El Papa llamó nuevamente a la paz y a la apertura de vías de diálogo ante la “violencia atroz de la guerra” en Oriente Próximo, al lamentar el impacto que el conflicto sigue causando en la población civil.
Durante el rezo del Ángelus desde la ventana de su despacho en el Palacio Apostólico del Vaticano, León XIV afirmó que miles de personas inocentes han muerto y que muchas más se han visto obligadas a abandonar sus hogares por la guerra.
“En nombre de los cristianos de Oriente Próximo y de todas las personas de buena voluntad, hago un llamamiento a los responsables de este conflicto: ¡Alto el fuego! Es imprescindible reabrir las vías del diálogo. La violencia jamás conducirá a la justicia, la estabilidad y la paz que anhelan los pueblos”, expresó el Pontífice.
El Papa puso especial atención en la situación del Líbano, país que visitó en diciembre pasado como parte de su primer viaje internacional, y dijo que el escenario actual le genera una “gran preocupación”.
En ese sentido, manifestó su esperanza de que puedan abrirse espacios de entendimiento que permitan respaldar a las autoridades libanesas en la búsqueda de soluciones duraderas frente a la crisis.
“Espero que existan vías de diálogo que puedan apoyar a las autoridades del país en la implementación de soluciones duraderas a la grave crisis actual, en beneficio de todos los libaneses”, sostuvo.
León XIV también reiteró su oración y cercanía con todas las personas que han perdido a familiares en ataques que han golpeado escuelas, hospitales y zonas residenciales.
El Pontífice insistió así en su llamado a detener la violencia y a retomar el diálogo como vía para buscar estabilidad y paz en una región golpeada por el conflicto.

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