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  • ¿Por qué el calor dispara la violencia? Un análisis criminológico del estrés térmico.

    ¿Por qué el calor dispara la violencia? Un análisis criminológico del estrés térmico.

    No es una coincidencia estacional ni una percepción urbana: cuando el termómetro sube, la sangre se calienta. Como experto en la psique criminal, neurocrimologia y perfilación criminal observo con preocupación cómo las olas de calor no solo afectan los cultivos, sino que también actúan como catalizadores de la violencia letal. La relación entre el clima y el crimen no es nueva, pero la evidencia actual nos obliga a mirar más allá del sol y enfocarnos en las grietas de nuestra estructura social. Al efectuar la proyección prospectiva de la posible tasa de violencia homicida El Salvador 2026 es evidente y relevante como marzo en nuestros indicadores de homicidios presenta un incremento con relación a otros meses. Por lo anterior considero importante desarrollar una aproximación a los posibles factores desde una perspectiva criminológica

    El cuerpo bajo presión: La hipótesis del calor

    Desde una perspectiva biopsicosocial, el incremento de la temperatura genera una respuesta fisiológica innegable. La hipótesis de la agresión-calor sugiere que las altas temperaturas aumentan la irritabilidad y el malestar físico, reduciendo el umbral de tolerancia al conflicto. El calor extremo eleva la frecuencia cardíaca y los niveles de testosterona, creando un estado de «preactivación» donde cualquier roce irrelevante en el transporte público, en el tráfico vehicular, una disputa vecinal por un parqueo, por mascotas, por música a volumen alto en la comunidad, entre otros, escala rápidamente hacia un acto de violencia que se traduce en lesiones o en homicidio.

    Rutinas de riesgo y oportunidades

    Para entender este fenómeno, debemos invocar la Teoría de las Actividades Rutinarias de Cohen y Felson. El clima altera el comportamiento humano: la gente abandona el aislamiento del hogar y converge en espacios públicos. Esta mayor interacción social incrementa la probabilidad de que coincidan tres elementos críticos: un agresor motivado, una víctima propicia y la ausencia de un guardián eficaz. El verano, con sus días más largos y el consumo de alcohol al aire libre, expande la ventana de oportunidad para el delito.

    El efecto «olla de presión» en zonas excluidas y con limitantes

    Debo de establecer, que el calor no golpea a todos por igual. Aquí es donde la Teoría del Mapa de la Tensión (General Strain Theory) de Robert Agnew cobra una relevancia contundente. En las zonas marginadas, el calor no es un inconveniente; es un agresor ambiental constante. La pobreza no solo es falta de recursos o limitación de oportunidades es la exposición desproporcionada a los estresores ambientales sin mecanismos de mitigación.

    En contextos de exclusión, el hacinamiento habitacional transforma las viviendas en hornos inhabitables. Sin acceso a aire acondicionado, áreas verdes o infraestructuras de enfriamiento, los residentes se ven obligados a ocupar la calle de forma masiva. En estos «islotes de calor urbano», como muchos complejos habitaciones en el gran San Salvador y las principales ciudades del interior del país, la precariedad habitacional actúa como una olla de presión. El estrés térmico se suma a la frustración económica y la falta de movilidad social, creando un entorno donde la violencia se percibe como una válvula de escape ante una tensión insoportable.

    Criminología ambiental y Justicia

    La evidencia es clara: la desigualdad térmica es una forma de injusticia criminal. El aumento de homicidios en épocas de calor es el síntoma de un urbanismo excluyente. Si queremos bajar los índices de criminalidad durante el verano, no solo necesitamos la presencia y el gran trabajo de prevención de nuestra Policía; necesitamos políticas de «Criminología Ambiental» que transformen el entorno. Reducir el hacinamiento, reforestar masivamente las zonas grises y garantizar el acceso a servicios básicos son, en última instancia, herramientas de prevención del delito tan efectivas como una sentencia judicial. Mientras el clima siga siendo un privilegio, el calor seguirá siendo un cómplice de la tragedia y seguirá incrementando las cifras en los delitos de homicidios, feminicidios, robos, hurtos, lesiones, agresiones sexuales. El Estado salvadoreño debe de abordar con responsabilidad la situación habitacional, desde el diseño donde se introduzcan principios de prevención criminológica con énfasis en lo ambiental para que a mediano y largo plazo podamos revertir las estadísticas delictivas criminales.  Las Cámaras, Asociaciones, Gremiales de construcción en El Salvador deben de tomar en cuenta los criterios de la criminología ambiental desde sus diseños y planos, y sin duda una reforma en las regulaciones para autorizar los proyectos desde las Instituciones del Estado para aprobar dichos proyectos. ¿Cuántos criminólogos trabajan en empresas constructoras en El Salvador?

    *Por Ricardo Sosa /Doctor en Criminología / Doctorante en Justicia Criminal /@jricardososa

  • Nuevas derechas, menos contrapesos: así cambia el mapa político en América Latina

    Nuevas derechas, menos contrapesos: así cambia el mapa político en América Latina

    El avance de liderazgos como los de El Salvador y Argentina refleja un cambio en la región, donde, según la politóloga Marcela Ríos Tobar, ya no se trata solo de alternancia ideológica, sino de proyectos políticos que cuestionan las reglas tradicionales de la democracia.

    Ríos Tobar es directora para América Latina y el Caribe del Instituto Internacional para la Democracia y Asistencia Electoral (IDEA Internacional). Es socióloga, politóloga y política. Fue Ministra de Justicia y Derechos Humanos de Chile entre marzo de 2022 y enero de 2023.

    Latinoamérica fue gobernada un tiempo por la derecha, Fujimori en Perú, más reciente Álvaro Uribe en colombia, Juan Orlando Hernández en Honduras, luego hubo una ola de izquierdas: El Salvador gobernado por la exguerrilla por 10 años, Bolivia, Ecuador en su momento, incluso México. Pero ahora vemos esta especie de outsider en la región: Bukele, Milei, Noboa. ¿qué gobierna Latinoamérica? ¿La derecha regresó al poder?

    La respuesta corta es que no, que no es la misma derecha que regresa al poder, ¿no? Creo que estamos viendo un movimiento de actores políticos relativamente nuevos que están conectados con sectores tradicionales, pero que tienen eh idiosincrasias distintas en los distintos países, historias distintas, pero que  la emergencia de nuevas derechas es un fenómeno global y hay un repunte de sectores de ultraderecha que están, quizás, más conectados con estas tendencias globales. Esa es como la primera parte, ¿no? Pero efectivamente en América Latina nosotros durante los últimos 20 años o más, digamos 20 25 años, en la mayoría de las elecciones la tendencia era que ganaba la oposición.

    Hemos tenido alternancias permanentes en casi todos los países y estos péndulos de fluctuación que muchos analistas han planteado que más que cambios de izquierda a derecha, como por convicción ideológica de los electores, lo que ocurría era que los electores votaban por eh la oposición, por los que no estaban en el gobierno demostrando un malestar con los gobiernos. Entonces, si estaba gobernando la derecha, se votaba por la izquierda si estaba gobernando la izquierda, se votaba por la derecha.

    Eso es a lo que estábamos acostumbrados en América Latina con muy pocas excepciones en los últimos 20 años. Por ejemplo, rescatar como una excepción México, donde Morena se ha logrado consolidar y tiene un triunfo aplastante en el 2024, muy importante, una reelección y un triunfo mayoritario en el Congreso, los gobiernos regionales.

    También en República Dominicana se produce una continuidad. Entonces, no en todos los países se ha dado alternancia, pero la tendencia mayoritaria había sido la alternancia. Por ejemplo, el caso de Chile ha sido paradigmático.

    La última vez que hubo continuidad fue en el 2004-2005 cuando el presidente Lagos le entregó la banda presidencial a la presidenta Bachelet en su primer mandato y desde entonces hemos tenido izquierda, derecha, izquierda, derecha, izquierda, derecha, digamos, hemos pasado de un lado al otro ideológicamente.

    Ahora, volviendo a mi respuesta inicial, creo que estamos en un momento histórico distinto y que los péndulos que estamos viendo hoy día tienen características distintas.

    Primero porque han surgido nuevos actores, no necesariamente solo antisistemas populistas como líderes populistas individuales que no tenían necesariamente conexiones fuera de sus países o mucho arraigo.

    O sea, creo que tú mencionabas el caso de Fujimori, pensemos en en Bucaram, en Ecuador, o sea, tuvimos una serie de líderes populistas extra sistemas sin partido  históricamente en América Latina, ¿no?, que resurgían cada cierto tiempo.

    Pero hoy día lo que estamos viendo es que han surgido movimientos y partidos políticos de ultraderecha que están a la derecha de las derechas tradicionales y que tienen fuertes vínculos internacionales.

    El triunfo de Donald Trump y las conexiones de las derechas latinoamericanas con las derechas europeas, con Vox de España, con Orban de Hungría, más el triunfo de una parte de la extrema derecha en Estados Unidos ha permitido fortalecer los proyectos de ultraderecha en América Latina.

    Y entonces esa alianza y recordemos la reunión de Trump en Florida con 12 presidentes de la región, nunca antes habíamos tenido una situación que líderes que podrían ser distintos, de procedencias distintas, de movimientos distintos, tuvieran una fuerza externa que los convocara, los ordenara, los ayudara, y hemos visto que Estados Unidos ha tenido un rol muy activo en intervenir en las elecciones de los distintos países.

    Entonces, creo que esa es una diferencia, es una diferencia que hace que lo que esté pasando en cada país individualmente tenga connotaciones regionales y globales. Y estamos en un momento, por lo tanto, y este año tenemos elecciones muy prontamente en Perú, en Colombia y en octubre en Brasil. En Colombia y en Brasil son dos de las democracias grandes que siguen teniendo gobiernos de izquierda.

    Si esos países también gana la derecha, vamos a tener una situación regional inédita prácticamente con mucha homogeneidad eh de la derecha en el poder.

    ¿Cómo diferenciar entre estas derechas conservadoras clásicas y estos liderazgos más personalistas que han surgido o inclusive estos liderazgos autoritarios en la región?

    Yo creo que hay muchas diferencias entre países porque no en todos los países teníamos derechas tradicionales fuertes, ¿no? O sea, varios países de nuestra región nunca han tenido partidos de derecha propiamente tal fuertes. Por ejemplo, Brasil o México, las dos más grandes democracias de la región, nunca han tenido partidos tradicionales conservadores fuertes, ¿no? En otros países sí, pero creo que los partidos más tradicionales de derecha eran tradicional en el sentido que eran partidos que preferían el mercado por sobre el Estado, ¿no? Políticas neoliberales, políticas económicas de libre mercado con una mezcla de conservadurismo más social, religioso, a menudo vinculadas a la Iglesia Católica, pero no eran derechas necesariamente que estuvieran preocupadas por los temas internacionales ni eran derechas que tuvieran que construyeran necesariamente una lucha cultural respecto de los sectores progresistas, hoy día vemos que hay los temas económicos pasan casi a segundo plano.

    Y lo que destaca de estos proyectos políticos son más bien proyectos de transformación cultural, muy anti los agenda de derechos humanos, antifeministas, etcétera. Entonces ahí es un tono y una forma distinta.

    Y yo creo que hay que diferenciar porque no todos los proyectos de ultraderecha son personalistas,  o sea, creo que Argentina, El Salvador tienen claramente proyectos con líderes individualmente fuertes que son la razón, digamos, el motor de la política.

    Pero si vemos otros países, en realidad tenemos más bien movimientos de ultraderecha que han llegado al poder, como el caso de Chile, por ejemplo, donde hay partidos formalmente, donde se trata de distintos movimientos y hay un líder, ciertamente, pero el movimiento no se explica solo por un liderazgo individual.

    Entonces, tenemos distintos escenarios en la región y sí creo que hay una hebra común que hay esta reacción anti lo que había, anti el consenso de los 90 en materia de derechos humanos, antimultilateralismo, o sea, anti Naciones Unidas, antinormas internacionales, con un discurso nacionalista que apela a proteger la soberanía.

    También es un discurso que es un discurso y una práctica muy crítica de la democracia representativa que se había construido en América Latina.

    Entonces, son gobiernos que son digamos muy adversos y muy contrarios a la autonomía de los órganos electorales que han intervenido en debilitar la autonomía de los de los órganos electorales, que han intervenido para debilitar la autonomía del poder judicial, que tienen una visión de la democracia que era que es una visión de la democracia no republicana, que no tiene contrapeso de poderes y que tienen una agenda, por lo tanto, iliberal en el sentido de que no son las democracias representativas tradicionales y no son eh no tienen una apego a la agenda democrática que incluye el Estado de derecho y los derechos humanos. Yo creo que esa es una diferencia muy importante respecto de sectores políticos de derecha tradicionales que habíamos visto en otros momentos en América Latina.

    ¿Cuáles son estas implicaciones que tiene este giro para la calidad democrática en Centroamérica?

    Sí, mira, yo quiero insistir en que no todos los gobiernos de ultraderecha son personalistas, que es importante tener esa distinción. Hay algunos que lo son y otros no, y tenemos distintas versiones, digamos, pero sí efectivamente tenemos un número importante de ese tipo de gobierno.

    En Centroamérica acaba de asumir el nuevo presidente en Honduras. El presidente Chávez en Costa Rica sí ha mostrado muchas de las tendencias de las que hemos estado conversando y el impacto que ha tenido este tipo de gobierno en general es un debilitamiento de las democracias.

    Vemos, por lo menos nosotros desde Idea Internacional, con nuestros datos del Estado del que publicamos una vez al año sobre el estado de la de la democracia en el mundo, vemos un deterioro particularmente en las dimensiones de estado de derecho y derechos en Centroamérica, en El Salvador. Además, El Salvador ha sido clasificado por  B. Democracy y Freedom House como que ha perdido el estatus de una democracia plena por, fundamentalmente, por deterioro eh en estas dimensiones de Estado derecho, falta de autonomía del poder judicial, debilitamiento de la credibilidad de las elecciones, falta de libertad de los partidos políticos.

    O sea, estamos viendo un patrón que está teniendo impactos en Centroamérica fuertemente, pero también en el resto de la región donde estamos viendo los mismos tipos de deterioro, ¿no?, por ejemplo, el combate a la seguridad declarando estados de excepción que ya no son excepcionales, sino que se mantienen como la nueva normalidad. Estados de excepción permanente, la militarización de las policías han tenido impacto muy fuerte en el debilitamiento del acceso a la justicia, en el ejercicio de derechos, en el respeto de garantías y libertades.

    Yo te diría que tenemos un impacto fuerte en Estado de derecho que tiene mucho que ver con derechos y justicia y, por otra parte, estamos viendo mucha intromisión y ataques a  la realización de elecciones libres y competitivas.

    ¿Cómo incide el respaldo ciudadano en estos modelos de gobierno?

    El respaldo ciudadano es central porque a través del apoyo electoral contundente es que estos gobiernos llegan al poder. Hoy día la principal amenaza al deterioro democrático ya no es los golpes de Estado tradicionales.

    Yo siempre digo, ya no es el bombardeo del palacio de gobierno un día en particular y decretar una dictadura y desde entonces cambiar todo en un solo momento. Lo que vemos son ataques que llegan, gobiernos que llegan con apoyo popular a gobernar y que con mayorías, muchas veces con mayorías en el Congreso, es mucho más fácil para los gobiernos, para los líderes autoritarios, deteriorar la democracia cuando además tienen mayorías en los congresos, porque también tenemos casos donde los presidentes no han tenido mayoría en los congresos, pero cuando vemos que tienen mayoría en el ejecutivo, mayoría en el Congreso, se generan las condiciones para  debilitar las democracias a través de formas legales.

    Se empujan reformas para reformar las constituciones, para cambiar las designaciones de quienes integran eh los órganos de control como los las cortes constitucionales, las Cortes Supremas, los órganos electorales. Se cambian las reglas electorales, se cambian los distritos, o sea, el apoyo popular es esencial para llegar al poder y además para mantenerse en el poder. Ahora también vemos que líderes autoritarios han llegado al poder y después terminan haciendo trampa para mantenerse en el poder. Lo que ha ocurrido el caso más evidente es en Venezuela. También vemos que Nicaragua directamente ha dejado de ser una democracia. Entonces, las elecciones se realizan, pero en realidad ya no tienen, ya no son elecciones genuinas, ya no hay oposición, no hay libertad para los partidos políticos de oposición, no hay competencia real.

    Entonces, claro, muchas veces es difícil saber cuánto apoyo es genuino y cuánto ayuda a mantener un alto apoyo el poder el hacer trampa para cambiar las reglas del juego.

    Y este apoyo ciudadano o este respaldo ciudadano que están recibiendo estos modelos de gobierno, ¿será que estamos viendo una normalización eh de prácticas autoritarias bajo la legitimidad electoral?

    Yo no creo que los ciudadanos latinoamericanos estén votando por líderes autoritarios porque quieren dictaduras en vez de democracia. Creo que el apoyo a estos líderes tiene que ver dependiendo de las condiciones de los países, producto de que los ciudadanos están hastiados, ya sea con crisis económicas como el caso de Argentina, ya sea con crisis de inseguridad como el caso de El Salvador, o sea, el apoyo a actores extras sistemas o que parecen autoritarios o que ofrecen soluciones fáciles para problemas complejo es una búsqueda de los ciudadanos de respuestas a problemas reales de sus vidas.

    No necesariamente es un apoyo a al autoritarismo necesariamente, ¿no? Lo que pasa es que, claro, una vez que estos regímenes se instalan, estos gobiernos se instalan, tienen una retórica antidemocrática que están permanentemente denostando a la oposición, permanentemente criticando a la prensa libre, permanentemente criticando a la sociedad civil, a las ONGs, a las feministas, a los defensores de derechos humanos, a las cortes.

    Entonces si se construyen narrativas que ayudan a generar apoyo ciudadano para medidas antidemocráticas, pero en general siempre con una retórica anticorrupción, con una retórica proseguridad, con una retórica pro transparencia y antielite.

    Es interesante que en la mayoría de estos proyectos políticos sus narrativas pretenden hacer creer a los ciudadanos que ellos no son parte de la élite y entonces están permanentemente criticando a las élites tradicionales, a los partidos políticos tradicionales, a la política, a los jueces, a los periodistas, a todos quienes intenten oponerse o criticar o emitir opiniones distintas.

    Entonces sí se genera de a poco un una narrativa y condiciones que permiten que los ciudadanos vayan también adhiriendo a estas normas y a estas propuestas antidemocráticas. Pero en un principio en general no es que las personas voten por el autoritarismo, no votan por el cambio, votan por mejores condiciones de vida, votan por más seguridad, votan por más estabilidad económica y creen que van a encontrar todas esas promesas en actores que son fuera de los partidos tradicionales, porque hasta ese momento los partidos tradicionales no han logrado responder adecuadamente estas demandas.

    Y precisamente, ¿qué papel juega la oposición política en este contexto? ¿Hay una hay un debilitamiento de la oposición en la región o hay una reconfiguración de la oposición frente a estos modelos de gobierno?

    Yo creo que tenemos distintos casos. En algunos países hay oposición clara y estructurada y en otros países no se ha destruido la oposición, ya sea deliberadamente por parte de los gobiernos o porque las oposiciones están tan fragmentadas que no logran organizarse de manera conjunta, porque están divididas en 1,000 grupos y fracciones, y eso les hace imposible poder entregar, ofrecer una visión conjunta, digamos, a la sociedad. Entonces, no hay una sola tendencia en que en todas partes la oposición esté destruida, pero las condiciones de fragmentación de los sistemas políticos latinoamericanos que tienden a ser recurrentes no ayudan a enfrentar este tipo de gobierno.

    ¿Dónde están los principales contrapesos en la región?

    Nosotros hablamos que necesitamos seguir cuidando los contrapesos al interior del Estado. Por eso es tan importante proteger los órganos autónomos, ¿no? las instituciones electorales, las Cortes Constitucionales, los tribunal, las Cortes, el Poder Judicial, poder tratar de mantener que los sistemas de nombramiento de estos órganos puedan ser imparciales, meritocráticos, es esencial para la democracia porque terminan siendo los árbitros y cumplen un rol de poder proteger a los ciudadanos contra el abuso de poder. Entonces, eso es muy importante, pero, por otra parte, no es solo el Estado  que protege a la democracia, también la sociedad civil y los medios de comunicación son esenciales órganos de contrapeso.

    Una democracia para poder seguir existiendo necesita una prensa libre, medios de comunicación independientes que puedan hacer su trabajo, que no sean perseguidos por eso, que no sean acosados y ese es un llamado de alerta que nosotros hacemos de Idea Internacional porque en toda la región estamos viendo una amenaza permanente a la prensa y a los medios de comunicación.

    Hace un  poquito más de un mes publiqué una columna en El País de América respecto de esto, La prensa en América Latina acechada, ahí entregamos muchos datos, digamos, de lo que estamos viendo.

    Por otro lado, la sociedad civil, porque los regímenes autoritarios han puesto como un objetivo de hostigamiento a las ONG y a la sociedad civil, criticando sus conexiones internacionales criticando formas de financiamiento que son una excusa para hacer una persecución de las disidencias, hacer una persecución de los defensores de derechos humanos, y de los activistas.

    Entonces ahí nuestra llamada es a seguir protegiendo a la sociedad civil, a seguir protegiendo a los actores de  la prensa y ciertamente se necesitan partidos políticos que funcionen, partidos políticos representativos, partidos políticos que puedan reorganizarse, pero también hacer una oferta creíble a la ciudadanía para poder generar alternancia respecto de estos autoritarismos

    ¿Cómo reforzar o cómo fortalecer este contrapeso de la prensa cuando hay tanta calumnia, difamación de parte de los de los gobiernos de Latinoamérica en contra de los periodistas porque no se ataca al mensaje, sino que se ataca al mensajero.

    Nosotros estamos trabajando en este tema fuertemente en Centroamérica y en otras partes y primero con algo básico, pero la unión hace la fuerza en el sentido de que los medios de comunicación y los periodistas van a ser mucho más vulnerables si trabajan de manera aislada.

    Se necesitan redes con otros medios de comunicación, con medios de comunicación fuera de sus países, con sociedad civil, con el mundo académico, con los actores democráticos dentro de los sistemas políticos.

    Yo creo que trabajar de manera colaborativa en red, apoyar contribuye ciertamente. Yo, no es un antídoto porque esto mismo que vemos en Centroamérica o en el resto de América Latina lo vemos claramente en Estados Unidos. Pero el impacto que tiene en un país donde los medios de comunicaciones son más fuertes, tienen más financiamiento, es distinto que es lo que puede tener en lugares donde son más débiles.

    Entonces, primero creo que es esencial mantener las redes y estar conectados con medios de comunicación en otras partes.

    Segundo, aplicar innovación. Es esencial que los medios de comunicación aprendan a usar inteligencia artificial, nuevos métodos de digitalización, responder con las mismas herramientas tecnológicas. Es importante, no resuelve nuevamente solo el problema, pero ayuda.

    Y finalmente creo que desde los actores internacionales, desde la cooperación, desde el mundo empresarial que esté comprometido con la democracia, es esencial seguir trabajando para financiar a los medios de comunicación independiente.

    Digamos, más allá de los autoritarismos, los medios de comunicación están sufriendo una crisis producto de la inteligencia artificial y de las transformaciones digitales que ya en sí misma es muy compleja y si le sumas a eso, la persecución por parte de gobiernos autoritarios se hace una y eso bueno que tú lo sabes mejor que yo, digamos, de una situación aún más compleja. Entonces, nuestro llamado también permanentemente es a buscar, a seguir apoyando a los medios de comunicación para que puedan realizar su trabajo.

    Usted mencionaba estas relaciones con Estados Unidos, cómo se están redefiniendo estas relaciones entre los gobiernos de Estados Unidos, este Escudo de América que recién conformó Estados Unidos. ¿Cómo se analiza esto?

    Este es un momento geopolítico central. Todo el mundo, no solo América Latina, está siendo afectada por un cambio radical de políticas de Estados Unidos, pero en América Latina el impacto es muchísimo mayor, porque Estados Unidos es la principal potencia global que tiene incidencia en nuestra región.

    Estamos viendo una intervención muy activa en procesos electorales, en procesos democráticos, interviniendo en las decisiones autónomas de los países respecto de política comercial, política económica  y en materia de elecciones.

    Entonces, es muy preocupante la intervención porque es un una históricamente hemos tenido intervención de Estados Unidos, participación, pero esta vez muy claramente un tipo de intervención que está asociada a un discurso y una narrativa antidemocrática, antiliberal, que nunca antes habíamos tenido.

    Y, por otro lado, el hecho de tener tantos gobiernos en América Latina que sean afines ideológicamente al gobierno de Estados Unidos también genera una unas condiciones totalmente distintas de las que estuvimos en otras décadas, donde hay una confluencia de intereses que puede ser eh muy dañina para sectores disidentes, para sectores de la sociedad civil, los movimientos sociales que buscan promover agenda de derechos y que buscan fortalecer las democracias representativas en la región. Entonces, estamos en un momento particularmente complejo y grave respecto de la injerencia.

  • Invocando la destrucción ajena, Trump podría estar garantizando la propia

    Invocando la destrucción ajena, Trump podría estar garantizando la propia

    “Una civilización entera morirá esta noche, para no volver jamás. No quiero que suceda, pero probablemente ocurrirá”.

    Estas palabras, escritas a conciencia en una red social por el hombre que preside la nación más poderosa del mundo, son escalofriantes, pavorosas, insólitas. Es imposible leerlas y no sentir un vértigo instantáneo en nuestra conciencia moral. Nunca un mandatario estadounidense, en público o en privado –al menos que se sepa–, había anunciado la bárbara intención de borrar del mapa una cultura completa. Ni siquiera Harry Truman, que hace casi 81 años tomó la terrible decisión de arrojar sendas bombas atómicas sobre los poblados de Hiroshima y Nagasaki, expresó jamás que tuviera el propósito ulterior de destruir para siempre a la civilización japonesa.

    Y es que nadie, en su sano juicio, pronunciaría o escribiría palabras semejantes, porque hasta la violencia, en sus peores momentos, tiene límites; incluso la guerra, con todo y su salvajismo, posee ciertas reglas mínimas. Mao, Stalin, Hitler… es verdad, fueron capaces de justificar las peores atrocidades, pero a todos ellos los historiadores reconocen niveles más o menos identificables de desquiciamiento, de sociopatía, de aguda insensibilidad frente al sufrimiento humano.

    ¿Qué hemos de decir entonces sobre Donald J. Trump, el 47º presidente de los Estados Unidos de América, luego de haberse apropiado la intención, aunque solo fuera retórica, de acabar con un pueblo entero? ¿Simplemente le dejamos pasar el exabrupto como si se tratara de algo que cualquier individuo con poder estaría autorizado a decir sin consecuencias?

    Mientras el astronauta Victor Glover daba un mensaje sobre la unidad de todos los habitantes de la Tierra, el presidente empleaba vulgares groserías para amenazar a Irán con la destrucción

    Al inicio de un acertado artículo publicado en el medio digital Primicias, el colega escritor e historiador ecuatoriano Gonzalo Ortiz señala lo siguiente: “Jamás creí ver un contraste tan marcado. Este Domingo de Resurrección, mientras el astronauta estadounidense Victor Glover daba un exquisito mensaje sobre la unidad de todos los habitantes de la tierra, el presidente de su país empleaba vulgares groserías para amenazar a Irán con la destrucción”.

    El columnista hace referencia, claro está, no únicamente a la siniestra advertencia que hemos comentado arriba, sino a las formas agresivas y soeces que utilizó Trump para exigir al régimen iraní que dejara de obstaculizar el libre paso en Ormuz. Medios de comunicación de todo el mundo han hecho verdaderos malabares verbales para reproducir, suavizando lo más posible, las palabras del excéntrico gobernante. Pero cualquier traducción “correcta” falta irremediablemente a la verdad.

    “Open the Fuckinʼ Strait, you crazy bastards, or youʼll be living in Hell – JUST WATCH! Praise be to Allah”, leímos con asombro el pasado 5 de abril en la red social de Trump, cuya versión en castellano, a la letra, sería algo así: “¡Abran el puto estrecho, ustedes locos bastardos, o van a vivir en el infierno – SOLO VÉANLO! Alabado sea Allah”.

    Sin matices de ningún tipo, la cita es atrozmente reveladora. Da cuenta, para empezar, de la naturaleza reactiva de un hombre al que sus bajos instintos doblegan con extremada facilidad y demasiada frecuencia. En La rebelión de las masas, tan pronto como en 1929, Ortega y Gasset afirma: “Lo característico del momento es que el alma vulgar, sabiéndose vulgar, tiene la osadía (o denuedo) de afirmar el derecho a la vulgaridad y lo impone dondequiera”. Donald Trump vendría a ser, en ese sentido, un representante cabal de nuestra época, caracterizada por la mediocridad omnipresente, combativa, dominante, elevada al número infinito de sus valedores.

    Pero hay algo todavía más grave: el presidente norteamericano pone fin a su pretendido ultimátum –que luego, fiel a su estilo, tampoco resultaría tan perentorio– alabando a Dios en su expresión nítidamente árabe. Y este detalle no es baladí.

    Aunque supiera lo básico sobre Medio Oriente, es muy improbable que el inquilino de la Casa Blanca ignore que “Allah” es la forma con que cualquier hablante árabe se dirige a su Creador, incluyendo musulmanes y cristianos. Tampoco se le escaparía que el vocablo excluye de facto a los fieles de lengua hebrea, que invocan a Dios usando “Elohim”, “Adonai” o “Shaddai”. Pero Trump también sabría que la palabra “Allah”, para un angloparlante, no es intercambiable por el genérico “God”, pues en occidente se asume que “Allah” es la designación musulmana para Dios. La frase final de su mensaje, por consiguiente, es irónica, burlona.

    Sin embargo, ¿por qué tendría el presidente que echar mano del sarcasmo en un tema tan delicado? ¿Con qué intención recta habría de emplear la mordacidad un líder político que no solo estaría haciendo mofa de los creyentes chiitas, sus supuestos enemigos, sino de cualquier musulmán árabe parlante, englobando a sus supuestos aliados?

    Sumados todos estos elementos –amenazas apocalípticas, insultos innecesarios y bufonadas estúpidas–, es lógico que mucha gente en EE UU se pregunte hoy si Donald Trump se encuentra en pleno uso de sus facultades psíquicas y mentales para seguir ejerciendo, con competencia e idoneidad, el máximo cargo político en el planeta. Y estas legítimas dudas sobre su equilibrio cognitivo podrían ir cobrando fuerza en los próximos meses, porque todavía es demasiado tiempo (hasta enero de 2029) el que resta de una Administración cada vez más errática y extravagante.

     

  • Caen un 86 % las importaciones de armas y municiones en El Salvador en los últimos dos años

    Caen un 86 % las importaciones de armas y municiones en El Salvador en los últimos dos años

    Luego de un alza en las importaciones de armas, municiones, sus partes y accesorios ocurrida durante los años 2022 y 2023 en El Salvador, estas cayeron hasta un 86 % en los dos años más recientes, según datos del Banco Central de Reserva (BCR).

    Desde el año 1994, las importaciones de armas tuvieron sus mayores alzas en 2022, cuando el país importó un total de $15.8 millones y en 2023 cuando alcanzaron los $10 millones. A lo largo de las tres décadas, la siguiente cantidad mayor en compra de armas ocurrió en 2017 cuando se importaron $9.4 millones.

    Sin embargo, el valor de las importaciones de armas y municiciones cayó a niveles de $3.2 millones en 2024 y bajó más $2.1 millones en 2025.

    La disminución desde los $15.8 millones en el año 2022 hasta los $2.1 millones en el año 2025 resulta del 86 %.

    En los primeros dos meses de 2026, van $274,483 en importaciones de armas.

    Durante las últimas tres décadas, los países mayores proveedores de armas de El Salvador han sido Estados Unidos, que suma $61.4 millones de importaciones desde 1994; e Israel, con $19.2 millones durante el mismo periodo.

    Luego, también están Brasil, República Checa, Italia, China, México, España, Argentina, Bélgica, Turquía, Rusia, Austria, Alemania, Taiwán y otros.

    Primeros 15 países de origen con mayores importaciones de armas y municiones en El Salvador de 1994 a febrero de 2026 [país y monto en dólares]

    1. ESTADOS UNIDOS DE AMERICA: 61,464,661.75

    2. ISRAEL: 19,252,379.95

    3. BRASIL: 7,542,328.37

    4. REPUBLICA CHECA: 6,026,694.02

    5. ITALIA: 5,387,380.04

    6. REPUBLICA POPULAR CHINA: 3,923,521.25

    7. MEXICO: 2,867,629.54

    8. ESPANA: 2,276,708.38

    9. ARGENTINA: 2,129,971.20

    10. BELGICA: 2,112,290.95

    11. TURKIYE: 1,960,030.60

    12. FEDERACION DE RUSIA: 1,600,510.09

    13. AUSTRIA: 1,357,638.94

    14. ALEMANIA: 980,088.33

    15. TAIWAN: 927,110.53

  • Los salvadoreños siguen estudiando, en promedio, hasta séptimo grado, según encuesta

    Los salvadoreños siguen estudiando, en promedio, hasta séptimo grado, según encuesta

    Los salvadoreños estudian en promedio hasta séptimo grado, es un indicador que se repitió en la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples (EHPM) de 2025, del Banco Central de Reserva, con un leve incremento a 7.5 años de estudio, como promedio nacional según los datos.

    «La escolaridad promedio es un indicador que mide el número promedio de años de estudio aprobados por la población de 6 años y más. Refleja el nivel educativo promedio alcanzado por la población salvadoreña y permite comparar avances en materia de educación», explica la encuesta.

    El año pasado, la encuesta reveló que los salvadoreños estudiaban 7.41 años en promedio, mientras que el Censo de 2024 reveló que la escolaridad es ocho, es decir, que hay un aumento hasta el octavo grado.

    Pero, volviendo a los datos de la encuesta de 2025, por género, los hombres estudian más tiempo que las mujeres; los hombres estudian 7.6 años mientras que las mujeres 7.4 años en promedio.

    La brecha se abre al revisar los datos por zonas geográficas: por un lado, los salvadoreños que residen en el Área Metropolitana de San Salvador estudian más años, hasta el noveno grado, mientras que en el resto del área urbana llegan al octavo grado, pero en el área rural apenas alcanzan al quinto grado. 

    Por edad, el promedio incrementa en el grupo etario de entre 18 a 29 años, que señala que estudian hasta primer año de bachillerato, seguido de los adultos de entre 30 a 59 años, que estudian hasta octavo grado, pero los grupos etarios de 60 a más años y de 6 a 17 años, tienen los menores promedio, el primero estudia hasta quinto grado y el último a cuarto.

    El documento del BCR indica que el porcentaje de personas que no aprobaron ningún grado académico es «significativamente mayor» en la población adulta de 60 años y más, en un 27.1 % mientras que se reduce en el grupo de 30 a 59 años a 8.1 % y en la población de 18 a 29 se reducen en 1.5 %.

  • Comenzar de nuevo…

    Comenzar de nuevo…

    Nos enseñaron a creer que el 1 de enero es la fecha oficial para reinventarnos, para establecer metas, para prometer que esta vez sí haremos ejercicio, comeremos mejor, emprenderemos ese negocio o tomaremos el control de nuestra vida. Pero la realidad es otra: muchas veces enero pasa entre entusiasmo, planes y buenas intenciones… y cuando menos lo notamos, ya estamos en abril preguntándonos en qué momento se fue el primer trimestre del año.

    Pensemos en algo tan cotidiano como bajar de peso. ¿Cuántas veces alguien dice “ya perdí enero, mejor empiezo el próximo mes”? Luego pasa febrero, después marzo… y sin darse cuenta, la verdadera barrera nunca fue el tiempo, sino la idea equivocada de que solo existe una fecha correcta para volver a empezar. Con los sueños pasa igual. Con los negocios también.

    Para muchas mujeres emprendedoras, el inicio de año no siempre trae claridad; a veces trae sobrevivencia. Hay que atender clientes, sostener un hogar, responder pendientes, ser madre, esposa, hija, líder… y en medio de todo eso, nuestros propios planes suelen quedarse para después. Por eso, llegar al cierre del primer trimestre no debería ser una razón para frustrarse, sino una oportunidad para hacer una pausa honesta y preguntarnos: ¿Todavía quiero construir mis metas este año?

    La presión de avanzar al ritmo de otros puede hacernos olvidar que cada camino tiene su propio tiempo. No todas las metas florecen en el mismo momento, ni todos los procesos se desarrollan bajo condiciones ideales. A veces, el verdadero progreso ocurre en silencio, mientras nos reorganizamos internamente para estar listas para lo que viene.

    También es importante recordar que reajustar una meta no significa renunciar a ella. Cambiar el ritmo, modificar la estrategia o pausar temporalmente una decisión no disminuye el valor del objetivo; simplemente demuestra madurez para reconocer que crecer también requiere adaptabilidad.

    En el mundo del emprendimiento, esta capacidad de recalibrar es una de las habilidades más valiosas. Las marcas más sólidas, los negocios más resilientes y las líderes más admiradas no son aquellas que nunca enfrentaron tropiezos, sino las que supieron reinventarse cuando el contexto las obligó a hacerlo.

    Quizá el mayor error que cometemos es pensar que el éxito pertenece a quienes nunca se detienen, cuando en realidad pertenece a quienes, incluso después de detenerse, tienen la determinación de volver a ponerse en marcha.Porque comenzar de nuevo no significa retroceder. Significa tener la valentía de reajustar, reenfocar y reconocer que el éxito no pertenece a quienes nunca se detienen, sino a quienes deciden continuar incluso después de haber perdido ritmo.

    Si el primer trimestre no fue como lo imaginabas, aún quedan nueve meses para transformar tu historia. Nueve meses para lanzar esa idea, reestructurar tu negocio, mejorar tus finanzas, volver a cuidar de ti o tomar esa decisión que has venido postergando. Nueve meses son suficientes para cambiar muchísimo más de lo que crees.

    No necesitas esperar otro lunes. No necesitas esperar otro mes. No necesitas esperar otro enero.

    A veces, el acto más poderoso de liderazgo —en la vida y en los negocios— es decidir que hoy también puede ser un nuevo comienzo. Porque las mujeres que construyen cosas extraordinarias no son las que siempre empiezan perfecto… son las que nunca dejan de empezar.

    *Amanda Rodas, emprendedora y consultora de comunicaciones

  • El 41.2 % del café salvadoreño se cosecha en fincas de estricta altura

    El 41.2 % del café salvadoreño se cosecha en fincas de estricta altura

    El 41.2 % del café salvadoreño se cosecha en fincas de estricta altura, de donde, si se hace un correcto manejo del cultivo, se suele obtener la mayor calidad del grano, reveló el V Censo Agropecuario y I de Pesca 2025.

    Según el documento, publicado por el Banco Central de Reserva (BCR), el área total cultivada de café fue de 105,741 manzanas en el ciclo 2023-2024. Esto significó una reducción de 111,887 manzanas (51.4 %) en comparación con las 217,628 manzanas reportadas en el Censo 2007.

    Del área cultivada, 43,578 manzanas se clasifican como de estricta altura, correspondientes a las fincas de más de 1,200 metros sobre el nivel del mar (msnm). De estos territorios se suelen obtener los mejores granos porque la altura influye en características clave, como aroma, sabor o acidez.

    Sin embargo, la extensión de las fincas de estricta altura se ha reducido en 47.6 % en las últimas dos décadas, desde las 83,241 manzanas reportadas en el Censo 2007.

    Infografía elaborada por Notebook.LM

    Las fincas ubicadas a una altura media, de 801 a 1,200 metros sobre el nivel del mar, tienen la mayor extensión, con un 49.1 %.

    El Censo 2025 encontró que cubren 51,991 manzanas, pero este territorio se redujo en 53,066 manzanas frente a las 105,057 reportadas hace dos décadas.

    El bajío tiene la menor representación, fincas cuya calidad no es tan buena y cuya maduración se acelera. En estos terrenos, ubicados entre 500 y 800 metros sobre el nivel del mar, se identificaron 10,172 manzanas en el Censo 2025, un 9.6 % del parque cafetalero. Esta cifra también mostró un descenso de 19,158 manzanas frente a las 29,330 registradas hace 18 años.

    Santa Ana, el departamento cafetalero

    El departamento de Santa Ana concentra el 24.9 % del área cafetalera nacional, equivalente a 26,294 manzanas. Además, tiene la mayor parte de fincas de estricta altura, con 10,244 manzanas, un 23.5 % del total.

    Sonsonate alberga el 20.8 % de las fincas de estricta altura, con 9,081 manzanas, seguido de Ahuachapán, con 20.2 %, equivalente a 8,823 manzanas.

    Del parque cafetalero nacional, La Libertad es el segundo departamento con mayor concentración de fincas, con 18,952 manzanas (17.9 %). Después se encuentra Ahuachapán, con 16,035 (15.2 %), y Sonsonate, con 15,326 (14.5 %).

  • Desembolsos de préstamos externos del Gobierno Central suman $82.3 millones a febrero de 2026

    Desembolsos de préstamos externos del Gobierno Central suman $82.3 millones a febrero de 2026

    El Ministerio de Hacienda reportó un total de $82,375,176.56 desembolsados durante enero y febrero de 2026 en concepto de préstamos externos a El Salvador. Durante enero, se reportó un desembolso de $40,515,078 y, en febrero, un desembolso de $41,860,098.18.

    La mayor parte proviene de la Corporación Andina de Fomento (CAF), que desembolsó un total de $65,208,644 en ambos meses.

    La CAF ha desembolsado $15 millones para el programa de desarrollo al sector aeronáutico, cuyo préstamo de $320 millones fue aprobado el 3 de octubre de 2024.

    A ello se sumaron $7.15 millones para el programa para la transformación del clima de negocios, cuyo préstamo de $75 millones fue aprobado en junio de 2023; y $27.87 millones para el proyecto de modernización del sistema educativo, de un préstamo de $100 millones aprobado el 13 de agosto de 2025.

    Luego de los desembolsos de la CAF, le siguen los $13.4 millones recibidos para el programa Surf City fase I, del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), proveniente de un préstamo que asciende a un total de $113.9 millones y que fue aprobado el 25 de marzo de 2025 por la Asamblea Legislativa.

    En menor cantidad, el Estado ha recibido también dos desembolsos correspondientes a préstamos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), $2.3 millones del programa de modernización del sistema estadístico, de un crédito de $44 millones aprobado el 29 de marzo de 2022; y $1.2 millón para la protección social responsiva a choques en El Salvador, cuyo préstamo por $100 millones fue aprobado el 12 de abril de 2024.

    A la vez, en el mismo periodo, el Ministerio de Hacienda registra un total de $74,077,950.89 a diferentes préstamos.

    Así, en enero se amortizaron $8.3 millones al crédito del BID 5046/OC-ES para fortalecimiento de la política pública y fiscal. También, se amortizaron $6.6 millones al préstamo BID 4807/OC-ES para el programa «Programa de Fortalecimiento Fiscal Para El Crecimiento Inclusivo II», entre otros.

    Durante el año 2025, la Asamblea Legislativa aprobó $2,506 millones en 18 contratos de préstamos y títulos valores, y $1,480 millones en garantías crediticias a diferentes instituciones autónomas.

  • Lunes con calor intenso y lluvias en el oriente del país

    Lunes con calor intenso y lluvias en el oriente del país

    El calor seguirá dominando el clima en El Salvador este lunes 13 de abril, con temperaturas que alcanzarán hasta los 40 °C en zonas como San Miguel, Nueva Concepción y La Unión.

    Aunque la mayor parte del día estará marcada por cielos despejados o con poca nubosidad, el pronóstico indica que en horas de la tarde podrían formarse lluvias puntuales en áreas montañosas del occidente y norte del país, especialmente en la cordillera Apaneca-Ilamatepec y la sierra Tecapa-Chinameca.

    Estas condiciones se trasladarán hacia el oriente durante la noche, donde se prevén precipitaciones aisladas en departamentos como San Miguel, Morazán y Usulután.

    El viento también será un factor a considerar, con velocidades entre 10 y 20 kilómetros por hora y ráfagas de hasta 40 km/h, principalmente en zonas altas, lo que podría intensificar la sensación térmica durante el día.

    De acuerdo con el pronóstico, este escenario responde a un flujo de vientos del este acelerado, influenciado por un sistema de alta presión cercano a la costa este de Estados Unidos, que mantiene baja nubosidad y favorece el ambiente caluroso en el país.

    En el resto del territorio, ciudades como San Salvador y Acajutla registrarán máximas de 35 °C, mientras que Santa Ana y La Libertad alcanzarán los 37 °C.

    Este fin de semana las temperaturas extremas dejaron un nuevo récord de calor, en Ciudad Arce, La Libertad, donde el termómetro llegó a los 40 °C por primera vez, luego qu en 1983 alcanzara los 39.5 °C.

  • Hogares salvadoreños gastan $249 mensuales en servicios de vivienda

    Hogares salvadoreños gastan $249 mensuales en servicios de vivienda

    Los hogares salvadoreños gastan en promedio $249.5 en los servicios de la vivienda mensualmente, de los cuales la vigilancia, internet y la electricidad son los más caros, revela la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples (EHPM) 2025.

    El documento, publicado por el Banco Central de Reserva (BCR), detalla cuánto gastan en promedio mensual los hogares en servicios como pago de agua, electricidad, gas propano o leña, internet, impuestos municipales o recolección de basura.

    De acuerdo con el informe de 2025, el gasto promedio aumentó en $15.09 frente a los $234.49 que sumaron los servicios incluidos en la encuesta en 2024, equivalente al 6.4 %.

    La lista incluye 19 servicios, incluida una categoría que dice “otros” y “paquete de servicios”. Del conjunto revisado, este último muestra la mayor cifra de gasto, de $30.62 en promedio en 2025, pero fue inferior en $1.1 (3.4 %) frente a 2024.


    De los gastos más sensibles de los salvadoreños, la EHPM 2025 identifica que los hogares pagaron en promedio $27.38 por electricidad en 2025, un 2.4 % más que en 2024, mientras que por el servicio de agua fueron $15.81, un 8.2 % más.

    En tanto, pagaron $21.38 mensuales por el servicio de vigilancia, $1.54 (7.7 %) más que en 2024; por cable, $16.37 (1.2 %); por celular, $19.28 (6.4 %); por internet móvil, $15.95 (1.1 %); por internet residencial, $23.69 (1.8 %); y por teléfono fijo, $8.84 (1.1 %).

    De la lista, el servicio de mayor variación al alza fue la recolección de basura, con un 51.1 %, al pasar de $3.46 en promedio en 2024 a $5.23 en 2025.