imprevisible. Hace algunos días el mundo entero presenció, ni más ni menos que en el mítico Despacho Oval de la Casa Blanca, el desenlace inaudito, asombroso, grotesco, del imperdonable descuido de esas normas elementales de cortesía y buenos modales que otorgan a la política su grandeza.

    El presidente y vicepresidente de Estados Unidos, la mayor potencia global, eran anfitriones de una reunión previa a la firma de un acuerdo que, según los trozos filtrados a la prensa, era claramente desfavorable a Ucrania, pues la obligaba a devolver dinero no reembolsable y a permitir la explotación de sus riquezas minerales, sin que mediara a cambio una certeza de garantías mínimas de seguridad frente al embate ruso. Volodímir Zelenski había adelantado, con razón, que semejantes condiciones no eran aceptables, y ya Donald Trump, entre otras cosas, había llamado «dictador» al presidente ucraniano. En ese marco ambiental de tensión, no se olvide, iba a verificarse la reunión que ahora comentamos, y que pasará a la historia como un pésimo ejemplo de negociación política.

    Cuando JD Vance habló de «diplomacia», era natural que Zelenski se interesara en saber qué entendía el joven vicepresidente bajo ese concepto, porque había quedado claro que esa suerte de capitulación propuesta por Trump no constituía para el líder ucraniano un esfuerzo «diplomático», menos aún ante una contraparte, la rusa, que llega al colmo de incumplir acuerdos firmados para intercambiar prisioneros. Esto fue lo que el invitado, respetuosamente, recordó a Vance. Pero fue entonces cuando el vicepresidente respondió con una frase retórica de mal gusto —dijo referirse «al tipo de diplomacia que pondrá fin a la destrucción de tu país»— alzó la voz para atajar la reacción de Zelenski y le exigió un respeto que su Gobierno hasta ese momento no había tenido con una nación que ha sido víctima de una invasión.

    El resto de la conferencia es vergonzoso por donde se le mire: los dos más altos cargos políticos del país más fuerte del mundo acosando con palabras y dedos índices al presidente de Ucrania, en una escena que solo a trumpistas muy fanáticos puede parecerles digna del lugar, la materia y las investiduras allí reunidas.

    La temeraria afirmación de Trump, acusando a Zelenski de estar jugando «con la Tercera Guerra Mundial», bordea el surrealismo. ¿Desde cuándo un país agredido puede ser señalado de iniciar un conflicto planetario? Por su parte, el líder de Ucrania conservó la voz controlada, evitó perder los estribos y, muy importante, tampoco se dejó acorralar, manteniendo una postura de dignidad que ha sido celebrada por Europa entera.

    Está claro que el presidente de Estados Unidos no quiere contraer obligaciones morales con Ucrania. La oportunidad de «negociar», por tanto, quizá estaba perdida para Zelenski desde antes. Lo que sí demostró este fiasco diplomático en la Casa Blanca es que Trump, aparte de no ser (y ya lo sabíamos) ningún campeón de los ideales democráticos, será mortalmente agresivo con quienes carezcan de todo espacio de maniobra a sus ojos. Los eslabones débiles serán arrancados de cuajo en cualquier cadena geoestratégica urdida en Washington.

    Pero incluso creyendo que hacen lo correcto dejando a Ucrania a merced de Putin, Trump y Vance arrojan al asador bastante más que el apoyo político y militar a una nación concreta del este europeo. Los estropicios que genera su decisión (haya sido preparada de antemano o no) tienen efectos geopolíticos enormes y una evidente consecuencia al interior de EE UU.

    El recrudecimiento de la guerra ruso-ucraniana es mala noticia incluso para la Casa Blanca. Ese polvorín, si crece en dimensión, también hace saltar por los aires la credibilidad de Trump, que había prometido acabar con el conflicto en su primer día de Gobierno. De ahí la importancia de las malas formas negociadoras exhibidas en esa conferencia de prensa: Washington no podrá culpar a nadie de su fracaso y de sus trágicas repercusiones.

    Como resultado directo de lo anterior, la popularidad de Donald Trump entre los estadounidenses sufrirá en la misma proporción. Ya lo estaba haciendo antes del incidente del 28 de febrero; ahora, tras el evidente intento de cercar a Zelenski a dos puyas, es previsible que esos números desciendan aún más. ¿Y qué hará la Casa Blanca para arreglar este embrollo? ¿Seguirá con esa inverosímil tendencia a abrir frentes y crearse enemigos por doquier, arriesgando mucho más que volátiles cifras en encuestas, o comprenderá por fin que la política con P mayúscula se nutre también de habilidad, buenos modales e incluso de ciertas dosis de nobleza?

  • El Metrocable y la Salud Mental: Un Viaje hacia el Bienestar

    El Metrocable y la Salud Mental: Un Viaje hacia el Bienestar

    Como criminólogo, mi enfoque siempre ha sido analizar cómo los factores sociales y ambientales influyen en el comportamiento humano.

    Desde hace algunas semanas se anuncia que el ministerio de obras públicas se encuentra en la etapa final de estudios de suelo y de factibilidad en varias zonas del denominado gran San Salvador para construir torres y estaciones para un metrocable en el país.

    Actualmente circulan 1.8 millones de vehículos en el país y cada 10 años se está duplicando el parque vehicular, una situación que ya provoca graves congestionamientos, afecta la salud mental, física, el sueño, descanso y provoca pérdidas económicas y de productividad.

    En el caso del Metrocable en El Salvador, es ambiciosa y futurista observar cómo una iniciativa de transporte puede tener un impacto positivo en la salud mental de la población.

    Durante entregas anteriores he abordado los efectos de los congestionamientos y tráfico en la salud mental y física de nuestra población, por lo que esta posibilidad me parece un gran proyecto en función de los sectores menos favorecidos.

    Algunos de los beneficios y oportunidades que puedo anticipar a este megaproyecto son:

    El Estrés del Desplazamiento

    En nuestras ciudades, el tiempo de desplazamiento es un factor de estrés significativo. Las horas perdidas en el tráfico, la incertidumbre de llegar a tiempo y la sensación de estar atrapado pueden generar ansiedad y frustración. El Metrocable, al reducir drásticamente los tiempos de viaje, ofrece un respiro a esta presión constante.

    Un Viaje con Vistas

    Más allá de la eficiencia, el Metrocable ofrece una experiencia de viaje única. Las vistas panorámicas de la ciudad y el paisaje circundante pueden tener un efecto calmante y revitalizante. Este contacto con la belleza, aunque breve, puede ser un antídoto contra el estrés urbano.

    Conexión y Comunidad

    El transporte público, cuando es eficiente y seguro, fomenta la conexión entre las personas. El Metrocable, al facilitar el acceso a diferentes zonas de la ciudad, puede fortalecer los lazos comunitarios y reducir la sensación de aislamiento. Este sistema en cada una de sus líneas puede movilizar entre 3000 y 3500 personas por hora.

    Un Espacio Seguro

    La seguridad es fundamental para el bienestar mental. Saber que se viaja en un sistema vigilado y confiable reduce la ansiedad y permite a los usuarios relajarse durante el trayecto. Las probabilidades que delincuentes asalten en un medio aéreo se disminuyen drásticamente.

    Impacto en la Criminalidad

    Desde una perspectiva criminológica, la reducción del estrés y la mejora del bienestar mental pueden tener un efecto indirecto en la disminución de la criminalidad. Estudios han demostrado que las personas sometidas a altos niveles de estrés son más propensas a comportamientos violentos o delictivos.

    Un Futuro Prometedor

    El Metrocable es un ejemplo de cómo la infraestructura urbana puede contribuir a la salud mental y al bienestar de la población. Es un recordatorio de que las soluciones a los problemas sociales no siempre son complejas, a veces, un viaje más rápido y agradable puede marcar la diferencia.

    Por el bien de los sectores más vulnerables, de la denominada clase trabajadora sería una gran bendición que este proyecto se pueda concretar y que en los próximos años sea una realidad y que pueda ser un servicio de alta calidad y excelencia.

    Por Ricardo Sosa, Doctor y máster en Criminología

    @jricardososa

  • Anora, la tragicomedia de una estríper, gana el Óscar a mejor película

    Anora, la tragicomedia de una estríper, gana el Óscar a mejor película

    «Anora», una historia tragicómica de una Cenicienta en el moderno mundo del estriptís de Nueva York, magnates rusos e incompetentes malandros, ganó el Óscar a mejor película este domingo en Hollywood.

    La historia del director independiente estadounidense Sean Baker sobre una joven dama de compañía, quien se casa con el hijo de un oligarca ruso, sedujo a los votantes de la Academia que le otorgaron el más importante premio de la industria.

    Rodada con un presupuesto de apenas 6 millones de dólares, «Anora» superó cualquier duda persistente sobre su tema atrevido y divisivo, llevándose cinco estatuillas en la gran gala de Hollywood.

    La película se alzó además con los trofeos a mejor dirección, mejor guión original, mejor edición y mejor actriz, para su protagonista, Mikey Madison, de 25 años.

    De Cannes a Hollywood

    «Anora» comenzó su carrera hacia los Óscar en el Festival de Cine de Cannes, donde ganó la Palma de Oro luego de su estreno mundial, en mayo. Fue la primera película estadounidense en ganar el mayor premio de la prestigiosa cita del cine francés desde «El u00e1rbol de la vida», de Terrence Malick, en 2011.

    A pesar del temprano triunfo, el camino al Óscar estaba lejos de ser seguro.

    Sus películas anteriores sobre trabajo sexual, tales como «Red Rocket» (2021), han conquistado la crítica y las audiencias fuera de Estados Unidos, pero han fallado en triunfar en su nativo Estados Unidos.

    Cuando «Anora» salió de manos vacías en los Globos de Oro en enero, parecía que sus quince minutos de fama habían pasado. Pero con rivales como «Emilia Pérez» ahogándose en controversias, «Anora» resonó poco a poco y acumuló casi 40 millones de dólares en la taquilla global.

    Y emergió de forma definitiva como la favorita de la temporada el mes pasado, cuando ganó premios claves de los sindicatos de productores, directores, guionistas y críticos de Hollywood.

    La actriz estadounidense Mikey Madison acepta el premio a la Mejor Actriz en un Papel Protagónico por u0027Anorau0027 en el escenario durante la 97.a edición anual de los Premios Oscar en el Teatro Dolby en Hollywood, California, el 2 de marzo de 2025./ AFP

    – Trabajo sexual

    «Anora» comienza en un club de estriptís de Nueva York, en la quinta película de Baker que aborda el trabajo sexual. Como es típico en sus películas, varios actores son bailarines eróticos en la vida real, quienes actúan en pantalla como también asesoraron a los cineastas, desde jerga hasta interacciones típicas con los clientes.

    «Dijo que me parecía a su hija de 18 años y luego me compró cinco bailes», se queja una estríper. «Bueno, al menos compró los bailes», responde Ani, la protagonista.

    Ivan, un cliente ruso rico y caprichoso, se siente atraído por Ani, y la pareja toma un desvío apresurado a Las Vegas, donde se casan espontáneamente.

    Pero cualquier parecido con «Mujer Bonita», de Julia Roberts, se desvanece rápidamente, ya que la acción regresa a Nueva York.

    Aterrorizado de que sus padres se hayan enterado de sus andanzas románticas, Ivan huye, y un grupo de matones asustados, liderados por Toros (Karren Karagulian), tiene que contener a una Ani furiosa y desafiante.

    Esta memorable escena es la primera que Baker escribió para «Anora».

    Karagulian, quien conoció a Baker en la universidad en los años 90 y ha actuado en varias de sus películas, fue la inspiración original para el filme.

    Durante años, habían discutido un proyecto ambientado en el suburbio natal de Karagulian en Nueva York: el colorido enclave de inmigrantes rusos de Brighton Beach.

    Humor y desamor

    Conocido por su cine neorrealista, Baker a menudo inyecta humor en sus historias. Y creó, posiblemente, su secuencia más cómica hasta la fecha con el segundo acto de «Anora»: la búsqueda alocada tras la pista de Ivan, con elementos de farsa disparatada.

    «Estoy tratando de capturar una verdad, y por lo general mostrar lo más cercano a la realidad que pueda lograr. Y eso casi siempre necesita humor», explicó Baker a AFP.

    «Porque a veces usamos la risa para sobrellevar las cosas. A veces nos reímos cuando estamos más tristes».

    La película llega a un clímax devastador en el que Ani ve desmoronarse su sueño ilusorio de un matrimonio rico y deja que su máscara combativa e hipersexualizada se deslice, al menos por un breve y desgarrador momento de vulnerabilidad.

    A lo largo de esta temporada de premios, Baker y Madison han utilizado sus numerosos discursos de aceptación para fomentar la desestigmatización y despenalización del trabajo sexual.

    «Quiero agradecer a la comunidad de trabajadores sexuales», dijo Baker este domingo. «Ellos compartieron sus historias, su experiencia de vida conmigo durante años. Mi más profundo respeto. ¡Gracias!».

  • USAID desembolsó $1,585 millones durante 24 años a El Salvador

    USAID desembolsó $1,585 millones durante 24 años a El Salvador

    Durante casi 24 años, la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo (USAID) ha desembolsado $1,585.4 millones a El Salvador, de un total de $2,780.8 millones desembolsados al país por parte de todas las agencias de ayuda estadounidense.

    Los datos son reportados por foreignassistance.gov, el sitio web del gobierno de Estados Unidos sobre la asistencia exterior, e incluyen los montos desembolsados de los años fiscales 2011 hasta el 19 de diciembre de 2024. El año fiscal estadounidense va de octubre a septiembre de cada año.

    El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, decidió el miércoles eliminar el 92 % de los programas financiados por la USAID por un valor de $54,000 millones.

    En el mundo, el gobierno estadounidense sumó compromisos de ayuda por $68,000 millones en el año fiscal 2023, de la cual $36.5 millones fue canalizada por la USAID y $24.6 millones por el Departamento de Estado. De esa ayuda, $59,937 millones es económica y $8,260 millones, militar.

    En El Salvador

    Los mayores montos desembolsados de la USAID a El Salvador ocurrieron en los años 2012, con $210.5 millones; 2020, $197.2 milllones; 2019, $192.7 millones; 2011, $187.6 millones; y 2010, con $170.9 millones.

    !function(){«use strict»;window.addEventListener(«message»,(function(a){if(void 0!==a.data[«datawrapper-height»]){var e=document.querySelectorAll(«iframe»);for(var t in a.data[«datawrapper-height»])for(var r=0;r<e.length;r++)if(e[r].contentWindow===a.source){var i=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";e[r].style.height=i}}}))}();

    De 2019 a 2024, la USAID desembolsó a El Salvador un total de $777.5 millones, de una ayuda estadounidense total de $945.9 millones durante ese periodo.

    El sitio web registra otras agencias de ayuda como el Departamento de Estado, el Departamento de Agricultura, la Comisión de Libre Comercio y el Departamento de Energía de los Estados Unidos. El Salvador recibió $3.8 millones por parte del Departamento de Estado durante el periodo registrado del año 2024.

    ¿Para qué?

    En el año completo fiscal más reciente (2023), los sectores con más desembolsos fueron: gobierno y sociedad civil, con $51.8 millones; gastos de operación, con $21.3 millones; respuesta de emergencia, con $14.9 millones; educación básica, con $14.04 millones; negocios y otros servicios, $13.2 millones; HIV/sida, $5.7 millones; prevención de desastres, $3.4 millones; política comercial, $1.3 millones; conflicto, paz y seguridad, por $1.9 millones; y $989,800 para salud básica.

    Por actividad, una clasificación que detalla programas específicos, los primeros desembolsos se destinan a pagos y beneficios, El Salvador Competitivo, fortalecimiento de la gobernanza local para la seguridad y desarrollo, Swift 5, asistencia y emergencia humanitaria, becas para oportunidades educativas, fortalecimiento de partidos políticos e integridad electoral, gobernanza y responsabilidad social y fortalecimiento del sistema de derechos humanos.

    Si se atiende a la organización de los desembolsos por propósito, el primer lugar es el área de gobernanza, donde se destinaron $53 millones, esta incluye $52 millones para gobierno y sociedad civil, de los cuales $36 millones se destinaron a participación democrática y sociedad civil, $7 millones para derechos humanos, $5.5 millones para desarrollo legal y judicial, entre otros.

    Según esta clasificación, el segundo lugar lo ocupan los costos administrativos, con $21 millones; el tercero, los propósitos humanitarios, por $18 millones; y en cuarto lugar, el crecimiento económico, por $15 millones.

    !function(){«use strict»;window.addEventListener(«message»,(function(a){if(void 0!==a.data[«datawrapper-height»]){var e=document.querySelectorAll(«iframe»);for(var t in a.data[«datawrapper-height»])for(var r=0;r<e.length;r++)if(e[r].contentWindow===a.source){var i=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";e[r].style.height=i}}}))}();

  • Adrien Brody conquista el segundo Óscar de su carrera con «El Brutalista»

    Adrien Brody conquista el segundo Óscar de su carrera con «El Brutalista»

    Adrien Brody protagonizó un regreso este domingo a la cúspide de Hollywood llevándose el segundo Óscar de su carrera gracias a la épica de la posguerra «El Brutalista».

    Con la estatuilla dorada, Brody, de 51 años, culmina una exitosa temporada en la que se llevó prácticamente todos los premios al mejor actor por su rol como László Tóth, un sobreviviente del Holocausto que busca una nueva vida en Estados Unidos.

    Derrotó esta noche a Ralph Fiennes («Cónclave»), Sebastian Stan («El Aprendiz»), Timothée Chalamet («Un completo desconocido») y Colman Domingo («Las vidas de Sing Sing»).

    «Hay tanta gente que agradecer», dijo Brody.

    «Actuar es una profesión muy frágil. Parece muy glamurosa y, en ciertos momentos, lo es», dijo Brody al recibir el premio. «No importa dónde estés en tu carrera, no importa lo que hayas conseguido, todo puede desaparecer».

    En «El Brutalista», Tóth, húngaro y de fe judía, llega solo a Nueva York después de la Segunda Guerra Mundial, y es recibido por su primo Attila (Alessandro Nivola) en Pennsylvania, en donde enfrentará su primer embate al no encajar con la nueva realidad de su único pariente allí, quien está casado con una mujer católica.

    Bajo la dirección de Brady Corbet, Brody le imprime a esos primeros momentos en Estados Unidos una capa adicional de sensibilidad a su personaje: un artista atormentado por un pasado del que no habla, obligado a practicar con trabalenguas infantiles una nueva lengua que lo limita y que navega entre la pasión por sus diseños y la resignación sobre no poder ejecutarlos.

    Su vida cambiará cuando, para bien y para mal, se le cruza en el camino el millonario industrial Harrison Lee Van Buren (Guy Pearce), con quien desarrolla una complicada relación.

    La faceta familiar gana espacio en la cinta de tres horas y media, con la llegada de su esposa Erzsébet (Felicity Jones) y su sobrina Zsófia (Raffey Cassidy).

    «El Brutalista», con diez nominaciones, llegó como una de las grandes favoritas a la 97ª edición de los Premios de la Academia, entre ellas a mejor dirección para Corbet, y mejor película.

    Para meterse en la piel de Tóth, Brody echó mano de su historia familiar.

    Hijo del profesor judío Elliot Brody y la fotógrafa húngara Sylvia Plachy, quien emigró a Estados Unidos en la segunda mitad del siglo XX, Brody nació el 14 de abril de 1973 en Nueva York.

    «La jornada del personaje me recuerda mucho a la de mi madre y mis antepasados que huyeron de los horrores de la guerra y vinieron a este gran país», dijo al recibir el Globo de Oro.

    Brody comenzó a tomar clases de actuación en la adolescencia, y conquistó pequeños roles hasta aterrizar en «La noche del asesino» (1999), de Spike Lee, en la cual cosechó elogios y compartió pantalla con John Leguizamo y Mira Sorvino.

    En 2003, a los 29 años, se convirtió en el actor más joven en ganar un Óscar con «El pianista», dirigida por Roman Polanski, y en la cual interpreta a un músico judío que sobrevive la ocupación nazi de Varsovia en la Segunda Guerra Mundial.

    Este trabajo, ha dicho Brody, lo ayudó para entender más fácilmente a Tóth dos décadas después.

    Su momento estelar en la gala de los Óscar de 2003 es recordado además porque el actor le plantó un beso a la presentadora Halle Berry que se volvería controvertido cuando ella admitió que la tomó por sorpresa.

    Tras alcanzar lo más alto del estrellato, aceptó papeles muy diversos, como el de un joven con discapacidad intelectual en la cinta de horror «La aldea», de M. Night Shyamalan; y el escritor Jack Driscoll en «King Kong» (2005), que con más de 500 millones de dólares en taquilla, se convirtió en su cinta más exitosa comercialmente.

    Le siguieron participaciones en varias producciones de Wes Anderson, así como su interpretación del pintor español Salvador Dalí en «Medianoche en París», de Woody Allen.

    Siempre activo, destacó en la televisión en varias producciones, entre ellas la cuarta temporada de «Peaky Blinders» y la miniserie «Houdini», en la cual da vida al mítico mago.

    Multifacético, incursionó en las pasarelas, abrazó causas humanitarias, emprendió como productor ejecutivo de varios proyectos y actuó en videos musicales como el de «Déjame entrar», del reguetonero Rauw Alejandro el año pasado.

    Brody tuvo una relación con la actriz y modelo española Elsa Pataky, y desde 2020 está en pareja con la diseñadora Georgina Chapman, exesposa del productor caído en desgracia Harvey Weinstein.

  • Hacienda reporta que 13 % de los contribuyentes usan factura electrónica

    Hacienda reporta que 13 % de los contribuyentes usan factura electrónica

    El 13.02 % de los contribuyentes utilizan la factura electrónica, según datos publicados por el Ministerio de Hacienda en el Plan Fiscal 2025-2027, elaborado en el marco del programa de asistencia con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

    El documento señala que en 2024 se “expandieron los esfuerzos para masificar” la factura electrónica, lanzada oficialmente por el gobierno en diciembre de 2022 después de una etapa de prueba con un grupo de empresas.

    Hacienda detalló que 14,462 contribuyentes adoptaron la factura electrónica al cierre de 2024, un 13.02 % de los 111,038 contribuyentes que reporta la institución. Esta cifra, sin embargo, difiere del registro en Transparencia Fiscal que documenta que el fisco tiene un poco más de 57,537 contribuyentes.

    “Si bien, el porcentaje global es el 13.02 %, los 14,462 contribuyentes corresponden al 89.15 % de las ventas declaradas de IVA anuales y representan una cobertura del 74.65 % de los documentos fiscales anuales emitidos”, sostiene Hacienda.

    La institución registra que 942 grandes contribuyentes usan la factura electrónica, equivalente a un 97.41 % de los 967 inscritos ante el Tesoro salvadoreño. Además, 2,765 medianos implementan este método, un 96.8 %.

    La mayor diferencia radica en la categoría de “otros contribuyentes”, donde solo 10,755 utilizan la factura de los 107,217 que reporta Hacienda.

    !function() {«use strict»;window.addEventListener(«message»,(function(a){if(void 0!==a.data[«datawrapper-height»]){var e=document.querySelectorAll(«iframe»);for(var t in a.data[«datawrapper-height»])for(var r=0;r<e.length;r++)if(e[r].contentWindow===a.source){var i=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";e[r].style.height=i}}}))}();

    Estos agentes emitieron más de 562.4 millones de Documentos Tributarios Electrónicos (DTE), cuyos resultados validan, según la institución, la “estabilidad del sistema y la tecnología de última generación utilizada”.

    Incorporación para 2025

    El uso masivo de la factura electrónica es la principal alternativa que planteó Hacienda ante el FMI para aumentar los ingresos en el marco de un ajuste fiscal de 3.5 puntos porcentuales del producto interno bruto (PIB).

    “Esta es una herramienta tecnológica en beneficio tanto de la administración tributaria y de las empresas, incentivando la formalización de los negocios y la reducción de gastos, contando con todos los tipos de documentos fiscales en formato electrónico», indica el documento.

    En los dos años de implementación, Hacienda ha notificado a las empresas, vía correo electrónico, que debían adoptar la factura electrónica. Para 2025, incorporarán al resto de las grandes empresas, los “principales medianos contribuyentes y profesionales libres”, así como el resto de las instituciones del Estado.

    Hacienda se comprometió ante el FMI a lanzar una aplicación de facturación para contribuyentes con una facturación menor a $100 mensuales. Junto a la factura electrónica, la institución espera un rendimiento adicional de ingresos del 0.2 % del PIB.

  • Clément Turpin, el elegido para arbitrar el Real Madrid-Atlético en Champions

    Clément Turpin, el elegido para arbitrar el Real Madrid-Atlético en Champions

    El colegiado francés Clément Turpin será el encargado de arbitrar este martes el partido de ida de los octavos de final de la Liga de Campeones entre el Real Madrid y el Atlético de Madrid en el Santiago Bernabéu (21.00 horas), ha confirmado este domingo la UEFA.

    El trencilla galo, de 42 años, dirigirá por novena vez un encuentro en la máxima competición continental de los madridistas, que no conocen la derrota con él, mientras que el conjunto rojiblanco se cruzará por séptima vez con el francés.

    El cuadro blanco acumula siete victorias y un único empate, el de la ida de semifinales de la temporada 2023-24 ante el Bayern de Múnich (2-2), con Turpin en el campo. En la última ocasión que se vieron las caras, este mismo curso, el Real Madrid ganó al Manchester City (2-3) en la ida del «Playoff» previo a octavos.

    También vencieron en la final de la «Champions» de 2022 ante el Liverpool (0-1) y en la ida de los cuartos de final 2021-22 frente al Chelsea (1-3), así como en los encuentros de fase de grupos ante el Ludogorets (4-0), en la campaña 2014-15; ante la Roma (0-2), en la 2018-19; ante el Inter (3-2), en la 2020-21; y ante el Nápoles (2-3), en la 2023-24.

    Por su parte, los de Diego Pablo Simeone tienen un balance de dos triunfos, tres empates y una derrota con Turpin, que dirigió por última vez un partido de los colchoneros en 2022 durante la fase de grupos, en un encuentro ante el Bayer Leverkusen (2-2).

    Las victorias llegaron ante el Oporto (1-3) en la fase de grupos 2021-22 y ante el Vitória de Guimaraes del «playoff» de acceso a la Europa League 2011-12; los empates ante el Leverkusen, ante el Bayern de Múnich (1-1) en la fase de grupos 2020-21 y ante el Arsenal en la ida de las semifinales de la Europa League 2017-18; y la derrota, ante el Bayern (1-0) en la fase de grupos de la «Champions» 2016-17.

  • Zoe Saldaña: de éxitos de ciencia ficción a la gloria del Óscar

    Zoe Saldaña: de éxitos de ciencia ficción a la gloria del Óscar

    Zoe Saldaña estaba casi irreconocible como princesa Na»vi en la franquicia «Avatar», y llevaba maquillaje verde para interpretar a la asesina reformada Gamora en las películas de «Guardianes de la Galaxia».

    Pero en el narco-musical psicodélico «Emilia Pérez», que le valió el Óscar a la mejor actriz de reparto este domingo, la intérprete de ascendencia dominicana y puertorriqueña habló, cantó e incluso rapeó en su español nativo, habitando plenamente su propia piel afrolatina.

    «¡Mami! ¡Mi mamá está aquí!», gritó llorando profusamente Saldaña, de 46 años.

    La actriz, que agradeció a su equipo y colegas nominadas, dedicó especial reconocimiento a sus raíces dominicanas.

    «Mi abuela vino a este país en 1961. Soy una hija orgullosa de padres inmigrantes, con sueños y dignidad y manos trabajadoras», agregó Saldaña.

    «Soy la primera estadounidense de origen dominicano en aceptar en un Premio de la Academia, y sé que no seré la última».

    La actriz arrasó en la temporada de premios ganando el Globo de Oro, el Premio de la Crítica Cinematográfica y el reconocimiento del Sindicato de Actores de Estados Unidos en su camino a los Óscar.

    Saldaña se impuso a Ariana Grande («Wicked»), Isabella Rossellini («Cónclave»), Monica Barbaro («Un completo desconocido») y Felicity Jones («El Brutalista»).

    En «Emilia Pérez», Saldaña interpreta a Rita, una abogada mexicana poco apreciada.

    Su vida cambia radicalmente cuando la contacta un capo de la droga que quiere fingir su propia muerte para poder someterse a una operación de reafirmación de género y vivir como una mujer, «Emilia Pérez».

    Esa mujer, la protagonista interpretada por Karla Sofía Gascón, deja atrás a su esposa (Selena Gómez) y a sus dos hijos para abrazar su nueva identidad, pero que luego los trae de vuelta a su vida, con trágicas consecuencias.

    Rita se ve rápidamente atrapada en medio del drama.

    Saldaña, formada en danza, disfruta de su gran momento en la película cuando Rita rapea y baila «El Mal», revelando los secretos de las élites mexicanas en una cena benéfica organizada por Pérez, que se convierte en activista en favor de las víctimas del narcotráfico.

    A finales del año pasado, declaró a la revista Elle que «nunca se le presentó la oportunidad» de actuar en español, hasta que el director francés Jacques Audiard reescribiera el papel (destinado a un hombre de ascendencia mexicana) para adaptarlo a Saldaña.

    «Ganar un premio por un rol en el que canto y hablo en español… Mi abuela, si estuviera aquí estaría tan encantada», dijo el domingo.

    «Ansiando esa reconexión»

    Saldaña nació el 19 de junio de 1978 de padre dominicano y madre dominicano-puertorriqueña en Nueva Jersey.

    Criada de forma bilingüe en Nueva York, se trasladó a la República Dominicana tras la muerte de su padre cuando tenía nueve años y allí empezó a estudiar ballet.

    Saldaña regresó a Nueva York para terminar la escuela y apareció en algunas producciones teatrales juveniles.

    Tras participar en un episodio de la serie de televisión «La ley y el orden», consiguió su primer papel en el cine en «Camino a la fama» (2000), interpretando a una estudiante de ballet.

    Unos años más tarde, tuvo un rol secundario en la exitosa «Piratas del Caribe: la maldición de la Perla Negra», que la llevó otras pequeñas participaciones.

    Pero su gran oportunidad llegó en 2009, cuando protagonizó la película épica de ciencia ficción de James Cameron «Avatar», la más taquillera de todos los tiempos.

    Ese mismo año, se incorporó a la franquicia «Star Trek» como la teniente Uhura.

    En 2014, Saldaña interpretó a Gamora en la serie de Marvel «Guardianes de la Galaxia», que dio lugar a dos películas de «Los Vengadores».

    Con su posición como estrella de la franquicia asegurada, Saldaña dijo en entrevista con la Elle que quería más.

    «Estaba muy convencida: 'Bueno, está bien, voy a bailar al ritmo de mi propio tambor y voy a ir al espacio, y voy a ser verde, y voy a ser azul, y voy a hacer todas esas cosas'. Se pasaron 15 años, y me encuentro ansiando esa reconexión», dijo.

    Nueva entrega de «Avatar»

    Y llegó Audiard.

    El papel supuso un gran cambio para Saldaña, después de protagonizar cuatro películas que recaudaron más de $2,000 millones en la taquilla mundial: dos de «Avatar» y dos de «Los Vengadores».

    Su campaña hacia la gloria del Óscar se vio perturbada por la controversia en torno a tuits controversiales de Gascón en el pasado, comentarios que Saldaña dijo que la habían puesto «realmente triste».

    Un mes antes de la gala, Audiard dijo que Gascón estaba «haciéndole daño a los demás» y que seguiría «defendiendo» el trabajo de Saldaña.

    La actriz, casada y con tres hijos, tiene entre sus próximos proyectos «Elio», de Disney/Pixar, que se estrenará en junio, y una nueva entrega de «Avatar», prevista para diciembre.